Historia Social



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REPUBLICA DE CHILE

COMISION DE ALCALDES

Magallanes

Punta Arenas, Mayo 26 de 1914. -

Con fecha de hoy se ha espedido por esta Alcaldia el siguiente decreto:



Nº901. - Vistas las propuestas que anteceden, abiertas en concurso público el 20 de Diciembre de 1913 para el empedrado de cinco cuadras de calles en el barrio sur de la ciudad y teniendo presente el informe del Director de Obras Municipales y que en sesion celebrada por la H. Comision de alcaldes el cinco de Enero último se acordó aceptar al propuesta del señor Francisco Tomsich para la ejecucion del trabajo en los lotes signados con los números 3 y 5 y de los señores Bezmalinovich y Serka en los lotes 1, 2 y 4 por ser más conveniente a los intereses municipales, reservándose esta corporacion la facultad de ordenar la práctica del trabajo cuando lo estime conveniente, Decreto:


  1. Acéptase la propuesta presentada por el señor Francisco Tomsich para hacerse cargo de los trabajos de empedrado de las siguientes calles, por los precios que se indican:


Lote Nº3. - Calle Talca entre Boliviana y Paraguaya: Empedrado, metro cuadrado, dos pesos noventa y tres centavos ($2.93.-); solera, metrolineal, dos pesos treinta y cinco centavos ($2.35.-); Enripiado, metro cuadrado, un pesos quince centavos (1.15.-); terraplen y desmonte, metro cúbico, dos pesos sesenta centavos ($2.60.-);
Lote Nº5. - Calle Boliviana, entre Chiloé y Aconcagüa, incluso el crucero de esta última.- Empedrado, metro cuadrado, dos pesos ochenta y cinco centavos, ($2.85.-); terraplenes y desmontes, metro cúbico, dos pesos treinta y cinco centavos ($2.35.-); solera, metro lineal, tres pesos, veinte y cinco centavos ($3.25.-); enripiado, metro cuadrado, un pesos ($1.00.-)


  1. Acéptase la propuesta presentada por los señores Bezmalinovich y Serka para hacerse cargo de los trabajos de empedrado de las siguientes calles, por los precios que se mencionan:


Bezmalinovich y Serka en quince dias hábiles cada mil metros cuadrados.
6) Los contratistas deberán rendir una fianza, calificada por el señor Tesorero Municipal, para responder al fiel cumplimiento de las obligaciones de este contrato.
7) Se faculta al señor Tesorero Municipal para que en representacion de la H. Comision de Alcalde, firme la escritura pública a que se reducirá el presente (contrato) Decreto, la que tambien deberá ser firmada por los interesados y sus fiadores en señal de aceptacion.-
Anótese y comuníquese.- F. CHAIGNEAU.-

T. Urrutia Semir, Secretario.-“

Lo que trascribo a Ud. para los fines del caso.

Saluda a Ud.

Como se verá en los años siguientes, los trabajos por cuenta de la Comisión de Alcaldes, en pro del adelanto de la ciudad de Punta Arenas, continuaron siendo un rubro importante de la actividad económica del Territorio.


En este contexto de creciente crisis económica en Magallanes, la Federación Obrera encabezó las demandas económicas y sociales de los trabajadores.
Hacia este mismo año se encuentran referencias que indican que la Federación Obrera de Magallanes continuó manteniendo contactos de intercambio con la Sociedad Obrera de Río Gallegos.
Los "chasquis" eran delegados de la F.O.M. que, a caballo y recorriendo grandes extensiones de las pampas chilenas y argentinas, llevaban noticias y ejemplares de la prensa obrera entre Punta Arenas y Río Gallegos, haciendo breves descansos en las distintas estancias que se encontraban en su camino.
La Federación Obrera al cabo de tres años de acción, se había ganado una sólida reputación de seriedad y de capacidad organizativa, como lo refleja este chileno visitante que recorrió la Patagonia en 1914: "Instituciones gremiales como la Federación Obrera de Magallanes son, en el presente, una ayuda y un estímulo poderoso para el hogar obrero, para su educación y para las faenas diarias del taller y la industria. La intelectualidad de los obreros asociados y la madurez de su raciocinio ante los problemas sociales más arduos y complicados, deja la impresión más consoladora del objeto y buen fin de la Federación. Se preocupa la Federación Obrera de Magallanes de eliminar el analfabetismo entre sus asociados, y lo ha conseguido; vive atenta de su moralidad general en el hogar y en el trabajo y tiene la satisfacción de presentar un grupo completo de obreros anti-alcohólicos... La Federación de Magallanes, en la forma que actualmente existe, con su dirección consciente y civilizadora, ejerce una acción social intensiva dentro de la ciudad, en las estancias de todo el Territorio y aún fuera de él. Para la observación del reglamento y órdenes impartidas a asociados lejanos, hay inspectores de campo al servicio de la Federación, que vigilan el comportamiento de los federados y recaudan las cuotas de ellos. Esta institución... cuenta con diario propio, con escuelas diurnas y nocturnas, con médicos, defensores públicos, etc." (489)

Las campañas

anti-alcohólicas

de la Federación Obrera

La campaña anti-alcohólica de la Federación Obrera encuentra su trasfondo en la siguiente carta, aparecida en el empresarial diario "El Comercio" de Punta Arenas.


El texto ofrece una visión certera de la forma como Juan F. Barrera, primer redactor de "El Trabajo" y primer Secretario de la Federación Obrera, percibe la realidad política y socio-económica de Magallanes y del país.


Táctica Burguesa


En los momentos de crisis, en que las industrias y el comercio se ven atacados de parálisis aguda, por la disminución o suspensión temporal del intercambio comercial con el extrangero, o por otras causas comunes e inherentes a la organización capitalistas de la producción y el consumo, tales como las guerras, de que aquello es consecuencia y es lo otro la causa, siendo ella efecto de especulación; (es toda una trabazón de causas y efectos que se pueden resumir en esto: causa la desigualdad social y económica de los individuos; efecto, los crímenes- de toda naturaleza- y las miserias y sufrimientos infinitos de las clases productoras) cuando el hambre aguijonea con más ferocidad que de ordinario los estómagos de los productores del bienestar de los privilegiados y enardece y solivianta los ánimos y hay el peligro que la sumisa bestia de carga se subleve, aún cuando más no sea en busca de pienso para saciar su apetito, jamás nunca bien saciado; en tales momentos, digo, es cuando la alta burguesía: legisladores, magistrados, burócratas de alto coturno, periodistas de idem destinados a formar opinión emitiendo la propia conforme al interés del partido a que sirven, o de la administración del diario que los paga, con tanto acierto y tanta autoridad a veces, que hacen cambiar de curso, encausándolas aunque sea cuesta arriba, las opiniones más torcidas o contrarias, aun en el mismo cuerpo legislativo, que es lo más que se puede decir, pero siempre estrictamente dentro de las conveniencias de la sociedad burguesa, aunque sean los mayores latrocinios, etc.; entonces es cuando todos esos demuestran el mayor cinismo que de ellos se puede esperar, y de ellos se puede esperar mucho...
No es necesario ir a escudriñar, con sútil y recelosa mirada, entre el maremágnun de sus actividades, para descubrir algo que dé pie a la formulación de hipótesis desfavorables que pueden a la postre resultar completamente falsas; no hay más que oírlos y leerlos en tales circunstancias y todo lo que digan o escriban acerca de la situación del momento a cualquiera que no se obstine en no comprender lo convencen de su cinismo y lo confirman en ese convencimiento al que desde ante los sabía ya cínicos, caracterizados por un gran tupé, por ese tupé que hace sostener a los privilegiados que son tales por derecho natural y lógico, por justicia, así como el kaiser dice ser kaiser por derecho divino y como el clero sostiene que el Papa es infalible.
El Magallanes ha reproducido, para robustecer su opinión y talvez para dar más sonoridad a los aplausos que ha prodigado a la Junta de Alcaldes de Magallanes por su decreto reglamentando el expendio de bebidas alcohólicas, de “El Mercurio” y el “Diario Ilustrado”, algunas opiniones en esos diarios emitidas, por periodistas y altos empleados, también sobre el decreto de clausura de cantinas en Santiago, como medida para salvar la situación crítica porque atraviesa la clase trabajadora de todo el país.
Se leen en esas reproducciones los párrafos siguientes:
La realización de esta idea sería una de las medidas más eficaces que pudieran adoptarse para combatir el alcoholismo popular y en él una de las grandes causas del malestar social. Los hombres llegarían en la tarde del sábado con el salario intacto a sus hogares, el domingo lo dedicarían honestamente al descanso y distracción del espíritu, y el lunes volverían sanos y alegres al taller a comenzar una nueva semana; en los hogares obreros, mientras tanto, no faltaría la olla en el fuego, cuyo sostenimiento se sabe con demasiado frecuencia hace ilusorio el cantinero del barrio que ha recogido integro el salario del jefe de la familia. Los empresarios de industrias podrían agregar a este cuadro el dato de cuanto representaría de beneficio el que los obreros trabajaran la semana entera...”
Esto dice “El Mercurio”. “El Ilustrado” dice:
No necesitamos hoy exponer lo que todos conocemos, en las cantinas y tabernas los obreros y tambien mucha parte de esa juventud que se denomina decente, dejan junto con sus jornales y sus sueldos, algo más valioso que el dinero: la salud, el espíritu de trabajo y hasta la vergüenza.
Hoy que la autoridad municipal, cumpliendo un sagrado deber de moral, ordena la clausula temporal de las cantinas en los días en que estos establecimientos, mayores males causan a todo el público, se reunen los cantineros y proponen resistir violentamente la clausula. No es posible usar ninguna clase de tolerancia con los envenenadores del pueblo.”
Son sabrosísimos párrafos que alientan un espíritu enérgico, moralizador y humanitario.
Se produce una guerra causada por las clases dominantes, esta guerra provoca una crísis mundial cuyas consecuencias más que nadie sufre el trabajador y las clases dominantes de los paises en paz que especulan sobre la crísis para resacirse de la menor explotación de brazos obreros, en la Bolsa, el comercio, etc., especulaciones que gravan la situación, se lanzan de la crísis al trabajador dictando medidas contra el vicio, causa del malestar social y de todas sus miserias y con el que pierde la salud, el espíritu de trabajo y hasta la vergüenza y hace ilusorio el puchero para la familia y enriquece a los cantineros. Pero se olvidan de decir que aquello que los trabajadores dejan en la cantina, suponiendo que sea todo su salario, es sólo un parte ínfima del producto total de su trabajo, de lo que en la fábrica o en el taller han producido y con cuya mayor cantidad se queda y enriquece cada día más el patrón, el que los explota con la misma autorización por parte de la ley con que el cantinero les vende el licor y los envenena. El antro de Baco es el peldaño inmediatamente inferior al antro de la explotación, en la escala interminable de las desdichas del proletariado: el hospital, el manicomio; no se puede suprimir ninguna de estas sin haber destruido antes la base la causa: la explotación, la desigualdad social y económica.
Da grima aquello de “la olla en el fuego”, “el sagrado deber moral de la autoridad” “los envenenadores del pueblo”.
El trabajador, así se haya pasado largos años trabajándole a un mismo patrón, apenas se produce una débil sacudida ya está lanzado a la calle y acechado por negros días de miseria y hambre, en tanto que aquel a quien enriqueció con el esfuerzo de sus brazos productores, se queda tan tranquilo, corriendo cuando más peligro de ganar menos, de ver disminuidos los intereses de sus capitales acumulados con la explotación del trabajo ajeno; entonces cuando lo ven en la calle, expuestos a cometer excesos, con tonos de humanitarismo y moral, toman medidas contra la situación y atacan sus vicios causas de todos sus males...
Pero el Estado da patentes a los cantineros, y si estos son envenenadores, el envenenador mayor es aquel; y si los hombres de Estado saben esto, resultan el colmo del cinismo sus hipócritas remilgos contra los cantineros y sus invocaciones al sagrado deber moral de la autoridad que olvida toda moral, (su existencia es la negación de la moral social) autoriza por venalidad el envenenamiento de los ciudadanos por cuya existencia debe velar, según el justificativo de la existencia del Estado
Es la táctica burguesa...
Juan F. Barrera." (490)

El texto transcrito refleja, además una persona que tiene una formación intelectual y política suficiente como para comprender la condición esencial de los obreros dentro del sistema económico imperante. Juan F. Barrera fue uno de los principales articulistas de inspiración anarco-sindicalista en "El Trabajo" en sus primeros años de circulación.


Uno de los párrafos más lúcidos de ésta carta, se refiere a la forma como los poderosos ven el problema del alcoholismo popular, al relacionar éste aspecto, con la explotación de que es objeto el obrero, al decir que "aquello que los trabajadores dejan en la cantina, suponiendo que sea todo su salario, es sólo un parte ínfima del producto total de su trabajo, de lo que en la fábrica o en el taller han producido y con cuya mayor cantidad se queda y enriquece cada día más el patrón, el que los explota con la misma autorización por parte de la ley con que el cantinero les vende el licor y los envenena."
El tema del alcoholismo en las clases populares ocupó hasta 1920 a la Federación Obrera, y las autoridades del Territorio demoraron varios años en tomar consciencia del asunto, como que la Comisión de Alcaldes decretó una Ordenanza de Ley Seca en Magallanes solo en abril de 1921.
Después de 1912, por otra parte, los trabajadores de Magallanes estaban comenzando a desarrollar su propia experiencia de lucha social. Por eso se puede afirmar que las huelgas producidas entre 1912 y 1914, constituyeron en consecuencia, una suerte de experiencia acumulada para conflictos sociales de mayor envergadura.

Empleados de comercio

y obreros cesantes:

un gesto de solidaridad

En octubre de 1914, la cesantía que afectaba a los obreros motivó a que la Sociedad de Empleados de Comercio realizara algunas acciones solidarias. "Hoy en la noche, la Sociedad de Empleados de Comercio, dará en el Teatro Municipal una interesante función organizada a beneficio de los obreros desocupados. El programa promete ser ameno y atrayente." (491).



"Carpinteros de Ribera y Calafates



Se necesitan en el astillero de Bonacich Hermanos y Cía. Inútil presentarse si no son competentes." (492).

La preocupación por la cesantía de tantos obreros y las dificultades para su contratación dieron ocasión a una presentación hecha por la Federación Obrera al recién designado Gobernador Fernando Edwards: "Los obreros chilenos de Punta Arenas pretenden insistir ante la autoridad respectiva a fin de que se les prefiera en los próximos trabajos que hubieren de realizarse en lo sucesivo en nuestro Territorio, especialmente en trabajos del Gobierno." (493).


La Federación Obrera por aquel entonces propiciaba la realización de un mitin a fin de "...pedir a las autoridades que adopten medidas en orden a impedir el alza excesiva de los artículos de consumo de primera necesidad." (494). En la medida en que la guerra europea en curso restringió las importaciones de productos desde Europa, los precios de los productos que ya estaban en existencia en los almacenes locales, fueron subidos a fin de compensar las nuevas dificultades surgidas, generando carestía.
Este mismo año, tomó forma la representación de obreros en la recién creada Caja de Pensiones y Accidentes del Mar, cuyos representantes fueron los siguientes: Zenobio Cortés y Fortunato Strello, por los Lancheros; Luis Vargas y Donosor Mansilla, por los Jornaleros; Juan Cárdenas y Nicolás Rendich, por los Fleteros; Simón Borich, por los Estibadores y Tomás Scarpa, por los Pescadores. Los obreros Simón Borich y Zenobio Cortés, además formaban parte de la Sociedad Marítima Internacional de Socorros Mutuos.
El 30 de noviembre de 1914 se firmó el nuevo Convenio entre los obreros, representados por la Federación y los estancieros, y ese mismo día el Administrador General de la Explotadora comunicaba en circular a todos los administradores de estancias, los siguientes criterios para el pago de los salarios de los obreros: "Hoi día hemos firmado con la Federación Obrera el convenio anticipado fijando el pago de sueldos sobre una base de nueve peniques y aprovechamos esta oportunidad para llamar su atención a las siguientes modificaciones que habrán de efectuarse en el sistema vijente, por consiguiente: desde el 1° de noviembre de 1914 todos los sueldos en moneda corriente serán pagados en esterlinas a nueve peniques por peso (a saber $ 26.66 por cada libra esterlina). En el futuro todos los contratos se arreglarán en moneda esterlina. En ciertos casos talvez habrá necesidad de agregar una cláusula convirtiendo las sumas pagables por nosotros al tipo de nueve peniques por peso, en lo futuro. Esto lo dejamos a la discreción de cada Administrador. Tendría que satisfacer además de que los contratistas pagaran sus empleados sobre la misma base como la de la Federación Obrera, siendo válida cualquiera alteración en las condiciones del contrato, solamente desde la fecha de la cual pague el contratista a sus empleados." (495).
En otros términos, la Explotadora no solo se estaba dejando abierta la puerta para contratar personal obrero no federado, lo que era perfectamente legal y dentro de sus derechos, sino que además, hubo de regularizar un solo procedimiento de contratación y pago de los salarios obreros.

1914:

en las estancias

de Magallanes y Santa Cruz

circula el mismo pliego de peticiones

A fines de 1914, y una vez firmado el Convenio colectivo entre la Federación y los estancieros, el Administrador General de la Explotadora la escribe a W.R. Cameron en Caleta Josefina, el 9 de diciembre de 1914, enviándole una copia del diario de la Federación y del convenio recién acordado: "We send you herewith copy of "El Trabajo" and "convenio" wich has been signeed beetwen the farmers and "Federación Obrera". Yours faithfully, T.R.D. Burbury, General Manager." (496).


Interesa aquí mostrar a título ilustrativo, las condiciones en las que trabajaban los obreros de las estancias en la Patagonia argentina.
Cuando se considera que esta "economía ganadera de exportación" había logrado constituir capitales y empresas cuyo radio de acción trascendía las fronteras nacionales, en la Patagonia chilena y argentina ya estaban funcionando latifundios bi-nacionales, por lo que -teniendo in mente las condiciones logradas por los obreros chilenos en el Convenio de 1913-1914- se presenta el Convenio presentado por los obreros ganaderos en Santa Cruz, para las faenas 1914-1915.


Las dos Federaciones Obreras de la Patagonia

y sus luchas en común

Uno de los principales resultados tangibles del trabajo de formación de la Federación Obrera de Río Gallegos, desplegado por los dirigentes de la federación magallánica, fué acordar los términos comunes de un Convenio colectivo que debía ser presentado pore ambas organizaciones a sus respectivas contrapartes patronales.


De resultas de estos esfuerzos, y no obstante las diferencias de potencial gremial de cada organización, los dos Convenios fueron presentados en los términos que se transcriben a continuación.

CONVENIO CHILENO

1º Los esquiladores ganaran diez y siete chelines moneda inglesa, por cada cien animales esquilados.

2º Al principiar la esquila la estancia entregará a cada esquilador tres peines y cinco cortantes, y por cada mil animales esquilados recibirán un peine y dos cortantes mas. Los esquiladores a mano recibirán tres tijeras nuevas y por cada mil animales esquilados una tijera mas.

3º los esquiladores tendrán derecho a pasaje de regreso a Punta Arenas una vez terminada la esquila.

4º Los peones en general ganaran como sueldo minímun mensual la suma de ciento sesenta pesos moneda corriente desde el 1º de Noviembre hasta el 30 de Junio, y ciento cuarenta pesos moneda corriente desde el 1º de Julio hasta el 31 de Octubre.

5º Los velloneros ganarán ciento veinte pesos moneda corriente por mes sin comida. Se considerarán como tales a los Jóvenes de trece a diez y siete años inclusive.

6º Los obreros en general ganaran como precio fijo por la comida, veinte y cuatro pesos moneda corriente por mes. La comida deberá ser sana y abundante debiendo ser suministrada sobre la siguiente base:

Desayuno: Café negro y pan.

Almuerzo: Chuletas con papas, ó cereales y café. Durante las faenas de la esquila se dará “porridge”, si fuera de costumbre hacerlo en el establecimiento.

Comida y Cena: Tres o cuatro platos variados. Dos veces por semana se hará postre de frutas secas, ó “pudding”. En tiempo de la esquila se dará en la tarde té ó mate con pan dulce ó “cake”.

Los comedores serán amplios y el servicio de mesa suficiente para todo el personal.

7º Los obreros que trabajen por monesa esterlina no pagaran mas de una libra esterlina al mes por su comida.

8º Los ovejeros, puesteros y contratistas que trabajen fuera de la sede de la estancia se mantendrán por su cuenta, debiendo el establecimiento sumistrarles carne y costumbres gratis.

9º La sociedad o estanciero que llevare a su establecimiento operarios contratados, pagará el pasage de estos de ida y de vuelta a Punta Arenas, siempre que hubieran trabajado por lo menos tres meses y



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