Historia Social



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Federación Obrera de Magallanes



"Se avisa a los carneadores, esquiladores i trabajadores de campo en jeneral que los socios Manuel J. Muñoz, Atacama 683, i Marcos Mansilla, Errázuriz 667, están autorizados para percibir las incorporaciones de las personas que deseen ingresar a esta institución. El Secretario". (387)
¿Cuáles eran los principales objetivos de la lucha reivindicativa de la Federación Obrera?
El programa de trabajo y de acción que movilizó al proletariado magallánico en el período 1911 a 1920, incluía demandas tales como la implantación de la jornada de 8 horas; la creación de bibliotecas en todos los sitios de trabajo; la organización de grupos de teatro popular; la creación de una cooperativa de consumo, para combatir las alzas del costo de la vida y la especulación de los precios; la eliminación de los elementos adictos a las sociedades ganaderas del poder judicial; la fundación de imprentas obreras; y el rechazo al latifundio y la demanda de subdivisión de las tierras fiscales magallánicas.
La diferencia en estos 9 años de existencia de la Federación Obrera, estuvo en los métodos de lucha para conseguir estos fines y en la retórica que utilizaron los obreros para expresar sus demandas y aspiraciones.

La expansión

de la organización gremial

en Magallanes

La creación de la Federación Obrera representó un punto de inflexión en el desarrollo de las organizaciones obreras del Territorio.


Hay que subrayar aquí que el mundo obrero o de trabajadores, se orientó hacia una variedad de formas de organización, que reflejan la riqueza cultural que se abrigaba en su interior: formaron gremios (los antecedentes de los posteriores sindicatos), organizaron cooperativas de consumo, y sociedades mutuales propias, y además, formaron grupos artísticos y teatrales (piénsese en el Cuadro Cómico-Lírico de la Federación Obrera).
Las organizaciones gremiales aparecidas entre 1912 y 1916, reflejan la importancia numérica de los distintos sectores agremiados. Obsérvese que sólo en 1912, recién creada la Federación Obrera de Magallanes, se formaron nada menos que 12 gremios diferentes.
Entre los meses de octubre de 1911 y febrero de 1912, se constituyeron así, los siguientes Gremios: el de Zapateros, de Albañiles, de Jornaleros de Bahía, de Carpinteros, de Fundidores, de Carpinteros de Ribera, de Mecánicos, de Tipógrafos y de Soldadores.
En los primeros meses de 1912, se constituyó el Gremio de Estibadores del Puerto de Punta Arenas, uno de los sectores más importantes de la actividad económica. La Sociedad Marineros y Fogoneros Unidos de Magallanes continuaba existiendo.
En marzo de ese año, siguieron el ejemplo el Gremio de Carpinteros de Obra Blanca. Desde fines de febrero de ese año deseaban agruparse los obreros de las fábricas y talleres de calzado, por lo que a mediados de marzo de 1912 crearon el Gremio de Zapateros.

A su vez, en mayo de ese año, los obreros que trabajan en el sector industrial metalúrgico formaron su propio Gremio de Fundidores y el Gremio de Mecánicos.


El personal de obreros que trabajaban embarcados en la flota regional a su vez, dio forma al Gremio de Marineros a mediados de agosto de 1912.
La intensa actividad del puerto constituía sin duda un sector importante de concentración de mano de obra obrera. En un período en que mensualmente recalaban en el puerto de Punta Arenas, a lo menos 10 a 12 buques, los trabajadores de ese sector eran cada vez más numerosos.
Hay que observar que, de acuerdo con los datos recogidos, a mediados de 1912, existían cuatro gremios distintos de trabajadores asociados con la actividad marítimo portuaria: la Sociedad de Marineros y Fogoneros Unidos de Magallanes, el Gremio de Marineros, el Gremio de Jornaleros de Bahía, el Gremio de Estibadores del Puerto y habría que incluir además, al Gremio de Carpinteros de Ribera, formado en diciembre de 1911.

Durante 1913, a su vez, se crearon bajo el alero de la Federación Obrera dos asociaciones gremiales más: en marzo se formó el Gremio de Obreros Metalúrgicos, y a fines de junio se creó el Gremio de Obreros Electricistas.

A su vez durante el año 1914, se constituyeron otros seis organismos obreros. Los primeros fueron los carreros quienes crearon el Gremio de Carreros y Anexos, constituido en febrero de ese año.

En marzo se constituyeron el Gremio de Panaderos y el Gremio de Carniceros, mientras que en abril lo hizo el Gremio de Esquiladores, que no se había constituído pese a ser uno de los sectores constitutivos de la Federación Obrera. En mayo se formó el poderoso Gremio de Carneadores y Anexos, al impulso de los Esquiladores y del numeroso contingente de obreros que se encontraba cesante en este sector.

Los obreros que trabajaban en algunas imprentas particulares y pequeños artesanos propietarios de imprentas, crearon en junio de 1914 un Centro Unión de Artes Gráficas.

En 1915, a su vez, se crearon el Gremio de Pintores y el Gremio de Cocineros y Anexos, mientras que en octubre de 1916 se constituyó el Gremio de Carpinteros y Anexos. Ese mismo año de 1916, se constituyó la llamada Unión Gente de Mar y Playa que integraba en una sola agrupación a los Gremios de Jornaleros y Marineros.



Además, en este mismo período, los obreros organizados crearon tres entidades propias de ayuda benéfica: la Sociedad Cooperativa de la Federación Obrera de Magallanes, en 1912, la Sociedad Cooperativa Obrera "La Balanza", también creada en 1912 y la Sociedad Cooperativa Obrera "La Necesaria", formada en 1916.
Obsérvese que las denominaciones que los obreros dan a sus organizaciones son de "Sociedad" o de "Gremio", lo que refleja una intención de constituirlas, con el máximo de formalidad posible, incluso con alguna forma de legalidad y sobre todo, como entidades estructuradas colectivamente.
Los "gremios" de los años 10 y 20, pasaron a denominarse "sindicatos" a partir de la legislación social de la época del Presidente Arturo Alessandri, después de 1925.
Además, y no obstante la existencia anterior de algunas manifestaciones de prensa obrera en Magallanes, sin lugar a dudas desde 1911 en adelante, se observa un incremento en el número y en la variedad de periódicos, semanarios y otros medios impresos de difusión de los sindicatos y de la misma Federación. En menos de 10 años, entre 1911 y 1920, se consignan a lo menos más de 10 periódicos obreros, algunos de ellos de efímera existencia, pero que reflejan la voluntad de los obreros y de sus sindicatos de hacer conocer sus puntos de vista en el Territorio y entre sus propios trabajadores.
Resulta interesante subrayar que en aquel año de 1911 se formaron casi simultáneamente, tres entidades sociales y políticas diferentes: La Federación Obrera, en junio, la Agrupación Socialista, en agosto, y la Sociedad de Empleados de Comercio de Magallanes, en noviembre, lo que pone de relieve el espíritu de organización que imperaba en la sociedad magallánica.
También hay que subrayar el hecho significativo, que la Sociedad de Empleados se constituyó al margen de la Federación Obrera, producto de diferencias ideológicas y de representatividad, como se verá a lo largo de varios años y decenios.
La prensa obrera se expandió en este período, ya que en 1912 apareció, por ejemplo, el periódico del gremio de Mar y Playa "El Faro".
Los trabajadores marítimos allí expresados, manifestaban en su diario, su propia visión de las relaciones laborales entre patrones y asalariados, e incluso de las formas como debían solucionarse los conflictos laborales.
El artículo editorial "Nuestro programa", debido a la pluma de Alfonso Peutat dice en algunos de sus párrafos: "Habemos, más que nunca, sentido la necesidad de un órgano para defender nuestros derechos como ciudadanos en una vía legal y pacífica... Es sabido que las leyes que rijen la jente de mar son inadecuadas para la epoca actual. Hai que ameriorarlas de común acuerdo entre empleadores y empleados. La jente de mar tiene las mejores disposiciones para solucionar pacíficamente cualquiera cuestión que sea, sin tener que recorrer a la huelga, i fue en este sentido, que firmaron el contrato, donde fue estampada oficialmente por primera vez creemos en Chile la creación de un Consejo de Arbitros, compuesto se entiende mitad por patrones i mitad por obreros, para llegar a definir sus diferencias sin recurrir a la violencia...Reconocemos que la oficina del trabajo en Chile es favorable a los obreros en jeneral. Pero hai que dar a conocer nuestras justas aspiraciones. Por esta razón i otras más, sale este periódico. El cual defenderá lo que pueda pertenecer al gremio de mar en la colectividad de esta nación, de la cual la costa extendida es puramente marítima de norte a sur." (388)
Entre los primeros dirigentes de la Federación, hay que destacar al publicista Gregorio Iriarte, por su influyente pensamiento y por la difusión de ideas que realizo a través de "El Trabajo".
Escribe Iriarte respecto del periódico "El Trabajo": "Desde los primeros números de "El Trabajo", se diseñó la labor futura de la asociación, se abogó en él por la representación parlamentaria para el Territorio, se protestó de la ley que creaba la Aduana en Punta Arenas; se combatió, allegando un sinnúmero de pruebas, la inconveniencia para el comercio y para el obrero que la Sociedad Explotadora trajera carniceros contratados de Buenos Aires; se pidió la higienización de las habitaciones que las Estancias destinan a los obreros; se pedía mejor alimentación para todos ellos y aseo en los comedores y, en fin, muchas otras deficiencias sentidas hondamente por los trabajadores". (389)
Es interesante observar que no obstante el desarrollo incipiente y fragmentario de la prensa obrera antes de 1911, después de ésta fecha se observó un crecimiento en el número y variedad de periódicos de las organizaciones obreras.
La prensa obrera creció a partir de 1911 precisamente, gracias al impulso de la Federación Obrera y a la formación de nuevos sindicatos, y en particular a la adquisición de una imprenta propia donde se continuó editando "El Trabajo", ya que éste inicialmente se debió imprimir en los talleres de "El Magallanes".
En septiembre de 1911, la Federación respaldó las demandas de los obreros de mar y playa. Obsérvese en el siguiente artículo aparecido en “El Trabajo”, la vívida descripción de las faenas de carga y descarga que realizaban estos obreros, en una época en que los barcos de cabotaje no contaban con un adecuado muelle de atraque.


El reclamo de la jente de mar

Este gremio en una asamblea tenida el 14 del presente acordó, entre otras cosas, enviar una nota a los sres. Armadores pidiéndo un aumento de diez pesos mensuales, ocho horas de trabajo fijo y un peso por cada hora de sobre-tiempo; fija así mismo en ella el plazo de un mes para que estudien estos puntos y contesten al respecto.
Creemos que en vista de las razones que el gremio espone en su nota, los señores armadores atenderán favorablemente la petición que hace.
Dicen los peticionarios que el trabajo en la costa es rudo y penoso, y es la verdad; en ninguna parte el marinero trabaja del modo que aquí lo hace: no solo tiene que sacar la carga de las bodegas del buque y ponerla en la lancha, sino que también sacarla de ésta a la espalda hasta la playa; en esta operación trabaja, en invierno como en verano, con el agua hasta más arriba de la rodilla, y en playas pedregosas, como en la que tiene sus galpones Kimire Aike y Posesión, trabaja con el agua hasta la cintura.
Es preciso ver cómo trabaja el marinero en las playas de la costa y de Tierra del Fuego para poder apreciar el derroche de enerjías que hace cada uno de ellos en el desempeño de sus obligaciones...
Aparte de eso en cada viaje tienen que llevar consigo prendas de vestir que las más de las veces les sirve solo para un viaje; la bota, prenda indispensable para este trabajo, no les dura más de dos ó tres viajes y un par de ellas les cuesta el cincuenta por ciento de su sueldo mensual... (390)

En octubre de 1911, los marineros y fogoneros organizados demandaban aumento de salarios y reclamaban contra la carestía de la vida en el Territorio de Magallanes.


Y como ya “flotaba en el ambiente” en esos meses, la iniciativa de algunos empleados de comercio, para formar su propia organización, el periódico “El Trabajo” aprovechó de dirigirse a ambos sectores, vinculando las dos principales demandas que reclamaban estos trabajadores.

El descanso dominical

y el aumento de salarios

La unión social se impone en todos los gremios del Territorio, tal es el tema de actualidad de todos los obreros, que fatigados por el trabajo contínuo vemos deslizarse los días apaciblemente a la sombra de la indiferencia egoísta é indolente.
Nosotros, los trabajadores de Punta Arenas, no debemos dejar pasar desapercibido el momento oportuno a raíz del movimiento de mejora iniciado por la Sociedad Marineros y Fogoneros Unidos de Magallanes, en pró del aumento de salario y protesta por la carestía de los artículos de consumo.
Es necesario despertar, de este letargo procurando el acercamiento general de las masas productoras, asociándonos unidos y compactos, marchemos hacia el porvenir en pró de progreso y bienestar.
Al dirijirme hoy á mis compañeros los empleados de comercio y congeneres con el fin de poner en su conocimiento los beneficios que reporta la sociedad, siempre que estén dispuestos a reaccionar y dejar a un lado ese amor propio mal entendido que nos divide y anula nuestra acción, alejándonos del sendero de la asociación que es la unión recíproca de bienestar común y fraternal.
Al asociarnos un nuevo horizonte se abrirá marchando unidos hacia el porvenir, encontraremos progreso y bienestar. Nosotros que aislados en este rincón de Chile sin comunicaciones recíprocas con el centro del país, necesitamos la unión para pedir el aumento de salario por la contínua baja del cambio y el alza de los artículos de consumo y el descanso dominical que es ley de la República.
No olvideis que la unión es la fuerza y que querer es vencer. (391)

A fines de 1911 a su vez, y siguiendo el impulso dado por otros sectores de trabajadores del Territorio se constituyó la Sociedad de Empleados de Comercio de Punta Arenas.



La creación

de la Sociedad de Empleados

de Comercio de Magallanes

(noviembre de 1911)

En la tarde del 16 de noviembre se reunieron 52 empleados de comercio de Punta Arenas, en el salón de la Sociedad Cosmopolita de Socorros Mutuos y acordaron elegir 10 de entre ellos, para que constituyan la directiva de la nueva Sociedad de Empleados de Comercio de Punta Arenas.


Era el primer paso de la organización de los empleados, y la Sociedad de Empleados de Magallanes es la primera entidad histórica de empleados en toda la Patagonia. Según el “Rejistro de Socios de la Sociedad de Empleados de Comercio de Magallanes”, los socios fundadores que asistieron a dicha primera reunión constitutiva, fueron los empleados: José Arias Vásquez, Thiers Acuña, Clodomiro Barrientos, Pompilio Callahan, Juan Callahan, Juan Casaux, Eliecer Carreño, Antonio Cernock, Ernesto Delgado, Delfín del Río, Custodio Díaz, Rudesindo Flores Campos, Gumercindo Fernández, Rogelio Frugoni, Jaime Figueredo, Francisco González Chavez, Faustino González, Lastenio Lara, Humberto Mahanke, José Mikacich, José M. Muñoz, Miguel Mikacich, Pedro Martínez, Oscar Pérez de Arce, Enrique Padró, Ramón Portas, José M. Rodríguez, Mario Scotti, Juan J. Torres, Guillermo Torres, Pedro Vera, Carlos Vargas, Jovino Vásquez, Juan Wagner, Froilán Wertling, Francisco Willie, Juan Usabiaga, Santiago Gore y Pinto, Juan Durand Gallegos, Arístides Alvarez, Carlos Brandt, José Domange, Ricardo Pacheco, Arturo Gil, Joaquín Sánchez, Juan Sardina, Eduardo Serra Prat, Pedro Skarmeta Secul, José M. Solari, Eloy Suárez y Natalio Scotti. (392)
Sólo se levantó acta de la constitución del Directorio, al día siguiente de la asamblea, por lo que este documento ha de ser considerado como el acta constitutiva de dicha Sociedad. Su texto, hasta hoy inédito, decía lo siguiente:
Punta Arenas, 17 de noviembre de 1911.
=Sesión Inaugural=
A las 9.40 p.m. se abrió la sesión inaugural del Directorio con la asistencia de los Señores Carlos Vargas, Jovino Vásquez, Rojelio Frugoni, José Arias, Juan Torres, Juan Callahan, Francisco Gonzalez y Eduardo Serra.
Enseguida se empezó a repartir los cargos del Directorio quedando constituido éste por los siguientes Señores:
Presidente Sr. Carlos Vargas.

Vice Sr. Jovino Vasquez

Secretario Jeneral Sr. José Arias Vasquez

Secretario Sr. Eduardo Serra P.

Tesorero Sr. Rojelio Frugoni
Vocales Sres. Humberto Mancke, Juan Torres, Francisco González, Pedro Skarmeta y Juan Callahan.
El Secretario Jral. á sido autorizado para mandar imprimir los estatutos y algunos otros trabajos de urjente necesidad para la Sociedad.
El Sr. Presidente pide un voto de aplauso para el Sr. Arias por los trabajos que se ha tomado en pró de la Sociedad. El Sr. Arias contesta agradeciendo.
Se acordó también, que por no haber asistido a ésta reunión los Sres. Mancke y Skarmeta, se les comunicará por medio de una nota, los cargos que han sido asignados.
El Sr. González obsequia á la Sociedad algunos libros para uso del Directorio, los que se le agradecen.
Se nombra cobrador de la Sociedad al Sr. Eduardo Serra (padre).
No habiendo otros asuntos de que tratar, se levantó la sesión á las 10 1/1 p.m.
(Hay dos firmas) Jovino Vasquez Eduardo Serra.” (393)
Entre los socios fundadores antes mencionados habían españoles, como José Arias Vásquez (en total 8 españoles integrados en la nómina de socios fundadores antes señalada), uruguayos como Rogelio Frugoni, ingleses como Francisco Willie y austríacos como José Mikacich y Pedro Skarmeta Secul.
Notable en la nómina de fundadores, además de la ausencia absoluta de mujeres entre los socios, es la edad de éstos: la mayoría de ellos eran empleados de comercio cuyas edades fluctuaban entre los 18 y 25 años de edad.
En abril de 1919 se incorporó a esta organización el empleado de 27 años Alberto Coloane Cárdenas, cuyos padres eran originarios de Chiloé, don Juan Coloane y doña Emilia Cárdenas.
El “Rejistro de Socios” antes citado, presenta además, otro aspecto significativo de la primera historia de esta Sociedad de Empleados. Disponía de una Caja de Pensión y Socorro, la que no solo recibía aportes de los empleados asociados, sino también de otras entidades benefactoras, entre las cuales figuraban con los siguientes aportes mensuales: Braun & Blanchard, $ 2.000, Mauricio Braun $ 500, Stubenrauch y Cía, $ 200; Sociedad Ganadera y Comercial Sara Braun, $ 500; Sociedad Explotadora de Tierra del Fuego, $ 500; Juan Hoeneissen, $ 500; Sociedad Menéndez Behety, $ 500; Sociedad Anónima Importadora y Exportadora de la Patagonia, $ 250; P.H. Lethaby, $ 200; Alfonso Menéndez B. $ 100; Miguel Bonifetti $ 100; Juan Sapunar $ 30; Juan Pourget $ 50; Sociedad Menéndez e Iglesias $ 200; Sociedad Ganadera Gente Grande $ 500; Banco de Punta Arenas $ 500; Compañía Frigoríficos de la Patagonia $ 250; L.L. Jacobs $ 500. (394)

Siempre en octubre de 1911, la continuación de la huelga del gremio marítimo llamó a la Federación a convocar a la huelga solidaria.


Sólo respondieron las lavanderas; ya veremos porqué...

La huelga

Este es el tema de los diarios locales, unos en pro otros en contra. Después de varios días de paralización completa, hasta las lavanderas esclaman los burgueses piden aumento de salario, como si ellas al igual que los obreros no hubieran sufrido el alza de los artículos de primera necesidad.
Este movimiento de mejoras del proletario, iniciado por la Sociedad Marineros y Fogoneros era un fracaso si las masas productoras de Magallanes no decretan el paro general.
Y porque con el sistema actual no cabe discusión propiamente dicha entre el patrón y el obrero respecto a las condiciones del contrato, aunque distan mucho los Marineros y Fogoneros, de los demás trabajadores del Territorio, ellos no han demostrado lo que vale la asociación colectiva y que, a las órdenes de su directorio, rehusaron continuar sus tareas antes de tener un contrato que les afianzara las promesas de los armadores.
No era dudoso que se llegara a este resultado, a pesar que el gremio marítimo no está bien organizado, más todos ellos obraban en conjunto pidiendo aumento de salario: uno para todos, todos para uno... (395)
Las mujeres obreras se comenzaban así a manifestar frente a los problemas que aquejaban a las clases más pobres del Territorio. Las obreras lavanderas fueron las únicas que expresaron su solidaridad con los marineros y fogoneros en huelga, por lo que la adhesión que provocó este paro marítimo no fue muy extensa. Los obreros en huelga, regresaron al trabajo el 29 de octubre de ese año.

Los problemas que preocupaban

a la Federación Obrera

hacia 1912

¿Cuáles eran los temas que preocupaban a la Federación Obrera y al periódico "El Trabajo" en sus primeros años de existencia?


Varios temas interesaban desde un comienzo a los dirigentes de la Federación Obrera, entre los cuales sin duda, ocupan un primerísimo lugar la contratación de obreros en la República Argentina, la cuestión de la implantación de la Aduana en el Territorio, la demanda de subdivisión de las tierras magallánicas y la representación parlamentaria para la zona, son las problemáticas que parecen repetirse a lo largo de varios años.
Al poco tiempo de su creación, la Federación Obrera demandaba los derechos políticos plenos para Magallanes, en un artículo cuyos conceptos eran claramente regionalistas, cuando afirmaba: "Derechos políticos... Nada más justo que pedir a los poderes públicos un sillón en el parlamento para un representante de Magallanes. Si este pueblo contribuye con su trabajo y su riqueza a la riqueza nacional, justo es también que tome parte en los debates en que se discute la inversión de los dineros nacionales; que este pueblo haga oir su palabra en defensa de sus intereses dentro de los muros del Congreso y que su representación sea la viril y enérgica protesta contra los que en el centro del país miran hoy a Magallanes como se le miraba en el último cuarto del siglo pasado."
Y agrega con un significado y una perspectiva que parece anticiparse en más de treinta años a la historia magallánica: "La clase obrera no hay duda que daría un gran paso hacia su mejoramiento social y económico con llevar al seno del parlamento un representante suyo, y digo suyo porque el ochenta por ciento del pueblo elector de este territorio lo componen los diferentes gremios obreros." (396).
La Federación Obrera, ya desde 1911 se planteó como un problema, la importación de brazos desde el extranjero. Se trata de una medida adoptada por diversas sociedades ganaderas, a fin de presionar sobre el mercado del trabajo.
En el diario "El Trabajo" del 12 de agosto, este tema se plantea con crudo realismo y con un análisis económico certero: "...hoy a pesar nuestro, nos vemos en la obligación de señalar un acto que, por el carácter que reviste, merece la reprobación y la censura no solo de la clase obrera de todo el Territorio, sino del comercio en general: me refiero a la contratación que se hace en Buenos Aires y Montevideo de obreros para las faenas ganaderas de este Territorio."
El periódico "El Trabajo" (que se repartía gratis a los obreros afiliados de las estancias, cuyo precio era de 20 centavos en 1919 y era vendido por niños-suplementeros, hijos de obreros que lo voceaban por las calles de la ciudad), se convirtió rápidamente en el centro de divulgación de las quejas, denuncias, ideas y demandas de los trabajadores del Territorio. El diario obrero circulaba por el Territorio y en toda la Patagonia, a través de los "chasquis" de la Federación, y de aquellos obreros federados de confianza, que viajaban a trabajar en las estancias.
La Federación Obrera se reunía en asamblea general todos los domingos, y uno de los primeros temas de los que se ocupó fue el de la implantación de la Aduana.

La Federación Obrera

se posiciona eficazmente

como un actor social protagónico

Hacia principios de 1912 el tema de la probable implantación de la Aduana, preocupaba no solo a los comerciantes (por los impuestos que dicha medida iba a implicar), sino también a los sectores populares (por las alzas de precios que la Aduana podía significar).


En la asamblea general del 18 de febrero de 1912, los trabajadores asistentes y dirigentes de la Federación, acordaron convocar a un comicio público (el primer mitin público convocado por la Federación Obrera) con el objeto de protestar contra la implantación de la Aduana, por los efectos negativos que dicha decisión gubernamental podía tener sobre los precios de los artículos de primera necesidad.

La Federación Obrera de Magallanes invita a Ud. al meeting público que se celebrará el domingo 25 del presente a las 10.30 a.m. en la Plaza Muñoz Gamero con el objeto de protestar contra el impuesto aduanero, alza injustificada comercial y pronta creación de una Cooperativa.
Nos es grato saludarle y esperando no dejará de asistir a defender el derecho popular, quedando de Ud. S.S.S.
Por la Federación Obrera de Magallanes,
M. Muñoz Marcos A. Mancilla E.
(397)

Pero, al mismo tiempo que la Federación convocaba a este acto público, otra organización la Asociación de Resistencia de Oficios Varios, de tendencia claramente anarquista convocó también al mismo acto para el mismo día, hora y lugar, por lo que la Federación, temiendo incidentes y provocaciones decidió suspender su participación en el evento, conducta que siguieron las sociedades mutuales.


El mitin conducido sólo por la Asociación de Resistencia del 25 de febrero de 1912, contó con alrededor de 300 asistentes, y en él hicieron uso de la palabra los obreros Luis Pérez Latorre y Alberto Soto, pero ya estaba entablada la polémica entre las dos organizaciones, la que fue iniciada por la Asociación con una carta publicada del siguiente tenor: "Con sorpresa rayana en la incredulidad hemos leído en el diario de la mañana "El Comercio" la resolución tomada por la Federación Obrera de Magallanes suspendiendo el meeting a que había invitado para mañana domingo. La Federación no es el pueblo y por lo tanto no es quién para abrogarse el derecho de coartar a éste su participación en la precitada manifestación. Ni siquiera lo pueril de los motivos que aduce lo justifica puesto que no es a la revuelta a lo que se invita, sino para que los trabajadores deliberen sobre su situación actual ocasionada por el alza de los artículos de consumo." (CHA, 24.02.12, p. 6), a lo que respondió la Federación Obrera con esta profesión de fe legalista y prudente: "La razón que ha inducido a esta asamblea a tomar esta resolución ha sido el evitar que elementos ajenos a la Federación y con propósitos bien definidos de carácter agresivo, pudiesen dar lugar a convertir el comicio en un hecho punible con los sentimientos rectos y justos que deben encarnar las masas operarias: ellas forman los pueblos, en ellos habitan y con ellos viven y al intentar provocar a sus habitantes se está en más de delinquir y a fin de evitar que una auto-sugestión provoque la evolución (o destrucción social) poniendo fuera del Derecho igualitario a algún obrero inconsciente, se suspende el mitin." (398).
El mismo periódico local explicaba en un artículo titulado "El meeting obrero", las razones del fracaso de este mitin, en los siguientes términos: "Una razón que nuestros obreros no dejarán de comprender es la siguiente: el movimiento que se organizaba ha fracasado debido en gran parte a la actitud de las sociedades mutuales que lo han desautorizado. Esas sociedades representan un núcleo de obreros cuyo número no es menor a cuatro mil: argumento vigoroso que demuestra que la parte juiciosa de las clases obreras no participa de propósitos malsanos, que estamos seguros no han surgido de la parte mas autorizada de sus filas... vamos a permitirnos señalar como causa principal de la actitud de las sociedades mutuales algunas hojas impresas que han circulado y cuyos conceptos inmoderados y ligeros no se compadecían con el respecto que se deben a las autoridades y las instituciones armadas del país..." (399)
Era evidente que, en sus inicios, la Federación Obrera no estaba orientada por ideas anarquistas, sino que actuaba en la perspectiva de un cierto gremialismo obrerista poco ideologizado, y seguramente inspirada por su dirigente Marcos A. Mansilla.
La polémica entre ambas organizaciones, sin duda con el trasfondo del deseo de hegemonizar a los trabajadores del Territorio, se fue diluyendo al poco tiempo, con la formación de los gremios por oficios o profesiones y por actividades, pero las razones que motivaban esta movilización obrera seguían presentes, como se verá a continuación.
También por aquel entonces era posible apreciar un notable desarrollo de la industria artesanal regional.


R. Lion y Cía.
Taller mecánico, herrería, cobrería

y fundición de hierro y cobre
Se funden piezas hasta de 6.000 kilos. Se tornean ejes hasta de 20 piés de largo para trasmisiones. Se ejecuta toda clase de reparaciones, composturas é instalaciones. Nos encargamos de hacer toda clase de ferretería para balcones y puertas. Tenemos siempre en venta tubos de vapor y de agua con accesorios.

(400)



Talabartería

de

Leopoldo Feller
Gran surtido de sillas bastos, caronas, matras, sobrepuestos, cojinillos i riendas. Arneses de todas clases. Frenos, espuelas i estribos de nikel i metal blanco. Surtido completo de artículos para zapateros. Baules y maletas de viaje. (401)
En marzo de 1912 (el 2 de marzo para ser más exactos), la Federación Obrera realizó dos amplias asambleas en las que se protestó contra las alzas en los artículos de consumo popular y se acordó enviar un documento protestando contra algunos comerciantes y en particular contra el comerciante Rodolfo Stubenrauch, quién además era Alcalde de la ciudad, dirigido al Gobernador del Territorio.

Alzas de precios en Punta Arenas:

el primer petitorio de la Federación Obrera

y la "huelga de las pizarras"

El siguiente documento, es el primer petitorio presentado por la Federación Obrera a alguna autoridad desde su creación.


FEDERACION OBRERA DE MAGALLANES

Punta Arenas

Punta Arenas, marzo 2/912.
Excmo.

Sr. Gobernador del Territorio.
La Federación Obrera de Magallanes y los delegados que suscriben, en nombre del pueblo y de todos los Gremios obreros de Punta Arenas, se presentan y esponen que siendo incompatible el señor Rodolfo Stubenrauch para el cargo de 1er Alcalde por su poca seriedad ante el pueblo y las autoridades locales y por ser el único culpable de los últimos incidentes populares.
A U.S. venimos en rogar se sirva solicitar del Supremo Gobierno la destitución de dicho funcionario.
Es justicia, Excmo. Sr., por la Federación Obrera de Magallanes,
M.J. Muñoz, Director.
Gremios:

Juan Barassi, Zapateros.

Julio Ursich, Albañiles.

Vicente Stankovic, Jornaleros de Bahía.

José Villegas, Fogoneros.

N. Miranda, Carpinteros.

José Lineros, Fundidores.


  1. Urquiza, Carpinteros de Ribera.

M.L. de la Cuesta, Mecánicos.

Pedro Mella D., Tipógrafos.

Jesús Mendez, Soldadores.

Ismael Preuss G., Marineros.


Por el Pueblo:

Adolfo Cárdenas, Pedro M. Valenzuela, Pedro A. Mendoza, Anibal Ortega.
Por sí:

R. del Pozo.
Aserradero Bermúdez y Hamann, Toribio Caro." (402).

Obsérvese la diversidad de entidades que había logrado agrupar y que representaba la Federación Obrera, a poco menos de un año de su fundación.


Según el documento transcrito, ya funcionaban al alero de la Federación Obrera a principios de marzo de 1912 diez gremios, a saber: los de Zapateros, Albañiles, Jornaleros de Bahía, Fogoneros y Marineros, Carpinteros, Fundidores, Carpinteros de Ribera, Mecánicos, Tipógrafos y los Soldadores. La Federación Obrera constituyó un impulso fundamental para la organización de los trabajadores de Magallanes a principios del siglo XX.

A fines de marzo de 1912 la Federación Obrera creó su propia Cooperativa Federal Obrera de Consumos, con el fin de contrarrestar el efecto de las alzas en el comercio. Al mismo tiempo, se estimulaba la creación de sindicatos y gremios por rama de actividad.



Asamblea obrera

"Invitamos a todos los obreros que deseen asociarse para organizar sus respectivos gremios i a las asociaciones ya constituídas. Nuestra unión será la salvaguardia del trabajo en todas sus manifestaciones. Esta asamblea se efectuará el Domingo 10 del presente a las 2 p.m. en el salón de la Sociedad Cosmopolita.
El Director de la Federación Obrera de Magallanes." (403)
La primera huelga que se produjo desde iniciada las actividades de la Federación Obrera, fue activada por los asociados del Centro de Resistencia de Oficios Varios.
Aquella fue la que podría denominarse, la "huelga de las pizarras".
En efecto, la Federación Obrera, consciente de las necesidades y de los problemas inmediatos de las familias obreras, y ante las alzas de precios realizadas por numerosos comerciantes ante la perspectiva próxima de la implantación de la Aduana y sus impuestos, reclamó -entre otras demandas- que el comercio fije en pizarras públicas sus precios, para mayor claridad de los clientes.
Las mujeres habrían de tomar una parte inédita en este movimiento.

Natalia Tobar

marcha por las calles de Punta Arenas,

al frente de las mujeres en huelga

¡y con una bandera roja!...

El comercio de Punta Arenas no puso las esperadas pizarras, sino que en cambio subió varios precios, por lo que en protesta por las alzas de los productos de primera necesidad, el Centro de Resistencia convocó a una huelga que se inició en febrero de 1912, siendo las primeras en plegarse las obreras de la Lavandería "Modelo" ubicada al final de la avenida Colón frente a la playa.


Esta es la primera huelga de mujeres trabajadoras en la historia social de Magallanes y de la Patagonia.
Las mujeres en huelga que salieron a las calles centrales de Punta Arenas, precedidas por su dirigenta Natalia Tobar González llevando ésta una bandera roja, gesto que provocó un fuerte impacto en la ciudad.
La policía intervino y detuvo a quienes dirigían a los manifestantes entre ellas a Natalia Tobar.
En protesta por la detención de ésta y otros dos dirigentes en huelga, el Centro de Resistencia convocó a un mitin público en el que hicieron uso de la palabra dos dirigentes de ésta organización (Pedro Valenzuela y Jorge López), mitin que fue interrumpido por la presencia de soldados del Batallón Magallanes, quienes con bayoneta calada dispersaron a los manifestantes reunidos y detuvieron a algunos de ellos.
Lo que había comenzado como un simple paro de protesta por las alzas de los bienes de consumo popular, se había convertido en un conflicto en el que la autoridad había hecho intervenir a la tropa militar, con lo cual se excitaron aún más los ánimos en la ciudad y entre los obreros.
La Federación Obrera decidió encabezar el movimiento, y aprovechó a reiterar sus demandas de que los precios de los artículos de primera necesidad sean expuestas en pizarras en los locales comerciales, pidiendo de paso la renuncia del Alcalde Stubenrauch (a la vez, autoridad municipal y prominente comerciante de la ciudad, lo que no dejaba de plantear un conflicto de intereses, según los obreros), la fijación de los precios de dichos artículos, y la liberación de los obreros detenidos.
Hacia fines de dicha semana, la autoridad del Territorio y la Junta de Alcaldes se allanaron a disponer la fijación de precios en pizarras públicas para el comercio y se liberaron los detenidos, por lo que se consideró concluido exitosamente el conflicto.

Conflicto y huelga

en el frigorífico

de San Gregorio

La segunda huelga que encaró la Federación Obrera desde su formación fue la de los obreros del frigorífico de San Gregorio desde el 5 de marzo de 1912, y que duró 48 horas. La empresa propietaria simplemente expulsó a 25 trabajadores, los más comprometidos con la huelga, los envió por barco de regreso a Punta Arenas y contrató aquí a otros 25 en su reemplazo.


Por su parte, después de algunas conversaciones entre los obreros de las estancias, a mediados de noviembre de 1912, se declaró la huelga en las estancias del Territorio. El conflicto se inició el 29 de noviembre en San Gregorio y Estancia Meric, lugar donde un grupo de alrededor de unos 25 de los obreros "tumberos" procedentes de otras estancias cercanas, fueron expulsados del establecimiento, detenidos por la fuerza pública, despojados de sus bienes personales, trasladados al muelle de Punta Delgada, embarcados en una escampavía de la Armada y enviados a Punta Arenas.
La Federación Obrera envió a las estancias a dos de sus dirigentes delegados, Carlos Pedraza y Marcos Mancilla, con el fin de informar del estado de las negociaciones y el conflicto.

Propaganda

y cobro de cuotas federales:

el trabajo de los "chasquis"

de la Federación Obrera

El trabajo y la organización creada por la Federación Obrera, fue consistiendo en una actividad cultural, sindical y de difusión cada vez más extendida en el Territorio de Magallanes. Un cobrador a caballo -apodado el "chasqui" por sus colegas obreros- recorría las estancias en un periplo que demoraba todo un mes, hasta llegar a las estancias cercanas de Río Grande (en la Tierra del Fuego argentina), viajes en los que llevaba la prensa obrera y -como nos lo relata el federado don Pascual Guerrero- aplicaba un ingenioso sistema de cobro de cotizaciones a los obreros, en el que el cobrador "...tenía que ir a cobrar en todas las estancias, porque en cada estancia había un delegado, y ese delegado ponía las estampillas, porque nosotros teníamos estampillas, a $ 2 cada estampilla, todos los meses. Entonces llegaba el cobrador, iba con el delegado y levantaba la plata que había juntado el delegado." (404).


La actividad cultural de la Federación se fue intensificando desde 1916 en adelante y consistía en veladas de cine (mudo, lógicamente), teatro, debates públicos y la disponibilidad de una biblioteca.
Nos cuenta al respecto don Pascual antes citado: "Se pasaban películas, (había) funciones teatrales para entretener a la gente, y durante el día había charlas o una especie de controversia, porque en el día los hombres trabajaban y muchachos como yo lo pasábamos en la Federación, mujeres, chicos, de todo." (Pascual Guerrero).
Esto hacía que la sede de la Federación se convirtiera, al igual que el local de la Sociedad Cosmopolita de Socorros Mutuos, fueran el punto de reunión más frecuentado por los obreros y sus familias.
Don Pascual Guerrero nos relata a este respecto: "...siempre había mucha gente, porque iban a la biblioteca o a tomarse un café, al cine y se iban a la matinée o a la función de la noche, como en todos los cines. A veces había cine y otras veces había teatro, que hacían los mismos federados aficionados".
De este modo, la sociabilidad obrera se realizaba principalmente en la casa de la Federación, así como las gentes acomodadas del Territorio y de la ciudad, se reunían de preferencia en el Club Magallanes.
Las nuevas organizaciones sindicales obreras que se formaron entre 1911 y 1916, bajo el influjo de la Federación Obrera, respondían a las necesidades de sectores han diversos, y que se formaba con obreros jornaleros, artesanos y empleados, como la Sociedad de Empleados de Comercio y Anexos (aunque ésta se mantuvo al margen de la Federación), la Sociedad Unión Gente de Mar y Playa, el gremio de los Carpinteros, los Albañiles, los Carreros y Empleados de la Compañía de Alumbrado Eléctrico de Punta Arenas.
Por aquel entonces, la actividad económica centrada en las faenas del campo y de los frigoríficos que se estaban instalando en las costas del Estrecho, constituía el centro dinamizador del comercio y de la navegación mercante del Territorio.
Y esta navegación, en la forma de una activa circulación de barcos hacia y desde los distintos puertos de Magallanes constituía a su vez, la principal vía de transporte de los obreros que se desplazaban a las estancias y otros lugares de trabajo.
Tema al cual se refiere el siguiente párrafo de "El Trabajo": "La navegación en los vaporcitos de la costa. La noticia que días atrás daba un diario de la tarde respecto a que la Gobernación Marítima había reglamentado el embarque de pasajeros por los vapores de la costa, ha sido para nosotros una grata noticia. Tiempo era ya que a esa anormal manera de cargar los buques que salen con destino tanto a puertos chilenos como arjentinos, se le pusiera un freno; nadie ignora cómo se carga a estos vaporcitos: se les llenan sus bodegas y sobre cubierta se pone algunas decenas de toneladas; después de cargado (y recargado) de esta manera se da cabida a los pasajeros sin fijar para éstos número determinado según las comodidades que el buque tiene, los de tercera clase tienen ellos que buscar donde dormir ya sea entre los huecos de la mercadería o sobre ésta a toda intemperie. Más de una vez desde estas columnas hemos protestado del exeso de pasajeros que estos buques toman, hemos denunciado esta irregularidad que es una violación a las leyes vijentes de navegación..." (405).
Es de imaginarse las condiciones de hacinamiento y las desagradables molestias y privaciones, que habían de pasar en sus viajes esta gente que, por tener que pagar un pasaje de tercera clase, hacia o desde Chiloé o Punta Arenas o hacia la costa argentina, no tenía otra solución para movilizarse.

1° de Mayo de 1912:

mitines, discursos y romerías

La Federación Obrera, por otra parte, recogiendo la tradición iniciada por la Unión Obrera en 1897, dio forma a la tradición de celebrar el 1° de Mayo como una feriado no laborable, en el que los obreros y trabajadores se reunían en mitines realizados en la sede social de calle Errázuriz o en la Plaza de Armas, además de una romería al Cementerio y visitas solidarias de los obreros -precedidos por su estandarte social- a los reclusos de la Cárcel, a los enfermos del Hospital y a la Escuela Nocturna Popular, llevándole a ellos recreación y ayuda material, recogida con el esfuerzo de los obreros y sus familias, más las colaboraciones de algunos comerciantes y empresarios.


El períodico "El Trabajo" convocaba a las celebraciones del 1° de mayo con un artículo, aparecido el 27 de abril de 1912, el que con trazos de tinte idealista y romántico, se refiere a la significación de la fecha y que en algunos de cuyos párrafos, dice textualmente: "1° de mayo. La gran fiesta mundial obrera se acerca. El trabajo conmemorará en breve el triste aniversario del martirio de sus más abnegados apóstoles. El 1° de Mayo significa para el proletariado mundial el hecho más culminante de su vida de luchador, el laurel más puro de sus triunfos conquistados."
Más adelante, este interesante manifiesto agrega: "La caída gloriosa de estos esforzados gladiadores de la idea en la arena del combate dió orígen a esta efeméride y hoy las clases obreras del orbe entero, como un homenaje a su memoria, suspenden sus faenas diarias dedicándoles el más afectuoso recuerdo de sus sinceros corazones como una modesta pero significativa ofrenda a sus pretéritos sacrificios y para retemplar en el yunque de sus nombres el espíritu para la lucha por el bien de los oprimidos y la prosecusión hacia la conquista de sus sagrados ideales... La religión católica tiene sus apóstoles y sus santos y el proletariado en su marcha triunfal hacia las cumbres de sus soñados ideales tiene también sus héroes y mártires, aquella dedica una semana al culto de la glorificación del hombre-dios de los pasados tiempos, éste a un día de meditación á la memoria de los que forman el martirolojio obrero..." (406).
La pluma que elaboró este manifiesto era sin duda la de un dirigente ilustrado de la Federación.
He aquí el relato del propio periódico "El Trabajo", acerca de la primera conmemoración del 1° de mayo efectuada por la Federación Obrera de Magallanes.
"La Fiesta del Trabajo
Entre un ambiente de cultura y corrección que le honra muy de veras, la agrupación Obrera de Punta Arenas se entregó ayer a la celebración de la Fiesta Universal del Trabajo, que reune en el primero de mayo a los obreros del mundo entero en un solo pensamiento que se informa en el regocijo de los triunfos alcanzados y el programa de nobles aspiraciones de mejoramiento colectivo.
Por lo que a los obreros de Magallanes respecta la forma del todo tranquila y correcta con que celebraron el primero de mayo es digna de todo aplauso y le han conquistado mayores simpatías. Una circunstancia que no ha pasado desapercibida y que tiene de seguro apreciable significación para los obreros, fue el cierre del comercio que demuestra que mientras los obreros traten por los medios pacíficos y cordiales que aconseja la prudencia, del logro de sus aspiraciones, tienen consigo las simpatías jenerales.
Conforme estaba anunciado, los trabajadores en número de poco más de cuatrocientos, se reunieron en la mañana en nuestra plaza principal inaugurando los festejos.
Estos si no fueron rumbosos, tuvieron significación pues la visita realizada a varios establecimientos de beneficencia exteriorizaron la bondad de los sentimientos en la agrupación.
En la reunión habida en la plaza, la que fue presidida por la Federación de Magallanes, se efectuó la entrega del estandarte.
El Presidente de las agrupaciones federales dio lectura a un discurso lleno de frases conceptuosas en la que recomendó a los asociados continuar la campaña iniciada entre los obreros tendiente a la mayor unificación de los diversos elementos. Rememoró la fundación de la fiesta que celebraban y se felicitó del éxito alcanzado en las labores de la agrupación.
De la plaza la columa de manifestantes se dirijió al Cementerio en donde visitó la tumba de un asociado recientemente fallecido colocando una verja de hierro y coronas, obsequio de los obreros. En este acto el asociado señor Gregorio Iriarte dijo un breve discurso abundante en conmovedores frases que fueron acojidas por los manifestantes entre respetuoso recojimiento.
Del Cementerio la columna pasó al Asilo de Huérfanos. Allí fueron recibidos por el personal de asistencia del Asilo y Monseñor Fagnano quien hizo una breve y conceptuosa alocución a los manifestantes encomienda el acto que realizaban y aconsejándoles unión y constancia.
Terminado que hubo de hablar el Monseñor Fagnano, los manifestantes pasaron a las dependencias de los huerfanitos a los cuales hicieron obsequios de dulces. Fue un sencillo acto en el que se trasparentó la alegria así en los semblantes de los obreros como en los rostros de triste placidez de los niños.
Del Asilo la columna tornó a la plaza en donde uno de los asociados dio lectura a un discurso en el que rememeró los oríjenes de la Fiesta del Trabajo y recomendó el entusiasmo entre las filas obreras.
Una comisión se dirijió enseguida a la Cárcel en donde fue recibida por el señor Blanco Lecaros quien a nombre de los presos dio las gracias a los manifestantes.
Estos visitaron a los presos haciéndoles obsequio de cigarrillos y viandas.
El Presidente hizo uso de la palabra pronunciando frases de entusiasmo y amistad para los presos a los cuales estimuló en el trabajo rejenerador. Esta visita fue conmovedora para quienes participaron en ella." (407)
Una de las primeras medidas de la Federación Obrera a poco de su formación, fue la organización territorial de su funcionamiento, lo que se concretó a principios de 1913.
A su vez, en marzo del mismo año, se constituyó la Cooperativa Federal Obrera, una entidad interna de la Federación que tenía por objeto reunir fondos para adquirir o construir una sede propia y maquinarias para una imprenta, lo que fue posible al poco tiempo.
En la medida en que se afiliaron a ella los obreros de los frigoríficos de Natales y Puerto Bories y de las estancias de Ultima Esperanza, los "chasquis" de la Federación fueron desplegando sus viajes y generaron una mejor coordinación entre las estancias y los sindicatos.
Una mejor coordinación a su vez, determinó que los conflictos y huelgas futuras, resultaran en una suerte de “efecto contagio” de amplias repercusiones en todo el Territorio. Además, el Sub-Comité de Puerto Natales de la Federación Obrera de Magallanes era el que mantenía vínculos más estrechos y frecuentes (facilitados por la cercanía geográfica) con su similar de la Patagonia argentina, la Sociedad Obrera de Río Gallegos.
A un año de constituída, en junio de 1912, la Federación Obrera intervino en un incidente que no tenía directa relación con sus funciones, pero que había causado conmoción en la ciudad.
A raíz de la aplicación de castigos (en la forma de azotes) a algunos conscriptos que se encontraban en el cuartel del Batallón "Magallanes", la Federación Obrera se hizo eco de la indignación pública y convocó a un mitin que tuvo lugar el 30 de junio, en presencia de los familiares de las víctimas.
Un memorial enviado por la organización al Presidente de la República con esa misma fecha, motivó la posterior destinación del comandante de la unidad militar fuera de Magallanes.

Surgen las demandas

de otros sectores obreros

El mundo del trabajo se desarrollaba en aquel entonces, tanto dentro como fuera de los marcos organizativos de la Federación Obrera. Es el caso de los obreros que trabajaban para la Comisión de Alcaldes (la entidad municipal en su antigua denominación).


En agosto de 1912, encontramos por primera vez, un petitorio en forma en el que los trabajadores municipales -que eran mayoritariamente obreros- demandaban un aumento de sus salarios.
Interesante resulta observar aquí que, hasta 1920, los obreros municipales no se organizaron en gremio ni tampoco se integraron individual o colectivamente en la Federación Obrera.
Este petitorio tiene la particularidad de presentar trazos mucho más realistas de la situación por la que atravesaban estos servidores públicos, y, como se puede apreciar su redacción es cuidadosa y respetuosa con sus destinatarios.
Obsérvese que los firmantes de este singular e inédito documento, se preocupan además, de dar las gracias anticipadas como "humildes servidores" a los integrantes de la Junta de Alcaldes.
A su vez, en diciembre de 1912, y ante la falta de solución en las conversaciones por un Convenio suficiente en las faenas del campo, motivó la primera huelga ganadera en el Territorio.
Sus principales detalles y circunstancias se presentan a continuación.

La primera huelga general

en las estancias magallánicas

(29 noviembre - 12 diciembre 1912)

La primera huelga general de los obreros de las estancias magallánicas, tuvo lugar en noviembre y diciembre de 1912. El recuerdo que este evento dejó en la memoria colectiva de los trabajadores del Territorio, fué tan grande y profundo que fué mencionado en los primeros días de la huelga ganadera de 1916, como un ejemplo de unidad de los asalariados.


Se relata a continuación, una secuencia cronológica general de los principales eventos y circunstancias de esta huelga.
A principios de noviembre de 1912, el Gremio de Esquiladores a través de la Federación Obrera, presentó una demanda de aumentos salariales a los representantes de las sociedades ganaderas, sin obtener respuesta.
El 6 de noviembre, la Federación Obrera envió a los estancieros del Territorio, una circular precisando los términos de su demanda. El diario “El Magallanes” expresa al respecto: “Esta situación ha provocado cierto movimiento en la clase obrera encaminado a obtener un aumento proporcional a las nuevas exigencias a que los obliga la satisfacción de sus más premiosas necesidades i procuran, como es natural, obtener mayores salarios i mayores facilidades en el desempeño de las faenas que les están encomendadas. Esto es lo que ha ocurrido en el caso actual i lo que exige el gremio de obreros i trabajadores del campo.” (408).
El mismo periódico plantea el 8 de noviembre que la autoridad oiga la opinión de unos y otros para “venir a un acuerdo equitativo”.
El 11 de noviembre, la Federación Obrera convocó a una asamblea en los siguientes términos: “Federación Obrera de Magallanes. Cítase a los delegados de los gremios seccionales a una sesión que tendrá lugar el jueves próximo a las 8 p.m. en el local social Avenida Colón N° 730. Objeto: deliberar la forma en que prestarán solidaridad en las peticiones hechas por los obreros del campo. El Director.” (409).
Ese mismo día 11 de noviembre, y en respuesta a un planteamiento hecho público por la Unión Cívica de Magallanes, la Federación Obrera publicó una carta en la que recoge la idea en los siguientes términos: “La Federación Obrera de Magallanes cumple el deber de poner en conocimiento de la opinión pública de este Territorio que consecuente con la norma de tranquilidad i mesura que han informado siempre sus actos y propósitos, ven con agrado la actitud patriótica de la Unión Cívica de Magallanes al acordar en su sesión de esta mañana de hoy, dirigirse a patrones i obreros respecto al aumento de salarios...” (410).
El 20 de noviembre, ante el silencio de los estancieros, la Federación Obrera se declaró en estado de alerta.
El 22 de noviembre, y siempre ante la falta de respuesta de los dueños de las estancias, la Federación acordó enviar a tres de sus dirigentes, para que recorran los distintos establecimientos del Territorio, explicando la situación. Fueron nominados para esta misión los dirigentes Artemio González, Carlos Pedraza y Marcos Mancilla, los cuales salieron a su cometido el mismo día.
Viernes 29 de noviembre
La huelga se inicia en San Gregorio, en la mañana del 29.
Los obreros de este establecimiento declaran el paro y un grupo de alrededor de 25 obreros, se traslada a caballo a la Estancia "Meric", a objeto de activar y promover entre sus obreros la huelga.
Llegan a Estancia "Meric" al mediodía, pero estando todos almorzando, se presenta un grupo de militares cuyo oficial se entrevista primero con el Administrador de la Estancia, Maltzahn, quién denuncia la presencia de sediciosos en su establecimiento.
Por orden del oficial a cargo y cumpliendo instrucciones del Gobernador del Territorio, los uniformados detienen a tres dirigentes de la Federación que se encontraban en el lugar, Artemio González (quién venía desde Punta Arenas, recorriendo las estancias de la costa del Estrecho), Ruperto Canales y José López.
Los 25 obreros de San Gregorio, son expulsados de la estancia, custodiados por cuatro soldados, y emprenden el camino a caballo hacia Punta Arenas.
Los tres obreros federados detenidos son llevados a Punta Delgada por el piquete militar, y embarcados en una escampavía, no sin antes recibir una amenaza de castigos de parte del oficial a cargo.
Sábado 30 de noviembre
Informados del paro decretado por la Federación, un grupo de obreros de la estancia "Laguna Blanca", emprenden también el camino a Punta Arenas en sus propios caballos.
Lunes 2 de diciembre
Llega a Punta Arenas la escampavía “Aguila” de la Armada con los tres dirigentes federados detenidos, y un grupo de 11 obreros que deseaban regresar a la ciudad. Una multitud de unas mil personas los esperan en el muelle de pasajeros y los acompañan hasta la Cárcel.
Este mismo día, una comisión de la Federación Obrera se entrevista con el Gobernador del Territorio con el propósito de informarle de los orígenes y objetivos de la huelga.
Simultáneamente con el arribo de la escampavía, llega a Punta Arenas un primer grupo de obreros en huelga, procedentes de las estancias de las costa del Estrecho: San Gregorio y Punta Delgada, principalmente.
Toda la tarde del lunes siguen llegando obreros a pié, en carros y a caballo. Entrada la noche, llega a Punta Arenas el grupo de trabajadores que venía desde Laguna Blanca.
Miércoles 4 de diciembre
“El Magallanes” informa que la huelga se desarrolla en forma pacífica: “Continúa en el mismo estado la huelga de los trabajadores del campo. Noticias que se reciben hacer saber que día a día se plegan más obreros al movimiento. Se ha enviado tropa de línea a Bahía Inútil i a Laguna Blanca. De Ultima Esperanza comunican que los trabajadores empiezan también a plegarse al movimiento huelguista.” (411).
La autoridad del Territorio solo tiende a adoptar medidas represivas. Es detenido el Director de la Federación Obrera, de acuerdo a una orden impartida por el Juez de Letras, por petición del Gobernador.
La Federación Obrera realiza una asamblea general urgente, y acuerda adoptar una medida de fuerza para responder a la detención de su dirigente: se acuerda pedir un cierre de 24 horas de todo el comercio de la ciudad, y se solicita al Gremio de Fogoneros y Marineros, para que paralicen sus trabajos por el mismo tiempo.
Viernes 6 de diciembre
Se incorporan los demás gremios de la ciudad (Mar y Playa y Gremio de Fogoneros) al paro general.
Este día, dos gestiones de mediación y de entendimiento fracasaron: una del sacerdote salesiano José Fagnano, quién asiste a una asamblea de la Federación Obrera y arenga a los obreros incitándolos a volver al trabajo, propuesta que es rechazada.
También realiza un acercamiento el empresario Mayer Braun, quién se reúne con los dirigentes de la Federación a fin de buscar una vía de acuerdo, para solucionar el conflicto.
Domingo 8 de diciembre
La asamblea general de la Federación, reunida esta noche a las 20.oohs. acuerda poner un plazo de 48 horas a los estancieros para que respondan, y en caso contrario, incrementar los términos económicos demandados a fin de subvenir a los gastos de la huelga.
Lunes 9 de diciembre
“El Magallanes” informa que: “...con respecto a la amplitud del movimiento hai noticias contradictorias, pues, mientras algunos estancieros aseguran que las faenas se han reanudado en Tierra del Fuego, la Federación Obrera insiste en afirmar que el paro es jeneral en las estancias de Bahía Inútil, Rio Mac-Lean, San Sebastián, Spring Hill i Jente Grande. Anoche zarpó a Bahía Felipe el valor “Alejandro” (de Braun & Blanchard) conduciendo a su bordo un piquete de 10 hombres del Rejimiento Llanquihue, al mando del teniente don Herman Cortés. La Federación Obrera ha abierto desde hoy una cocinería en el antiguo local del aserradero del señor Marcou. Los obreros serán proveídos allí de café, en la mañana i almuerzo i comida en las horas convenientes.” (412).
En el día de hoy, la Federación Obrera envía una circular a todos los estancieros reiterando los términos de sus demandas económicas, poniendo de relieve el grado de adhesión con que contaba para ejercer presión a favor de sus peticiones.
El texto de la circular es el siguiente: “Mui señor nuestro: Por indicación de algunas personas interesadas en poner término a esta situación, nos permitimos enviar a usted las peticiones antes hechas i reiterando lo que en el pliego se pide. Agradeceríamos a usted si es que toma alguna resolución a este respecto, tenga a bien avisárnosla antes de las 48 horas, pues en una reunión celebrada anoche se acordó que si en este plazo no se tenía un arreglo satisfactorio, los gremios en huelga que, para volver al trabajo, subirían el precio de lo pedido como compensación a los gastos que este movimiento ha orijinado. Con sentimientos de nuestra más alta consideración quedamos de usted como S.S. att. S.S. Manuel J. Muñoz, Director. Arturo Martínez, Secretario.” (413).
Martes 10 de diciembre
La Federación Obrera, publica hoy una noticia en el sentido de que los fondos disponibles y recaudados de su “caja de resistencia”, le permitirían soportar el impacto de la huelga por dos meses a lo menos. (414).
Diversos dirigentes de la Federación Obrera y de la Agrupación Socialista, que adhiere al movimiento, inician recorrido por la ciudad, solicitando una erogación popular voluntaria para respaldar la huelga. Encuentra una muy buena acogida en el comercio de Punta Arenas.
Jueves 12 de diciembre
Los estancieros presentan a la Federación Obrera una contra-propuesta para solucionar el conflicto. La Asamblea de la Federación Obrera aprueba la proposición patronal, y se acuerda devolverla a los representantes patronales, con la condición previa de que el documento será firmado una vez que los obreros y dirigentes detenidos sean puestos en libertad.
En la noche, la función nocturna del cinematógrafo “Lilley” (películas mudas en blanco y negro) es realizada a beneficio de los obreros de la Federación, con precios rebajados para sus socios.
Viernes 13 de diciembre
Hoy se firma el acta de acuerdo, en la sala de la Gobernación del Territorio, que pone término al conflicto. Los obreros vuelven al trabajo en la tarde del día de hoy, después de las 5 de la tarde, al informarse que han sido liberados los dirigentes detenidos. La Federación Obrera informa, a través de sus “chasquis” a todos sus delegados de estancias, que las faenas se reiniciaban normalmente el lunes 16 de diciembre.
Los obreros del campo, desde esta misma tarde, comenzaron a desplazarse hacia las oficinas de las estancias en Punta Arenas (para asegurar su contratación) y otros, partieron directamente hacia las estancias de orígen donde trabajaban.
*
En la secuencia de eventos de este conflicto, puede apreciarse la juiciosa utilización por parte de la Federación Obrera de recursos psicológicos de presión (la masiva concentración de obreros de las estancias en la ciudad, la creación de ollas comunes, el lanzamiento de una erogación popular con lo que aumentó su nivel de adhesión con el movimiento, y las cartas y trascendidos enviados a la prensa).
Como se pudo apreciar, la huelga campesina de 1912 duró catorce días. Los trabajadores obtuvieron los aumentos que demandaban, pero en los medios empresariales locales quedó la impresión que tendrían que habérselas con una organización sindical cada vez más fuerte y convocante.
La percepción que los empresarios del Territorio se formaban de las huelgas recientes se refleja en la siguiente carta que Mauricio Braun dirige al administrador A.A. Cameron: "Desórdenes laborales. Su satisfacción por el estado de los negocios en el campo podría disminuirse con la reciente huelga... Nosotros podríamos tratar de ayudarlo realizando gestiones con el Gobernador para que se ocupe severamente de los agitadores. Por cierto, el Gobierno no puede interferir en las disputas laborales que son conducidas apropiadamente, y este tipo de desórdenes es uno de los males con los que todos los patrones del mundo tienen que habérselas. La política de otorgar tiene por cierto sus peligros y desventajas, pero todo lo que puedo decir es que todo arreglo al que usted llegue debe ser cuidadosamente cumplido hasta el fin y que usted no otorgará nada más que sea estrictamente necesario." (415)
Como resultado de la gran huelga de 1912, la Federación Obrera se fortaleció y se prestigió ante los trabajadores y obreros del Territorio.
Pero además, la Federación fortaleció su organización, como que intentó organizar su propia Sociedad Cooperativa Obrera de Consumos.
Uno de los logros más importantes del conflicto ganadero de 1912, fué la constitución de un tribunal arbitral paritario de patrones y obreros, para hacerse cargo de los reclamos por mutuos incumplimientos.

Después de la huelga ganadera de 1912

se incrementan los reclamos

y demandas

Aún así, la aceptación patronal de las nuevas condiciones laborales no fué fácil ni uniforme. Por ejemplo, los obreros de una estancia en Tierra del Fuego hubieron de paralizar durante un día, el 3 enero de 1913, porque las condiciones acordadas después de la huelga no se estaban cumpliendo, como lo consigna "El Trabajo" del 12 de enero de 1913.


En marzo de 1913, las quejas y reclamos por irregularidades ocurridas en el cumplimiento del convenio de 1912 aparecían cada vez más frecuentemente en la prensa obrera. Dice al respecto "El Trabajo" en marzo de 1913: "Algunas irregularidades. A estampar sus firmas en el compromiso a que se se arribó para poner término a la huelga de Diciembre último, los trabajadores creyendo con toda la ingenuidad innata en ellos, que lo estipulado en el compromiso lo verían cumplido al pié de la letra allanando así todas las dificultades tan frecuentes entre ellos y los patrones; pero desgraciadamente no ha sido así. Día a día llegan obreros del campo con los cuales han cometido alguna irregularidad los administradores de estancias o dueños de ellas. Se reunió el tribunal conforme lo dispone la clásula 16 del citado convenio, para atender estos reclamos..." (416).
Por aquel entonces también, se constituyó una suerte de SubComité de la Federación Obrera en Porvenir, para toda la isla de Tierra del Fuego chilena y fue nombrado como su primer Delegado el obrero Esteban Covacich.



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