Historia Social



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Orígenes del anarquismo

y el anarco-sindicalismo

en España y en Chile

Es en España donde, desde el primer día que hubo una formulación clara y concreta del anarquismo, éste adquirió más base popular, más arraigo e influencia que en el resto del mundo.


Los autores e historiadores que han examinado el fenómeno con visión simplista, han deducido que prendió antes y mejor en España porque era ese país, en el siglo XIX, uno de los países pobres de Europa. Pero les desconcierta el hecho de que fuera en Cataluña, región tradicionalmente próspera y la más avanzada de España en todos los sentidos, donde primero se constituyeron grupos anarquistas y donde la idealidad libertaria adquirió antes prestigio e influencia.
Y es que, en realidad, el anarquismo en sus orígenes en España, nada tiene que ver con el estado de atraso ni de miseria de los pueblos. Es una toma de conciencia individual que lo mismo puede producirse en el campesino iletrado que en el obrero rebelde, que en el intelectual o el aristócrata inquieto y atormentado por el problema de la justicia y de la felicidad entre los hombres. Y es precisamente hasta en las regiones más pobres, entre los hombres más ilustrados, más capaces, donde se manifiesta primero la simpatía y después la adhesión al anarquismo.
En España ha existido y existe, por otra parte, una larga tradición rebelde y libertaria, que nos viene de la Edad Media y que se engarza en la mezcla de razas y en la propia geografía. El español es anarquista por temperamento, por carácter, por fiereza, por amor a la libertad, por independencia y porque, confusamente, siempre ha sabido o intuido que sólo en un orden social como lo conciben los anarquistas se sentirá bien v conseguirá realizarse plenamente.
Incluso de que llegaran a España las ideas anarquistas claramente formuladas en la obra de Proudhon, traducido al español por Pi y Margall, había ya aparecido en España un primer periódico anarquista en 1845: "El Porvenir", que editaron Ramón de la Sagra Peris y Antolín Faraldo. Este periódico apareció en Santiago de Compostela y fue suprimido por un decreto del general Narváez.
Ramón de la Sagra, su redactor principal, es el primer anarquista que hubo en España. Las obras de Puoudhon no fueron traducidas por Pi y Margall más que en 1854.
Por lo demás, Ramón de la Sagra, emigrado a París víctima de la persecución de Narváez, se unió a Proudhon y le ayudó a fundar su "Banca del Pueblo" No es un secreto para nadie que cuando llegó a España Fanelli, para fundar la Sección Española de la Primera Internacional, en España existían ya grupos anarquistas, compuestos por individualidades que trabajaban en diversos sentidos, fundando Fomentos de las Artes, Centros de cultura o dedicándose a otras muchas actividades propagandísticas y culturales. Como existían ya las llamadas Sociedades Obreras de Resistencia al capital, que fueron los primeros núcleos organizados de la Internacional.
Por lo demás, la mayor parte de los federales de la época como Joarizti, Bohórquez, Pi y Margall y tantos otros. sintieron simpatías por el anarquismo, y su concepción de la República por la que combatían difería mucho de lo que fue la proclamada en 1871 y que tan efímera vida tuvo.
El anarquismo español poseyó desde sus orígenes, muchos y muy interesantes hombres, en los que se confundieron todas las clases sociales, desde médicos como los doctores Soriano, García Viñas, y Gaspar Sentiñon, a obreros tipógrafos como Anselmo Lorenzo y Rafael Farga Pellicer, pasando por campesinos ilustrados como Francisco Rubio, de Montejaque.
Estos hombres, desde el primer día, hicieron suya la convicción de Bakunin de que era entre los trabajadores donde debían sembrarse las ideas libertarias porque era la fuerza del proletariado organizado la sola que podría, en un mañana que se esforzaban de aproximar lo más posible, destruir la sociedad capitalista e instaurar una sociedad sin clases.
De ahí que las figuras más señeras del movimiento obrero, lo mismo antes de la Internacional que después de ella, actuaron entre los trabajadores y se confundieron con ellos. Más tarde, esta posición, históricamente sostenida durante medio siglo, fue definida con el nombre de anarco-sindicalismo.
Otro fenómeno característico y que debe ser destacado, cuando del anarquismo en España se habla, es que, así como en los demás países la preocupación por las formas de organización de la sociedad no acostumbraba a ser motivo ni tema de discusión en Congresos, en España constantemente ello les preocupaba... Quizá porque es el país donde más cerca y más viable hemos visto la realización de una sociedad libertaria, por su impregnaci6n del ambiente y porque las propias evoluciones de su historia en diversos mementos nos han hecho esperar un cambio posible. Quizá esto explica también el encarnizamiento con que han sido en España perseguidos los anarquistas, a lo largo del siglo XIX y en todo lo que va del XX.
Las clases poseedoras –en España como en el resto del mundo- siempre han tenido conciencia de que en el anarquismo residía un peligro de destrucción de sus privilegios y que los métodos y tácticas del mismo convertirían a la clase obrera en un formidable instrumento de combate.
Por lo demás, los obreros comprendieron muy bien que sólo las tácticas y los principios imprimidos por la influencia libertaria en el movimiento obrero, podían acelerar la emancipación de los trabajadores, que según el lema de la Primera Internacional, sólo puede ser obra de los trabajadores mismos... Esto explica igualmente la tenacidad con que han renacido las organizaciones obreras destruidas por las persecuciones. Tantas veces como fue disuelta la Confederación de Trabajadores, que sucedió a la Sección española de la Primera Internacional, fue reconstituida.
Muchas de las ideas anarquistas llegaron a Chile y a Magallanes, a través de los numerosos inmigrantes españoles que llegaron a Sudamérica en los últimos años del siglo XIX y primeros decenios del siglo XX.
A su vez, la historia del anarquismo en Chile, constituye otra de las explicaciones históricas de la formación de las organizaciones sociales en Magallanes, desde fines del siglo XIX.
Esta parte de la historia social de Chile no puede disociarse del escenario en el cual se desarrolló, es decir el Chile de la segunda mitad del siglo XIX: un escenario de profundas injusticias sociales, de un capitalismo en expansión alimentado principalmente por Capitales británicos aliados a la burguesía nacional, que propiciaba un desarrollo capitalista dependiente, con énfasis primordial en actividades mineras, como el salitre, la plata y el carbón, así como también en el cobre y en el área portuaria, la banca y el comercio.
Los intereses de esta burguesía había llevado a la ocurrencia de dos hechos de profundo significado histórico y de gran dolor para nuestro pueblo: por un lado, a la brutal Guerra del Pacífico, y por otro, a la no menos brutal "pacificación" de la Araucanía, guerras en las cuales se mandó a morir al roto, sugestión patriotera mediante, para beneficiar los bolsillos patronales. Estas guerras de expansión capitalistas, dieron un impulso a la explotación salitrera en el norte, con la incorporación de tierras bolivianas y peruanas, así como dieron nuevos bríos a la agricultura con la incorporación de toda la zona de la Araucanía a la República.
Como vemos, el carácter dependiente de nuestro desarrollo hacía que coexistieran áreas de un importante desarrollo urbano e industrial (recordemos que la primera central hidroeléctrica del país, Chivilingo, nace al calor de la explotación del carbón en Lota), a la par que otras zonas del país, que no presentaban interés para la burguesía inglesa y sus aliados chilenos, quedaran relegadas a la marginalidad y al atraso económico y de infraestructura, situación que será característica de nuestras repúblicas "bananeras" latinoamericanas.
A la par que se da este proceso de expansión y acumulación del capital, se da el proceso de proletarización de la población, la cual se ve sometida a su condición fundamental de asalariada. Por un lado, se da el proceso de proletarización en los centros urbanos e industriales, en los cuales se aprecia el tránsito de los artesanos empobrecidos y desplazados a proletarios, vale decir, a trabajadores asalariados y apatronados. Por otro, en el campo, muchos campesinos comienzan a perder sus tierras por la creciente concentración de los latifundistas, lo que lleva al peonaje y al huaso a un constante proceso de "proletarización" campesino, así como a una sistemática emigración a la ciudad y a los centros productivos (minas, puertos, obras, etc....), donde engruesan las filas de el proletariado criollo. En el campo, proceso semejante se vive por los mapuche, arrinconados en sus reducciones y corridos por los colonos europeos; muchos de ellos terminan por ir a las ciudades donde terminarán muchos incorporados a la actividad panadera.
En este marco nuevo que adopta la lucha de clases, las antiguas organizaciones surgidas principalmente bajo el influjo de artesanos, que eran las mutuales o sociedades de socorros mutuos comienzan a quedar obsoletas.
Estas organizaciones tenían por eje central la actividad asistencialista. Las nuevas organizaciones que necesitaba la clase obrera, sin dejar de lado ciertas prácticas asistencialistas (ayuda, educación) y de apoyo mutuo, sanas y necesarias entre los oprimidos, cambiaban su eje principal del asistencialismo a la lucha y el enfrentamiento a la clase patronal, que les condenaba a condiciones de vida infrahumanas. Nacía así la conciencia del proletariado en este país; se hacía consciente de que sus intereses de bienestar y libertad se oponían a los intereses de quienes los explotaban para enriquecerse. Estas organizaciones nuevas, que representarán los intereses de esta clase obrera, serán las sociedades en resistencia y las mancomunales, precursoras de los sindicatos en el país. Las primeras, tendrán por base a gremios, industrias y áreas productivas; las segundas tendrán carácter similar, pero se asentarán en un espacio territorial dado. Cabe destacar que no se trataba de fronteras rígidas ni que estos tipos de organizaciones no se cruzaran en absoluto.
Un hecho destacable de estas primeras experiencias de organización de la clase trabajadora, es que no se hacen sobre bases exclusivamente economicistas; se establecen sobre bases clasistas, estableciendo como labor principal el mejoramiento económico y moral de los trabajadores. No era raro, por tanto, que estas organizaciones no fueran concebidas como mera herramienta de lucha contra la patronal, sino también como auténticas universidades populares, en las cuales estudiaban, se practicaba la solidaridad y donde prefiguraban el mundo en el que querían vivir.
En este contexto de organización y de agitación, nacen los primeros núcleos de actividad anarquista. A veces nacen como centros de estudios (el Centro de Estudios "Rebelión", donde participaba el notable activista y organizador Magno Espinosa, serán editores del primer periódico declaradamente anarquista del país, "El Rebelde", en 1898), otras veces como agrupaciones de carácter revolucionario (como la Unión Socialista de 1897, de cierta influencia ácrata), otras veces en torno a periódicos (a principios de siglo hay gran proliferación de prensa anarquista como son el Rebelde, el Ácrata, la Campaña, la Agitación, La Antorcha, el Alba, la Luz, etc....) y por último, aparecen decididamente como la orientación mayoritaria indeterminados gremios (habrán gremios que durante largo tiempo serán auténticos bastiones de las prácticas libertarias, como los estucadores, pintores de brocha, zapateros, obreros gráficos, panaderos, estibadores, etc....). Además, nacen en los principales centros industriales y productivos del país. Estos núcleos anarquistas recibieron un importante estímulo con la visita del notable anarquista italiano Pietro Gori al país el año 1900, donde aprovechó de dar unas charlas y conferencias.
Las actividades de los anarquistas se desenvuelven en este entonces, casi exclusivamente en el campo de la organización de sociedades en resistencia y de las luchas en éstas, pasando a ser sector de punta en la lucha reivindicativa por dotar a la clase obrera de condiciones dignas de existencia, e intentando llevar esta acción reivindicativa al plano de las contradicciones de fondo que dieran paso al elevamiento de la conciencia revolucionaria. Los anarquistas propician el método de la acción directa, vale decir, la lucha frontal llevada adelante por los mismos trabajadores contra la parte patronal y tienen por principal arma de lucha la huelga, las cuales frecuentemente asumen un carácter violento, dado el hostigamiento del Estado y su aparato represivo y de la patronal y sus "guardias blancas" en contra de las justas demandas de los trabajadores. Por lo general, las demandas obreras encontraban por respuesta las balas policiales, militares o burguesas.
Algunos ejemplos de esto, son las matanzas de obreros acaecidas durante la huelga del puerto de Valparaíso en 1903, en la que pierden en total la vida una cincuentena de obreros, la Semana Roja de Santiago, en 1905, donde el pueblo se movilizó en protesta por los precios de la carne, cayendo 250 trabajadores y cesantes, y la tristemente célebre masacre de la Escuela Santa María, en 1907, donde pierden la vida 3600 obreros.
Por entonces, durante los primeros decenios del siglo XX, los anarquistas criollos no ven la necesidad de establecer una organización político-revolucionaria anarquista, y pretenden por el contrario, que las organizaciones sindicales asuman posiciones "partidarias" propias de la organización político-revolucionaria. Esta concepción anarco-sindicalista, que mezcla los roles de la organización de masas con los de la organización política (lo que no equivale a decir que a las organizaciones de masas no les corresponda asumir un rol revolucionario o posiciones tales), permanecerá por largo tiempo, firmemente arraigada en el movimiento anarquista chileno.
En Magallanes se estaba arraigando así una mentalidad progresista, avalada por el trabajo y sus frutos en la forma de riqueza material y económica.
Prueba de esta mentalidad progresista y de avance urbano, es la instalación del sistema de alumbrado eléctrico en la ciudad, pionera en Chile, en al año 1901, como se refleja en el siguiente contrato inédito entre la Comisión de Alcaldes y la Compañía de Alumbrado Eléctrico recientemente formada.

1901:__alumbrado_eléctrico_público__en_la_ciudad_de_Punta_Arenas'>1901:

alumbrado eléctrico público

en la ciudad de Punta Arenas

El progreso material que comenzaba a experimentar Magallanes y en particular Punta Arenas, podía apreciarse en las edificaciones particulares que desde la década pasada comenzaban a ocupar el centro de la ciudad, el empedrado de sus calles, los edificios públicos como la Gobernación, sino también ahora se manifestaba con la instalación del sistema de alumbrado público.


El siguiente contrato ilustra la puesta en marcha de este adelanto urbano.

Entre la Comision de Alcaldes i la Compañía de luz Eléctrica, representada por la persona que indican sus Estatutos i cuya autorizacion se incluyen en la presente escritura, se ha celebrado el siguiente contrato de arrendamiento de servicios.


1º La Compañía de Luz Eléctrica se compromete a mantener para el alumbrado de la poblacion de Punta Arenas, ciento cuatro lámparas incandescentes de fuerza de treinta i dos bujias cada una: diezisiete lámparas de arco de mil bujias cada una i dieziseis ramilletes de cinco lámparas incandescentes, de treinta i dos bujias cada una.
2º Se reserva la Comisión de Alcaldes la facultad de cambiar los ramilletes de lamparillas incandescentes, por lámparas de arco cuando la crea conveniente para el mejor servicio de la poblacion.
3º La Junta de Alcaldes abonará a la expresada Compañía, ciento veinte pesos por el cambio e instalacion de cada lámpara de arco, quedando éstas de propiedad de la Junta, miéntras duren.
4º El presente contrato será forzoso para ambas contratantes durante tres años, los que se contarán desde el seis de Diciembre próximo venidero i puede prorregarse por iguales períodos, en caso que una de las partes no diese aviso a la otra a lo ménos con seis meses de anticipacion, de su deseo de poner fin al contrato.
5º La compañía se obliga a mantener el alumbrado dentro de los limites siguientes: al Norte calle Angamos, al Sur calle Latorre, al Oriente ribera del mar i al Poniente Avenida Libertad, comprendiendo ambos lados.
6º La Empresa tendrá facultad para mantener las hechas i hacer todas las instalaciones en las calles i plazas de esta ciudad que crea conveniente para la esplotación de su industria, sin cargo ni gravámen alguno para la Empresa.
7º La Empresa proporcionará el alumbrado público desde el anochecer hasta una hora ántes de la salida del sol, en cada noche, suprimiendo el servicio de alumbrado en las noches de plena luna, o sea cuatro noches en el mes, durante las cuales la Empresa podrá atender su material para hacer un servicio perfecto de alumbrado en el demas tiempo, debiendo dar aviso a la Junta Municipal con doce horas de anticipacion al de la suspension de la luz.
8º La compañía mantendrá un empleado nocturno i especial todas las noches, a las órdenes de la policia, para atender los denuncios de ese cuerpo sobre luces apagadas o defectuosas, las que compondrá inmediatamente de recibir el aviso. Si no se prestase este servicio, o si él no diere el buen resultado esperado, la Comision de Alcaldes no abonará el valor correspondiente a esa noche del alumbrado de las lámparas que escedan de tres, que permanezcan apagadas mas de una hora cada noche.
9º La Compañía se compromete a mantener en perfecto estado de servicio el número i clase de lámparas que se enumeran en el artículo primero, o las que hiciere cambiar la Junta en virtud de la atribucion del articulo segundo, durante el presente contrato, siendo la reposicion de cuenta municipal cuando éstas fueren destruidas por el tráfico. Igual determinacion se acuerda respecto a los postes i transformadores.
10º Es precio que abonará la Comision de Alcaldes por los servicios i obligaciones expresadas anteriormente, es la cantidad anual de treinta i seis mil pesos moneda corriente.
11º El pago que expresa el artículo décimo lo hará la Honorable Junta de la siguiente manera: durante el mes de Marzo de cada año pagará treinta mil pesos i los seis mil restantes, por mitad, en los meses de Noviembre i Diciembre de cada año.
12º Si la variacion del cambio llegase en su descenso a doce peniques durante el curso del presente contrato, la Honorable Junta deberá atender las peticiones que la Compañía le hiciese en demanda de alguna compensacion monetaria, o a la disminución proporcional del alumbrado, que equilibren en una u otra manera aproximadamente las diferencias de la desvaloracion de la moneda.
13º Cualquiera dificultad que pudiera suscitarse entre los contratantes durante el término de este contrato, a cuyo arreglo amistoso no pudieran avenirse entre sí, convienen en que é sea sometido a la solucion del juicio arbitral de dos personas, nombradas una de cada parte, pudiendo éstas nombrar un tercero si lo creyesen indispensable, cuyo fallo seria aceptado e inapelable, renunciando en absoluto a someterlo a la justicia ordinaria." (270).


Peones en la Patagonia:

viajes y migraciones

en busca de un trabajo

Por otra parte, la ganadería también estaba expandiéndose, como se ha visto, en virtud de la constitución de las grandes estancias, lo que provocó por entonces un proceso de lento y sostenido crecimiento, tanto desde el punto de vista de la constitución del capital, como de la organización y división del trabajo, entre números de obreros cada vez mayores.


Mientras más crecían los establecimientos ganaderos, mayor era la afluencia de peones y otras categorías de obreros que llegaban al Territorio en busca de trabajo y de oportunidades. Y el trabajo de esos obreros y artesanos se manifestaba, por ejemplo, en las construcciones en las estancias. “Los carpinteros conocían sin embargo su oficio. Sin intentar un trabajo fino y acabado, que por lo demás no se justificaba, las uniones y los cortes bien ejecutados y no se aprecia una exageración en la cantidad de clavos, pernos y refuerzos metálicos utilizados, logrando una articulación de todos los componentes que rigidizados y protegidos de los factores externos por la plancha ondulada, han resistido a lo largo de varias décadas el deterioro causado por el desgaste propio de un medio natural y de un uso muy exigente...Así descrito, el trabajo de carpintería podría catalogarse como artesanal, si no se inscribiera en todos los galpones magallánicos en un trazado modular, característico de la arquitectura industrial de la época...” (271)
Muchos de los trabajos de edificación en las estancias y en las localidades urbanas de Magallanes, se deben al ingenio, la pericia y la experiencia de constructores como Cosme Spiro, Indalecio Rubín, Ernesto Wurtrich, el escocés Kenneth Cara, Adolfo Gessel y el chilote Antonio Ampuero, además del ya mencionado maestro albañil Exequiel Garrido.
Las grandes empresas ganaderas, entre las cuales campeaban los establecimientos de los Menéndez y los Braun, continuaban el ritmo de expansión de sus negocios que es dable imaginar, en un territorio cuyos puertos en el Estrecho (Punta Arenas, Punta Delgada, Puerto Sara, Porvenir, Cabo Negro, Punta Espora, Useful Hill Station, Oazy Harbour, San Gregorio, Isla Isabel) se encontraban cada vez más conectados por las líneas de navegación, por los "vapores de la carrera" que unían a Magallanes y la Patagonia argentina con los mercados ingleses y europeos, con una activa correspondencia comercial y financiera, y con la bullente movilidad de gentes que llegaban desde muchos países lejanos a este rincón austral del mundo, atraídos por la imaginación, el espíritu pionero o la necesidad.
Anotan a este respecto Benavides y otros: "Considerando las distintas situaciones por las que caminó el proceso fundiario, es posible afirmar que los cascos (de las estancias) del período formativo de la industria ganadera ovina en los tres distritos de la región de Magallanes se construyeron en poco más de dos décadas, o sea, entre 1895 y 1920. Ello ocurrió sin embargo en virtud de un proceso gradual de crecimiento, en el que no faltaron las reposiciones del total o parte de sus edificios. En San Gregorio en una primera etapa se construyeron la grasería, la cocina general (1906), dos bodegas, la herrería y el galpón de esquila (1910-1912). En 1920 se agregaron el baño para lanares, la pesebrera y la oficina almacén y finalmente, entre 1925 y 1932, el parque y casa patronal, el garage, la cabaña, la torre Alfonso (estanque de agua) y el club Don Julio. La capilla es de 1947." (272).
Así también y derivada directamente de la ganadería lanar que se estaba extendiendo por todo el Territorio, se establecieron las graserías y frigoríficos, las que fueron importantes puntos de concentración de obreros, sobre todo en las faenas anuales correspondientes a los primeros meses de cada año.
El primer frigorífico en el Territorio de Magallanes funcionó en Oasy Harbour desde 1894, y los demás, que llegaron a ser cuatro, eran verdaderas plantas de faenamiento, que contrataban en su conjunto a alrededor de 200 a 300 obreros, por lo que se decidió construirlos cerca de los puertos principales del Territorio: en Puerto Bories junto a Puerto Natales, donde trabajaban entre 105 a 400 obreros, y Río Seco, cerca de Punta Arenas.
Los frigoríficos para funcionar necesitaban, entre otros requerimientos básicos, abundante mano de obra, abundante agua corriente y sobre todo, una cómoda proximidad a muelles adecuados, para el embarque de los productos.
Pero, al mismo tiempo, esta actividad económica cada vez más intensa daba origen a diversos movimientos de población dentro y fuera del Territorio. En los primeros años del siglo XX, la Patagonia se estaba convirtiendo en un vasto espacio de migraciones, por cuyos puertos, industrias y estancias circulaban "peones y gañanes" de la más diversa procedencia.
Así lo menciona el diario "El Magallanes" en su editorial de septiembre de 1901, donde dice: "...en las estancias del territorio de Santa Cruz a lo menos el 80% de los trabajadores es chileno. Es manifiesto que la mayor parte de los colonos nacionales traídos del norte por los transportes del Estado, se ven obligados a buscarse sus medios de subsistencia fuera del territorio nacional, en donde el producto del miserable pedazo de 40 hectáreas de terreno que la lei concede a los padres de familia, no les basta para subvenir ni a las más preciosas necesidades de la vida." (273)

Se necesita

"para las escampavías un cocinero 2° i un mayordomo 2°. Los interesados pueden ocurrir a la mayoría de Orden del Apostadero Naval." (274)

Se necesita

"una muchacha de trece a quince años para el servicio. Se prefiere estranjera. En esta Imprenta darán razón." (275)
Pero, dadas las condiciones en las que se encontraba el Territorio, la llegada de trabajadores a Magallanes no era bien percibida por todos.
Escribía Juan Blanchard a su socio Mauricio Braun, en 1900 a este respecto: "Vapor Magallanes salió anoche para Bahía Inútil llevando todos los trabajadores para la esquila." (276). Y hacia noviembre del mismo año, el mismo Blanchard informaba a M. Braun de los trabajos que se realizaban para la instalación de la Mina Loreto, en los siguientes términos: "Los trabajos en la Mina Loreto siguen avanzando, ya están colocando los durmientes en algunas partes, no se nota que hayan invertido mucho dinero, pues apenas ocupan unos 60 hombres." (277).
Sobre este mismo tema de los movimientos migratorios de los obreros, el periódico local consignaba que: "...i aquí han llegado 336 individuos jóvenes en busca de trabajo, según ellos dicen por escasez de obras allá en Chiloé", y agregaba dos días más tarde el diario: "...336 pasajeros de entrepuente trajo el "Casma" desde Ancud a más de otros 30 que entraron de intrusos i a los cuales no se les pudo castigar por no haber sido descubiertos. En el viaje de regreso solo van 32, de suerte que quedan en Punta Arenas 334." (278)
En el momento inicial del siglo XX, y dada la especial organización del trabajo en Magallanes, los obreros que realizaban las faenas más pesadas en el campo y en la ciudad, constituían una masa de individuos de los más diversos orígenes nacionales y étnicos.
Por ejemplo, en la documentación contable de la Sociedad Explotadora de Tierra del Fuego, correspondiente a las cuentas de los empleados de dicha compañía en el año 1901, se encuentran interesantes referencias acerca del tipo de empleo, nombre y lugar de contratación y de actividad del respectivo obrero o empleado. Estaban allí en abigarrada mezcla, obreros ingleses, escoseses, noruegos, chilenos y españoles.
De una somera revisión de este listado relativo a las cuentas individuales de los obreros y empleados contratados por la S.E.T.F. en 1901, se puede percibir la importancia preponderante que revestían, dentro de la planta estable de contratados por dicha Sociedad, los obreros y empleados de origen inglés y escocés, lo que se refleja -por ejemplo- en los avisos en dos idiomas que se publicaban en la prensa local.
Es decir que los obreros chilotes, hacia esta fecha, todavía constituían una peonada cada vez más numerosa pero muy migratoria, y que era contratada sólo por algunos meses para las faenas de temporada, debiendo regresar a continuación a Chiloé.

1901:

los estancieros se ponen de acuerdo

en el salario de los peones...

pero los peones rechazan ese acuerdo

En el año 1901, los estancieros del territorio, frente a la disminución que estaba experimentando el precio de la lana en los mercados de Londres, acordaron uniformar y reducir el salario que se pagaba a los obreros esquiladores.


En esa oportunidad, se reunieron estancieros que tenían establecimientos en Chile y en Argentina, y tomaron la decisión de disminuir los costos de explotación de las estancias, mediante este expediente.
Hacia ese año, se pagaba a los esquiladores 14 chelines por cada cien animales más la comida y doce chelines por cada cien animales, pero sin comida.
De resultas de una serie de reuniones que tuvieron lugar en septiembre de 1901, los estancieros firmaron el siguiente documento.

Minuta de convenio

"Los que suscriben, estancieros de este distrito de Magallanes y sus adyacencias en jurisdicción arjentina, reunidos de nuevo hoy para continuar las consideraciones respecto a diversos puntos de orden e interés común que sujieren i exijen las precarias circunstancias por que atraviesa actualmente nuestra industria duramente afectada con motivo de la crisis lanera que produce una enorme baja en los precios de nuestros productos, poniendo a dura prueba la situación económica de cada uno, hemos convenido unánimemente establecer un pliego de condiciones único que nos sirvan de base i rijan entre todos nosotros i el personal que empleemos en nuestras faenas i en el desarrollo de nuestros trabajos en los establecimientos rurales que poseemos o representamos, las cuales condiciones se acompañan en foja separada en forma de contrato, impresas en los idiomas español e inglés para su buen conocimiento e interpretación de todos.
I asimismo hemos convenido fijar el precio uniforme de doce chelines a pagar por la esquila de cada cien animales lanares, sin manutención, en la forma usual hasta ahora, o de diez chelines por cada cien animales lanares que se esquilen i a mas la manutención respectiva de los trabajadores según el réjimen que se acostumbra adoptar en cada establecimiento; condiciones éstas que principiarán a rejir desde la presente fecha i que nos comprometemos a observar fielmente.
En consecuencia firmamos la presente minuta comprometiéndonos bajo nuestra palabra honrada a observar fielmente las conclusiones espuestas a que hemos unánimemente llegado a convenir después de largas deliberaciones i consideraciones jenerales, las que concurren a facilitar a todos por igual.
Punta Arenas, setiembre 30 de 1901." (279)

Más allá de la importancia intrínseca de este documento, por lo que nos relata de las condiciones salariales y de trabajo de los obreros ganaderos en el Territorio, cabe subrayar que este acuerdo quedó en letra muerta a las pocas semanas de suscrito.


En las estancias de la Sociedad Explotadora de Tierra del Fuego se intentó cumplir este convenio, como se observa en este curioso aviso en dos idiomas, aparecido en el periódico local.
Esquiladores

Sociedad Esplotadora de Tierra del Fuego

"La esquila principiará en la sección Caleta Josefina el 25 de noviembre. Se usará máquina esquiladora. Por precios i condiciones ocurran a la oficina de la Sociedad Esplotadora de Tierra del Fuego.



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