FilosofíA



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FILOSOFÍA

Ximena Kechichian – Sofía Velázquez- Joaquín Hernández
ARGUMENTACIÓN


¿Qué es argumentar?

“Una argumentación consiste en una o más razones que se ofrecen para fundamentar una afirmación con el objetivo de convencer a alguien de ella o al menos de justificar su aceptabilidad. Esto significa que una persona que argumenta no expresa simplemente lo que piensa sino que además lo respalda y busca a través de ello producir un efecto en el interlocutor.” (Cómo hacer cosas con razones. Raquel Guinovart)

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“Lo que podemos decir en una primera instancia que la argumentación es la acción de dar argumentos. Pero ¿qué es un argumento? En un sentido amplio, un argumento es una afirmación asentada en una razón o motivo. Es decir, dar un argumento es justificar, fundamentar, por qué sostenemos lo que sostenemos, apoyar nuestras opiniones en razones.” (Irving M. Copi Introducción a la lógica)

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“No hay que confundir las causas o motivos de una acción con razones que podrían justificarla: sólo éstas son susceptibles de crítica interpersonal. Cuando Harry le pregunta a su padre por qué fuma, éste le contesta que porque le gusta. ¿Es ésta una buena razón? ¿Es una razón? Harry se siente molesto porque ve que su padre no quiere dar buenas razones a su conducta, razones que, a su vez, Harry pudiera discutir racionalmente (Tomás Miranda. El juego de la Argumentación)

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Algunas personas piensan que argumentar es, simplemente, exponer sus prejuicios bajo una nueva forma. Por ello, muchas personas también piensan que los argumentos son desagradables e inútiles. Una definición de «argumento» tomada de un diccionario es «disputa». En este sentido, a veces decimos que dos personas «tienen un argumento»: una discusión verbal. Esto es algo muy común. Pero no representa lo que realmente son los argumentos.

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¿Qué es un Argumento?

«Dar un argumento» significa ofrecer un conjunto de razones o de pruebas en apoyo de una conclusión. Aquí, un argumento no es simplemente la afirmación de ciertas opiniones, ni se trata simplemente de una disputa. Los argumentos son intentos de apoyar ciertas opiniones con razones. En este sentido, los argumentos no son inútiles, son, en efecto, esenciales. (Westón. Las claves de la argumentación)


¿Para qué sirve la argumentación en Filosofía?
“El efecto principal de la filosofía es suscitar el espíritu filosófico, la crítica, la sinceridad de la posición mental: la completa sinceridad, que sepan discernir entre lo que es cierto o simplemente probable y la sensación de que hay problemas insolubles…

La discusión para triunfar debe ser proscripta de esta aula más que de ninguna, ha de enseñarse a cambiar ideas para comprender, mejor, para ver más aspectos de las cuestiones: si se quiere conservar el termino discutir, ninguna clase se presenta como ésta para enseñar a hacerlo bien, conservando el espíritu siempre dispuesto y sensible para la comprensión, para el cambio, para la duda” Vaz Ferreira. “Sobre la enseñanza de la filosofía”



COMPOSICIÓN DE UN ARGUMENTO.

Distinga entre premisas y conclusión. La “conclusión” es la afirmación a favor de la cual usted está dando razones; las afirmaciones mediante las cuales usted ofrece sus razones son llamadas “premisas”. Los argumentos se pueden utilizar como un medio de indagación, y se puede comenzar tan sólo como la conclusión que quiere defender, expóngala con claridad, explícitamente, y pregúntese a sí mismo qué razones tiene para extraer esa conclusión. El primer paso al construir un argumento es preguntarse ¿Qué estoy tratando de probar? ¿Cuál es mi conclusión?

Presente sus ideas en un orden natural, ponga primero la conclusión seguida de sus propias razones, o exponga primero sus premisas y extraiga la conclusión final. En cualquier caso exprese sus ideas en un orden tal que su línea de pensamiento se muestre de la forma más natural a sus lectores.

Parta de premisas fiables, si usted no está seguro acerca de la fiabilidad de una premisa, puede que tenga que realizar una investigación, y/o dar algún argumento corto a favor de la premisa misma. Si no puede argüir adecuadamente a favor de su(s) premisa(s), entonces, tiene que darse completamente por vencido y comenzar de otra manera.

Use un lenguaje concreto, específico, definitivo, escriba concretamente, evite los términos generales, vagos1 y abstractos. Evite un lenguaje emotivo, no haga que su argumento parezca bueno caricaturizando a su oponente. Generalmente las personas defienden una posición con razones serias y sinceras. Trate de entender sus opiniones aun cuando piense que están totalmente equivocadas, y si usted no puede imaginar cómo podría alguien sostener el punto de vista que usted está atacando, es porque todavía no lo ha entendido bien. Evite el lenguaje cuya única función sea la de influir en las emociones de su lector u oyente, ya sea a favor o en contra de las opiniones que está discutiendo. El lenguaje emotivo predica sólo para el converso, pero una presentación cuidadosa de los hechos puede, por sí misma, convencer a una persona.

Use términos consistentes. Use un solo conjunto de términos para cada idea: los términos consistentes son especialmente importantes cuando su propio argumento depende de las conexiones entre las premisas. Es importante que use un único significado para cada término. La tentación opuesta es usar una sola palabra en más de un sentido: ésta es la falacia clásica de la “Ambigüedad”2. Una buena manera de evitar la ambigüedad es definir cuidadosamente cualquier término clave que usted introduzca: luego, tenga cuidado de utilizarlo sólo como usted lo ha definido. También puede necesitar definir términos especiales o palabras técnicas.

(Síntesis de A. Weston. Las claves de la argumentación)

TIPOS DE ARGUMENTOS
Todos argumentamos en nuestra vida cotidiana y en nuestra actividad laboral, profesional,
social. La Lógica es la disciplina filosófica que se ocupa de establecer qué es un
razonamiento, cómo se los puede clasificar, y de qué manera es posible determinar si
un razonamiento es o no válido, es decir, si garantiza que la verdad del enunciado del
que hemos partido se conserva en la conclusión a la que llegamos.

Lógica :“Es el estudio de los métodos y principios que se usan para distinguir el razonamiento correcto del incorrecto, esto no implica que sólo el estudiante de Lógica pueda razonar correctamente. Pensar así es tan erróneo como creer que para correr bien se requiere estudiar la física y la fisiología asociadas con esa actividad” (Irving Copi “Introducción a la lógica”)


Razonamientos NO DEDUCTIVOS
Hay muchos razonamientos que no aspiran a demostrar la verdad de sus conclusiones como derivación necesaria de sus premisas, sino que solamente afirman su probabilidad3, o sea que probablemente son verdaderos. Los razonamientos de este último tipo reciben el nombre de no deductivos. Si bien la conclusión no se deriva de las premisas, no esta garantizada su verdad.
ARGUMENTO MEDIANTE EJEMPLOS
Los argumentos mediante ejemplos ofrecen uno o más ejemplos específicos en apoyo de una generalización.

En épocas pasadas, las mujeres se casaban muy jóvenes. Julieta, en Romeo y Julieta de Shakespeare, aun no tenía catorce años. En la Edad Media, la edad normal del matrimonio para las jóvenes judías era de trece años. Y durante el Imperio romano muchas mujeres romanas contraían matrimonio a los trece años, o incluso más jóvenes.

Este argumento generaliza a partir de tres ejem­plos
—Julieta, las mujeres judías en la Edad Media y las mujeres romanas durante el Imperio romano— a muchas o a la mayoría de las mujeres de épocas pa­sadas. Para ver la forma de este argumento con mayor claridad, podemos enumerar las premisas de forma separada, con la conclusión en la «línea final».
¿Cómo evaluamos si un argumento por ejemplo es sólido?
1) ¿Hay más de un ejemplo? Un ejemplo simple puede ser usado, a veces, para una ilustración. El único ejemplo de Julieta puede ilustrar los matrimonios jóvenes. Pero sólo un ejemplo no ofrece prácticamente ningún apoyo para una generali­zación. Puede ser un caso atípico, la «excepción que confirma la regla». Se necesita más de un ejemplo.

2) ¿Son representativos los ejemplos? Incluso un gran número de ejemplos puede desfigurar el conjunto acerca del cual se hace la generalización. Un gran número de casos, exclusivamente de mujeres romanas, por ejemplo, puede decir muy poco acerca de las mujeres en general, ya que las mujeres romanas no son necesariamente representativas de las mujeres de otras partes del mundo. El argumento también necesita tomar en cuenta las mujeres de otras partes del mundo.

3) La información de trasfondo es crucial Necesitamos una información de trasfondo para poder argumentar con ejemplos, sobre todo cuando éstos incluyen datos estadísticos.

4) ¿Hay contraejemplos? Compruebe las generalizaciones preguntando si hay contraejemplos.

ARGUMENTO POR ANALOGÍA

Los argumentos por analogía en vez de multiplicar los ejemplos para apoyar una generalización, discurren de un caso específico a otro ejemplo, argumentando que, debido a que los ejemplos son semejantes en muchos aspectos, son también en otro más específico.


George Bush afirmó una vez que el papel del vicepresidente es apoyar las políticas del presidente, este o no de acuerdo con ellas, porque «Usted no puede bloquear a su propio capitán»4.

Bush esta sugiriendo que formar parte de un gobierno es como formar parte de un equipo de fútbol americano. Cuando usted forma parte de un equipo de fútbol americano, se compromete a atenerse a las decisiones de su capitán, ya que el éxito de su equipo depende de que se le obedezca. De un modo similar, Bush sugiere que formar parte del Gobierno constituye un compromiso de atenerse a las decisiones del presidente, ya que el éxito del Gobierno depende de que se le obedezca. Distingamos las premisas de la conclusión:


- Cuando usted forma parte de un equipo de fútbol americano, se compromete a atenerse a las decisiones de su capitán (ya que el éxito del equipo depende de la obediencia de sus integrantes).

-El presidente —y su Gobierno— son similares a un equipo de fútbol americano (su éxito también de­pende de la obediencia de sus integrantes).

- Por lo tanto, cuando usted forma parte del Go­bierno, se compromete a atenerse a las decisiones del presidente.
La analogía requiere un ejemplo similar de una manera relevante (…) una diferencia relevante entre un equipo de fútbol y una administración pública es que en el juego de fútbol todo depende de pensar y actuar con rapidez, mientras las decisiones de la Administración deben ser tomadas, usualmente con cuidado y reflexivamente. Esta diferencia es relevante, porque si hay tiempo para la reflexión, puede ser importante que el vicepresidente diga abiertamente que está en desacuerdo con el presidente (…)
ARGUMENTO DE AUTORIDAD
A menudo, tenemos que confiar en otros para informarnos y para que nos digan lo que no podemos saber por nosotros mismos. No podemos probar nosotros mismos todos los nuevos productos de consumo, por ejemplo, y tampoco podemos conocer de primera mano como se desarrolló el juicio de Sócrates; y la mayoría de nosotros no puede juzgar, a partir de su propia experiencia, si en otros países los presos son maltratados. En su lugar, tenemos que argüir de la siguiente forma general:

X (alguna persa y organización que debe saberlo) dice Y

Por lo tanto, Y es verdadera

Ejemplo:


Las organizaciones de derechos humanos de México dicen que algunos presos son maltratados

Por lo tanto, algunos presos son maltratados.
Sin embargo, confiar en otros resulta, en ocasiones, un asunto arriesgado. Los productos de consumo no siempre son probados adecuadamente; las fuentes históricas tienen sus prejuicios, y también pueden tenerlos las organizaciones de derechos humanos. Una vez más, debemos tener en cuenta un listado de criterios que cualquier buen argumento de autoridad debe satisfacer.

1) Las fuentes deben ser citadas: para mostrar la fiabilidad de una premisa y para permitir que el lector u oyente pueda encontrar la información por si mismo.

2) Las fuentes deben estar bien informadas, es decir, deben ser cualificadas para hacer las afirmaciones que realizan.

3) Las fuentes deben ser imparciales: las personas que tiene mucho que perder en una discusión no son generalmente las mejores fuentes de información acerca de cuestiones en disputa. Incluso, a veces, pueden no decir la verdad.

4) Los ataques personales no descalifican las fuentes (falacia de ataque el hombre)5.
Razonamientos DEDUCTIVOS

“Tradicionalmente, los argumentos se dividen en dos tipos diferentes, deductivos e inductivo. Cada argumento supone la afirmación de que sus premisas proporcionan razones o fundamentos para establecer la verdad de su conclusión; pero solamente un argumento deductivo tiene la pretensión de que sus premisas proporcionan fundamentos concluyentes para su conclusión. Cuando el razonamiento en un argumento deductivo es correcto les llamamos un argumento válido, cuando el razonamiento de un argumento deductivo es incorrecto le llamamos inválido” (Irving Copi, “introducción a la Lógica”)6

¿A qué nos referimos cuando hablamos de que un argumento es concluyente?

Partamos de dos ejemplos:


Todos los hombres son mortales,

Sócrates es mortal,

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Por lo tanto Sócrates es Hombre”
En el ejemplo vemos que, si son verdad las premisas la conclusión será necesariamente7 verdadera. ¿A qué se debe esta verdad de la conclusión?

Veamos el siguiente ejemplo:


Todas las arañas tienen Alas,

Pedro es Araña,

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Por lo tanto Pedro tiene Alas”
Aquí vemos que aunque las premisas sean falsas y la conclusión también lo sea la estructura es la misma que el razonamiento anterior, podemos observar que el hecho de que un razonamiento sea “correcto” no depende de si son o no verdad las premisas sino de cómo está construido el razonamiento. Ya que si fuese cierto que las arañas tienen alas y que Pedro es araña deberíamos aceptar forzosamente que Pedro tiene alas. Sería adecuado que distingamos entre dos términos importantes: Verdad y Validez.
¿Qué es Validez?
Según Irving Copi: “La validez o invalidez de un razonamiento depende exclusivamente de su forma y es completamente independiente de su contenido específico o del tema al que se refiere. (…) Así:
Todo M es p

Todo S es M

Todo S es P
Es un razonamiento válido, sea cual fuere aquello de lo que trata”
Por lo tanto decimos que lo único que puede ser válido o inválido son los razonamientos, su estructura, la forma en que está construido, un razonamiento entonces será válido o inválido dependiendo de su forma y no de lo que diga en su contenido.
¿Qué es “Verdad”?
La verdad solo puede ser predicada de las proposiciones, las proposiciones constituyen el significado de una oración, es decir que si tenemos dos oraciones que afirman “está lloviendo ahora” o “en este momento llueve” aunque sean diferentes oraciones la proposición es la misma ya que su significado es el mismo (afirman lo mismo).
Solo las proposiciones pueden ser verdaderas o falsas, y esto dependerá en algunos casos de los hechos concretos de la experiencia, y en otros casos (como en el de las matemáticas) de los axiomas o teoremas.
Por lo tanto la diferencia entre la validez y la verdad es que la primera se dice de los razonamientos, y la segunda de las proposiciones (los argumentos recordemos están compuestos por proposiciones). No debemos confundir validez con verdad, es incorrecto afirmar que un razonamiento es “verdadero” porque lo que evaluamos cuando observamos un razonamiento no son sus proposiciones sino la estructura.
En resumen, la deducción es un tipo de argumento en el cual de ser su estructura (razonamiento) válida y sus premisas verdaderas nos asegura la verdad de la conclusión. Son muy importantes para la argumentación ya que estos razonamientos actúan como maquinas perfectas: Si introducimos materia prima buena (premisas verdaderas) nos dará como producto una conclusión igualmente verdadera.

Bibliografía


  • Irving M. Copi Introducción a la lógica

  • Tomás Miranda. El juego de la Argumentación

  • Westón. Las claves de la argumentación

  • Vaz Ferreira. “Sobre la enseñanza de la filosofía”

  • Guía de Estudios Filosofía. Educación Adultos 2000. Gob Bs As.


Glosario:

Ambigüedad: La ambigüedad en el lenguaje se da cuando una palabra u oración es susceptible de dos o más significados o interpretaciones

Un ejemplo claro de ambigüedad podría ser el caso de la palabra vela, esto puede significar vela de barco o vela de cera, debemos aclarar en el discurso de qué forma estamos usando la palabra (si es que no se aclara). Ciertos argumentos erróneos suelen abusar de este tipo de términos para generar confusiones, es el caso del siguiente argumento erróneo “Es un deber hacer el bien a nuestros prójimos, por consiguiente hay que deber a nuestros prójimos”. Aquí la palabra “deber” es utilizada en dos sentidos distintos, en el primer caso como un mandato como aquello que hay que cumplir, y en el segundo como deuda, por lo cual la conclusión es errónea y no se desprende de su premisa.



Vaguedad: Los sistemas jurídicos están plagados de este tipo de términos, se dice que una ley, o un artículo de ley es “vago” cuando es difícil determinar en qué casos sería aplicable, es decir genera casos límite que son difíciles de interpretar bajo el significado vulgar de los términos expresados por la ley o artículo. Otros ejemplos podrían ser los términos: “civilizado” e “inhumano” etc, ya que no todos entendemos estos términos de la misma manera y siempre es conveniente aclararlos antes de comenzar un diálogo argumentativo usando estos términos. ¿Qué entendemos por civilizado? ¿En qué casos podemos tachar algo de no civilizado? ¿Desde qué cultura nos paramos para afirmar nuestra humanidad?

Nuestro idioma está plagado de estos términos, y muchas veces discutimos horas sin llegar a nada cuando en realidad el problema de fondo es que usamos los mismos términos pero con distintos significados.



Necesidad: En metafísica y en un sentido general la necesidad refiere según el filósofo griego Aristóteles (siglo V A. C) a: “…lo que no puede ser de otro modo y lo que, por consiguiente, existe solamente de un modo”

Es decir aquello que enunciamos como necesario lo entenderemos como aquello que no podría ser de otra manera. Por ejemplo si decimos que: “Todos los hombres son mortales, y que Sócrates es hombre” la misma fuerza de lo que decimos nos llevaría a enunciar que es necesario que Sócrates sea mortal, no podría ser de otra manera, a no ser que aceptemos que hay hombres que sean inmortales.



Probabilidad: “En la Antigüedad se llamaba pro-bable, a lo que, según las apariencias, puede ser declarado verdadero o cierto. La probabilidad tiene varios grados según su mayor o menor acercamiento a la certidumbre” (Ferrater Mora “Diccionario Filosófico)

Es decir que una afirmación (o negación) probable es aquella que podría ser cierto (o falso), su verdad es contingente es decir que depende de los hechos o de algo externo a sí mismo para que sea o no verdadero. Es así que afirmamos que los hechos futuros son Probables ya que hasta que no sucedan no sabemos si serán o no así como lo afirmamos.



Es muy común en argumentación encontrar tipos de argumentos probables donde su cercanía a la verdad dependerá de qué fundamentos utilice, aunque sean muy convincentes jamás serán necesarios, siempre existe la posibilidad de que puedan ser de otra manera.

1 Ver Glosario al final de la ficha “Vaguedad”

2 Ídem “Ambigüedad”

3Ídem, “Probabilidad”

4 Equipo de juego. N de T.

5 Falacias lo daremos en la ficha siguiente

6 La disciplina que se encarga de estudiar los razonamientos y su validez es la Lógica

7 Ver Glosario al final “Necesidad”


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