Fertilización Potásica de la Papa en Suelos Trumaos (Andisoles) de la Zona Sur de Chile Carlos Sierra B. 1, José Santos Rojas 2, y Julio Kalazich B



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Fertilización Potásica de la Papa en Suelos Trumaos (Andisoles) de la Zona Sur de Chile
Carlos Sierra B. 1, José Santos Rojas 2, y Julio Kalazich B. 3

Ing. Agr. M. Sc., INIA CRI Intihuasi La Serena. csierra@intihuasi.inia.cl



2 Ing. Agr. Ph. D., INIA CRI Remehue Osorno. jrojas@remehue.inia.cl

3 Ing. Agr. Ph. D., INIA CRI Remehue, Osorno. jkalazic@remehue.inia.cl


  1. Introducción

La fertilización del cultivo de la papa es una práctica agronómica importante en la zona sur de Chile, pues permite incrementar notablemente el rendimiento y la calidad de los tubérculos cosechados. Este cultivo requiere de una inversión importante de capital, si se consideran todos sus factores de manejo. La fertilización generalmente representa alrededor del 30% de los costos totales de producción.

Por otra parte, el potencial productivo natural de la papa en suelos trumaos (Andisoles) de la zona sur es alto, lográndose con relativa facilidad rendimientos superiores a las 35 t ha-1. Este alto rendimiento potencial se explica por las inmejorables condiciones de clima y suelo que presenta la zona sur. El clima húmedo y fresco, de temperatura templada entre Octubre y Febrero, asociado a condiciones físicas muy favorables de los suelos, permiten alcanzar altos rendimientos.

Los suelos trumaos de la zona sur se caracterizan por su baja fertilidad química, donde el potasio (K) es un elemento moderadamente deficitario, especialmente en los “ñadis” (Schenkel et al., 1972). Por otra parte, los suelos trumaos poseen cualidades físicas inmejorables, determinadas por el material alofánico y el alto tenor de carbono orgánico que lo componen. La mayoría de estos suelos presentan valores de densidad aparente inferiores a 0,8 g/cm3, lo cual les confiere una gran porosidad y una óptima friabilidad.

La información agronómica presentada en esta publicación es el resumen de unos 60 experimentos de campo, que han abarcado diferentes aspectos de la práctica de la fertilización, incluidos efectos de dosis de nitrógeno (N), fósforo (P) y K, evaluación de diferentes fuentes de estos elementos, forma de aplicación de K, mediciones de la absorción de nutrientes y de la biomasa vegetal aérea y de tubérculos formada por el cultivo.

La fertilización precisa para el cultivo de la papa es difícil de lograr, debido a que en este proceso intervienen factores dinámicos de tipo biológico, químico y agrofísico que interactúan entre el suelo, la planta y la atmósfera que hacen difícil su predicción. Sin embargo, es posible lograr razonables aproximaciones si se usa, por ejemplo, un buen análisis de suelo completo, que permite mejorar el diagnóstico de la fertilidad actual del suelo. En nuestro país, Fajardo et al. (1964) y Fernández (1977) han evaluado el efecto de la aplicación de fertilizantes en el cultivo de la papa. Por otra parte en E.E.U.U., Jaworski y Hanna (1964), Kunkel y Thornton (1986) y Rykbost et al (1993) han estudiado el efecto de la aplicación de N, P y K sobre el rendimiento y calidad de los tubérculos.




  1. Funciones del potasio en el cultivo

El K se considera de gran importancia en la nutrición de las plantas, especialmente en su aspecto sanitario. Este elemento es responsable de más de 48 funciones distintas en las plantas desde regulador del cierre estomático de las hojas en las células oclusivas, hasta principal activador de la síntesis de carbohidratos. Esta última función es muy importante en cultivos como la papa debido al gran contenido de carbohidratos que debe formar y almacenar en los tubérculos. Este elemento presenta una gran movilidad en la planta. Su deficiencia produce plantas con hojas algo cloróticas y luego desarrollan puntos necróticos dispersos, los tallos del cultivo son débiles y quebradizos cuando falta K en el suelo. En el caso de la papa, su deficiencia produce un tono bronceado de las hojas especialmente basales y con aplicaciones altas de K el cultivo tiende a producir grandes tubérculos.

El K, a diferencia del N y del P, no forma parte estructural estable de las moléculas en las células de la planta. Como se señaló es un catalizador de muchas reacciones que actúan en la síntesis de proteínas y de carbohidratos, a través de la activación de enzimas, transporte de aniones, turgor de las celulas y eficiencia en el uso del agua de las plantas, y otras funciones metabólicas que favorecen la fotosintesis (Mengel y Kirkby, 1980).
3. Extracción de potasio por el cultivo
La extracción de nutrientes minerales por el cultivo de la papa está determinada principalmente por el rendimiento posible de alcanzar por el cultivo (Rodríguez, 1990). Entre los principales nutrientes, se destaca por la cantidad extraída el K, le siguen en importancia el N, P, calcio (Ca), magnesio (Mg) y azufre (S).

En el Cuadro 1 se muestra la extracción de K reportada por diferentes investigadores. La extracción de K varia entre 221 y 480 kg ha-1 de K20 según las diferentes fuentes señaladas, le sigue en importancia el N. Los datos no presentan una clara consistencia si se relaciona cantidad extraída de elementos y rendimiento. Sin embargo, se aprecia una tendencia general, que a mayor rendimiento existe un moderado incremento de la extracción. Esta poca relación puede explicarse por el hecho que corresponden a distintas variedades y quizás más importante que esto, es el hecho que no se considera la extracción por efecto de lo que se denomina “consumo de lujo” por parte de las plantas. El “consumo de lujo” se refiere a la cantidad de K excesivo que la planta normalmente puede absorber sin afectar su rendimiento.

La extracción de K por el cultivo dependerá principalmente del rendimiento esperado, a mayor rendimiento, mayor demanda de nutrientes por el cultivo. Este aumento de la demanda se debe a la mayor cantidad de materia seca formada y no a un aumento de la concentración del elemento en planta.

La importancia de este elemento, radica en el alto contenido de almidón que presentan los tubérculos de papa. Se reconoce que las especies de cultivos productoras de frutos ricos en energía como el plátano, la remolacha y la papa son grandes consumidores de K.


Cuadro 1. Extracción de potasio por el cultivo de papa, según diferentes autores y diferente nivel de rendimiento.

Tubérculos

K20

Referencia


t ha-1

kg ha-1




38

336

Dahnke y Nelson, 1976

40

221

Kupers, 1972

63

396

Tisdale y Nelson, 1975

94

480

Sierra y Rojas, 1989

Nota: Incluye follaje y tubérculos.
4. Absorción de Potasio
En la Figura 1 se presenta la evolución de la absorción de K en variedades Desireé y Pimpernel. La cantidad total absorbida alcanza los 480 kg K20 ha-1, para un rendimiento de 94 t ha-1 en Desireé y 76 t ha-1 en Pimpernel. A los 77 días después de la plantación, el cultivar Desireé ha extraído del suelo 480 kg K20 ha-1, que equivalen a tener una concentración de 250 ppm de K (K) en los primeros 20 cms de suelo, de los cuales el 65% se encuentra en el follaje y el 35% restante en los tubérculos. Después de los 100 días desde la plantación, la cantidad de K absorbida es igual a la alcanzada a los 77 días, sin embargo se encuentra repartida proporcionalmente entre la parte aérea y los tubérculos. Después de los 110 días, los tubérculos siguen acumulando K, hasta los 130 días. Similar tendencia se observa en la variedad Pimpernel.



Fig. 1. Absorción y distribución de potasio (K) en diferentes partes de la planta de papa variedades Desireé y Pimpernel.





  1. Fertilización con potasio


5.1. Respuesta de la papa al potasio en 22 localidades de la Décima Región
El suministro de K por los suelos trumaos es variable y depende del contenido en el suelo antes de la plantación, a su vez esto depende de la textura del suelo, saturación de K y del historial de fertilización potásica. Suelos arenosos generalmente presentan un contenido y una reserva menor de K que suelos con mayor contenido de arcilla. En el CRI Remehue se han realizado múltiples experiencias de aplicación de K en diferentes localidades y suelos como se muestra en el Cuadro 2. El primer grupo de 4 ensayos que corresponden a suelos trumaos de precordillera andina, permite establecer una moderada respuesta del cultivo a la aplicación de K, que varía desde 1,6 a 5,5 t ha-1. Cabe señalar que la dosis de K aplicada en este grupo de experimentos fluctuó entre 100 y 200 kg ha-1 de K20, usando principalmente sulfato de K. En el suelo de la serie Osorno se presentan los resultados de siete experimentos. Destaca una amplia gama de respuesta del cultivo de la papa que varía desde 1,7 a 14,1 t ha-1, alcanzando un promedio de respuesta sobre el testigo sin K de 5,9 t ha-1. En el suelo Corte Alto igualmente se aprecian los beneficios de la aplicación de este elemento, lográndose un incremento promedio de 5,6 t ha-1.
Cuadro 2. Rendimiento de la papa con y sin aplicación de potasio en 22 localidades de la Décima Región.







Rendimiento







Localidad

Suelo

N – P - K

N - P

Diferencia










t ha-1




1)

Punahue

Sta. Bárbara

21,3




16,2




5,1




2)

Ignao

Vivanco

29,3




25,7




3,6




3)

Huacamalal

Puyehue

46,2




44,6




1,6




4)

Entre Lagos

Puyehue

42,3




36,8




5,5













34,8




30,8




4,0































5)

Remehue

Osorno

54,0




39,9




14,1




6)

La Pampa

Osorno

28,9




26,2




2,7




7)

Remehue

Osorno

35,8




26,7




9,1




8)

Purranque

Osorno

26,2




22,0




4,2




9)

Remehue

Osorno

53,1




46,2




6,9




10)

Remehue

Osorno

24,4




21,6




2,8




11)

Remehue

Osorno

39,8




38,1




1,7













37,5




31,5




5,9































12)

Corte Alto

Corte Alto

21,9




20,1




1,8




13)

Cuatro Vientos

Corte Alto

39,6




29,1




10,5




14)

Corte Alto

Corte Alto

34,5




31,1




3,4




15)

Corte Alto

Corte Alto

42,0




35,2




6,8













34,5




28,9




5,6































16)

Los Muermos

Nva. Braunau

39,1




33,3




5,8




17)

Totoral

Nva. Braunau

29,6




22,0




7,6




18)

Sta. María

Nva. Braunau

23,9




20,4




3,4




19)

Sta. María

Nva. Braunau

35,0




21,3




13,7




20)

Sta. María

Nva. Braunau

49,8




36,8




13,0













35,5




26,8




8,7































21)

Castro

Chonchi

44,8




44,5




0,3




22)

Tara

-------

45,8




42,3




3,5













45,3




43,4




1,9













36,9




30,9




5,8



En el suelo Braunau, que se extiende principalmente en la Provincia de Llanquihue, se evaluó el efecto del K en cinco sitios. En general, la respuesta del cultivo es mayor, alcanzando un promedio de 8,7 t ha-1, y esta respuesta varía desde 3,5 hasta 13,7 t ha-1. En dos localidades de la isla de Chiloé, la respuesta no fue importante, aún cuando en ambos experimentos se lograron rendimientos mayores de 40 t ha-1. El promedio general de las 22 localidades estudiadas alcanza a 5,8 t ha-1 de producción adicional lograda por la aplicación de K. Esto sugiere un claro beneficio de la aplicación de este elemento en la producción de tubérculos. Montenegro y Rodríguez (1984), estudiando el nivel de reserva o K no intercambiable de diferentes suelos de zona sur, señalan que los trumaos poseen un bajo nivel de reserva de este elemento.



5.2. Respuesta del cultivo de la papa cv. Ultimus a la aplicación de fósforo y potasio
En el Centro Experimental Remehue, se estableció un experimento para evaluar el efecto del P y K en diferentes dosis, considerando una dosis constante de N de 160 kg ha-1. Se utilizó como fuente de N, urea y como fuente de P y K, superfosfato triple y sulfato de K, respectivamente. El suelo donde se realizó el experimento corresponde a la serie Osorno, manejado con pradera de rotación y ganado de carne. Es importante señalar que esta pradera en diversas temporadas se rezagó y el material cosechado se ensiló. En la Figura 2 se aprecia la respuesta de la papa cv. Ultimus a las aplicaciones de P y K. Destaca el claro efecto del P, pero también del K. Al aplicar solamente P sin K, se produce un incremento desde 41 hasta 57 t ha-1. Al aplicar 120 kg K20 ha-1 se incrementa el rendimiento moderadamente, pero al aplicar 240 kg K20 ha-1 el rendimiento de los tratamientos con 200 y 400 kg P205 ha-1 se incrementan claramente, superando las 60 t ha-1 de tubérculos. Estos resultados sugieren que para altos rendimientos se requieren dosis moderadamente altas de K para la variedad Ultimus. Por otra parte, el contenido de K de intercambio en el suelo, al inicio del experimento era de 160 ppm, valor considerado medio para el cultivo. Sin embargo, la clara respuesta se explica por el alto potencial de rendimiento alcanzado por el cultivo. Es importante destacar que los testigos sin P y sin K alcanzan un rendimiento de 40 t ha-1 y el tratamiento con 200 kg P205 ha-1 y 240 kg K20 ha-1 permiten superar ligeramente las 60 t ha-1.


Fig. 2. Efecto de fósforo y potasio en el rendimiento de papa variedad Ultimus. Estación Experimental Remehue. Suelo Osorno.


5.3. Respuesta de la papa cv. Yagana a la aplicación de dos fuentes de potasio
Durante la temporada 1990-1991 se evaluó el efecto de sulfato de K y cloruro de K en el cv. Yagana. Todo el experimento recibió una dosis de 150 kg N ha-1 y 540 kg P205 ha-1 usando urea y superfosfato triple, como fuente de N y P2O5, respectivamente. La dosis de K aplicado fue de 260 kg K20 ha-1. Antes de la plantación, el suelo se muestreó para determinar su contenido de K de intercambio, estableciéndose una disponibilidad de 289 ppm (0.74 cmol+ kg-1) en la capa arable. En la Figura 3 se aprecia la respuesta del cv. Yagana a los diferentes tratamientos. El testigo sin K alcanza los 36 t ha-1 de rendimiento, mientras que al aplicar ambas fuentes de K, cloruro y sulfato se produce un claro incremento del rendimiento por sobre las 41 t ha-1.

Fig. 3. Respuesta de la papa cv. Yagana a la aplicación de dos fuentes de potasio, cloruro y sulfato, en dosis equivalentes de 260 kg K2O ha-1. Estación Experimental Remehue. Suelo Osorno (Andisol).


5.4. Efecto de tres fuentes potásicas en el rendimiento de papa variedad Desireé
En otro experimento realizado en el CRI Remehue en que se evaluó el efecto de tres fuentes potásicas (sulfato de K, salitre potásico y cloruro de K) con el cv. Desireé, se pudo establecer que no existió diferencia significativa entre las diferentes fuentes estudiadas como se aprecia en la Figura 4. El cloruro de K es una fuente concentrada y económica de K pero su alta concentración de cloro puede generar toxicidad por exceso de este microelemento, o también afectar la absorción de nitrato por efecto de antagonismo entre ambos aniones (James et al., 1994). Por otra parte, el mismo autor señala que aplicaciones excesivas de K afectan la concentración de Mg a nivel de los peciolos.

Fig. 4. Efecto de tres fuentes potásicas en rendimiento de papa variedad Desireé en Suelo Osorno.


5.5. Efecto de la fertilización con sulfato y cloruro de potasio en doce localidades de la Décima Región
Reconociendo que el K es un elemento de gran importancia no sólo en la producción, sino en la calidad de los tubérculos cosechados, se evaluó el efecto de dos fuentes, sulfato y cloruro de K en doce localidades de la Décima Región desde Lago Ranco hasta la isla de Chiloé. En el Cuadro 3 se aprecia que la respuesta al K es variable en producción y que el rendimiento se incrementa sobre el testigo sin K, independientemente de la fuente utilizada. La respuesta al K aplicado alcanza a 6,3 t ha-1 en promedio en los doce suelos estudiados. Es importante destacar que el cloruro de K debe ser usado en dosis no excesivas, sobre todo cuando se aplica localizado, para evitar posible toxicidad por efecto del cloruro. Se sugiere no usar más de 120 kg K20 ha-1 como cloruro de K. Aplicado al voleo y en preabonadura se pueden usar dosis más altas. Comparando el efecto de tratamientos con N, P, K y S, estos dos últimos elementos aplicados como sulfato de K en dosis no inferiores a 75 kg S ha-1, con tratamientos similares en sus dosis de N, P y K, considerando como fuente de K al cloruro de K, se puede determinar el efecto del S. No se aprecia una diferencia importante de rendimiento debida al efecto de S. En el caso del suelo Puyehue y Nueva Braunau se manifiesta un mejor comportamiento del sulfato de K sobre el cloruro de K, sin embargo este efecto es moderado. En general, se puede afirmar que el beneficio de la fertilización con S en papa en suelos trumaos no sería un factor de gran importancia. Sin embargo, debería considerarse en la fórmula de fertilización como una forma de no agotar la reserva en suelo de este elemento.
Cuadro 3. Rendimiento de la papa según dos fuentes de potasio, (sulfato y cloruro de potasio) en doce localidades de la Décima Región.

Localidad

Suelo


N - P

Sin

Potasio

N - P - K

Cloruro de

Potasio

N - P - K - S

Sulfato

de Potasio







--------------- t/ha ---------------

Ignao

Futrono

25,7

33,3

29,3

Huacamalal

Futrono

44,6

44,7

46,2

E. Lagos

Puyehue

36,8

36,6

42,3

Remehue

Osorno

46,2

47,2

53,1

Remehue

Osorno

21,6

27,3

24,4

Remehue

Osorno

38,1

42,0

39,8

Corte Alto

Corte Alto

29,1

39,4

39,6

Corte Alto

Corte Alto

31,1

38,8

34,5

Corte Alto

Corte Alto

35,2

42,9

42,0

Sta. María

Nva. Braunau

21,3

37,1

35,0

Sta. María

Nva. Braunau

36,8

44,4

49,8

Tara (Chiloé)

S/i

42,3

50,5

45,8

X




34,1

40,4

40,2

S/i : sin información

6. Efecto de fuentes de nitrógeno y de la aplicación de potasio en el rendimiento de la papa, en algunos suelos de la provincia de Llanquihue (Andisol)
Durante los años 1985 y 1990 se establecieron algunos experimentos de campo en la provincia de Llanquihue para evaluar el efecto de urea y salitre sódico con y sin K en la producción de tubérculos de papa.


    1. Localidad Calabozo, suelo Nva Braunau

En la Figura 5 se aprecian los tratamientos con urea y salitre sódico en dosis de 100 kg N ha-1 comparados con sus respectivos tratamientos sin K en un ensayo realizado en Calabozo sobre suelo Nva Braunau. El tratamiento con mayor rendimiento corresponde al salitre sódico mas la aplicación de 200 kg K20 ha-1 y el menor rendimiento se logra con urea y sin K aplicado. El tratamiento con salitre sódico y sin K aplicado presenta un rendimiento mayor de 4,6 t ha-1 de tubérculos si se compara con la aplicación de urea y sin K aplicado. Esta pequeña diferencia podría ser por efecto de sustitución de K por sodio dado que en ambos tratamientos no se aplicó K. Las diferencias entre urea y salitre sódico también pueden atribuirse al aporte de boro del salitre sódico (0.03% B). El boro es un elemento frecuentemente deficiente en suelos Andisoles del sur de Chile.



Fig. 5. Efecto de la aplicación de potasio y dos fuentes nitrogenadas (dosis equivalentes de 100 kg N ha-1) sobre el rendimiento de papa variedad Spartan en Suelo Nva. Braunau. Localidad Calabozo, Prov. de Llanquihue.



6.2. Localidad Línea Cruzada, suelo Nva. Braunau
El suelo Nva Braunau presenta normalmente una reacción fuertemente ácida, pH menor de 5,5 al agua y tenores de aluminio de intercambio y materia orgánica altos. Esta serie generalmente contiene bajos niveles de K de intercambio. Sin embargo estos suelos poseen un gran potencial de producción para papa, debido a las excelentes características físicas y a las frecuentes precipitaciones que se registran normalmente en la primavera y verano. Se estudió el efecto de la aplicación de K, como sulfato. Además, todo el experimento recibió una fertilización base de 400 kg P205 ha-1 como superfosfato triple. En la Figura 6 se aprecia el efecto de ambas fuentes nitrogenadas, en presencia y ausencia de K, cabe señalar que este sitio experimental presentaba al inicio del experimento un contenido bajo de K de intercambio (Cuadro 4).

La respuesta a la aplicación de K fue altamente significativa y ambos testigos sin K y con diferentes fuentes de N presentan rendimientos similares de sólo 15 t ha-1, es decir la aplicación de 200 kg K20 ha-1 de K permite incrementar el rendimiento de tubérculos en 20 t ha-1, independientemente de la fuente nitrogenada usada. El salitre sódico más la fertilización potásica produce un rendimiento similar a la urea más K. Es interesante señalar que en este caso no se observa un beneficio adicional de la aplicación de salitre sódico, como en el caso de la localidad de Calabozo, aún cuando en Línea Cruzada el contenido de K inicial del suelo es más bajo, (0,22 cmol(+)kg-1).



Fig. 6. Efecto de la urea y salitre sódico (dosis equivalentes de 150 kg N ha-1), con y sin potasio, en el rendimiento de papa variedad Desireé en Suelo Nva. Braunau. Localidad Línea Cruzada, Prov. de Llanquihue.


6.3. Localidad Río Frío, suelo Fresia (Ultisol)
En la Figura 7 se muestra el efecto de la aplicación de K en suelo Fresia, localidad Río Frío. La no adición de este elemento no restringe mayormente la producción, aún cuando se aprecia un leve incremento, no significativo, al usar urea. La falta de respuesta al K se explica por el adecuado contenido inicial del suelo, 280 ppm (0,72 cmol(+) kg-1) (Cuadro 4). Al aplicar salitre sódico, el rendimiento obtenido es similar.

Fig. 7. Efecto de urea y salitre sódico (dosis equivalentes de 150 kg N ha-1), con y sin potasio, en el rendimiento de papa variedad Desireé en Suelo Fresia. Localidad Río Frío, Prov. de Llanquihue.



Cuadro 4. Nivel de fertilidad inicial de los cuatro sitios experimentales donde se evaluaron el efecto de dosis y fuente de nitrógeno y el efecto de la aplicación de potasio.

Suelo

Localidad




N

P

K




pH




MO










----- ppm -----










%

Nva. Braunan

Calabozo




48

6

128




5,3




17,6

Nva. Braunau

Línea Cruzada




---

10

86




5,3




19,6

Nva. Braunau

Sta. María




---

8

84




5,3




18,6

Fresia

Río Frío




---

3

280




5,2




14,2

Laboratorio INIA CRI Remehue.

7. Época y forma de aplicación del potasio en el cultivo de papa
Este elemento en suelos de textura media presenta una baja movilidad, por lo tanto se debe aplicar todo el K al momento de la plantación. Sin embargo, al usar dosis muy altas, 400 ó 500 kg K2O ha-1, es recomendable aplicar una parte antes de la plantación (30%) incorporado al voleo en el suelo, para evitar el efecto salino producto de la alta concentración de fertilizante cercana a la semilla. En suelos de textura arenosa puede justificarse una parcialización de la dosis de K pero no más allá de los 60 días desde la plantación

La localización del K es deseable, sin embargo algunas fuentes potásicas presentan un índice salino moderadamente alto como el cloruro de K y el salitre potásico. En el caso de usar dosis altas de K, 400 a 600 Kg K20 ha-1, se recomienda no localizar toda la dosis para evitar la alta concentración salina cercana al tubérculo semilla. En estos casos es preferible incorporar un 50% de la dosis antes de la plantación, como preabonadura.



8. Estimación de la fertilización potásica
La papa es un cultivo que consume abundantes cantidades de K. Cada tonelada de papa cosechada extrae alrededor de 4 kg de K20 en los tubérculos, lo que significa una gran exportación de este elemento del potrero. La cantidad de K que se debe aplicar al cultivo depende principalmente de dos factores, rendimiento esperado del cultivo y contenido de K disponible en el suelo. Este último parámetro puede ser conocido mediante un análisis de suelo realizado previo a la plantación del cultivo. En el Cuadro 5 se presenta una estimación de la fertilización potásica que debe ser aplicada al cultivo según diferentes niveles de rendimiento posible de alcanzar y la disponibilidad en el suelo del elemento.

Dosis de K muy altas deben aplicarse cuando el suelo presenta una disponibilidad muy baja del nutriente y se pretende cosechar altos rendimientos. Por otra parte, cuando el rendimiento esperado es bajo y el nivel del suelo es alto (+ de 200 ppm en la capa arable), el cultivo puede no requerir la aplicación de fertilizante potásico. Sin embargo, en estos casos se debería aplicar una dosis de mantención del elemento para evitar una pérdida de fertilidad, la cual puede afectar en el futuro a otros cultivos de la rotación.



Respecto de la fuente potásica se pueden señalar el sulfato de K, el cloruro de K y el salitre potásico. Todas estas fuentes son adecuadas y permiten aportar el K requerido por el cultivo. El cloruro de K debe aplicarse con moderación para evitar una eventual toxicidad por el exceso de cloruro. Sin embargo, el cloruro se pierde (lixiviación) fácilmente desde el perfil del suelo por efecto del exceso de humedad durante el invierno. Experimentos realizados en el CRI Remehue durante varias temporadas han demostrado que el cloruro de K puede aplicarse en dosis de 100 kg ha-1 de K20 en forma localizada. Es importante señalar que el K mejora el calibre y la calidad del tubérculo.

Cuadro 5. Fertilización estimada de potasio en suelos trumaos según disponibilidad de potasio inicial y rendimiento esperado.




Rendimiento esperado (t ha-1)

Potasio de intercambio

25

35

45

55




Dosis de K20

(ppm)

-------------------- kg ha-1 --------------------

1

-

50

140

250

360

460

51

-

100

100

140

250

350

101

-

150

80

120

160

240

151

-

250

60

100

120

180

+

-

250

50

80

100

120



Conclusiones


  • La respuesta de la papa a la fertilización con K es mayor en los suelos de Llanquihue, con un incremento de 8,7 t ha-1, promedio de cinco experimentos.

  • En suelos Osorno y Corte Alto, el K incrementa en alrededor de 5,5 t ha-1 el rendimiento.

  • En suelo Osorno y con 0,41 cmol(+) ha-1 de K de intercambio se logra una clara respuesta a este elemento con una dosis de 240 kg K20 ha-1.

  • Al usar dosis altas de K, aplicar parte de la dosis en preabonadura, luego otra fracción a la plantación. Si el suelo es muy arenoso, considerar la aplicación de K a la aporca, no más del 20% de la dosis total.

  • Las fuentes potásicas, sulfato y cloruro, no presentan mayor diferencia en rendimiento, al igual que el salitre potásico. El cloruro de K debe aplicarse en dosis no mayores de 120 kg K2O ha-1 en forma localizada para evitar toxicidad por cloruros. En dosis mayores se recomienda incorporar al voleo previo a la plantación.

  • La forma de aplicación está relacionada con las dosis a aplicar. Altas dosis de fertilizantes deben incorporarse al voleo en todo el suelo, previo a la plantación.. Dosis normales de nutrientes deben aplicarse en forma localizada con máquina plantadora. No aplicar fertilizantes en el mismo surco de plantación, y menos en siembras tardías.



Literatura Citada
Dahnke, W. C. and D.C. Nelson. 1976. Soils and fertilizers p. 14. In Potato production in North Dakota. North Dakota State University, Extension Bulletin 26.

Fajardo, R.M.; Norero SCH.A.; Urzúa S.H.; Honorato P.R.; Lira V. J.E. 1964. Calibración de análisis de tierra y plantas para fertilización de papas. Tesis Ing. Agr. Pontificia Universidad Católica de Chile. 185 p.

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