Estudios en Agapanto (Agapanthus africanus (L.) Hoffmgg.): Efecto del tamaño del propágulo en el desarrollo vegetativo y floral de la planta; conservación postcosecha de sus flores



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4. PRESENTACION Y DISCUSION DE RESULTADOS

4.1. Ensayo de campo


En este punto se presentan y discuten los resultados de parámetros de calidad tanto vegetativa como floral.

4.1.1. Parámetros de calidad vegetativa


Se analizan aquí el número de brotes por planta, el número de hojas por planta y la altura de las plantas.

4.1.1.1. Número de brotes por planta


Como se aprecia en el Cuadro 3, el tamaño de propágulo utilizado en la plantación tuvo el siguiente efecto: La mayor producción de brotes fue dada por las plantas originadas desde propágulos con cuatro y tres yemas visibles, las plantas provenientes desde propágulos con dos yemas visibles dieron un número de brotes intermedio, y el menor número de brotes fue producido por plantas provenientes de propágulos con una yema visible. Esto es similar a lo encontrado por CORR y WIDMER (1991), en Zantedeschia, y KALASAREDDI et al. (1998) y SATYAVIR y SINGH (1998), en Gladiolus. Este resultado estaría indicando que el número de brotes que una planta de agapanto puede producir, es proporcional a su tamaño de propágulo, debido a que a mayor tamaño existirían mayor reservas de carbohidratos, excepto para los dos tamaños mayores en que las reservas serían similares.

CUADRO 3. Cantidad de brotes por planta en relación al número de yemas del propágulo en agapantos contabilizados a la cosecha durante dos temporadas de cultivo.



Tamaños de propágulo


Propágulo

con 1 yema visibles

Propágulo

con 2 yemas visibles

Propágulo

con 3 yemas visibles

Propágulo

con4 yemas visibles

Promedio

de las temporadas


Temporadas de cultivo

Po.

Pt.

Po.

Pt.

Po.

Pt.

Po.

Pt.

Po.

Pt.

Primera temporada

1,29

1,34

2,54

1,74

4,04

2,12

4,39

2,21

3,07

1,85 b

Segunda temporada


2,33

1,80

4,38

2,21

6,43

2,63

7,08

2,75

5,06

2,34 a

Promedio de los tamaños




1,81

1,57 c

3,46

1,98 b

5,24

2,38 a

5,74

2,48 a




La producción de brotes fue mayor en la segunda temporada de cultivo que en la primera. Esto era esperable, ya que las plantas analizadas en la segunda temporada fueron las mismas que las analizadas en la primera temporada, con casi un año más de crecimiento y aumento en sus reservas de carbohidratos, produciendo, por lo tanto, un mayor número de brotes.


4.1.1.2. Número de hojas por planta


La cantidad de hojas contabilizada por planta fue mayor en la segunda temporada de cultivo que en la primera. Esto se esperaba, ya que en la primera temporada las plantas sólo tenían ocho meses en el lugar, en cambio, en la segunda temporada tenían un año ocho meses. En ésta última la reserva de carbohidratos en los tallos tuberosos sería mayor, lo que se habría traducido en un aumento del número de hojas por planta.

CUADRO 4. Cantidad de hojas por planta en relación al número de yemas del propágulo en agapantos contabilizados a la cosecha durante dos temporadas de cultivo.



Tamaños de propágulo


Propágulo

con 1 yema visibles

Propágulo

con 2 yemas visibles

Propágulo

con 3 yemas visibles

Propágulo

con 4 yemas visibles

Promedio

de las temporadas


Temporadas de cultivo

Po.

Pt.

Po.

Pt.

Po.

Pt.

Po.

Pt.

Po.

Pt.

Primera temporada

19,42

4,46

42,79

6,57

63,21

7,98

80,53

8,96

51,49

6,99 b

Segunda temporada

35,17

6,37

67,21

8,22

96,27

9,82

96,13

10,0

73,69

8,60 a

Promedio de los tamaños




27,29

5,42 c

55,00

7,40 b

79,74

8,90 a

88,33

9,49 a




Como se aprecia en el Cuadro 4, el tamaño de propágulo utilizado en la plantación tuvo el siguiente efecto: las plantas que presentaron mayor producción de hojas fue el grupo originado desde propágulos con cuatro y tres yemas visibles. Las plantas provenientes de tallos tuberosos con dos yemas visibles presentaron una producción de hojas intermedia y el número de hojas más bajo fue producido por plantas originadas desde propágulos con una yema visible. Esto es similar a lo observado previamente por CORR y WIDMER (1991), en Zantedeschia, y MOHANTY et al. (1994), en Gladiolus. Al igual que para número de brotes, este resultado estaría indicando que el número de hojas que una planta de agapanto puede producir, es directamente proporcional a su tamaño, debido a que a mayor tamaño existirían mayor reservas de carbohidratos, excepto para los dos tamaños mayores, en los cuales las reservas serían similares.


4.1.1.3. Altura de planta


En la medición efectuada en la segunda temporada de cultivo las plantas presentaron mayor altura que en la primera, lo cuál era esperable, ya que los datos recolectados la segunda temporada vienen de la misma plantación que los registrados en la primera, pero con un año más de cultivo en el lugar, y por ende, con mayores reservas de carbohidratos.

CUADRO 5. Altura de planta (cm) en relación al número de yemas del propágulo en agapantos medidos a la cosecha durante dos temporadas de cultivo.



Tamaños de propágulo


Propágulo

con 1 yema visible

Propágulo

con 2 yemas visibles

Propágulo

con 3 yemas visibles

Propágulo

con4 yemas visibles

Promedio

de las temporadas


Temporadas de cultivo

Po.

Pt.

Po.

Pt.

Po.

Pt.

Po.

Pt.

Po.

Pt.

Primera temporada

30,19

5,54

38,26

6,22

36,88

6,11

37,78

6,18

35,78

6,01 b

Segunda temporada

30,13

5,89

40,25

6,38

46,67

6,87

48,79

7,00

41,46

6,53 a

Promedio de los tamaños




30,16

5,72 b

39,25

6,30 a

41,78

6,49 a

43,28

6,60 a




Como se aprecia en el Cuadro 5, el tamaño de propágulo utilizado en la plantación tuvo el siguiente efecto: las plantas más altas fueron las originadas desde los tres propágulos de mayor tamaño, debido a que éstos tendrían las mayores reservas de carbohidratos. Las plantas más bajas fueron las originadas desde propágulos con una yema visible, debido a sus menores reservas de carbohidratos. Este resultado es similar a lo encontrado por MOHANTY et al. (1994), KALASAREDDI et al. (1998), y SATYAVIR y SINGH (1998), en gladiolo.


4.1.2. Parámetros de calidad floral


En este punto se analiza el número de varas florales por planta de agapanto, el peso y largo de la vara floral, el diámetro de la umbela floral y el número de flores individuales por umbela floral.

4.1.2.1. Número de varas florales por planta. Como se observa en el Anexo 4, la interacción es significativa


CUADRO 6. Número de varas florales por planta en relación al número de yemas del propágulo en agapantos contabilizados a la cosecha durante dos temporadas de cultivo.

Tamaños de propágulo


Propágulo

con 1 yema visible

Propágulo

con 2 yemas visibles

Propágulo

con 3 yemas visibles

Propágulo

con4 yemas visibles

Promedio

de las temporadas


Temporadas

de cultivo



Po.

Pt.

Po.

Pt.

Po.

Pt.

Po.

Pt.

Po.

Pt.

Primera temporada

0,33

0,88 e

1,00

1,22 de

0,46

0,95 e

0,83

1,14 e

0,66

1,05

Segunda temporada




1,79

1,5 cd

2,71

1,79 bc

5,07

2,36 a

5,50

2,44 a

3,77

2,02

Promedio de los tamaños


1,06

1,19

1,86

1,51

2,76

1,66

3,17

1,79




En el Cuadro 6 se puede observar que en la primera temporada de cultivo no hubo diferencias en el número de varas florales producidas entre plantas originadas desde los distintos tamaños de propágulo, esto se debería al proceso de adaptación de las nuevas plantas descrito por HARTMANN y KESTER (1988) quienes señalan que durante la primera temporada de cultivo, las nuevas plantas deben sufrir un proceso de adaptación al ocupar mucha de la energía proveniente de los carbohidratos presentes en los propágulos, en cicatrizar las áreas cortadas y arraigarse bien en el nuevo lugar. Además, esto estaría respaldando la decisión de haber realizado un ensayo con dos temporadas de cultivo consecutivas.

Según lo anterior, se debe tomar en cuenta lo que ocurrió durante la segunda temporada, en la cual el tamaño de propágulo utilizado en la plantación tuvo el siguiente efecto: el mayor número de varas fue producido por plantas provenientes de los dos mayores tamaños de propágulos, y las plantas originadas desde propágulos con dos y una yema visible dieron un menor número de varas. Esto es similar a lo observado previamente por LASKAR y JANA (1994), en Gladiolus; HAGILADI et al. (1997), en Curcuma alismatifolia; MASHAYEKHI y LATIFI (1997), en Crocus sativus; KALASAREDDI et al. (1998) y SATYAVIR y SINGH (1998), en Gladiolus y KAUSHAL y UPADHYAY (2000) en Crocus sativus. Este resultado se debería a que los dos mayores tamaños de propágulo tendrían mayores reservas de carbohidratos que el resto de los tamaños.

Al analizar lo sucedido en cada tamaño de propágulo en particular, se observa que en todos los tamaños hubo un aumento en el número de varas florales en la segunda temporada. Esto se debería a que las plantas contabilizadas en la segunda temporada son las mismas que las contabilizadas en la primera temporada, pero con un año más de cultivo y por lo tanto, de acumulación de carbohidratos en los tallos tuberosos.


4.1.2.2. Peso de la vara floral


Las varas pesadas en la segunda temporada de cultivo provienen de la mismas plantas que las varas pesadas en la primera temporada, pero con mayores reservas de carbohidratos acumuladas, lo que se reflejó en que las varas producidas en la segunda temporada presentaran mayor peso que las producidas en la primera temporada.

CUADRO 7. Peso de vara (g) en relación al número de yemas del propágulo en varas de agapanto pesadas a la cosecha durante dos temporadas de cultivo.



Tamaños de propágulo


Propágulo

con 1 yema

visible

Propágulo

con 2 yemas visibles

Propágulo

con 3 yemas visibles

Propágulo

con4 yemas visibles

Promedio

de las temporadas


Temporadas

de cultivo



Po.

Pt.

Po.

Pt.

Po.

Pt.

Po.

Pt.

Po

Pt.

Primera temporada

17,50

2,9

25,84

4,96

12,61

3,16

25,63

4,98

20,39

4,00 b

Segunda temporada




439,51

18,89

116,53

10,69

115,56

10,77

115,68

10,77

196,82

12,78 a

Promedio de los tamaños




228,50

10,89 a

71,18

7,83 a

64,08

6,97 a

70,66

7,88 a




Como se puede observar en el Cuadro 7, el tamaño de propágulo empleado en la plantación no tuvo ningún efecto en el peso de las varas florales producidas. Esto es similar a lo encontrado por COCOZZA (1996), en Alstroemeria. Este resultado podría estar mostrando el funcionamiento del mecanismo de supervivencia de una planta de agapanto, es decir, que ésta, al aumentar sus reservas de carbohidratos, tiene como prioridad producir brotes y hojas, luego aumentar el largo de las hojas y el número de varas florales, y finalmente aumentar el peso de éstas.


4.1.2.3. Diámetro de la umbela floral. Como se puede observar en el Anexo 6, para este parámetro la interacción es significativa


CUADRO 8. Diámetro de umbela (cm) en relación al número de yemas del propágulo en varas de agapanto medidas a la cosecha durante dos temporadas de cultivo.

Tamaños de propágulo


Propágulo

con 1 yema visible

Propágulo

con 2 yemas visibles

Propágulo

con 3 yemas visibles

Propágulo

con4 yemas visibles

Promedio

de las temporadas


Temporadas de cultivo

Po.

Pt.

Po.

Pt.

Po.

Pt.

Po.

Pt.

Po.

Pt.

Primera temporada

4,00

1,65 b

11,13

3,3 b

4,56

2,04 b

7,84

2,86 b

6,88

2,47

Segunda temporada




44,63

6,55 a

19,98

4,44 b

20,19

4,55 ab

18,69

4,38 b

25,87

4,98

Promedio de los tamaños




24,31

4,10

15,55

3,87

12,37

3,30

13,27

3,62







Como se observa en el Cuadro 8, en la primera temporada de cultivo no hubo diferencias en el diámetro de umbela de las varas producidas entre las plantas originadas desde los distintos tamaños de propágulo, esto se debería, al igual que para número de varas, al proceso de adaptación de las nuevas plantas descrito por HARTMANN y KESTER (1988).

Si se toma como referencia la segunda temporada de cultivo, el efecto del tamaño de propágulo utilizado en la plantación fue el siguiente: las umbelas de mayor diámetro fueron las originadas desde propágulos con una yema visible, las umbelas provenientes de propágulos con tres yemas dieron un diámetro intermedio, y el resto de los tamaños de propágulo formaron un grupo de menor diámetro. Este resultado podría explicarse de la siguiente manera: los propágulos con una yema visible fueron unos de los propágulos que presentaron menor número de varas por planta, y por ello, los carbohidratos almacenados, aunque en menor cantidad que en los demás tamaños, tuvieron como destino menor cantidad de varas, disponiendo, en proporción, cada vara de más carbohidratos que las varas del resto de los tamaños, resultando, por ende, en umbelas de mayor diámetro. Algo similar ocurriría en cultivos como clavel o crisantemo standard, donde, tal como señalan LARSON (1988) y VIDALIE (1992), como práctica de cultivo se reserva una sola yema floral por vara, eliminando todas las demás, a fin de que todos los carbohidratos se utilicen en la producción de una única vara floral, resultando ésta de gran calidad

Si se analiza cada tamaño de propágalo en particular, se observa que las umbelas producidas por plantas originadas desde propágulos con una yema visible superaron en diámetro en la segunda temporada de cultivo a las producidas durante la primera temporada. Este resultado es explicado fácilmente, ya que las umbelas medidas en la segunda temporada provienen de las mismas plantas que las medidas durante la primera temporada, pero con un año más de cultivo, y por ende, con mayores reservas de carbohidratos, lo que se reflejó en el diámetro de las umbelas. El resto de las plantas mantuvieron el diámetro de sus umbelas, debido a que, al tener muchas varas, no tendrían aún reservas de carbohidratos suficientes, como para aumentar el diámetro de sus umbelas florales.


4.1.2.4. Largo de la vara floral


Las plantas produjeron varas florales más largas en la segunda temporada de cultivo que en la primera. Esto se explica porque las plantas medidas en la primera temporada son las mismas que las de la segunda, y por ende, con mayor acumulación de carbohidratos, pudiendo así aumentar el largo de las varas.

CUADRO 9. Largo de vara floral (cm) en relación al número de yemas del propágulo en varas de agapanto medidas a la cosecha durante dos temporadas de cultivo.



Tamaños de propágulo


Propágulo

con 1 yema visible

Propágulo

con 2 yemas visibles

Propágulo

con 3 yemas visibles

Propágulo

con4 yemas visibles

Promedio

de las temporadas


Temporadas

de cultivo



Po.

Pt.

Po.

Pt.

Po.

Pt.

Po.

Pt.

Po.

Pt.

Primera temporada

29,66

3,63

47,79

6,72

19,17

3,84

32,70

5,70

32,33

4,97 b

Segunda temporada




73,27

8,59

75,36

8,71

80,70

9,01

90,21

9,52

79,88

9,00 a

Promedio de los tamaños




51,47

6,11 a

61,58

7,72 a

49,93

6,43 a

61,46

7,61 a




Como se aprecia en el Cuadro 9, no hay efecto del tamaño de tallo tuberoso utilizado en la plantación, en el largo de las varas florales producidas. Esto es similar a lo observado previamente por HAN (1991), quien realizó un ensayo similar en Brodiaea, y por COCOZZA (1996), en Alstroemeria. Sin embargo, es totalmente contrario a lo obtenido previamente por HAGILADI et al (1997), en Curcuma alismatifolia y MOHANTY et al (1994), KALASAREDDI et al (1998) y SATYAVIR y SINGH (1998), en Gladiolus; quienes determinaron en sus ensayos que las varas de mayor largo eran producidas por los propágulos de mayor tamaño. Este resultado indicaría que, en las plantas de agapanto, al aumentar la cantidad de carbohidratos de reserva de una temporada de cultivo a la otra, no aumenta el largo de sus varas florales, sino que, por ahora, su mecanismo de sobrevivencia estaría prefiriendo aumentar otros parámetros.


4.1.2.5. Número de flores individuales por umbela floral


Las umbelas cosechadas en la segunda temporada presentaron un mayor número de flores individuales que las cosechadas en la primera temporada. Este resultado se explica fácilmente, ya que las umbelas contabilizadas en la segunda temporada provienen de las mismas plantas que las contabilizadas en la primera temporada, ahora con un año más de cultivo, y por lo tanto, con mayor acumulación de carbohidratos en los tallos tuberosos.

CUADRO 10. Cantidad de flores por umbela en relación al número de yemas del propágulo en varas de agapanto medidas a la cosecha durante dos temporadas de cultivo.



Tamaños de propágulo


Propágulo

con 1 yema visible

Propágulo

con 2 yemas visibles

Propágulo

con 3 yemas visibles

Propágulo

con4 yemas visibles

Promedio

de las temporadas


Temporadas

de cultivo



Po.

Pt.

Po.

Pt.

Po.

Pt.

Po.

Pt.

Po.

Pt.

Primera temporada

24,33

3,33

36,08

5,89

18,42

3,74

44,30

6,55

30,78

4,88 b

Segunda temporada




129,18

11,34

128,40

11,30

109,02

10,46

112,87

10,64

119,87

10,93 a

Promedio de los tamaños



76,76

7,34 a

82,24

8,60 a

63,72

7,10 a

78,59

8,59 a




Como se observa en el Cuadro 10, el tamaño de propágulo utilizado en la plantación no tuvo ningún efecto en el número de flores individuales. Este resultado coincide con lo encontrado por COCOZZA (1996), en Alstroemeria, pero es contrario a lo encontrado por SZLACHETKA et al. (1995), en Polianthes tuberosa; KALASAREDDI et al. (1998), y SATYAVIR y SINGH (1998), en Gladiolus, y SEEMANN y FERRANDO (1999), en Sandersonia aurantiaca, quienes señalan que el mayor número de flores individuales se encuentra en las umbelas de plantas originadas desde los propágulos de mayor tamaño.




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