Estado Civil



Descargar 2.48 Mb.
Página16/32
Fecha de conversión24.05.2018
Tamaño2.48 Mb.
1   ...   12   13   14   15   16   17   18   19   ...   32

2. Mujeres y varones en el proceso legislativo

Esta sección compara el comportamiento de mujeres y varones en las siguientes etapas del proceso legislativo: presentación del proyecto; ingreso a la agenda y discusión en las comisiones; debate y votación en las Cámaras. Cada subsección se ocupa de una etapa, y contrasta la información disponible sobre los aspectos formales y públicos del proceso legislativo con los testimonios, recogidos en las entrevistas, acerca de aspectos informales y habitualmente sustraídos de la luz pública. Este contraste muestra que mientras la información sobre los aspectos formales y públicos sugiere la existencia de ciertas similitudes en el comportamiento de legisladoras y legisladores, la información sobre aspectos informales y menos públicos indicaría la existencia de importantes diferencias. La metodología empleada en este capítulo, centrada en estudios de casos y en comparaciones en los cuales la lógica cualitativa adquiere un papel clave, sólo permite extraer conclusiones preliminares e ilustrativas. Esta prevención se funda en dos razones. En primer lugar, la muestra de proyectos no es representativa ya que el número de casos es extremadamente bajo y no incluye proyectos sin contenido de género. En segundo término, tanto las similitudes como las diferencias detectadas pueden ser el resultado de sesgos observacionales. Las similitudes, porque la información sobre la base de la cual los comportamientos aparecen como similares 159 refleja los resultados de las decisiones tomadas por varones y mujeres en el curso del proceso legislativo. Es decir, esta información no permite realizar inferencias sobre los procesos de toma de decisiones que dieron lugar a esos resultados. Las diferencias, porque la información sobre la base de la cual se las ha establecido – i.e. las entrevistas – no es suficiente como para elucidar completamente el vínculo entre los resultados de cada etapa del proceso legislativo y las prácticas informales y/o escasamente públicas a través de las cuales esos resultados fueron producidos


2.1 La presentación de los proyectos
Los indicadores formales sobre esta etapa del proceso legislativo sugieren que las mujeres no estuvieron solas en la presentación de los proyectos examinados. En cambio, los testimonios recogidos a partir de las entrevistas aseveran que fueron mujeres las impulsoras originales de las iniciativas, que el impulso nació del conocimiento o la experiencia directa de problemas padecidos por mujeres, y que los legisladores clasificaron a estos proyectos como “temas de mujeres”.

En los tres casos estudiados los proyectos contaron con antecedentes de iniciativas presentadas por legisladores de ambos géneros y, en dos de ellos, la distribución por género de los iniciadores de los antecedentes registró proporciones similares.



Tabla 40
Iniciadores de los proyectos antecedentes, por sexo





Proyecto / Iniciador

Mujeres

Varones

Mujeres y Varones

Q

%

Q

%

Q

%

Cupo Sindical Femenino

2

33,3

0

0

4

66,6

Anticoncepción Quirúrgica

10

58,8

2

11,7

5

29,4

Protocolo CEDAW

21

60,0

4

11,4

10

28,6

Fuentes: Bases de Datos de Proyectos de la Honorable Cámara de Diputados de la Nación y del Honorable Senado de la Nación

Estos datos sugieren que los proyectos analizados no interesaron únicamente a mujeres, y que existió una proporción consistente de legisladores dispuesta a presentar iniciativas propias y/o a acompañar a sus pares femeninas en la presentación de estos proyectos. No obstante, el hecho de que el número de iniciativas presentadas exclusivamente por mujeres quintuplique la cantidad de las presentadas exclusivamente por varones y que supere en un tercio la de las co-firmadas por mujeres y varones indica que la iniciativa de las legisladoras femeninas desempeñó un papel fundamental en el impulso de estos proyectos.

Los testimonios de las entrevistadas coinciden con esta impresión al señalar que fueron mujeres y no varones quienes originariamente impulsaron las iniciativas. Aunque algunos legisladores acompañaron ese impulso inicial, especialmente bajo la forma de la co-firmante de los proyectos, fueron invariablemente mujeres quienes redactaron y presentaron los proyectos en cuestión y, también, buscaron sus co-firmantes. Esta diferencia fundamental en el comportamiento de legisladoras y legisladores en este tipo de proyectos parece explicarse por las motivaciones que orientaron el impulso de las iniciativas y por la división temática por género que campea en la agenda legislativa.


Las motivaciones detrás de los proyectos
Las razones de este impulso inicial exclusivamente femenino parecen haber estado fundadas, de acuerdo con los relatos de las entrevistadas, en la especificidad de género de la temática de los proyectos analizados. Tal especificidad apareció asociada a la experiencia directa o al conocimiento de primera mano de los problemas padecidos por las mujeres que se trataba, con los proyectos, de resolver. Los testimonios que se presentan a continuación ilustran esta asociación. La diputada Irene Bösch de Sartori, autora del proyecto de Anticoncepción Quirúrgica, expresó sus razones para impulsar la iniciativa:
“He trabajado durante 26 años en la parte de salud, en la parte privada. … He visto los problemas que tienen las mujeres, las más humildes, que no pueden acceder a una intervención… las mujeres que no quieren tener más hijos y no pueden usar anticonceptivos orales ni de barrera. … También presenté el proyecto cuando fui diputada provincial. No fue aprobado, pero como fue publicado en los medios se interesaron en otras provincias y tuvimos reuniones con jueces, con médicos, con mujeres. Y las mujeres querían [esta ley]”.
Asimismo, la diputada Margarita Stolbizer, co-autora del proyecto de Cupo Sindical Femenino, indicó como una motivación primordial para impulsar su iniciativa de ley el conocimiento personal y directo de problemas que deben sortear las mujeres en las organizaciones sindicales:
“Yo era miembro, los dos períodos como diputada, de la comisión de Legislación del Trabajo. … Durante tres años fui a la OIT. … Los dos primeros años que fui era todavía durante el gobierno de Menem, así que fui más como observadora. Y en el tercer año, ya en el gobierno de De la Rúa, en el año 2000, Flamarique era ministro de Trabajo, preside la conferencia de la OIT, entonces ahí me incluyen en la delegación oficial a la OIT – justamente porque el convenio que se discutía era el convenio de protección a la maternidad. … Una de las cosas que yo aprendí ahí es que no siempre los convenios protectorios de las mujeres terminan siendo mejoras en términos reales. Precisamente porque una mujer, cuantas más licencias tiene, parece que está más protegida por la ley pero termina siendo más discriminada en su acceso al mercado de trabajo”.
En términos análogos, la diputada Graciela Camaño, la otra impulsora del proyecto de Cupo Sindical Femenino, se refirió nuevamente a su conocimiento directo de los problemas que afectan particularmente al género femenino como una motivación central con respecto a esta iniciativa:
“La historia sindical argentina tiene una historia bastante violenta. Y la violencia misma provocó el alejamiento de las mujeres de la vida sindical. Yo sostengo que la participación de la mujer, ya sea como delegada o como miembro de los sindicatos, seccionales, o de las federaciones, confederaciones o uniones, posibilita el acercamiento de las mujeres a los sindicatos. Nosotras en los sindicatos advertimos un fenómeno universal de des-sindicalización femenina, y me parece a mí que la mejor manera de tener una estrategia de sindicalización de la mujer es a través de las otras mujeres. … Yo provengo de las filas del sindicalismo. Mis inicios en la vida pública fueron como dirigente gremial en el sindicato de UPCN en el ministerio de Trabajo. Y me parecía que de esta manera se colaboraba a incorporar nuevas metodologías. … Yo creo que la incorporación de la mujer en ese ámbito puede ayudar a mejorar la imagen de los gremios. Esa imagen de sindicatos duros, violentos de la década del 70”.
Más adelante precisó sus consideraciones sobre el aporte que la resolución de ese problema, a través de la ampliación de la participación de las mujeres en la vida sindical, podía realizar a la vida sindical misma:
“La mujer tiene otra manera de negociar las cosas. Es muy importante la mujer en la paritaria… La idea de la presencia de la mujer es la necesidad de incorporar cuestiones de género en la relación laboral, que muchas veces son dejadas de lado o no se conocen por parte de los hombres. O no se les da el lugar de importancia que pudieran tener”.
En el caso del Protocolo Facultativo de CEDAW, las motivaciones para el impulso aparecieron como vinculadas a compromisos con una agenda de temas de género. Para la senadora María Cristina Perceval, ese compromiso se derivó de la militancia en organizaciones de mujeres:
“[Decidí impulsar este proyecto por] un compromiso sobre la agenda de las mujeres y la inclusión concreta y coherente de la perspectiva de género en la definición de políticas públicas y en las normas que fundan y orientan el contrato social. Militancia feminista en los organismos de derechos humanos, y esto hace que cuando llegué como senadora… indudablemente tenía una agenda situada en el compromiso de género: obviamente CEDAW, junto a ello también una política de salud sexual y reproductiva, una ley de educación sexual que no teníamos, el tema de revisar violencias basadas en género contra la mujer, el tema de la penalización del aborto al modo como estaba, el tema en el código civil de algunas resabios discriminatorios todavía sobre la propiedad de bienes… Y CEDAW, creo que para quienes trabajamos en sociedades de plena igualdad, CEDAW tenía una fuerte presencia en la agenda internacional. Sobre todo porque se pudo ir avanzando en el derecho internacional humanitario, en el derecho internacional de derechos de humanos y humanas, con mucha favorabilidad en las ratificaciones de convenciones, tratados… Pero nos encontrábamos en la paradoja que así como rápidamente los protocolos facultativos de otras convenciones, como las de infancia, se hacían así como un gesto simultáneo de la aprobación de la convención, en el caso de los instrumentos de derechos humanos de las humanas, había una resistencia… negación, para que el protocolo facultativo, el instrumento que da concretud, que permite mecanismos de aplicabilidad… se aprobara en nuestro país”.
La reacción de los legisladores: reforzar la división temática de género
Estas motivaciones de las legisladoras para impulsar los proyectos, ligadas a la experiencia o al conocimiento directos de los problemas de desigualdad entre los géneros que afectan principalmente a las mujeres, se articularon consistentemente con las apreciaciones de las entrevistadas acerca de la recepción que, por parte de los varones, tuvieron en principio las iniciativas estudiadas. De acuerdo con las entrevistadas, sus colegas masculinos en los bloques y/o en las comisiones clasificaron a cada uno de estos proyectos como “temas de mujeres”.
“Cuando planteamos los temas que tienen que ver con la agenda de género, son molestias. ‘Otra vez…’. Esta cuestión del reclamo cuasigremial, la molestia del que viene a reclamar, no el interés legítimo de quienes asumimos representar” (Senadora María Cristina Perceval).
“Dentro del bloque [el proyecto de Anticoncepción Quirúrgica] fue, digamos, tratado por las diputadas que estaban en la comisión de Familia. ... Los legisladores [dijeron] ‘Ustedes siempre con estos temas’. El comentario natural que siempre tienen los varones. ‘Termínenla, hagan una ley de cupo para nosotros’. Cargadas, pero siempre tienen un dejo de verdad las cargadas” (Diputada Beatriz Leyba de Martí).
“Lo que tenían [los varones] era miedo a hacer este tipo de leyes que benefician a la gente y en especial a las mujeres. Tuvimos eco entre todas las mujeres y se animaron los varones a acompañarnos” (Diputada Irene Bösch de Sartori).
La reacción inicial de los legisladores de reforzar la división temática de género de la agenda legislativa subraya la importancia fundamental del impulso originario de las mujeres en proyectos de este tipo. En combinación con la información cuantitativa presentada arriba, se puede suponer que si las mujeres no se ocuparan de estos temas, los mismos no estarían en la agenda legislativa.

Ello resulta consistente con los patrones de comportamiento consignados en el capítulo sobre agenda y actividad legislativa, según los cuales parecen ser propias de las legisladoras la preocupación por promover la equiparación de derechos de varones y mujeres en distintos ámbitos de la vida colectiva y el interés por resolver problemas concretos específicamente padecidos por mujeres. El análisis de estos tres casos brindarían evidencia adicional respecto de la complementariedad jerarquizada entre esas inquietudes de las mujeres y las propias de los varones – ya que los temas de los proyectos estudiados fueron clasificados, por legisladores y legisladoras, como “temas de mujeres”, en tanto los temas “de varones” parecen gozar de una valoración positiva inter-genérica que los coloca como prioritarios en la agenda legislativa.

Si el impulso originario de los proyectos fue, de hecho, patrimonio exclusivo de las legisladoras, cabía esperar que el ingreso de los proyectos a la agenda de las comisiones haya sido, primordialmente, resultado de la acción de las legisladoras. Eso es, precisamente, lo que sugiere la evidencia presentada a continuación.
2.2. El ingreso de los proyectos a la agenda y la discusión en las comisiones
Los indicadores formales de esta etapa del proceso legislativo sugieren que la inclusión de los proyectos en la agenda de las comisiones fue fruto del esfuerzo de legisladores de ambos géneros. En cambio, los testimonios recolectados en las entrevistas indican que esta inclusión fue el resultado de estrategias específicas desplegadas a tal efecto por las legisladoras interesadas en las iniciativas – en las cuales los varones fueron acompañantes pasivos. Las estrategias aludidas consistieron en a) constituir coaliciones inter-genéricas con núcleo femenino dentro del Congreso en apoyo de los proyectos, b) formar coaliciones con organizaciones interesadas en los proyectos fuera del Congreso, y c) utilizar procedimientos de trámite legislativo para mantener el tema en estado parlamentario – i.e. en condiciones de ser discutido en las comisiones. Por otra parte, no aparecieron diferencias significativas en el comportamiento de varones y mujeres en lo respectivo a la discusión de los proyectos dentro de las comisiones.

En los tres casos estudiados, los dictámenes de mayoría en las comisiones de la Cámara iniciadora de cada proyecto160 fueron firmados por autoridades -mujeres y varones- de bloque, de comisiones o de Cámara.





Compartir con tus amigos:
1   ...   12   13   14   15   16   17   18   19   ...   32


La base de datos está protegida por derechos de autor ©composi.info 2017
enviar mensaje

    Página principal