El Programa de Acción Mundial para los Impedidos fue aprobado por la Asamblea General de



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El Programa de Acción Mundial para los

Impedidos fue aprobado por la Asamblea General de

las Naciones Unidas en su trigésimo séptimo período de sesiones, por resolución 37/52*

de 3 de diciembre de 1982.

*Esta resolución figura en el documento A/37/51,

Documentos Oficiales de la Asamblea General, trigésimo séptimo período de sesiones, Suplemento No. 51.
INDICE

Capítulo Párrafos

I. OBJETIVOS, ANTECEDENTES Y CONCEPTOS

A. Objetivos___________________________________________________________________ 1

B. Antecedentes_______________________________________________________________ 2 5

C. Definiciones_________________________________________________________________ 6 12

D. Prevención _________________________________________________________________ 13 14

E. Rehabilitación________________________________________________________________ 15 20

F. Equiparación de oportunidades___________________________________________________ 21 30

G. Conceptos adoptados dentro del Sistema de las Naciones Unidas_______________________ 31 36

II. SITUACION ACTUAL

A. Generalidades______________________________________________________________ 37 51

1. Las incapacidades en los países en desarrollo______________________________________ 43 44

2. Grupos especiales_____________________________________________________________ 45 51

B. Prevención_________________________________________________________________ 52 55

C. Rehabilitación_______________________________________________________________ 56 59

D. Equiparación de oportunidades__________________________________________________ 60 77

1. Educación___________________________________________________________________ 64 68

2. Empleo _____________________________________________________________________ 69 70

3 Cuestiones sociales____________________________________________________________ 71 77

E. Las incapacidades y el nuevo orden económico internacional __________________________ 78 79

F. Consecuencias del desarrollo económico v social ____________________________________ 80 81

III. PROPUESTAS PARA LA EJECUCION DEL PROGRAMA DE ACCION MUNDIAL PARA LOS IMPEDIDOS

A.Introduccion________________________________________________________________ 82 85

B. Medidas nacionales___________________________________________________________86 154

1. Participación de los impedidos en la adopción de decisiones____________________________ 91 94

2. Prevención de la deficiencia, la in­capacidad y la minusvalidez__________________________ 95 96

3. Rehabilitación______________________________________________________________ 97 107

4. Equiparación de oportunidades_____________________________________________ 108 137

a) Legislación_______________________________________________________________ 108 111

b) Medio físico_______________________________________________________________ 112 115

c) Mantenimiento del ingreso y seguridad social_________________________________ 116 119

d) Educación y formación__________________ ____________________________________120 127

e) Empleo_______________________________________________________________ 128 133

f) Recreación________________________________________________________________ 134

g) Cultura____________________________________________________________________ 135

h) Religión___________________________________________________________________ 136

i) Deportes____________________________________________________________________ 137

5. Acción comunitaria ________________________________________________________ 138 140

6. Formación de personal____________________________________________________ 141 147

7. Información y educación pública_____________________________________________ 148 154

C. Acción a nivel internacional _______________________________________________ 155 183

1. Aspectos generales____________________________________________________ 155 161

2. Derechos humanos________________________________________________________ 162 169

3. Cooperación técnica y económica____________________________________________ 170 179

a) Asistencia interregional_____________________________________________________ 170 176

b) Asistencia regional y bilateral______________________________________________ 177 179

4. Información y educación pública___________________________________________ 180 183

D.Investigación__________________________________________________________ 184 193

E. Control y evaluación___________________________________________________ 194 201

NOTAS
PROGRAMA DE ACCION MUNDIAL PARA LOS IMPEDIDOS


1. OBJETIVOS, ANTECEDENTES Y CONCEPTOS
A. Objetivos
1. El propósito del Programa de Acción Mundial para los Impedidos es promover medidas eficaces para la prevención de la incapacidad, la rehabilitación y la realización de los objetivos de "participación plena" de los impedidos en la vida social y el desarrollo y de "igualdad". Esto significa oportunidades iguales a las de toda la población, y una participación equitativa en el mejoramiento de las condiciones de vida resultante del desa­rrollo social y económico. Estos conceptos deben aplicarse con el mismo alcance y con la misma urgencia en todos los países, independientemente de su nivel de desarrollo.
B. Antecedentes
2. A causa de deficiencias mentales, físicas o sensoriales, hay en el mundo más de 500 millones de personas impedidas, a las que se deben reconocer los mismos derechos, y brindar iguales oportunidades, que a todos los demás seres humanos. Con de­masiada frecuencia, estas personas han de vivir en condiciones de desventaja debido a barreras físicas y sociales existentes en la sociedad que se oponen a su plena participación. El resultado es que millones de niños y adultos del mundo entero arrastran a menudo una existencia marcada por la segregación y degrada­ción.
3. El análisis de la situación de los impedidos debe efectuarse dentro del contexto de distintos niveles de desarrollo económico y social y de diferentes culturas. Sin embargo, en todas partes la responsabilidad fundamental de remediar las condiciones que conducen a la aparición de deficiencias y de hacer frente a las consecuencias de las incapacidades recae en los gobiernos. Esto no reduce la responsabilidad de la sociedad en general, ni de los individuos ni organizaciones. Los gobiernos deben ser los pri­meros en despertar la conciencia de las poblaciones en cuanto a los beneficios que se obtendrían para los individuos y la socie­dad de la inclusión de los impedidos en todas las esferas de la vida social, económica y política. Los gobiernos deben velar también por que las personas que se ven en situación de depen­dencia debido a incapacidades graves tengan oportunidad de alcanzar niveles de vida iguales a los de sus conciudadanos. Las organizaciones no gubernamentales pueden prestar asistencia a los gobiernos de diversa manera, formulando las necesidades, sugiriendo soluciones adecuadas o proporcionando servicios complementarios a los proporcionados por los gobiernos. La participación de todos los sectores de la población en los recur­sos financieros y materiales, sin omitir las zonas rurales de los países en desarrollo, podría ser muy importante para las per­sonas impedidas, ya que podría traducirse en un aumento de los servicios comunitarios y en la mejora de las oportunidades económicas.
4. Podrían impedirse muchas incapacidades adoptando medidas contra la nutrición deficiente, la contaminación am­biental, la falta de higiene, la atención, prenatal y posnatal insu­ficiente, las enfermedades transmisibles por el agua y los acci­dentes de toda clase. Mediante la expansión a nivel mundial de los programas de inmunización, la comunidad internacional podría lograr avances importantes contra las incapacidades causadas por la poliomielitis, el sarampión, el tétano, la tos convulsiva, la difteria y, en menor grado, la tuberculosis.
5. En muchos países, los requisitos previos para el logro de las finalidades del Programa son el desarrollo económico y social, el suministro de servicios amplios a toda la población en la esfera humanitaria, la redistribución de los recursos y los ingre­sos y el mejoramiento de los niveles de vida de la población. Es necesario realizar todos los esfuerzos posibles para impedir guerras que den lugar a devastación, catástrofe y pobreza, ham­bre, sufrimientos, enfermedades e incapacidades de gran nú­mero de personas y, por consiguiente, adoptar medidas a todos los niveles que permitan reforzar la paz y la seguridad interna­cionales, solucionar todas las controversias internacionales por medios pacíficos y eliminar todas las formas de racismo y discri­minación racial en países en donde todavía existen. También sería conveniente recomendar a todos los Estados Miembros de las Naciones Unidas que utilicen al máximo sus recursos con fines pacíficos, incluidas la prevención de las incapacidades y las necesidades de las personas impedidas. Todas las formas de as­istencia técnica que ayuden a los países en desarrollo a acercarse a estos objetivos pueden apoyar la ejecución del Programa. Con todo, el logro de esos objetivos requiere períodos pro­longados de esfuerzos durante los cuales es probable que aumente el número de impedidos. De no haber medidas correc­tivas eficaces, las consecuencias de la incapacidad añadirán obstáculos al desarrollo. Por tanto, es esencial que todas las na­ciones incluyan en sus planes de desarrollo general medidas inmediatas para la prevención de la incapacidad, para la reha­bilitación de los impedidos y para la equiparación de las oportunidades.
C. Definiciones
6. La Organización Mundial de la Salud, en el contexto de la experiencia en materia de salud, establece la distinción siguiente entre deficiencia, incapacidad y minusvalidez:
Deficiencia: Una pérdida o anormalidad permanente o transitoria   psicológica, fisiológica, o anatómica   de estructura o función.
Incapacidad: Cualquier restricción o impedimento del funcionamiento de una actividad, ocasio­nados por una deficiencia, en la forma o dentro del ámbito considerado normal para el ser humano.
Minusvalidez: Una incapacidad que constituye una desventaja para una persona dada en cuanto limita o impide el cumplimiento de una función que es normal para esa persona según la edad, el sexo y los factores sociales y culturales.” a
7. La minusvalidez constituye, por consiguiente, una función de la relación entre las personas impedidas y su ambiente. Ocurre cuando esas personas enfrentan barreras culturales, físicas o sociales que les impiden el acceso a los diversos sistemas de la sociedad que están a disposición de los demás ciudadanos. La minusvalidez es, por tanto, la pérdida o la limi­tación de las oportunidades de participar en la vida de la comu­nidad en un pie de igualdad con los demás.
8. Los impedidos no forman un grupo homogéneo. Por ejemplo, los enfermos mentales y los retrasados mentales, los que sufren de incapacidades visuales, auditivas o de la palabra, los que adolecen de movilidad restringida o de las llamadas "incapacidades médicas": todos ellos se enfrentan a barreras diferentes, de índole diferente, y que han de superarse de mane­ras diferentes.
9. Las definiciones siguientes se han formulado desde ese punto de vista. Las medidas de acción pertinentes propuestas en el Programa Mundial se definen como de prevención, rehabili­tación y equiparación de oportunidades.
10. Prevención significa la adopción de medidas encaminadas a impedir que se produzcan deficiencias físicas, mentales y sen­soriales (prevención primaria) o a impedir que las deficiencias, cuando se han producido, tengan consecuencias físicas, sicoló­gicas y sociales negativas.
11. La rehabilitación es un proceso de duración limitada y con un objetivo definido, encaminado a permitir que una persona con deficiencias alcance un nivel físico, mental y/o social fun­cional óptimo, proporcionándole así los medios de modificar su propia vida. Puede comprender medidas encaminadas a com­pensar la pérdida de una función o una limitación funcional (por ejemplo, mediante ayudas técnicas) y otras medidas en­caminadas a facilitar ajustes o reajustes sociales.
12. Equiparación de oportunidades significa el proceso me­diante el cual el sistema general de la sociedad, tal como el medio físico y cultural, la vivienda y el transporte, los servicios sociales y sanitarios, las oportunidades de educación y trabajo, la vida cultural y social, incluidas las instalaciones deportivas y de recreación, se hacen accesibles para todos.
D. Prevención
13. La estrategia de prevención es fundamental para reducir la incidencia de deficiencias e incapacidades. Los principales elementos de tal estrategia serán diversos según el estado de de­sarrollo del país de que se trate, y son los siguientes:
a) Las medidas más importantes para la prevención de deficiencias son: evitación de la guerra; mejora de la situación educativa, económica y social de los grupos menos favorecidos; identificación de los tipos de deficiencia y de sus causas dentro de zonas geográficas definidas; introducción de medidas de intervención específicas gracias a mejores prácticas de nutrición; mejora de los servicios sanitarios, servicios de detec­ción temprana y diagnosis; cuidado prenatal y posnatal; educa­ción apropiada en materia de cuidado sanitario, incluida la educación de los pacientes y los médicos, planificación familiar, legislación y reglamentación; modificación de los estilos de vida; servicios de colocación selectiva; educación relativa a peligros ambientales; y estímulo a la formación de familias y comunidades mejor informadas y fortalecidas.
b) En la medida en que tiene lugar el desarrollo, se reducen antiguos peligros y surgen otros nuevos. Esta evolución de las circunstancias requiere cambios en la estrategia, tales como programas de intervención en materia de nutrición diri­gidos a grupos determinados de la población que estén en mayor peligro debido a una deficiencia de vitamina A; mejor cuidado médico para las personas de edad avanzada; formación y reglamentación para reducir los accidentes en la industria, en la agricultura, en los caminos y en el hogar; lucha contra la contaminación ambiental y contra el uso y el uso indebido de las drogas y el alcohol; necesidad de prestar atención adecuada a la estrategia de la OMS de Salud para

Todos para el Año 2000 mediante el cuidado sanitario primario.


14. Deben adoptarse medidas para la detección más temprana posible de los síntomas y señales de deficiencia, seguidas inme­diatamente de las medidas curativas o correctivas necesarias que puedan impedir la incapacidad o, por lo menos, producir reducciones apreciables de su gravedad, y que puedan impedir a veces que se convierta en una condición permanente. Para la de­tección temprana es importante asegurar una educación y orientación adecuadas de las familias, y la prestación de asistencia técnica a las mismas por los servicios médicos y sociales.
E. Rehabilitación
15. La rehabilitación suele incluir los siguientes tipos de servicios:


  1. Detección temprana, diagnosis e intervención;




  1. Atención y tratamiento médicos;




  1. Asesoramiento y asistencia sociales, sicológicos y de otros tipos;




  1. Capacitación en actividades de autocuidado incluidos los aspectos de la movilidad, las comunicaciones y las habilidades de la vida cotidiana, con las disposiciones especiales que se requieran, por ejemplo, para las personas con defectos auditivos o visuales y para los retrasados mentales;




  1. Suministro de ayudas técnicas y de movilidad y otros dispositivos;




  1. Servicios educacionales especializados;




  1. Servicios de rehabilitación profesional (inclusive orientación profesional, colocación en empleo normal o pro­tegido);




  1. Seguimiento.

16. En toda la labor de rehabilitación, hay que centrarse siem­pre en las aptitudes de la persona, cuya integridad y dignidad deben respetarse. Se debe dar máxima atención al proceso nor­mal de desarrollo y maduración de los niños impedidos. Se deben utilizar las capacidades de los adultos impedidos para trabajar y realizar otras actividades.


17. En las familias y en las comunidades de los impedidos existen recursos importantes para la rehabilitación. Al ayudar a los impedidos se debe hacer todo lo posible para mantener unidas sus familias, para que puedan vivir en sus propias comunidades, y para apoyar a las familias y los grupos comuni­tarios que trabajan en pro de este objetivo. Al planificar los programas de rehabilitación y de apoyo, es esencial tener en cuenta las costumbres y las estructuras de la familia y de la co­munidad y fomentar su capacidad de respuesta ante las necesi­dades del impedido.
18. En todo lo posible, se deben proporcionar servicios para los impedidos dentro de las estructuras sociales, sanitarias, edu­cativas y laborales existentes en la sociedad. Estas comprenden todos los niveles de cuidado hospitalario; educación primaria, secundaria y superior; programas generales de capacitación profesional y colocación en puestos de trabajo y medidas de se­guridad social y servicios sociales. Los servicios de rehabilita­ción tienen por objeto facilitar la participación de las personas impedidas en servicios y actividades ordinarios de la comuni­dad. La rehabilitación debe tener lugar en la mayor medida posible en un medio natural, apoyado por servicios basados en la comunidad y por instituciones especializadas. Han de evitar­se las grandes instituciones. Cuando se requieran instituciones especializadas, éstas deben organizarse de tal modo que garanticen una integración pronta y duradera de los impedidos en la sociedad.
19. Los programas de rehabilitación deben concebirse de modo tal que permitan a los impedidos participar en el diseño y la organización de los servicios que ellos y sus familias conside­ren necesarios. El propio sistema debe proporcionar los proce­dimientos para la participación de los impedidos en la adopción de decisiones relativas a su rehabilitación. En el caso de las per­sonas que no estén en condiciones de participar por sí mismas en forma adecuada en decisiones que afectan a sus vidas (como son, por ejemplo, las personas que sufren incapacidades men­tales graves), sus familiares, o representantes designados con arreglo a la ley, deberán participar en la planificación y en la adopción de decisiones.
20. Se deben intensificar los esfuerzos encaminados a crear servicios de rehabilitación integrados en otros servicios y facili­tar el acceso a ellos. Estos servicios no deben basarse en equipo, materias primas y tecnología de elevado costo. Debe incremen­tarse la transferencia de tecnología entre las naciones, centrán­dola en métodos que sean funcionales y que estén en consonan­cia con las circunstancias.
F. Equiparación de oportunidades
21. Para lograr los objetivos de “participación e igualdad plenas”, no bastan las medidas de rehabilitación orientadas hacia los impedidos. La experiencia ha demostrado que es en gran parte el medio el que determina el efecto de una deficiencia o incapacidad sobre la vida diaria de la persona. Una persona es minusválida cuando se le niegan las oportunidades de que se dispone en general en la comunidad y que son necesarias para los elementos fundamentales de la vida, incluida la vida fami­liar, la educación, el empleo, la vivienda, la seguridad finan­ciera y personal, la participación en grupos sociales y políticos, las actividades religiosas, las relaciones íntimas y sexuales, el acceso a instalaciones públicas, la libertad de movimiento y el estilo general de la vida diaria.
22. A veces las sociedades se ocupan sólo de las personas que están en plena posesión de todas sus facultades físicas y men­tales. Las sociedades deben reconocer que, pese a los esfuerzos que se hagan en materia de prevención, siempre habrá un nú­mero de personas con deficiencias e incapacidades, y que deben identificar y eliminar obstáculos a la participación plena. Así, cuando es pedagógicamente factible, la enseñanza debe reali­zarse dentro del sistema escolar normal, el trabajo debe propor­cionarse mediante empleo abierto, y la vivienda, en la misma forma que para la población en general. Todos los gobiernos deben procurar que los beneficios obtenidos gracias a los pro­gramas de desarrollo lleguen también a los ciudadanos impedi­dos. En el proceso de planificación general y en la estructura administrativa de todas las sociedades debieran incorporarse medidas en este sentido. Los servicios especiales que pudieran necesitar los impedidos han de formar parte, en todo lo posible, de los servicios generales de un país.
23. Lo dicho no se aplica solamente a los gobiernos. Todas las personas que tienen a su cargo algún tipo de empresa deben hacerla accesible a personas con incapacidades. Esto se aplica a entidades públicas de diversos, niveles, a organizaciones no gubernamentales, a empresas y a individuos. Se aplica también en el plano internacional.
24. Las personas con incapacidades permanentes que necesi­tan servicios de apoyo comunitario, ayudas técnicas y equipo que les permita vivir lo más normalmente posible tanto en sus hogares como en la comunidad, deben tener acceso a tales servi­cios. Las personas que viven con impedidos y les ayudan en sus actividades diarias deben también recibir apoyo que les permita gozar de períodos de descanso y distensión adecuados y de oportunidades para desarrollar sus propias actividades.
25. El principio de la igualdad de derechos para los impedidos y los no impedidos significa que las necesidades de todo indivi­duo son de la misma importancia, que estas necesidades deben constituir la base de la planificación de las sociedades, y que todos los recursos deben emplearse de tal manera que garanti­cen una oportunidad igual de participación a cada individuo. Las políticas en materia de incapacidades deben asegurar el acceso de los impedidos a todos los servicios de la comunidad.
26. Así como los impedidos tienen derechos iguales, tienen también obligaciones iguales. Es su deber participar en la crea­ción de la sociedad. Las sociedades deben elevar el nivel de expectativas en lo que respecta a personas impedidas, y movili­zar así todos sus recursos para el cambio social. Esto significa, entre otras cosas, que a los impedidos jóvenes se les han de ofre­cer oportunidades de carrera y formación profesional y no ju­bilaciones prematuras o asistencia pública.
27. De las personas con incapacidades se debe esperar que desempeñen su papel en la sociedad y cumplan sus obligaciones como adultos. La imagen de los incapacitados depende de acti­tudes sociales basadas en factores diferentes, que pueden cons­tituir la mayor barrera a la participación y a la igualdad. Solemos ver la incapacidad que acusa el bastón blanco, las muletas, las ayudas auditivas y las sillas de ruedas, pero no a la persona. Lo que se requiere es concentrarse en la capacidad del impedido, y no en su incapacidad.
28. En todo el mundo, las personas impedidas han empezado a unirse en organizaciones en defensa de sus propios derechos para ejercer influencia sobre los órganos normativos de los go­biernos y sobre todos los sectores de la sociedad. La función de esas organizaciones comprende proporcionar un medio de expresión propio, identificar necesidades, expresar opiniones sobre prioridades, evaluar servicios y promover el cambio y la conciencia pública. Como vehículo de autodesarrollo, tales or­ganizaciones proporcionan la oportunidad de desarrollar apti­tudes en el proceso de negociación, capacidades en materia de organización, apoyo mutuo, distribución de información y, a menudo, aptitudes y oportunidades profesionales. Dada su vital importancia para el proceso de participación, es impres­cindible que se estimule su desarrollo.


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