El arcipreste de hita



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Comentario de textos literarios

2016

EL ARCIPRESTE DE HITA

Episodio de don Melón y doña Endrina.

Amigos, grande es mi pena, y puesto estoy en la honda;

a la dama voy a hablar, quiera Dios bien me responda.

Me abandonó el marinero de repente en la mar honda

ydejóme solo, aislado, sin remos, con brava onda.
¡Cuitado! ¿Podré escapar? Tengo miedo de ser muerto;

aunque miro a todas partes no consigo hallar un puerto.

La esperanza que me queda para ponerme a cubierto

reside en aquella sola que me trae penado y muerto.


He de razonar con ella y decirle mi quejura,

he de hacer que mis palabras la inclinen a la blandura;

hablándole de mis cuitas entenderá mi amargura:

a veces con chica frase se consigue gran holgura.


¡Ay, Dios, cuán hermosa viene doña Endrina por la plaza!

¡Ay, qué talle, qué donaire, qué alto cuello de garza!

¡Qué cabellos, qué boquita, qué color, qué buenandanza!

Con saetas de amor hiere cuando los sus ojos alza.


Pero tal lugar no era para conversar de amores;

acometiéronme luego muchos miedos y temblores,

los mis pies y las mis manos no eran de sí señores,

perdí seso, perdí fuerza, mudáronse mis colores.


Unas palabras tenía pensadas para decir,

la vergüenza ante la gente otras me hace proferir;

apenas era yo mismo, sin saber por dónde ir;

mis dichos y mis ideas no conseguían seguir.


Hablar con mujer en plaza es cosa muy descubierta

y, a veces, mal perro atado está tras la puerta abierta;

es bueno disimular, echar alguna cubierta,

pues sólo en lugar seguro se puede hablar cosa cierta.


-"Señora, la mi sobrina, la que en Toledo vivía

a vos se encomienda mucho, mil saludos os envía;

si hubiese lugar y tiempo, por cuanto de vos oía,

tendría placer en veros y conoceros querría.


"Deseaban mis parientes casarme en esta sazón

con una doncella rica, hija de don Pepión;

a todos di por respuesta que no la querría, no.

¡Mi cuerpo será de aquella que tiene mi corazón!"


Luego, hablando en voz baja, dije que disimulaba

porque toda aquella gente de la plaza nos miraba;

cuando vi que se marchaban y que ya nadie quedaba

comencé a decir la queja de amor que me lastimaba

"No existe nadie en el mundo a quien ame como a vos;

el tiempo va transcurrido de los años, más de dos,

que por vuestro amor padezco, pues os amo más que a Dios;

no quiero que otra persona medie entre nosotros dos.

Comentario de texto


  1. Localización:

Este episodio está sacado de El libro de Buen Amor (LBA) de Juan Ruiz, Arcipreste de Hita. En la mayoría de las obras escritas antes del siglo XV, no sabemos ni el nombre de la obra ni el autor. Una excepción con uno llamado Juan Ruiz; el cargo, arcipreste de Hita. Que probablemente nació en Alcalá de Henares, fue arcipreste del pueblo de Hita (Guadalajara) y parece que estuvo en prisión por motivos que se desconocen. Por lo que se deduce de sus escritos debió de ser un hombre alegre, amante de la buena vida y culto, muy culto. Hemos selecto (seleccionado) un episodio que tiene de título Episodio de don melón y doña Endrina.

Es indudablemente el Libro de Buen Amor una de las joyas de la literatura medieval española que encierra en si misma todo el misterio y la belleza de ese oscuro momento de la historia. El autor es un clérigo. Es un relato amoroso escrito en forma autobiográfica y lleno de gran originalidad dividido en tres partes argumentales: En la primera de ellas se narran las aventuras amorosas del protagonista en las que fracasa por inexperiencia y por desconocimientos de las normas del amor cortés. En la segunda parte, durante un sueño, el Amor se le aparece al protagonista y le da una grandísima lección sobre las leyes los preceptos del amor de urbanidad y cortesía y la necesidad de disponer de una chismosa fiel y astuta. Y la tercera parte cuenta las aventuras extramatrimoniales del narrador de un variado panorama de las diferentes clases de mujeres que pueden ser conquistadas.



2. Análisis del contenido: Qué dice el texto

A. El autor en el texto:

En ese episodio que hemos selecto de don Melón y doña Endrina nos cuenta una de las aventuras amorosas más conocidas del Libro del buen amor. Se encuentra escrito en primera persona ,aunque no quiero decir que se trate de un asunto realmente vivido. La forma autobiográfica era un recurso literario muy frecuente en aquella época por el cual el autor conseguía captar el interés del lector y su atención.

El Arcipreste defiende el buen amor,pero la alegre picardía y el gran conocimiento que despliega para describir el pecado,pueden inducir a él a los oyentes menos avisados. Tiene una viveza incomparable de su lenguaje.



B.El contenido:

Se puede confirmar que el tema del texto se trata de la belleza de la dama en una estrofa muy poética y llena de emoción; pero sin describirla para que usemos nuestra propia imaginación.

¡Ay, Dios, cuán hermosa viene doña Endrina por la plaza!

¡Ay, qué talle, qué donaire, qué alto cuello de garza!

¡Qué cabellos, qué boquita, qué color, qué buenandanza!

Con saetas de amor hiere cuando los sus ojos alza.

El episodio podemos dividir en cuatro estructuras apartados:

-Sus penas amorosas y su propósito de declararse su amor a la culpable de ello.

-La belleza de la dama

-Para hablar del amor utiliza la soledad y las dudas que le asaltan en la relación amorosa.

-Diálago entre el declarador y la dama,en la que éste con sus palabras poéticas intenta seducir a la dama y ella para resistir utiliza respuestas rápidas y desconfiadas.
3.Análisis de la forma:

A. Plano fónico: En este apartado nos interesa considerar las figuras como las reiteraciones; anáfora, el paralelismo y las enumeraciones, que se utilizan para aumentar el ritmo. Observa la siguiente estrofa en la que don Melón describe a doña Endrina.

¡Ay, Dios, cuán hermosa viene doña Endrina por la plaza!

¡Ay, qué talle, qué donaire, qué alto cuello de garza!

¡Qué cabellos, qué boquita, qué color, qué buenandanza!

Con saetas de amor hiere cuando los sus ojos alza.

Se puede apreciar también la repetición del sonido /r/ en la estrofa quinta en la que dice:pero tal lugar no era para conversar de amores; repite el sonido /r/para marcar bien el sentido en el que quiere transmitir y que pueda entender lo que quiere decir a los lectores.

También apresenta rima consonante en la sexta estrofa:

Unas palabras tenía pensadas para decir,

la vergüenza ante la gente otras me hace proferir;

apenas era yo mismo, sin saber por dónde ir;

mis dichos y mis ideas no conseguían seguir.

Y rima asonante en la quinta estrofa:

Pero tal lugar no era para conversar de amores;

acometiéronme luego muchos miedos y temblores,

los mis pies y las mis manos no eran de sí señores,

perdí seso, perdí fuerza, mudáronse mis colores.

Rima consonante

B. Plano morfosintáctico: Utiliza la derivación de palabras como: queja-aqueja; engañosos-engañan. También usa las estructuras bimembres como: de piel blanca y negra piel; a veces son castigados justos por pecadores; la culpa del malo daña a los buenos y mejores; porque toda aquella gente de la plaza nos miraba; cuando vi que se marchaban y que ya nadie quedaba.

C. Plano semántico: Al principio de las estrofas utiliza palabras en el que se expresa soledad, como si estuviera abandonado; es como si tuviera miedo de morirse solo.

Amigos, grande es mi pena, y puesto estoy en la honda;

a la dama voy a hablar, quiera Dios bien me responda.

Me abandonó el marinero de repente en la mar honda

ydejóme solo, aislado, sin remos, con brava onda.

Caracterizada por antónimos como: tengo miedo de ser muerto, que por vuestro amor padezco, pues os amo más que a Dios; hablándole de mis cuitas entenderá mi amargura; a veces con chica frase se consigue gran holgura; tanto más me da la muerte cuanto más de mi se aleja, creedme el amor que os tengo es mi único cuidado, tan sólo, por este amor estoy triste y amargado; bien lozana y orgullosa, bien serena y sosegada.

Destaca también en las siguientes estrofas palabras de amor para intentar conquistar a la mujer de sus sueños.

"Con la gran pena que paso vengo a deciros mi queja:

vuestro amor y mi deseo que me hiere y que me aqueja;

no se alivia, no se marcha, no me suelta, no me deja,

tanto más me da la muerte cuanto más de mí se aleja.


D. Conclusión: En este episodio sacado del Libro del buen amor se aprecia claramente el temor a la muerte que siente don Melón y su sufrimiento por amor por su amada doña Endrina. Don Melón se lamenta de no estar con su amada dama y cuando esta con ella ésta no quiere casarse con él porque a éste le quieren casar con la hija de don Pepión .Pero don Melón intentará seducirla expresándole todo lo que siente hacía ella.

Juan Ruiz: “Cántica de Serrana” (1330)

Cerca la tablada,

la sierra pasada,

falléme con Aldara

a la madrugada.

Encima del puerto

coidé ser muerto

de nieve e de frío

e dese rocío

e de grandelada.

A la decida

di una corrida,

fallé una serrana

fermosa, loçana

e bien colorada.

Dixe yo a ella:

-“Omíllome bella.”

Diz: -“Tú que bien corres,

aquí no te engorres,

¡anda tu jornada!”

Yol´dixe: -“Frío tengo,

e por eso vengo

a voz, fermosura;

quered por mesura

oy darme posada.”

Diz: -“trota conmigo.”

Levóme consigo

edióm´ buena lumbre,

como es de costumbre

de sierra nevada.

Dióm´pan de centeno,

tiznado, moreno;

edióm vino malo,

agrillo e ralo,

e carne salda.

Diom´queso de cabras.

-“Fidalgo”, diz, “abras

eseblaço e toma

un canto de soma

que tengo guardada.”

Diz: -“Huésped, almuerça,

e bebe e esfuerza,

caliéntate e paga;

de mal nos´tefaga

fasta la tornada.

Quien dones me diere,

cuales yo pediere,

avrá bien de cena

e lechiga buena,

quenol´coste nada.”

-“Vos, que eso dezides,

¿por qué non pedides

la cosa certera?”

Ella diz: -“Maguera,

¿esim´será dada?

Pues dam´una cinta

bermeja, bien tinta,

e buena camisa,

fecha a mi guisa

con su collarada.

E dam buenas sartas

de estaño e fartas,

e dame halía,

de buena valía,

pelleja delgada.

Et dam´buena toca

listada de cota,

et dame çapatas

del cuello bien altas,

depieça labrada.

Con aquestas joyas,

quiero que lo oyas,

serás bien venido,

serás mi marido

e yo tu velada.”

Conocimientos contextuales y genéricos

“Cántica de serrana” es uno de los cuatro poemas que el escritor medieval Juan Ruiz, arcipreste de Hita, compuso sobre sus encuentros con mujeres viajando por sierras castellanas: una en el puerto de Malagosto; otra al pasar por Riofrío; una tercera junto a la venta del Cornejo, y una cuarta –la que es objeto de nuestro comentario- al bajar de Tablada. Está incluido en el Libro de Buen Amor, especie de arte de amar redactado hacia 1330, y compuesto por una miscelánea de textos de argumento y género muy diverso que, aún así, no rompen la armonía de la obra debido a la ironía cazurra y la parodia de otros géneros que le prestan cohesión estratégica. Estas “serranillas” tienen el mérito de ser la primera manifestación de dicho género que conservamos en la literatura castellana.


Análisis del contenido

El poema de Juan Ruiz, en atención a las palabras del autor, al uso de la primera persona narrativa y de los tiempos pretéritos, y a la localización geográfica rural de la acción, obedece a la intención de reflejar una supuesta situación autobiográfica sucedida en un pasado remoto. Él título posee un valor locativo con respecto al género literario y al motivo físico que han provocado la redacción del texto. De la lectura del mismo se extrae su tema central: el traumático encuentro con Alda que significa ser presa de la busca y captura de marido, dado que la serrana que lo salva de la fría intemperie dándole cobijo finalmente lo acorrala para forzarle compromiso de matrimonio.

Luego puede decirse que su estructura argumental es abierta y “empinada como los puertos de montaña”, pues acaba en el momento cumbre del mencionado acorralamiento y sin resolver expresamente si el arcipreste accede al compromiso o abandona a la mujer. Su proceso es sucesivo:

I. Relato del encuentro providencial con la pareja que lo salva de morir bajo la nevada (vv. 1-14).

II. Diálogo sobre petición y don de posada (vv. 15-25).

III. Relato de la cena tan humilde como hospitalaria (vv. 26-35): al calor de la lumbre come pan, vino, embutido y queso.

IV. Diálogo sobre el sistema de pago del hospedaje (vv. 36-70): la propuesta de que le entregue vestimenta de boda para tomarla por esposa.
Análisis de la forma

La Cántica de Juan Ruiz sigue el esquema métrico de las formas líricas tradicionales de

Castilla. Está compuesta por versos hexasílabos, y su estribillo consta de cuatro versos de rima única, menos el tercero que queda libre, aunque asonantado; las coplas son de cinco versos, pareados de dos a dos, y el quinto en todas ellas repite el monorrimo del estribillo.

Es raro que un letrista de música pop salga de la fácil composición en verso libre y luche por perfilar su obra con patronajes métricos heredados de la literatura.



Cántica cobra viveza de voces y perspectivas por medio del estilo directo a través del cual el narrador articula bien su relato de los hechos –el arcipreste- desde el pretérito perfecto, en alternancia con la expresión escueta y directa del diálogo mantenido desde el presente de las circunstancias del encuentro.

En la Cántica de serrana importa sobremanera el uso de un léxico de procedencia rural constituido en gran medida por sustantivos comunes y concretos y por adjetivos calificativos fácilmente perceptibles desde los sentidos de la vista o del tacto, enumerados en hilera y ligados a varios campos semánticos de incidencia tan cotidiana como el alojamiento, la alimentación y la vestimenta. Los verbos de dicción que a menudo inician estrofa son recurso anafórico que refuerzan la secuenciación del relato y la musicalidad del verso. Y todo ello en conjunto contribuye a la presencia de un estilo más próximo a la recepción popular y profana que a la culta y religiosa, para la que se entiende que escribía como supuesto miembro del Mester del Clerecía.

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