Educación primaria



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EDUCACIÓN PRIMARIA.



CURRÍCULO DE EDUCACIÓN FÍSICA

COMUNIDAD ARAGONESA.


Propuesta elaborada por: B. Alfredo Larraz Urgelés para la DGA. Año 2003.

INTRODUCCIÓN
La Educación Física persigue el desarrollo de la persona en su globalidad, lo que implica los aspectos motrices, cognitivos, de relación interpersonal, de actuación e inserción social y afectivo-emocionales. De forma más específica, y dado que toda ella se apoya en las acciones motrices, hará especial hincapié en el desarrollo de las capacidades y recursos necesarios para la adquisición y perfeccionamiento de las conductas motrices.
Si la educación conlleva transmisión de cultura al alumnado, nuestra disciplina tendrá como misión aproximar y hacer descubrir, de forma activa, los conocimientos elementales que constituyen la cultura básica que representan las prácticas motrices. Este patrimonio cultural está configurado por actividades físicas, deportivas y artístico-expresivas; ellas serán prácticas sociales de referencia para la educación física escolar.
Las conexiones entre educación física y salud están fuera de toda duda, por ello será un objetivo prioritario para la educación física, y a lo largo de toda la escolaridad obligatoria, conseguir que el alumnado adquiera los conocimientos, las competencias y los hábitos necesarios para mantener el cuerpo en buena salud y para poder realizar de forma autónoma una adecuada gestión y mantenimiento de su vida física. Así mismo parece importante la aportación que desde esta área se hace a la mejora de la calidad de vida y, especialmente, al empleo constructivo del ocio y del tiempo libre.
La educación para la convivencia, fundamentalmente en lo que se refiere al trabajo sobre la construcción e integración de reglas de vida y funcionamiento colectivo (basados en la participación democrática, la autonomía personal, el respeto a la diversidad, el desarrollo del sentido crítico, la oposición frente a la intolerancia y la violencia...), puede reforzarse desde la vivencia de situaciones motrices en las que el alumnado juegue con la norma y concilie el deseo de “ganar” y “poder más” con el respeto a las convenciones. No se trata de reprimir pulsiones del individuo activo, sino de orientarlas y canalizarlas para una mejor eficacia individual y colectiva. La educación física participa de forma fundamental en la educación en valores.
Dominar las emociones en una situación de riesgo controlado y en las relaciones con los demás, anticipar y valorar riesgos... posibilita ir construyendo principios de seguridad individual y colectiva.
La positiva valoración personal y el respeto a uno mismo llevan a considerar actitudes de progreso personal más que metas o resultados estandarizados. A cada alumno y alumna se le dará la posibilidad de aprender y progresar desde lo que es, por ello el tratamiento didáctico de las situaciones y la evaluación tendrán en cuenta esta premisa, a fin de facilitar el aprendizaje y lograr una valoración más justa y adecuada a las posibilidades personales.
El conocimiento y la comprensión del propio cuerpo, su propia aceptación, sentirse bien en él, utilizarlo eficazmente... son aspectos de vivencia personal que condicionan la autoestima; una visión humanizadora de la educación física puede ayudar a que el alumno y la alumna se sientan “bien en su piel”.
En la etapa de Educación Primaria el alumnado es capaz de adquirir, enriquecer y perfeccionar acciones motrices elementales: desplazamientos, equilibrios, manipulaciones, proyecciones y recepciones de objetos. Para lograrlo irá diversificando, combinando y encadenando unas con otras, realizándolas cada vez con mayor dominio de la ejecución. Ellas son la base de los gestos humanos que se pueden encontrar en las actividades corporales bajo formas variadas y con significaciones diferentes. Estas acciones no se construirán por sí mismas, tomarán sentido en función de los fines perseguidos por el alumno o la alumna que actúa, en situaciones globales propuestas y emanadas de las diferentes actividades físicas, deportivas y artístico-expresivas.
Si bien la educación física incide en el desarrollo de las conductas motrices, también debe contribuir al de los conocimientos y competencias de otras áreas de la Educación Primaria. Debe permitir a los alumnos y a las alumnas verbalizar su propia práctica tras experiencias y emociones, a veces profundas, por ejemplo, leyendo un pequeño documento de trabajo, cumplimentando fichas de evaluación. También pueden conexionarse con la educación física conocimientos sobre el cuerpo y su funcionamiento, sobre la salud, las relaciones espaciales y/o temporales, las propiedades y calidades de materiales y elementos (agua, tierra, aire, nieve...), las magnitudes y medidas, el cálculo y las puntuaciones, las nociones de geometría, así mismo los aspectos del entorno en los que desarrollan las actividades físicas en el medio natural. La danza y el resto de actividades corporales de expresión permiten una fácil relación con otras actividades artísticas. Estos ejemplos ilustran las relaciones de la Educación Física con otras áreas del currículo desde una perspectiva de interdisciplinariedad.
Como área de enseñanza, la Educación Física debe cuestionarse si los aprendizajes que el alumnado adquiere son realmente esenciales o son particulares y coyunturales. Esta reflexión ha de llevar a tomar clara conciencia de la necesidad de hacer aprender contenidos fundamentales (principios, reglas, relaciones, operaciones...) puesto que estos saberes poseen un amplio grado de generalización y de transferencia. No se trata tanto de tomar de nuevo la lógica del desarrollo psicomotor, fisiológico, etc. para resolver situaciones aisladas de cara a mejorar tal o cual factor de la motricidad, sino más bien de proporcionar al alumnado situaciones globales, extraídas del campo de las actividades físicas, deportivas y artísticas, para que construya competencias cargadas de sentido y significado. Con la adquisición y reutilización de los conocimientos fundamentales, y con la construcción de nuevas competencias, el alumno y al alumna irán adquiriendo nuevos contenidos que les ayudarán a aprender y progresar en educación física.
La escuela en el medio rural es una parte importante de la realidad educativa aragonesa, sus características (poco y heterogéneo alumnado, profesorado itinerante, ausencia o escasez de instalaciones y material específico, riqueza de espacios naturales...) condicionan una educación física que requiere un diseño y desarrollo curricular adaptado a cada escuela, posibilita interesantes trabajos globalizadores e interdisciplinares, da relevancia a las actividades en el medio natural así como a los encuentros inter-escuelas facilitadores de la relación, el intercambio y las actividades colectivas.
Aragón dispone de prácticas lúdico-corporales tan enraizadas en la tradición local y/o autonómica que representan un verdadero patrimonio cultural. La educación física podrá incorporar a sus prácticas aquéllas que permitan desarrollar conductas motrices.
Al realizar un análisis de las actividades físicas, deportivas y artístico-expresivas podemos considerar seis grandes clases de experiencias corporales que atraviesan la diversidad de prácticas, ellas representan seis tipos de problemas motores diferentes a los que pueden enfrentarse el alumno y la alumna:
1. Acciones en un entorno físico estable y sin interacción directa con otros. Se apoyan en actividades esencialmente medibles con parámetros espaciales o temporales o de producción de formas. Las acciones del atletismo, el patinaje, la natación y la gimnasia, en algunos aspectos, son ejemplos de ello.

2. Acciones de oposición interindividual. En ellas se produce una situación de antagonismo exclusivo “uno contra uno”, son ejemplos de ellas las propias de los juegos de lucha y los de raqueta.

3. Acciones de cooperación. Se trata de juegos cooperativos y situaciones de algunas actividades deportivas (relevos), en las que priman el entendimiento y la solidaridad

4. Acciones de cooperación y oposición. El contexto es la acción colectiva de enfrentamiento codificado. En este dominio se agrupan los juegos deportivos, tradicionales o no, con o sin balón; por ejemplo: el marro, las cuatro esquinas, el baloncesto y el voleibol, entre otros.

5. Acciones en un entorno físico con incertidumbre, desplazamiento con o sin materiales en el medio natural, cuya respuesta está modulada por las variaciones de las características del medio. Las excursiones a pie o en bicicleta, la escalada, el esquí, las actividades de orientación forman parte de este dominio.

6. Acciones con intenciones artísticas y expresivas. Pretenden finalidades estéticas y comunicativas y pueden comportar proyectos de acción colectiva. Algunas de sus prácticas son la(s) danza(s), la expresión corporal, la gimnasia artística, la natación sincronizada, algunos aspectos de la gimnasia deportiva, el acro-sport.


Estos dominios de acción motriz, equivalentes a bloques de contenido, están caracterizados por agrupar actividades con rasgos comunes de lógica interna, basados en las relaciones diversificadas entre la persona y el entorno físico y humano.

A lo largo de la etapa, y para cada ciclo, se plantearán unidades de aprendizaje de dichos dominios para abarcar en su totalidad todo el ámbito de las experiencias motrices.


La enseñanza de esta área, entre otras premisas, tendrá en cuenta:

- respetar el nivel inicial de cada alumno y de cada alumna para ayudarle a construir nuevos aprendizajes,

- intentar lograr que todo el alumnado alcance los objetivos generales del área,

- primar el criterio de diversidad sobre el de especialización,

- evitar cualquier discriminación por razones de sexo, nivel de habilidad u otro tipo,

- propiciar un “ir y venir” constante entre la acción y la reflexión, para que el alumnado tome conciencia en los momentos de juego y de no juego de aspectos relacionados con el sentido y la finalidad de la acción, el efecto de la ejecución, etc.

- hacer a los alumnos y alumnas conscientes de su propio progreso personal y de la adquisición de nuevos aprendizajes.

- utilizar las actividades deportivas con las premisas del deporte educativo (no discriminatorio, sin planteamientos de rivalidad o selectivos, sin restringir la práctica a una única especialidad, abierto en cuanto a propuesta de situaciones pedagógicas, con reglas y condiciones de realización, modificables siempre que no desvirtúen su lógica interna)

- tratar de dar, en la medida de lo posible, un enfoque lúdico a las situaciones,

- posibilitar la vivencia del placer de actuar y crear.


Las diferentes finalidades del área de educación física para esta etapa son: desarrollar las conductas motrices así como las capacidades y recursos necesarios para su construcción, facilitar el descubrimiento activo del patrimonio cultural que suponen las diversas actividades corporales (físicas, deportivas y artísticas) y adquirir conocimientos necesarios para la adecuada gestión de su vida física.
OBJETIVOS GENERALES DEL ÁREA DE EDUCACIÓN FÍSICA
Los alumnos y las alumnas de educación primaria deben lograr:
1. Utilizar sus capacidades y recursos motrices, cognitivos y afectivos para conocer y valorar su cuerpo y la actividad física.

El conocimiento de las posibilidades corporales debe ser un medio para respetar y aceptar su propia identidad personal y favorecer una imagen positiva de sí mismo. La actividad física, en sus diversas propuestas, posibilita establecer relaciones variadas con los demás, interactuar con el medio en el que se llevan a cabo y ayudar a que el alumnado descubra el amplio espectro de experiencias motrices que podrá utilizar en la escuela y fuera de ella y, en un futuro más o menos próximo, le sirva para organizar su tiempo libre.


2. Adquirir conocimientos, actitudes y hábitos que les permitan mantener su cuerpo sano e iniciar adecuadamente la gestión de su vida física.

Este objetivo establece relaciones entre educación física, salud y calidad de vida.

Con actitudes responsables hacia su propio cuerpo, y a fin de mejorar sus condiciones de vida y de salud, se procurará que el alumnado tome conciencia de su hábitos de vida, de su estado de salud y de su bienestar físico y mental, para realizar procesos tendentes a adoptar, y en su caso modificar positivamente, hábitos y actitudes referidos a la actividad física, la postura corporal, la higiene y la alimentación.
3. Regular y dosificar diferentes esfuerzos con eficacia y seguridad.

El nivel de autoexigencia en estas situaciones debe estar acorde con sus posibilidades y con el propio tipo de esfuerzo que exija la tarea (bien sea moderado y duradero, o intenso y breve). Parece interesante que el alumnado conozca los recursos de que dispone, en este campo, para posteriormente determinar progresos o fracasos, y analizar sus causas. A través de la práctica puede apropiarse de principios y reglas de preparación, realización y recuperación del esfuerzo, para llevar a buen término la actividad y proteger el organismo.


4. Adquirir, enriquecer y perfeccionar acciones motrices elementales y construir otras más complejas a fin de adaptar sus conductas a situaciones y medios variados, identificando la finalidad, los criterios de éxito y los resultados de sus acciones.

El desarrollo de la motricidad humana y de las percepciones que implica se apoyarán en el repertorio motor de base, compuesto de acciones motrices elementales (desplazamientos, equilibrios, manipulaciones y recepciones, proyecciones de objetos). Éstas se irán perfeccionando y encadenando para construir otras más complejas. Todas ellas tomarán sentido en función de los fines particulares perseguidos por cada alumno y alumna que las realiza y dentro de un marco de práctica global conexionado con las actividades físicas, deportivas y artístico-expresivas.

La identificación de los saberes que ha de adquirir en las situaciones de aprendizaje, de las características de las mismas, de los recursos que puede utilizar y la verificación de resultados, harán que las acciones puedan ajustarse mejor a su finalidad. De igual modo una adecuada condición física posibilitará que la ejecución de las mismas se realice con mayor eficacia.
5. Conocer y practicar juegos y actividades deportivas, con diversas formas de interacción y en diferentes contextos de realización, estableciendo relaciones equilibradas con los demás, aceptando las limitaciones propias y ajenas, y respetando las reglas.

Este tipo de situaciones, generalmente colectivas, posibilita el desarrollo de capacidades de relación interpersonal tales como la no discriminación por razones personales, de género, sociales o de niveles de práctica; el respeto a los demás; el “saber estar” en situaciones de oposición, sin adoptar comportamientos agresivos ni actitudes de rivalidad; y la participación de forma solidaria.

El respeto a la regla y el asumir roles diferentes forman parte del aprendizaje de la vida en grupo. El conocimiento de la cultura lúdico-deportiva y de los recursos que le ofrece su territorio al alumnado para la práctica de actividades, hace que el alumno vaya construyendo, ya desde la Educación Primaria, su vida física actual y futura.
6. Practicar solo o en grupo actividades corporales artísticas para expresarse y comunicarse de manera eficaz.

Con este objetivo se pretende cubrir el amplio abanico de actividades que se apoyan en acciones motrices con intencionalidad artística, expresiva y/o comunicativa.

Muchas propuestas se apoyan en el trabajo cooperativo para elaborar producciones conjuntas, a través de proyectos de acción, lo cual favorece la búsqueda de consensos y la colaboración en el proceso creativo.
7. Practicar actividades físicas en el medio natural. Conocer y valorar los entornos en los que se desarrollan, y participar en su conservación.

Se pretende que el alumnado conozca y desarrolle actividades físicas en el medio natural próximo o lejano a la escuela y que ponga en práctica conductas de decodificación y adaptación al medio. El ámbito en el que se desarrolla este tipo de actividades propicia el conocimiento y respeto a la naturaleza, la educación en la convivencia, la autoprotección y la seguridad, tanto personal como colectiva.


8. Adquirir, elegir y aplicar principios y reglas para actuar de forma metódica, eficaz y autónoma en la práctica de actividades físicas, deportivas y artístico-expresivas.

El alumno y la alumna, al analizar su actividad, establece relaciones entre sus maneras de hacer y el resultado de sus acciones, y comprende así el funcionamiento de las conductas motrices. Si estas relaciones entre componentes de las acciones motrices son estables, sistemáticas y regulares generan conocimientos fundamentales y no coyunturales (comportamientos resultantes, marcas).

Los conocimientos fundamentales, que pueden formularse en términos de regularidad (reglas y principios) son saberes fundamentales que se deben poder reutilizar en otras situaciones y en otros momentos para construir comportamientos adaptados.

Realizar hipótesis, plantear y resolver problemas, extraer invariantes, identificar constantes, anticipar acciones, aplicar principios de economía o de tolerancia a la frustración, son algunos de estos saberes que conectan la educación física con los grandes objetivos educativos, tales como el aprender a aprender.



9. Aprender a actuar con seguridad para los demás y para uno mismo en diferentes medios y situaciones.

Las prácticas de educación física posibilitan conocer y aplicar nociones, principios, técnicas y medidas de seguridad, tanto en situaciones habituales como no habituales, también inciden en el respeto a las normas y reglas de seguridad unidas a cada práctica y a los espacios y materiales que se utilizan. Cada alumno y alumna ha de valorar los riesgos que toma y hace tomar, teniendo en cuenta su integridad personal y la de los demás.


10. Conocer, practicar y valorar actividades físicas, deportivas y artísticas propias de la Comunidad Aragonesa.

Las prácticas etnomotrices que nuestra Comunidad posee son amplias y variadas. Las que posibilitan aprendizajes fundamentales para nuestra área deben ser retomadas, para ser vehículo de aprendizajes y para vincular al alumnado con su patrimonio lúdico, sus raíces y sus señas de identidad. A este respecto tienen gran importancia las relacionadas con las danzas folklóricas y los juegos y deportes tradicionales.



BLOQUES DE CONTENIDOS.
Bloque1.

Acciones en entorno físico estable.
Estas acciones se realizan en un entorno estable, acondicionado o no, lo que implica la adaptación del niño y la niña para lograr conductas motrices cada vez más eficaces, en función de las exigencias del medio.

Son actividades esencialmente medibles con parámetros espaciales o temporales o de producción de formas. Dan lugar a la búsqueda de recursos para optimizar la realización y permiten adquirir el dominio del riesgo y alcanzar una cierta soltura corporal.


A este grupo pertenecen situaciones de atletismo, natación y gimnasia en algunos de sus aspectos y las situaciones de otras actividades en las que el alumno y la alumna se enfrenta solo o sola al tipo de acciones descritas en este dominio.

CONCEPTOS.

- Principios para actuar metódicamente: emitir hipótesis de acción, identificar constantes, anticipar las acciones que hay que realizar, seleccionar las formas de hacer más apropiadas, y resolver problemas.

- Proyectos de acción que impliquen planificar tareas y evaluar progresos.

- Principios de acción para ser más eficaz en la práctica.

- Posición del cuerpo y sus segmentos en diferentes acciones. Interiorización de situaciones y movimientos.

- Conceptos fundamentales de espacio, tiempo y energía.

- Grandes funciones (circulación, respiración, locomoción)

- Información sobre las actividades soporte de este dominio: pruebas, estilos, reglas de juego, espacios, materiales...

- Medidas de seguridad y prevención de accidentes en la práctica de actividades físicas y en el uso de materiales y espacios.

- Efectos de la actividad física en el proceso de desarrollo, en la salud y en la mejora de las capacidades físicas.



PROCEDIMIENTOS.

- Descubrimiento, a través de la práctica, de los grandes factores de la condición física general. Estimulación de las funciones respiratorias y circulatorias.

- Perfeccionamiento y combinación de acciones motrices elementales para construir otras de mayor complejidad en situaciones y medios variados.

- Construcción, realización y enriquecimiento de encadenamientos de acciones cada vez más complejos.

- Realización de proyectos de acción individualmente o en grupo. (Ej. correr 60 kms, sumando las distancias recorridas por cada alumno y alumna de la clase en un tiempo determinado).

- Utilización de los componentes del movimiento para obtener los efectos esperados: apoyos e impulsiones, equilibrios, coordinaciones, disociaciones...

- Control y dominio motor y corporal.

- Gestión eficaz de la energía en función del tipo de esfuerzo solicitado.

- Adopción de medidas de seguridad y utilización correcta de espacios y materiales.

- Práctica de técnicas de trabajo presentes en la actividad corporal: calentamiento, relajación.

- Aplicación de principios y reglas de acción en las situaciones de aprendizaje.

ACTITUDES.

- Respeto a las propias limitaciones y restricción de los deseos cuando impliquen un riesgo o un peligro para la salud.

- Aceptación de riesgos calculados, en situaciones no habituales, dominando el efecto de la emoción.

- Respeto y valoración del propio cuerpo, de la salud y de la práctica de actividades físicas para un desarrollo físico y mental equilibrado.

- Autoconfianza en el trabajo individual, por parejas o en grupo.

- Aceptación de todo tipo de roles: ayudante, organización, controlador, evaluador.

- Cuidado de la seguridad propia y de los demás.

Bloque 2.

Acciones de oposición interindividual.
Las acciones motrices de enfrentamiento interindividual colocan al alumno en situaciones de antagonismo exclusivo “uno contra uno”; en ellas la incertidumbre no proviene del medio, que permanece estable, sino del adversario.

Para organizar acciones eficaces será necesario decodificar las conductas del oponente y extraer, de la multiplicidad de informaciones, las más relevantes. Todo ello bajo una presión temporal que obliga a anticipar, preactuar y ajustar su motricidad, para lograr una relación de fuerzas a su favor con objeto de superar a su compañero.

Las actividades de este dominio conllevan un estricto respeto a las reglas y a la integridad del oponente.
A este grupo de actividades pertenecen los juegos de lucha, el judo, el bádminton, el tenis, el mini-tenis, el tenis de mesa, los juegos tradicionales de uno contra uno y las situaciones de otras actividades que cumplan los requisitos marcados.


CONCEPTOS.

- Información visual (juegos con raqueta: visión puntual, periférica, espacios libres...) y kinestésica (juegos de lucha: percepción del tono muscular, del equilibrio y desequilibrio, del centro de gravedad...)

- Conocimiento del propio cuerpo. Interiorización de la lateralidad y de las actitudes posturales.

- Principios y reglas de acción para superar al adversario (colocación en el terreno, utilización de la fuerza del oponente, alternancia...)

- Nociones unidas a este dominio: la anticipación, los principios de equilibrio y desequilibrio, etc.

- Información sobre las actividades de enfrentamiento interindividual.

- Efectos de las acciones realizadas y comprensión de su utilidad.



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