Directrices para utilizar la fumigación como medida fitosanitaria



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[1]Proyecto de NIMF: Requisitos para el uso de la fumigación como medida fitosanitaria (2014-004)

[2]Estado de la elaboración

[3]Esta no es una parte oficial de la norma y será modificada por la Secretaría de la CIPF tras la aprobación.

[4]Fecha de este documento

[5]2017-05-25

[6]Categoría del documento

[7]Proyecto de NIMF

[8]Etapa actual del documento

[9]Para primera consulta

[10]Etapas principales

[11]2014-04: La CMF-9 añadió el tema Requisitos para el uso de la fumigación como medida fitosanitaria (2014-004) al programa de trabajo, con prioridad 1.

[12]2014-05: Revisión del proyecto de especificación por el CN.

[13]2015-05: El CN aprobó la especificación 62.

[14]2016-10: Reunión virtual del GTTF.

[15]2016-12: Reunión virtual del GTTF.

[16]2017-01: Reunión virtual del GTTF.

[17]2017-01: Foro electrónico del GTTF (2017_eTPPT_Jan_01).

[18]2017-05: El CN revisó el texto.

[19]Cronología de los administradores

[20]2004-05 CN: Sr. Yuejin WANG (CN, Administrador)

[21]2014-05 CN: SrMichael ORMSBY (NZ, Administrador adjunto)

[22]2016-11 CN: Sr. David OPATOWSKI (IL, Administrador principal)

[23]2016-11 CN: Sr. Yuejin WANG (CN, Administrador adjunto)

[24]Notas de la Secretaría

[25]2017-01: Corregido

[26]2017-05: Corregido.

[27]ÍNDICE [se insertará posteriormente]

[28]Adopción

[29][El texto de este párrafo se añadirá tras la adopción.]



[30]INTRODUCCIÓN

[31]Ámbito de aplicación



[32]La presente norma ofrece orientación técnica a las ONPF sobre los procedimientos específicos para la aplicación de la fumigación como medida fitosanitaria para plagas o artículos reglamentados. Esto incluye los tratamientos basados en la aplicación de productos químicos en forma gaseosa en entornos cerrados. Los requisitos de temperatura, dosis, duración, mediciones mínimas periódicas de la concentración y otros aspectos fundamentales para una fumigación eficaz se tratan en la NIMF 28 (Tratamientos fitosanitarios para plagas reglamentadas).

[33]En la presente norma no se describe el uso de atmósferas modificadas como tratamiento fitosanitario.

[34]Referencias



[35]En la presente norma se hace referencia a las NIMF. Las NIMF están disponibles en el Portal fitosanitario internacional (PFI): https://www.ippc.int/es/core-activities/standards-setting/ispms.

[36]CPM R-03. 2017. Reemplazo o reducción del uso de bromuro de metilo como medida fitosanitaria. Recomendación de la CMF. Roma, CIPF, FAO. Disponible en https://www.ippc.int/es/publications/84230/ (consultado el 15 de mayo de 2017).

[37]Definiciones



[38]Las definiciones de los términos fitosanitarios utilizadas en la presente norma se pueden encontrar en la NIMF 5 (Glosario de términos fitosanitarios).

[39]Perfil de los requisitos

[40]La presente NIMF proporciona una descripción de los principales tipos de fumigación y ofrece orientación sobre los principales requisitos operativos necesarios para garantizar que los tratamientos se apliquen de forma eficaz, sistemática y con efectos mínimos sobre la economía y el medio ambiente.

[41]La norma describe el modo en que debe realizarse la fumigación para lograr la eficacia indicada según consta en la NIMF 28 para las plagas reglamentadas de interés. Esta norma proporciona asimismo orientación a las ONPF sobre los requisitos relativos al procedimiento que deben seguir las entidades fumigadoras autorizadas a aplicar la fumigación como medida fitosanitaria.

[42]ANTECEDENTES



[43]La fumigación es un tipo de tratamiento que consiste en aplicar un gas tóxico a un producto para matar una proporción suficiente de las plagas objetivo y podrá utilizarse para el control de plagas.

[44]La finalidad de la CIPF es “prevenir la diseminación e introducción de plagas de plantas y productos vegetales y promover medidas apropiadas para combatirlas” (Artículo I.1 de la CIPF). El requisito o la aplicación de tratamientos fitosanitarios a los artículos reglamentados es una medida fitosanitaria que usan las partes contratantes para prevenir la introducción y dispersión de plagas reglamentadas.

[45]La modificación de la concentración de dióxido de carbono y oxígeno del aire que se utiliza en los tratamientos en atmósfera modificada no se considera un tratamiento de fumigación.

[46]REPERCUSIONES SOBRE LA BIODIVERSIDAD Y EL MEDIO AMBIENTE

[47]Históricamente, la fumigación se ha aplicado ampliamente para prevenir la introducción y la dispersión de plagas objetivo en un área reglamentada y, por tanto, ha sido beneficiosa para la biodiversidad y el medio ambiente. Sin embargo, los gases fumigantes, como el bromuro de metilo, el fluoruro de sulfurilo, el fosfano (fosfina) y el formiato de etilo, podrían ser tóxicos para las personas y tener efectos nocivos para el medio ambiente. Por ejemplo, se sabe que la emisión de bromuro de metilo a la atmósfera agota la capa de ozono y el fluoruro de sulfurilo es un gas de efecto invernadero reconocido. En relación con esta cuestión se ha aprobado la recomendación de la CIPF relativa al reemplazo o reducción del uso de bromuro de metilo como medida fitosanitaria (CPM R-03, 2017). Las repercusiones medioambientales de los fumigantes pueden mitigarse de forma proporcional utilizando tecnología de recaptura para reducir las emisiones.

[48]REQUISITOS

[49]La finalidad de la presente NIMF es proporcionar requisitos para la aplicación de la fumigación fitosanitaria, específicamente de los tratamientos aprobados en el marco de la NIMF 28.

[50]1. Objetivo de los tratamientos



[51]El objetivo del uso de la fumigación como medida fitosanitaria, por sí sola o combinada con otra medida fitosanitaria, es manejar el riesgo de plagas alcanzando un nivel de mortalidad especificado de una plaga (ya sea inmediatamente o con el tiempo).

[52]2. Entidades fumigadoras

[53]La fumigación la realizan diversas entidades fumigadoras (p. ej., personas o empresas especializadas en la actividad) en una instalación de fumigación o en otros emplazamientos (p. ej., en la bodega de un carguero) (en adelante, se denominan “entidades fumigadoras” las instalaciones de fumigación y los operadores que la realizan).

[54]3. Aplicación de los tratamientos

[55]La fumigación podrá aplicarse en cualquier punto a lo largo de la cadena de suministro, por ejemplo:

[56]como parte integrante de las operaciones de embalaje

[57]justo antes de la expedición (p. ej., en lugares centralizados en el puerto)

[58]después del embalaje (p. ej., una vez que el producto ha sido embalado para su expedición)

[59]durante el almacenamiento

[60]durante el transporte

[61]después de la descarga.

[62]El requisito mínimo de la fumigación es garantizar que durante el tiempo de tratamiento y a la temperatura de tratamiento mínimos previstos se alcance, en todo el producto, el nivel requerido de los parámetros programados (p. ej., el producto de concentración × tiempo [CT]), de modo que pueda alcanzarse el nivel de eficacia requerido. En el Apéndice 1 se ofrece orientación relativa a los estudios sobre la eficacia de la fumigación.

[63]Al aplicar la fumigación han de considerarse los parámetros de dosis mínima, temperatura y duración del tratamiento, así como, cuando proceda, la humedad del entorno de tratamiento o el contenido de humedad del producto, todo lo cual debería ser compatible con los protocolos aprobados oficialmente o con la NIMF 28. Las atmósferas modificadas creadas por el embalaje o por el propio producto podrán alterar la eficacia del tratamiento.

[64]En el protocolo de tratamiento deberían describirse los procesos de acondicionamiento previo y posterior para alcanzar la dosis requerida cuando estos procesos sean fundamentales para que el tratamiento alcance la eficacia requerida. En el protocolo deberían incluirse también procedimientos de contingencia y orientación sobre acciones correctivas para tratamientos fallidos.

[65]4. Tipos de tratamientos

[66]Los grupos principales de tipos de tratamientos de fumigación utilizados son los siguientes.

[67]4.1 Tratamientos con un único fumigante

[68]En los tipos de fumigación más comunes se aplica un único fumigante. Los fumigantes para uso general como el bromuro de metilo, la fosfina o el fluoruro de sulfurilo tienen un modo de acción eficaz contra todos los grupos de plagas o contra un grupo concreto (p. ej., los artrópodos, los hongos o los nematodos) y contra todas las etapas de desarrollo o la mayoría de ellas. Los protocolos de tratamiento con un único fumigante suelen ser sencillos: con una sola aplicación se alcanza una dosis mínima requerida durante un tiempo especificado. En el Apéndice 2 se proporciona una lista de fumigantes de uso habitual y sus propiedades químicas.

[69]4.2 Combinaciones con otros fumigantes o tratamientos

[70]Cuando no se pueda alcanzar el nivel de eficacia requerido con un único fumigante sin que el producto se vuelva no comerciable, o por razones económicas o logísticas, podrá incluirse otro fumigante o tratamiento en el protocolo de tratamiento.

[71]4.2.1 Tratamientos combinados secuenciales

[72]Podrá aplicarse otro tratamiento inmediatamente antes o después de la fumigación para aumentar la eficacia del tratamiento completo. Por ejemplo, podrá ser necesaria la aplicación consecutiva de un tratamiento térmico y un fumigante cuando el producto hospedante sea susceptible de resultar dañado debido a la mayor intensidad requerida al aplicarse cualquiera de los tratamientos por separado, o cuando la etapa de desarrollo de la plaga objetivo más tolerante al tratamiento sea diferente para los distintos tratamientos. Un ejemplo de tratamiento combinado térmico y fumigante es la fumigación con bromuro de metilo seguida de un tratamiento con frío.

[73]4.2.2 Tratamientos combinados concurrentes

[74]Las combinaciones concurrentes de un fumigante con otros fumigantes o tratamientos podrán ser mejores que el tratamiento con un único fumigante en cuanto a eficacia, tolerancia del producto, economía o logística.

[75]4.2.2.1 Tratamientos combinados de fumigante y atmósfera modificada

[76]Para mejorar la eficacia del tratamiento de fumigación, podrá aumentarse la concentración de dióxido de carbono atmosférico en el recinto, ya sea aisladamente o aumentando conjuntamente la concentración de nitrógeno y disminuyendo la de oxígeno. Estas modificaciones de la atmósfera podrán aumentar directamente la mortalidad de la plaga objetivo o hacer que aumente su respiración, mejorando así la eficacia de fumigantes como la fosfina. Además, cuando el fumigante sea inflamable, como en el caso del formiato de etilo, podrá ser necesario reducir la concentración de oxígeno en la atmósfera.

[77]4.2.2.2 Fumigación en vacío

[78]La aplicación de un fumigante en condiciones de vacío atmosférico parcial puede aumentar significativamente la tasa de penetración del fumigante en el producto, mejorándose su eficacia o haciendo posible reducir la cantidad de fumigante o la duración del tratamiento. Estos tratamientos deberían realizarse en cámaras de vacío diseñadas ex profeso en las que la pérdida de vacío durante la fumigación sea mínima y empleando una bomba de vacío que permita alcanzar la presión atmosférica necesaria en el plazo requerido.

[79]5. Equipo y recintos de fumigación

[80]El equipo y los recintos utilizados para la fumigación pueden tener formas y diseños muy diversos, que varían en función del tipo de fumigante que se utilice, la naturaleza del producto y las condiciones del entorno circundante. Para garantizar que la fumigación alcanza el nivel de eficacia requerido podrán ser necesarios los siguientes recintos y equipo.

[81]5.1 Recinto de fumigación



[82]Un recinto de fumigación debería ser un espacio que se pueda cerrar de tal manera que se garantice el mantenimiento de unas condiciones de fumigación adecuadas durante la fumigación. Son ejemplos de recintos las cámaras diseñadas ex profeso para la fumigación, los silos, los contenedores, los almacenes o las “carpas” de lona alquitranada. El recinto debería estar construido con materiales que mantengan una concentración de fumigante adecuada durante el período de fumigación (materiales que no sean porosos al fumigante ni lo absorban). Es poco probable que superficies como el suelo, la arena, la piedra machacada o el pavimento (piedras o bloques) sean adecuadas como piso de una carpa utilizada como recinto de fumigación.

[83]Todos los recintos deberían diseñarse con el fin de permitir un acceso adecuado al equipo necesario para verificar que la fumigación se ha aplicado adecuadamente.

[84]5.1.1 Prueba de presión en el recinto

[85]En recintos cuya estanqueidad al gas pueda no ser suficiente para garantizar el mantenimiento de concentraciones de gas suficientes durante toda la fumigación, la estanqueidad debería determinarse midiendo el tiempo de la caída de la presión hasta la mitad. La estanqueidad al gas necesaria en un recinto dependerá del fumigante que se esté utilizando y del entorno del recinto de fumigación (p. ej., de la cercanía de personas, productos o equipos sensibles). Por ejemplo, un recinto con un tiempo de caída de la presión hasta la mitad de diez segundos o más (caída de la presión del aire de 200 Pa a 100 Pa) debería considerarse suficientemente estanco para las fumigaciones con bromuro de metilo.

[86]5.2 Equipo de fumigación



[87]Todo el equipo utilizado para medir los parámetros de fumigación (p. ej., los dispositivos de medición) debería calibrarse conforme a las instrucciones del fabricante.

[88]5.2.1 Dosificadores

[89]El equipo de dosificación debería permitir la introducción en el recinto de cantidades del gas fumigante. El equipo de dosificación consta de un recipiente de almacenamiento suficientemente seguro y protegido para el fumigante y de conductos para su suministro al recinto, y debería incluir un dispositivo que pueda medir el caudal o flujo del gas hacia el recinto (p. ej., un caudalímetro de gas) o medir la disminución de volumen o de peso del recipiente de gas que abastece al recinto (p. ej., una báscula o balanza). En algunos casos, podrán abrirse bombonas de gas dentro del recinto liberándose un volumen o peso conocido de gas para alcanzar la dosis de fumigante necesaria.

[90]5.2.2 Vaporizador de gas

[91]Algunos fumigantes se almacenan comprimidos en estado líquido en una bombona metálica. La liberación y evaporación de una cantidad considerable del líquido necesario para la fumigación absorberá una considerable cantidad de energía. Durante la evaporación del líquido a gas debería emplearse un vaporizador que aporte energía (en forma de calor) para garantizar que se introduce en el recinto la cantidad de gas necesaria.

[92]5.2.3 Equipo de calentamiento

[93]Cuando sea necesario elevar la temperatura del producto y del aire dentro del recinto con fumigantes inflamables o que se descompongan a altas temperaturas no deberían utilizarse fuentes de calor expuestas (véanse las propiedades químicas de los fumigantes en el Apéndice 2).

[94]5.2.4 Equipo para la circulación del gas

[95]Para la fumigación eficaz de una gran cantidad de producto, especialmente con gases de difusión relativamente lenta, podrá ser importante la distribución uniforme y rápida del gas fumigante introducido en el recinto. Para la fumigación de productos perecederos o de productos que sufren daños con una exposición prolongada al fumigante se requiere una circulación del gas rápida. Para garantizar la circulación del gas deberían utilizarse uno o más ventiladores eléctricos capaces de mover un volumen por hora de tres a diez veces el del recinto.

[96]5.2.5 Instrumentos para medir el contenido de humedad

[97]Un humidímetro indica el contenido de humedad aproximado del producto (p. ej., de la madera). El contenido de humedad se puede medir como peso en seco o como peso en húmedo, donde el peso en húmedo es el peso de la muestra “húmeda” original y el peso en seco es el peso de la muestra después de secarla en una estufa. Dado que el contenido de humedad variará, por lo general, dentro de un producto y entre los productos del mismo lote, los humidímetros solo necesitan medir con un margen de error del 5 % respecto del contenido de humedad real. Hay humidímetros que miden la resistencia eléctrica (con sonda) y humidímetros que usan ondas electromagnéticas (sin sonda).

[98]5.2.6 Instrumentos para medir el vacío

[99]Para medir y registrar la presión de aire o el vacío realizado y mantenido durante el período de exposición o de prueba debería emplearse un vacuómetro adecuado, con la exactitud y sensibilidad pertinentes. Los vacuómetros idóneos podrán contar con un sencillo manómetro de tubo en U o un manómetro de Bourdon, aunque también hay dispositivos de medición electrónicos especializados, y deberían medir la presión con un error máximo de 10 Pa respecto del valor real.

[100]5.2.7 Instrumentos para medir la temperatura

[101]Para medir la temperatura en el espacio del recinto, ya sea de manera continua o a intervalos adecuados, y, en caso pertinente, la de las superficies externas y la del interior del producto antes y durante la fumigación deberían utilizarse termómetros suficientemente fiables. El número de sensores de temperatura necesarios dependerá del tamaño del recinto de tratamiento (véase la sección 6.4). La medición de la temperatura debería tener un margen de exactitud de 0,5 °C respecto a la temperatura real.

[102]5.2.8 Instrumentos para monitorear la concentración de gas

[103]El equipo necesario para medir la concentración de fumigante dentro del recinto dependerá del tipo de gas utilizado. Debería utilizarse un equipo con una exactitud de ± 5 % de la concentración de fumigante que ha de alcanzarse durante la fumigación. El equipo de monitoreo (p. ej., los conductos) expuesto al fumigante debería estar fabricado con materiales que no lo absorban. Las líneas de monitoreo del fumigante deberían ubicarse lo más lejos posible de los conductos de alimentación o difusores del fumigante y en la zona o zonas del recinto en las que la concentración de fumigante probablemente sea más baja.

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