Dinámica, funcionamiento y contenido de las entrevistas individuales y grupales



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Montañés, M. (2001). Dinámica, funcionamiento y contenido de las entrevistas individuales y grupales. En T. Rodríguez Villasante; M. Montañés y J. Mati (Coords.). Prácticas locales de creatividad social/2. Barcelona: El Viejo Topo.


Manuel Montañés Serrano




Silencio, ruido, Palabra

Palabra, palabras, palabras,

más palabras

Ninguna sobra,

todas valen en tanto Vale que vale

¡Produzcamos Vales!, vale.
MONTY

INTRODUCCIÓN
Dependiendo de las demandas concretas de cada investigación no sólo variará el contenido de las preguntas de las entrevistas, sino también las características de las propias entrevistas, es decir, dependiendo del uso que vayamos a dar a los textos producidos variará el modo de proceder para obtener el producto sobre el que trabajar.

El producto que se obtiene siempre está compuesto de la misma materia prima, pero al igual que con agua y arena se puede construir el Acueducto de Segovia o una chabola, también diferentes usos se pueden dar a las frases obtenidas en la interacción verbal. Toda texto, en principio, puede ser usado para obtener información referencial, para formular estructuras grupales en relación a un significante previamente propuesto, o para mostrar los anclajes en los que descansa el objeto social construido. Pero, obviamente, el trabajo resultará más fácil si el diseño de la producción del texto se corresponde con el tipo de análisis que posteriormente vamos a efectuar. Por ejemplo, si vamos a realizar un análisis distributivo, un texto conseguido mediante una entrevista en superficie1 deficultará enormemente su codificación, y asimismo resultará difícil inferir su representatividad, pues aunque las entrevistas se hayan realizado a una muestra representativa de un universo poblacional -que seguramente no será el caso-, al no formularse las mismas preguntas, no hay garantía de que todas las personas entrevistadas contesten a las mismas preguntas, como, desde cierto empirismo abstracto, se dice que así sucede cuando se aplica un cuestionario único a todo los entrevistados para que contesten a los mismos significantes formulados en el mismo. Igualmente, si utilizamos un cuestionario estructurado y precodificado, la realización de un análisis estructural será poco (por no decir nada) fructífero, y la representación grupal de los discursos será imposible, pues hemos de tener en cuenta que no es lo mismo las necesidades y deseos agrupados según las necesidades individuales que las necesidades y deseos grupales.

En consecuencia, no siempre un mismo modo de proceder es el adecuado en todas y cada una de las investigaciones. Ninguna entrevista es mejor o peor que otra, ni ninguna ha de considerarse exclusiva ni excluyente. Dependido de la necesidades de la investigación realizaremos una u otra, por lo que hemos de procurar conocer en todo momento cual es el uso que vamos a dar al producto obtenido.

Atendiendo al uso que vamos a dar a la materia prima obtenida, es decir, al texto resultante de los discursos producidos por la(s) persona(s) participante(s) en la entrevistas, a continuación se mencionarán las características que las diferencian, asimismo se ofrecerán alguno ejemplo y el procedimiento que se aconseja seguir para contactar con la(s) persona(s) entrevistada(s).



CARACTERÍSTICAS DE LAS ENTREVISTAS, SEGÚN LO QUE SE PERSIGUE
A) Conocer cómo se distribuye la población ante un hecho socialmente cristalizado

Tipo de entrevista: entrevista mediante cuestionario igual para todas las personas entrevistadas, ordenado secuencialmente por temas y con preguntas cerradas en su mayor parte, y las abiertas se han de formulan de tal forma que el entrevistado conteste con una frase no muy extensa. Por ejemplo, si uno de los temas objeto de estudio es el asociacionismo, podemos realizar, entre otras, la siguiente pregunta: "¿pertenece usted a alguna asociación: sí, no, ns/nc". Si queremos saber como se posiciona la persona entrevistada sobre el asociacionismo, una pregunta del tipo "¿nos puede dar su opinión sobre el asociacionismo", puede resultar demasiado abierta. Para que las respuesta resulten fáciles de codificar (esto es, homologar las diferentes respuestas en un reducido número de significantes, tal y como si fuesen respuestas pertenecientes a preguntas cerradas), se preguntará que opinión le merece que las personas se asocien. Previsiblemente, la persona encuestada contestará con expresiones del tipo "bien", "mal", "me da igual", etc.

Contactación: No es necesario anunciar previamente nuestra visita a la persona que vamos a entrevistar. Si la persona seleccionada no está disponible siempre es posible sustituirla por otra que cumpla las mismas características que determinaron la elección. Una vez establecido el contacto, de manera somera se enuncia el estudio que se está realizando, y se hace hincapié en la necesidad de su colaboración para tener registradas todas las opiniones de la población del municipio sobre la problemática objeto de estudio.

B) Recabar información referencial, esto es, socialmente cristalizada, en la que la persona entrevistada es considerada un cualificado transmisor de la misma

Tipo de entrevista: Entrevista abierta semiestructurada por temas y cada tema con sus correspondientes preguntas. Cada pregunta estará redactada según las características de la persona que vamos a entrevistar, teniendo siempre en mente que no se trata de conocer el posicionamiento de la persona entrevistada ante una determinada problemática social sino de recabar o/y ampliar la información. Por ejemplo, si solicitamos que nos aporte información sobre un suceso concreto, el suceso en cuestión no lo utilizamos como un analizador histórico para conocer el posicionamiento de la persona entrevistada sobre el mismo, sino para, a tenor de la información suministrada, conocer las contradicciones que el suceso ha originado entre la población del municipio y así poder confeccionar un primer mapa social que nos permita seleccionar un primer bloque de entrevistas. Por otra parte, se ha de procurar que las preguntas sean lo más concretas que uno sea capaz de formular (esto es, hemos de anular, en la medida de lo posible, la polisemia de toda expresión lingüística), pues la información que se pretende recabar también se quiere que sea concreta. Se ha de evitar la formulación de preguntas demasiado abiertas -muy útiles cuando queremos que sea el propio entrevistado el que decida desde donde quiere hablar- del tipo "hábleme del municipio". Se ha de evitar incluir varias peticiones en una misma pregunta. Por ejemplo: ¿nos puede decir cual es la principal actividad económica del municipio y cómo afecta al paro femenino juvenil?. Asimismo, es recomendale ir secuencialmente desde lo más general a lo más particular. Por ejemplo, si estamos haciendo un estudio sobre el desempleo juvenil femenino del municipio y tuviéramos concertada una entrevista con un técnico de empleo municipal, las preguntas podrían realizarse, más o menos, según la siguiente secuencia: ¿Por favor, me podría decir a que se dedica la población del municipio, laboralmente hablando? ¿Por sectores de la actividad económica, como se distribuye porcentualmente la población de Coslada? ¿El desempleo cómo afecta al municipio? ¿Cómo afecta el desempleo entre las mujeres en general y en particular entre las mujeres jóvenes del municipio?.

Contactación: El modo de contactar es mediante presentación previa en el que se enuncian el estudio y la información que se desea obtener mediante la entrevista. Se solicita una cita (día y hora) y se entrega un cuestionario con las preguntas que vamos a realizar para que la persona entrevistada tenga tiempo de preparar las respuestas y de, si lo considera oportuno, incluir alguna otra.
C) Conocer la opinión de la población sobre una determinada problemática social

Tipo de entrevista: Entrevista abierta semiestructurada por temas, que no necesariamente han de seguir una secuencia previamente fijada. La secuencia se encuentra condicionada por las respuestas de la persona entrevistada. Las preguntas se formular siguiendo los enunciados de los objetivos específicos del estudio (cómo, dónde, quién, por qué, para qué, cuántos, cuál, etc.) y a ciertos estímulos para que, al contrario de lo que acontecía con las preguntas formuladas mediante cuestionario cerrado y precodificado, pueda propiciarse el flujo discursivo de la persona entrevistada. Por ejemplos, en vez de preguntar "¿considera usted que la asociación de vecinos canaliza adecuadamente las demandas de los vecinos?", a la que seguramente contestará con un "sí", un "no", o un "no lo sé", formular la pregunta en los siguientes términos: "¿Qué opina de la Asociación de vecinos de su barrio?"

Contactación: Se informa de la investigación que se está realizando, dejando claro que no es un estudio para uso exclusivo del Ayuntamiento, y que las conclusiones a las que se lleguen redundarán en el conjunto del municipio. Por los que se propone una acuerdo tácito de colaboración, algo así como si dijéramos -cómo si dijéramos, no que digamos-, "usted colabora con mi trabajo consistente en extraer información y yo colaboro con usted en recoger sus propuestas con las que mejorar el municipio". Se solicita día y hora para realizar la entrevista y se informa de la duración aproximada de la misma.
D) Obtener información con la que triangular redes, tanto en su dimensión referencial (qué se dice sobre...), como estructural (quién lo dice, a quién se dice, por qué dicen lo que dicen)

Tipo de entrevista: Entrevista abierta, en la que mediante ciertos estímulos han de ir apareciendo, al menos, todos los temas que se encuentran contemplados en los objetivos generales y específicos de la investigación. Hay que estar atentos a otros temás que pueden surgir y que a priori no se habían contemplado. Por ejemplo, en una investigación que tuviera como objetivos conocer cuáles son los problemas que la población de un municipio considera de mayor importancia, podríamos emplear un estímulo del tipo "Nos gustaría que nos hablase de municipio". En el caso que el estímulo no originase la fluidez discursiva necesaria se recurrirá a los objetivos específico del estudios, para a partir de ello formular las preguntas. Ejemplo: Objeto: La participación ciudadana en el Municipio de Coslada. Objetivos generales (entre otros): Conocer las relaciones que mantiene el Ayuntamiento con las entidades ciudadanas y con la población en general. Objetivos específicos (entre otros): ¿Cómo se informa al vecindario de las propuestas y programas municipales?, ¿Cómo se recogen la propuestas municipales? ¿Qué modelo participativo se propicia? ¿Qué tipo de estructura formal canaliza la participación ciudadana? ¿Cómo se gestionan las actividades y servicios del municipio?. En esta investigación se podría utilizar como estímulo para hacer fluir el discurso de la persona entrevistada uno de los enunciados que han servido para formular el objetivo general (por ejemplo, "nos gustaría que nos hablará de las relaciones entre el Ayuntamiento y las asociaciones del municipio"). Si no se consiguiera la producción de un discurso fluido, se podría recurrir a alguno de los objetivos específicos, a modo de pregunta, hasta que se consiga que brote un caudal discursivo óptimo. Cuando se haya conseguido, se prescindirá de las preguntas que los objetivos específicos nos puedan proporcionar y volveremos otra vez a formular estímulos para que de este modo sea la propia persona entrevistada la que sitúe el marco desde donde quiere hablar.

Contactación: Tanto si las personas que vamos a entrevistar no está al tanto de la investigación, como si tiene conocimiento de la misma (algunos de los posibles entrevistados estarán informados de la investigación al pertenecer a la Comisión de Seguimiento), se ha de solicitar previamente una cita, dado que al ser informantes cualificados su sustitución entraña una mayor dificultad que cuando así se hace en la muestra distributiva empleada en las encuestas. Por otra parte, cuando la persona entrevistada no sea conocedora de la investigación, además de proceder como en el tipo de entrevista anterior (recuérdese la colaboración simbiótica), se ha de informar del carácter participativo del estudio, por si tiene a bien seguir participando en el proceso investigador.
E) Conocer la relaciones inter e intragrupales

Tipo de entrevista: Cuando las relaciones entre sus componentes es muy vertical conviene recurrir a las entrevistas semiestructuradas según los diferentes sectores que integran la misma (dirección, técnicos, voluntarios, base social, etc.). Si no se hace así es probable que el sector dirigente acapare el uso de la palabra y trace las líneas del debate. Cuando las relaciones entre sus miembros predomina la horizontalidad, bien porque son asociaciones de carácter más asambleario o porque ni siquiera constituyen una entidad formal, sino que son grupos de pares, es aconsejable que todos los que lo deseen participen en el debate. La forma de proceder durante la entrevista grupal (cuando no es muy númerosa) es similar a la del grupo de discusisón (que más adelante se verá). Si bien, conviene recordar que las entrevistas grupales siendo de gran interés no han de realizarse como alternativas a la técnica del grupo de discusión. En este caso estamos hablando de grupos formalizados (sean asociaciones -legalizadas o no- o grupos de pares), preexitente a la investigación. Por lo que la técnica de investigacíon es tanto un medio como una mediación para que el grupo reflexione, tome postura y realize las acciones que considere conveniente. Por el contrario, el grupo de discusión es un medio para conocer la posiciones discursivas del conjunto de la población de una localidad ante una problemática social determinada. Siendo grupo mientras discuten, dejándolo de ser cuando finaliza la reunión, al menos como grupo. Otras cuestión es que alguno de lo participante se muestre interesado por la investigación y decida continuar su participación en otra tareas de la misma.

Contactación: La contactación de este tipo de entrevista admite múltiples variantes, desde personarse sin avisar a solicitar día y hora para la realización de la entrevista. Dependiendo de las características del grupo (o de la persona del mismo) que vayamos a entrevitar se procederá de un modo u otro. Por ejemplo, si queremos entrevistar a un grupo que frecuenta asiduamente un determinado lugar, no es descabellado presentarse sin más y realizar la entrevista. En cambio, si queremos entrevistar al presidente de una asociación, es aconsejable informar con atelación de nuestro deseo de entrevistarle. Asimismo, si queremos que los socios participen en la discusión es aconsejable convocar previamete a una reunión, pero tampoco se ha de descartar el acudir a una asociación y sin previo aviso solicitar de los socios que en esos momentos se encuentre su posición sobre determinados temás.
F) Mostrar los anclajes epistémicos que articulan el objeto social construido (para qué se dice lo que se dice, desde una perspectiva epistemológica y no desde la causalidad final aristotélica)

Tipo de entrevista: Entrevista a grupos personalizados o triangulares (CONDE, 1993), o entrevista mediante la aplicación de la mayéutica socrática. Este tipo de entrevista trabaja sobre afirmaciones realizadas o muy previsiblemente por realizar. Su finalidad es la de indagar ante una afirmación y poner al descubierto las relaciones ideológicas que unen entre sí a dos significantes (al que uno de ellos es llamado significado) y no para extraer información de carácter referencial o para conocer las opiniones sobre un significante determinado. Por ejemplo, ante una investigación que relaciona la problemática social de la droga con el consumo de determinadas sustancias, la mayéutica socrática consistiría en preguntar sobre las respuestas (ante la afirmación "la droga mata"; preguntar "¿qué es droga?, ¿qué es morir?"), en responder con una pregunta (continuando con la misma afirmación, se puede formular la siguiente pregunta "¿hay algo que no mate, algo que garantice la vida eterna?"), en responder con otra respuesta (ante la afirmación "la droga mata", "lo que mata es la desigualdad social") o en responder respondiendo a la respuesta ("de algo hay que morir. Como uno no es eterno y dado que no se puede estar en todo, si se ponen los cinco sentidos en vivir -en ser el más guapo, el más sabio y en ser el que más capital dispone- habrá que dejar a la droga la tarea de facilitarnos el inevitable desenlace final").

Contactación: La cita previa aquí resulta de vital importancia, ya que la sustitución resulta prácticamente imposible, pues, se trata de contar con personas concretas de las que tenemos conocimiento de su discurso sobre la problemática objeto de estudio. Entre otras se encuentra el representante de la entidad promotora del estudio.

Cómo proceder: Conocer los paraqués de la entidad promotora nos ayuda a mostrar posibles "conjuntos de sensibilidades latentes" (MONTAÑÉS, 1996/97: 30), con lo que conseguimos que desaparezca la figura del sujeto transcendente, pero dado que esta técnica implica introducir cierta dosis de tensión corremos el riesgo de hacer desaparecer no sólo al sujeto transcendente sino también al propio cliente como tal y, por ende, la propia investigación. Para eludir ésta eventualidad hemos de huir de la entrevista grupal clásica, tanto respecto al formato del guión-cuestionario como en relación al entorno espacial en el que habitualmente tiene lugar. La técnica ha de aparecer no como un instrumento propio de la investigación sino como una práctica propia de otra actividad. Aplicar, por ejemplo, la mayéutica socrática dentro de un programa de radio o televisión (independientemente de la audiencia que tenga) permite satisfacer nuestros objetivos sin que se vea sustancialmente alterada la relación emocional entre cliente y equipo de investigación, pues probablemente se asociará el papel del moderador con el que desempeñan algunos presentadores o conductores de programas de radio o televisión. Los miembros del equipo investigador han de distribuirse los papeles, mientras uno realiza el papel de investigador clásico, otro ha de ejercer el papel de indagador. Este modo de proceder nos ha de permitir formular preguntas del tipo siguiente: "¿Ustedes tienen interés en el asociacionismo vecinal del municipio, sin embargo las asociaciones se quejan de la indiferencia que sufren por parte de Ayuntamiento. Como ejemplo del trato que le dispensa el Ayuntamiento dicen que ni siquiera responden a las cartas que les envían. No sería más provechoso realizar previamente un contacto más directo antes de iniciar la investigación?" "¿Sería necesaria ésta investigación si existiera un mayor contacto entre el Ayuntamiento y las entidades asociativas del municipio?" "¿Por qué la investigación se reduce al estudio de las AA VV y las Asociaciones de mujeres, por qué no se extiende el estudio a otras entidades asociativas del municipio?" "¿Qué expectativas tienen depositadas en la investigación?", "¿Por qué [no para qué, esto es lo que vamos a descubrir] la realización de un estudio sobre la mujeres empresarias de Torrejón?".

Antes de pasar a otro tipo de entrevista, es preciso tener en cuenta que si en todas la entrevistas, el entrevistador requiere documentarse sobre los temas que se van a tratar, en este tipo de entrevista la formación ha de ser aún mayor. Si no es así, si se desconocen otras visiones sobre una misma realidad, difícilmente se podrán formular preguntas problematizadoras (VILLASANTE, 1998: 20) con las que cuestionar algunas afirmaciones.


G) Conocer tanto las representaciones colectivas como las estructuras grupales ante una determinada problemática social

Tipo de entrevista: Grupo de discusión.

El Grupo de discusión es un dispositivo de investigación cuya finalidad es la de obtener, mediante un número reducido de reuniones grupales2, textos con los que elaborar un discurso en el que se expongan los procesos que se han seguido en las elaboración de las representaciones colectivas, así como las estructuras grupales que se articulan en torno a una determinada problemática social.

Para que se constituyan las reuniones grupales se requiere la realización previa de tres operaciones. En la primera, al aplicar los criterios que orientan la selección de la muestra estructural, queda definido tanto el número como las características que diferencian a una reunión grupal de otra. En la segunda operación se define la composición interna de cada reunión grupal. Y la tercera consiste en contactar con las personas que reúnen los requisitos definidos en el diseño realizado.

Teniendo este escrito como marco la dinámica y funcionamiento de la entrevista, lo que sigue, únicamente hace referencia a la tercera operación y al modo de proceder en la reunión grupal.



Contactación: El contacto con las personas que han de formar los grupos tiene que realizarlo alguien diferente de la persona responsable de llevar las riendas del grupo (es decir, alguien distinto del preceptor).

El contactador no informará a los participantes de la reunión del objeto de la misma y ha de procurar que los participantes no se conozcan entre sí. Únicamente se limitará a decir que se solicita su participación para que debatan con otras personas sobre algún tema del que no se requiere tener una gran formación o conocimiento sobre el mismo, sino simplemente el deseo de expresar opiniones al respecto. Este modo de proceder es coherente con los objetivos del grupo de discusión, dado que con el grupo de discusión no se pretende tanto obtener información referencial (ni ampliar la información, ni conocer la opinión respecto a un acontecimiento determinado) como poder, a partir de los textos grupalmente producidos, exponer los procedimiento empleados en la elaboración de las categorías sociales, así como las estructuras grupales que se articulan en torno a una determinada problemática social. Y es la interacción verbal la que propicia la exposición de los procedimiento empleados en la elaboración de las categorías con las que nos representamos el mundo. Si los participantes se conocen puede que las categorías se construyan desde las concretas y coyunturales relaciones específicas interpersonales (de enfrentamiento o amistad, entre otras), y si se ha debatido con anterioridad a la reunión, se llegará con uno o varios significantes en los que se habrán reificado un conjunto de significados, fruto de la discusión que, con anterioridad a la reunión convocada, ha tenido lugar. Perdiéndose, por tanto, precisamente, aquello que se desea registrar para, tras el estudio de los textos elaborados, construir un discurso en el que se dé cuenta de los fundamentos en los que descansan las relaciones grupales que se articulan en torno al tema que se quiere investigar.

Al ser la muestra estructural (y no distributiva), el contactador tiene que asegurar la presencia de un mínimo de participantes según unas determinadas características (el número oscila entre cinco y nueve). Para ello solicitará, en el momento de realizar la convocatoria, la conformidad de cada participante -no estando de más contar con algún reserva-. En la convocatoria se informará del lugar y la hora de la reunión, indicando el tiempo aproximado de la misma -habitualmente, la duración es de 90 a 120 minutos-.

En cuanto al local de reunión, éste no ha de tener una carga simbólica excesiva que condicione el discurso. Se ha de evitar tanto espacios percibidos claramente contrarios a los valores simbólicos del grupo como aquellos que los puedan ensalzan excesivamente. Por ejemplo, una reunión grupal de jóvenes radicales no es aconsejable convocarla en una sala del Ayuntamiento, pero tampoco conviene realizarla en el centro okupado, si lo hubiera, del municipio (a no ser que queramos hacer una entrevista a un grupo ya constituido).

Huelga decir que el sitio donde se celebre la reunión tiene que tener buena acústica (sobre todo hallarse exento de ruidos molestos), disponer de una iluminación adecuada y de sillas funcionales y razonablemente confortables (a ser posible, ninguna diferente de otra). En cuanto a la mesa, ésta tiene que ser lo suficientemente amplia para que la "burbuja personal" de cada cual no se vea invadida, pero no tan grande que impida o dificulte la interacción tanto verbal como no verbal entre todos y cada uno de los componentes. Todos han de poder verse y escucharse sin ningún esfuerzo.

Funcionamiento del grupo: La formación del grupo se inicia cuando cada participante se sientan alrededor de la mesa de trabajo. Cada cual puede sentarse donde lo considere oportuno, pero se ha de evitar que se hagan subgrupos dentro del grupo según la dosis de heterogeneidad que en cada grupo es necesario introducir. Por ejemplo, en un grupo en el que haya hombres y mujeres se ha de evitar que los hombres se agrupen en un lugar de la mesa y las mujeres en el otro. Si no se está al tanto de esta circunstancia es posible que la reunión se fragmente en dos grupos. Uno que habla y otro que calla, o que los dos grupos hablen a la vez: uno en voz baja mientras que el otro lo hace en voz alta.

Una vez sentados, según sus apetencias o siguiendo las recomendaciones, el debate se inicia al tomar la palabra el preceptos. El preceptor agradecerá la presencia de los participantes e informará del funcionamiento de la reunión. Desde el primer momento, el preceptor ha de dejar claro que los allí presentes no han sido convocados para que contesten a un listado de preguntas (pues puede que el referente que tengan sea el de la encuesta) sino para que, a modo de conversación, debatan entre ellos, y sólo entre ellos, lo que implica que no han de incluir al preceptor en la interacción verbal. Se recuerda que, como en cualquier conversación que tiene lugar en la vida cotidiana, no es necesario pedir la palabra para intervenir, pudiéndolo hacer en cualquier momento, procurando evitar, eso sí, hablar a la vez que lo hace otra persona; y que el único límite a la libertad de expresión es el que se desprende del respeto mutuo que han de profesarse entre sí los componentes del grupo. Por lo que se les ruega que de lo que hablen lo hablen como quieran hablarlo.

Una vez aclarada cualquier duda al respecto, el preceptor anuncia el tema de debate.

Se ha de procurar que la propuesta de debate no cierre (o estreche excesivamente) el marco desde donde debatir, pues conviene que sea el propio grupo el que produzca no sólo las referencias sino el marco y el proceso de las referencias. Si el preceptor establece un marco rígido es probable que, en vez de producirse un debate entre los componentes del grupo, tenga lugar una entrevista múltiple, en la que el preceptor se vea obligado a formular preguntas de manera continua, que serán contestadas por más o menos componentes del grupo. Por ejemplo, si para conocer la imagen y la valoración que de los cursos de formación tienen las mujeres que han asistido a alguno de ellos, iniciamos el debate diciendo que nos gustaría que hablasen de la utilidad que los cursos de formación han representado (o pueden representar) en su inserción en el mercado de trabajo, puede que los discursos no reflejen la importancia de otros aspectos relacionados con la asistencia a los curso, como puede ser el propio hecho de romper con la cotidianeidad y poder salir del espacio físico y social al que los valores androcéntricos de la sociedad relegan a muchas mujeres (sobre todo a las mujeres más adultas).

La asepsia semántica absoluta no es posible, no hay palabras inocuas, todas están contaminadas, pero parafraseando a Orwell, unas lo están más que otras. Es por los que se ha de formular un enunciado que, favoreciendo la apertura del debate sobre el tema que nos interesa investigar, menos, a priori, determine (y estreche) el marco de los posibles discursos. Para ello, además de poder exponer directamente el tema en cuestión, podemos también recurrir a un enunciado que lo contengan; o bien podemos proceder por condensación metafórica; o bien por desplazamiento metonímico. Por ejemplo, si queremos conocer las representaciones colectivas que se estructuran en torno a la interrupción voluntaria del embarazo, si utilizamos la palabra aborto para formular la propuesta con la que iniciar el debate -"vamos a hablar del aborto"-, puede que, dado la carga semántica de la misma, los discurso únicamente mostrará la aceptación o el rechazo del mismo, perdiéndose, de este modo, todos los posibles matices y, sobre todo, el proceso seguido en la construcción de la categoría sociocultural que hace referencia a la interrupción voluntaria del embarazo. Para quitar la sobrecarga semántica, podemos propiciar el debate formulando un enunciando que se relacione con el tema ("Vamos a hablar de los problemas que afectan a las mujeres); o enunciando el tema por condensación metafórica ("vamos a hablar de la planificación familiar") o por desplazamiento metonímico ("Vamos a hablar de las relaciones sexuales").

De todos los enunciados hemos de elegir el que, dependiendo de las características del grupo, creamos que menos condicionará el marco del debate y más flujo discursivo pueda generar. A veces las metáforas, metonimias o inclusiones lógicas pueden estar muy bien construidas pero ser poco operativas, al no tener en cuenta al grupo al que se dirige el estímulo discursivo. Por ejemplo, en el caso anterior -en el de la imagen y valoración de los curso de formación-, tal vez lo más aconsejable es introducir el debate directamente: "Os propongo que debatamos sobre los cursos de formación". Pues otras fórmulas, como puede ser por inclusión, "Hablemos del Plan de Igualdad de la Mujeres del municipio", aunque los cursos estén enmarcados dentro del Plan, puede que, para las participantes en el grupo de discusión, el Plan de Igualdad no constituya ningún referente. E igualmente, una condensación metafórica del tipo: "hablemos de la enseñanza no tradicional", o el uso de un desplazamiento metonímico del tipo "hablemos de la necesidad de adquirir nuevos saberes", puede que resulten excesivamente enrevesadas y dificulten, por tanto, el fluir discursivo.

Formulada la propuesta de debate, el preceptor se calla para que cualquiera de los participantes tome la palabra. Es probable que en los inicios, lo participantes, con la mirada, busquen al preceptor, tanto para solicitar la autorización para hablar como para recabar apoyo sobre lo que se está diciendo. Para evitar que esta situación se reproduzca continuamente, para conseguir que el debate se extienda en todas las direcciones y se expresen todos los sentidos, el preceptor, sin abandonar la reunión, ha de saber "desaparecer". Tiene que procurar intervenir lo menos posible. Ha de mostrar que se está atento a todo los que se dice pero, al mismo tiempo, ha de saber "desaparecer" y "hacerse presente" cuando estime conveniente reconducir el funcionamiento del grupo.

Tanto el "desaparecer" como el "hacerse presente" son formas de intervenir en el proceso. Y ambas operaciones se han de realizar sin que se rompa la dinámica discursiva. Si continuamente el preceptor tiene que recordar al grupo el objeto de la convocatoria y el papel que cada cual ha de desempeñar, resultará difícil la interacción intragrupal, y, por ende, la producción de textura discursiva, esto es, de ligaduras que unen y separaran unas posiciones de otras.

El preceptor, en todo momento, dirige el funcionamiento del grupo y lo reconduce cuando se encalla o cuando navega sin rumbo. El preceptor tiene que conseguir que el grupo no se calle y que tampoco se encrespe. Ni la paz de los cementerios, ni la guerra absoluta permiten una producción discursiva aceptable. Para evitar el silencio, o para que el grupo aborde otros aspectos de los que interesa conocer el posicionamiento del grupo, o cuando queremos que algún componente no acapare excesivamente el uso de la palabra, el preceptor hará uso de la palabra, pero en ningún momento introducirá opiniones propias, ni por supuesto emitirá juicios de valor, sino que utilizará estrategias similares a las que seguidamente se expondrán en el apartado dedicado al modo de proceder en las entrevistas abiertas, como puede ser la de relanzar opiniones ya expresadas por algún miembro -"cuando decías que la Asociación de Mujeres había participado obligada en la Cabalgata de Reyes, ¿a qué te refieres?-, o la de solicitar que se aclare o se profundice sobre algo que se ha mencionado -"uno de vosotros a dicho que el Ayuntamiento dice pero que luego no hace, por favor, ¿podría alguien explicarlo con más detalle?"-, o la de utilizar alguna frase pronunciada colateralmente -"ahora que habéis mencionado a los jóvenes, ¿cómo son las relaciones con las asociaciones juveniles del municipio?"-.

Estas estrategias permiten "aparecer" sin que ello vaya en menoscabo de la interacción intertextual. Para "desaparecer" se ha de recurrir a la comunicación no verbal, por ejemplo, es suficiente con quitar las manos de la mesa e inclinarse levemente hacia atrás para, sin dejar de mostrar interés por lo que se dice, recordales a los componentes del grupo que el preceptor no está en la reunión para exponer sus opiniones sobre el tema que se está debatiendo.


ALGUNAS CONSIDERACIONES A TENER EN CUENTA DURANTE LA ENTREVISTA
A continuación, a modo de decálogo, se enuncia el comportamiento que se recomienda seguir en la realización de cualquier tipo de entrevista.

A) La persona entrevistada ha de ser el centro de nuestra atención. Se ha de procurar no hace otra cosa que no sea escuchar. Las miradas al guión, que llevamos preparado, se han de hacer de tal manera que no interrumpa el discurso de la persona entrevistada. La persona entrevistada ha de ver que ponemos interés en todo lo que dice. Hemos de mirar de frente, sin bien, hemos de procurar no intimidar a la persona entrevistada.

B) Se ha de cultivar la empatía. Se ha de procurar intentar ponerse en el lugar del entrevistado, pero ello no nos ha de llevar al extremo de jalearlo. La actitud del entrevistador no puede ser la de la ajeneidad total, pero tampoco puede convertirse en cómplice del entrevistado. No tiene que mostrar que asume como propio lo que el entrevistado dice, pero ha mostrar a la persona entrevistada que todo lo que ella dice es considerado digno de interés. De ahí que no sea correcto hacer gestos de aprobación o desaprobación pero sí de respecto por lo que dice.

C) Se ha de procurar administrar los silencios -la escucha activa- de tal modo que el entrevistado, sabiendo que alguien le escucha, relajadamente pueda emitir su discurso. Una vez formuladas las preguntas se ha de procurar no interrumpir, ni entrar en debates con la persona entrevistada cuando nos encontramos en la fase de extracción de materia prima discursiva. En otras fases, en las que queremos que se debata sobre las contradicciones que todo discurso alberga, no sólo es algo a no evitar sino incluso, siempre con cierto tacto, se ha de practicar.

D) Para hacer ver a la persona entrevistada que estamos atentos, se ha de recurrir a la dimensión fática del lenguaje, haciendo uso de expresiones neutrales del tipo, ummm, si, si, claro, claro, ya, ya; o también podemos recurrir a expresiones no verbales como es mover levemente la cabeza arriba y abajo.

E) Se ha de ayudar al entrevistado en su trabajo de productor de discursos sin que ello suponga una intromisión por nuestra parte. Para ello se puede recurrir a expresiones neutras del tipo: "alguna cosa más sobre...". O retomando alguna expresión: "ha dicho usted que fue presidente de la asociación, que recuerda de aquel momentos". O actuar a modo de eco (reenviar). En vez de hacer una nueva pregunta se repite la última palabra o frase pronunciada para que el entrevistado continúe el discurso. Por ejemplo: Entrevistado: "...y el Ayuntamiento cerró la asociación". Entrevistador: ¿y el Ayuntamiento cerro la asociación?.

F) Para formular nuevas preguntas, se ha de estar atento a los lapsus linguae. También se puede fingir un lapsus lingüe para ver que reacción produce en el discurso de la persona entrevistada. Por ejemplo: Entrevistador: ¿Cree usted que los problemas que padece la Sierra Oeste son achacables al escaso crecimiento democrático, perdón, demográfico de ésta zona.

G) También se puede errar intencionadamente, no con el propósito de "examinar" al entrevistado sino para conocer con más detalle la posición de la persona entrevistada sobre alguna cuestión que nos parece relevante. Por ejemplo, si de pasada se ha dicho que la asociación no mantiene relaciones fluida con el Ayuntamiento, y queremos conocer a qué es debido, podemos formular la siguiente frase -sabiendo que no es verdad-: "Había dicho ante que la asociación ha mantenido relaciones estables con el Ayuntamiento".

H) hay que procurar no castrar (cerrar), ni impedir que se desarrolle el discurso. Ejemplo de lo que no hay que hacer: Entrevistador: "Y la gente se va porque no tiene forma de quedarse aquí claro, o sea, que si hubiera forma se quedaría ¿no?.

I) Se ha de indagar sobre las rupturas sintagmáticas de los discursos (esto es, las interrupciones de los discursos no achacables a causas ajenas al propio discurso). Ejemplo en el que no se está atento a la interrupción del discurso: Entrevistado: "Nosotros nos llevamos bien desde que hicimos el curso de..." El entrevistador en vez de indagar, formulando una pregunta del tipo, "¿desde que hicisteis qué tipo de curso?", formula una pregunta que abre otro discurso: "¿Cómo son las relaciones con los vecinos?". Ejemplo en que si se está atento a la ruptura sintagmática: Entrevistada: "ahora mismo hay dos personas que no..." Entrevistador: "¿que no qué?".

J) Se ha de procurar que los cambios de temas no se hagan de una manera excesivamente brusca. Para la transición ha de utilizarse expresiones empleadas por el entrevistado. Por ejemplo: "A propósito de lo que decía de la asociación de vecinos, qué opina del asociacionismo del municipio".
ALGUNA CONSIDERACIONES, A TENER EN CUENTA, EN LA REDACCIÓN DE LAS PREGUNTAS DE LAS ENTREVISTAS
Aunque la redacción de las preguntas dependen de los objetivos concretos de cada investigación, a continuación, también a modo de decálogo, se enuncian los aspectos básicos que se han de tener en cuenta en la formulación de las preguntas.

A) Las preguntas han de formularse de tal modo que sean comprendidas sin ningún esfuerzo por parte de la personas entrevistada. Se ha de utilizar el lenguaje de la persona entrevistada y no la jerga del equipo de investigación de turno. Por ejemplo, no se ha de formular preguntas del tipo: "Diría usted que la coyuntura político-económica internacional es la responsable de la reducción de la renta salarial o las causas hay que buscarlas en factores endógenos"

B) En la entrevista abierta se ha de procurar que la persona entrevistada elija desde donde quiere hablar. Si lo quiere hacer como asociado, como mujer, como militante, en primera persona del singular, del plural, etc. Ello nos proporcionará claves con las que poder definir desde donde se construye la representaciones sociales. Nos permitirá conocer si hablan los afectos, si habla la ciencia (lo instituido), si habla la clase social, la edad, etc. (lo instituyente). Por ejemplo, si la pregunta la formulamos cómo sigue, "¿nos gustaría saber algo de la asociación, o sea de mujeres?", estaremos cercenando la posibilidad para que la persona entrevistada pueda autoposicionarse. Por otra parte, conviene tener presente que somos sujetos en proceso. La persona entrevistada puede que empiece desde lo instituido, como mero transmisor de información objetiva para sin solución de continuidad hablar desde la posición de mujer o de dirigente vecinal, etc. Nosotros hemos de decidir si nos interesa conocer que la persona se autoposicione, o si lo que nos interesa, en esa entrevista, es ampliar la información sobre hechos socialmente cristalizados.

C) La entrevista abierta requiere preguntas abiertas o estímulos que hagan brotar el discursos y no preguntas cerradas propias del cuestionario de una encuesta. Regla de oro: suprimir el o sea, el esto es, el es decir. Pues el uso de estas expresiones acota el contexto (y, por ende, el texto) del discurso del entrevistado. Por ejemplo, no se ha de formular enunciados de este tipo: "¿o sea, que las actividades que se realizan en Cenicientos no alcanza para que la gente joven que está acá pueda tener un trabajo?".

D) Las preguntas han de ser claras y los estímulo han de propiciar el fluir discursivo. Por ejemplo: "Puede darme su opinión sobre el Plan Leader"; y no este tipo de enunciado, recogido en una entrevista real, no simulada: "Bueno, como estamos hablando ahora del Plan Leader hablan de, de unos temas ¿no?, que era por eso que les preguntaba si eran reuniones periódicas para tratar todos los temas, pero son de turismo rural ¿no?, de artesanía, agricultura, ganadería, y un poco de medio ambiente. Hay algún tema, así, que a ustedes les parecería importante que se mirara o que les surja, que les parezca de interés, ¿no? porque hablaba antes lo de, que hablabas tú, de lo de que los jóvenes con la idea de una embotelladora pues que perfectamente podría entrar en la mesa que es de agricultura y eso, pero de pronto otro tema así que, que crean que no está dentro de esos, que podría importarles, interesarles, o, que era por lo que les preguntaba".

E) Hay que procurar no condicionar las percepción de la persona entrevistada. Por ejemplo, si queremos conocer los problemas que más preocupan a la población de un municipio no hemos de iniciar la entrevista con preguntas de este tipo: "¿Háblenos de los problemas de la droga en este barrio?".

F) No se han de formular preguntas que suponga un gran esfuerzo a la persona entrevistada emitir una opinión contraria, tal y como acontece en ejemplo siguiente: "o sea, que no se tiene, o sea, ideas claras en el, en el municipio sobre en qué podría, o sea, es lo que se podría hacer para reactivar como, como las actividades en el pueblo que ayude a que los jóvenes puedan tener empleo?". O este otro: "A lo mejor una vía podría ser mantener una relación más estrecha con las asociaciones juveniles". O este otro: "usted, que es una persona inteligente, tendrá un idea formada de los burrócratas (sic) que gobiernan el Ayuntamiento". Este modo de formular la pregunta convierte al entrevistador en entrevistado de sí mismo. El discurso del entrevistador se convierte no en una parte -la pregunta es una parte- sino en el propio discurso del entrevistado, dado que con estás preguntas la persona entrevistada tiene grande dificultades para expresar otra opinión que no sea la ya expuesta por el entrevistador.

G) Se ha de evitar formular juicios de valor. Por ejemplo, no se ha de formular enunciados de este tipo: "parece mentira que un Ayuntamiento de izquierdas se comporte en los temas de participación como se comporta".

H) E igualmente, se ha de evitar jalear a las personas entrevistadas por las respuestas que ofrecen. Por ejemplo, se ha de evitar formular frases de este tipo: "Sí eso está muy bien. Y cómo es que van a opinar, opinar otra cosa".

I) No se han de introducir dos ideas en una misma pregunta. Por ejemplo, no se ha de formular enunciados de este tipo: "¿en su opinión, la escasa participación asociativa a qué se debe, pues, la verdad, es o no es que el desempleo afecta sobre todo a los jóvenes y ello deberían asociarse para reclamar mejoras laborales?.



J) Se ha de evitar, en la medida de posible, el que la relación estructural de las palabras utilizadas condicione las respuestas. Todas las palabras nos remiten a otras, la asepsia semántica absoluta no es posible, no hay palabras inocuas, todas están contaminadas, pero, como se ha dicho antes parafraseando a Orwell, unas lo están más que otras. Por ello hay que evitar palabras cuya relación estructural condicione enormemente la respuesta. Por ejemplo, no se han de formular preguntas de este tipo: "cree usted que la madre debe se libre para abortar". Si hay madre hay hijo o hijos. Por consiguiente, no se está hablando de la interrupción del embarazo, sino de la responsabilidad que contraen las madres como garantes de la vida de sus hijos.

BIBLIOGRAFÍA CITADA



CONDE, Fernando (1993): "Los métodos extensivos e intensivos en la investigación social de las drogodependencias" en Las drogodependencias: perspectivas actuales (VV AA), Madrid, Colegio de Sociólogos.

IBÁÑEZ, Jesús (1986): Más allá de la sociología. El grupo de discusión: Técnica y crítica, Madrid, Siglo XXI.

MONTAÑÉS, Manuel (1996/7): "La investigación praxeológica: dos pasos adelante y uno atrás" en Cuchará' y paso atrá', nº cero, diciembre 96-febrero-97, págs. 26-32.

VILLASANTE, Tomás R. (1998): "Comunicación y socio-praxis" en Cuadernos de la Red, nº 5, 1998, págs. 17-30.


1    . La llamada entrevista en profundidad como dejó escrito Jesús Ibáñez es, en realidad, una entrevista en superficie en la que se produce un discurso que se pliega en toda su superficie. Lo que ocurre es que "en la oposición profundidad/superficie, el término superficie está marcado negativamente: lo superficial define una carencia (de profundidad: por ejemplo, se llama superficial a lo poco profundo, pero no se llama profunda a la pequeña superficie) (IBÁÑEZ, 1986: 122). Por otra parte, la entrevista en superficie (que otros llaman en profundidad), al no aplicar un cuestionario cerrado (como así se hace en la encuesta, en la que se aplica un cuestionario precodificado único a todas las personas entrevistadas), recibe también el nombre de entrevista no estructurada. Sin embargo, no es verdad que las entrevista en superficie carezca de estructura, ya que previamente a la entrevista se tienen formulados los bloque temáticos e incluso redactadas algunas preguntas concretas de las que se desea obtener respuestas. Si bien, la secuencia de las mismas e incluso la formulación de otra nuevas que pueden surgir en el propio transcurso de la entrevista estarán condicionadas por las respuestas que la persona entrevistada ofrezca. Es por lo que se propone llamarla entrevista abiertas (pues la estructura queda abierta). Abierta sin más cuando se intenta, mediante estímulos, provocar el fluir discursivo con el que conocer el posicionamiento de la persona entrevistada ante determinados temas; y podemos llamarla entrevista semiestructurada cuando en la combinación de los estímulos con una lista de preguntas previamente elaborada, prevalece más lo segundo que lo primero.

2    . Con el nombre de grupo de discusión se designa tanto al conjunto de la técnica de investigación como a los grupos que artificialmente han sido constituidos para que produzcan textos. Si empleo el término de reuniones grupales es para que quienes no estén muy familiarizados con este dispositivo de investigación aprecien la diferencia y vean la necesidad de constituir tantos grupos de discusión -o reuniones grupales, si se utiliza el término propuesto- como aconseje el diseño de la muestra estructural. Si bien, conviene tener presente que, como advertía Jesús Ibáñez (1986: 271), la reunión de grupo es una denominación ideologizante que hace referencia a un conjunto de personas que tienen la esperanza y el deseo de estar reunidas, en cambio, las personas constituidas en grupos ad hoc por y para la investigación están reunidas sólo mientras discuten, y discuten en el espacio-tiempo asignado por el preceptor.

En diferente situación nos encontramos cuando en el diseño de la investigación se contempla la necesidad de contribuir a la constitución de grupos estables, más allá de la convocatoria efectuada para que se produzca materia prima discursiva, como cuando en un estudio sobre la inmigración, se estima conveniente que inmigrantes, procedentes de distintos lugares pero que residen en la misma zona, se conozcan entre sí y se organicen para defender comunes intereses.







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