Curso Introductorio



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¿A quién solicito constancia de alumno regular, horarios, y cualquier otro trámite administrativo?

Al Bedel o Preceptor según corresponda.


  • ¿A quién me dirijo si tengo dudas sobre el régimen académico?

A la Secretaria Académica.


  • Además recordá que hay un ACUERDO DE CONVIVENCIA que ayuda a nuestra vida en comunidad.



Para conocer otras cuestiones que hacen a tu recorrido académico consultar el RAI y AC completo en la página web http://csjmestrada.ers.infd.edu.ar/sitio/index.cgi

TODAS LAS VOCES, TODAS…

Consejo Directivo

Gestión 2013- 2015

Presidente: Prof. Arrieta, Zulma

CONSEJEROS CLAUSTRO DOCENTE

CARRERA: Profesorado de Educación Primaria

1.GALVAN, José Alfredo

CARRERA: Profesorado de Educación Especial

1.BRITOS, Alexis

CARRERA: Profesorado de Educación Tecnológica

1.CONTADOR, Mabel Adriana

CARRERA: Profesorado de Educación Inicial

1.CASSE, Rodolfo

2.GILLIG, Zulema

CONSEJEROS CLAUSTRO ESTUDIANTES:

VILLALBA, Karen Rebeca

CONSEJEROS CLAUSTRO GRADUADOS:

1.BENITEZ, Vanesa Ariana

2.CARBALLO, Elizabeth

Leer la Resolución N° 2842/10 CGE

Centro de Estudiantes

Gestión 2.014-2.015: Centro Estudiantil Estrada (CEE)

Presidente: Trinchero Carlos Rodrigo.
Vicepresidente: Berdun Nadia María Del Luján
Secretario General: Barrera, Jorge Miguel
Secretario de Actas: Cisnero Damián Alberto
Tesorería: López Dietz, Nora Yamila
Secretario de Prensa y Difusión: Trinidad, Damián Roberto
Secretario de Asuntos Estudiantiles: Rodriguez, Diego Orlando
Secretario de 1er año y delegados: Maidana, valeria Verónica
Secretaria de cultura: Rodriguez, María Agostina
Secretario de Deporte: Furlán, Juan José Anibal
1° SUPLENTE: Luque, Luciana Abigail
2° SUPLENTE: Billordo, María Inés

Leer el estatuto del centro de estudiantes y la ley 10.215/13


Coordinación de prácticas

Prof. Patricia Rusch

Leer el reglamento de Prácticas- Residencia (Resolución N° 3266/11 CGE)

NOS ORGANIZAMOS…

¿CUÁLES SON TUS HÁBITOS DE ESTUDIO?

Para el establecimiento de nuevos hábitos de estudio, es decir, para aprender a aprender, se precisa de tres momentos fundamentales:

1. Hacer un diagnóstico personal sobre cuáles son las necesidades o carencias más urgentes

2. Ver y reconocer sus dificultades para el aprendizaje (darse cuenta)



3. Elaborar una estrategia de trabajo y poner manos a la obra para realizarla.
En el siguiente cuestionario, se te plantean una serie de afirmaciones sobre tu forma de proceder al estudiar. Coloca una X en donde corresponda a tus características.

N (Nunca) – O (Ocasionalmente) – AV (A veces) – F (Frecuentemente) – S (Siempre)

 

N

O

AV

F

S

ESTUDIO INDEPENDIENTE

 

 

 

 

 

1. Puedo organizar mi estudio sin necesitar que me presionen.

 

 

 

 

 

2. Me resulta fácil estudiar de manera independiente.

 

 

 

 

 

3. Busco claridad en la relación que guardan entre sí las materias que estudio.

 

 

 

 

 

4. Busco claridad en los objetivos que persigue cada asignatura que estudio

 

 

 

 

 

5. El material que requiero para estudiar lo tengo disponible.

 

 

 

 

 

6. El material para mi estudio lo tengo ordenado

 

 

 

 

 

7. Estudio hasta terminar los objetivos de aprendizaje

 

 

 

 

 

8. Evito compromisos innecesarios.

 

 

 

 

 

9. Necesito que los profesores me indiquen exactamente qué tengo que hacer.

 

 

 

 

 

10. Converso con mis compañeros de clase para asegurarme que he comprendido las cosas.

 

 

 

 

 

11. Una vez terminado de estudiar un tema me aplico un autoexamen.

 

 

 

 

 

Total:

 

 

 

 

 

HABILIDADES DE LECTURA

 

 

 

 

 

12. Defino o identifico claramente el objetivo de la lectura al abordar un texto.

 

 

 

 

 

13. Busco comprender el sentido de la lectura.

 

 

 

 

 

14.Al día siguiente de mi lectura no necesito releer, recuerdo bien lo que leí.

 

 

 

 

 

15. Redacto comentarios a las lecturas que realizo.

 

 

 

 

 

16.Al iniciar una lectura, leo detenidamente las instrucciones

 

 

 

 

 

17.Al iniciar una lectura de un texto escolar, busco comprender la estructura general

 

 

 

 

 

18. Investigo las palabras que desconozco

 

 

 

 

 

19.Relaciono las ideas que leo, con las que ya conozco

 

 

 

 

 

20.Formulo preguntas guía para organizar la lectura de mis materiales

 

 

 

 

 

21. Cuando no entiendo un texto, lo leo varias veces para ver si lo Entiendo

 

 

 

 

 

Total:

 

 

 

 

 

ADMINISTRACIÓN DEL TIEMPO

 

 

 

 

 

22. Organizo mis compromisos con anticipación

 

 

 

 

 

23.Programo tiempos para la realización de mis actividades

 

 

 

 

 

24.Realizo mis actividades en el tiempo previsto

 

 

 

 

 

25.Anticipo los recursos (materiales y humanos) que necesitaré

 

 

 

 

 

26.Tengo la sensación de que el tiempo no me alcanza.

 

 

 

 

 

27.Organizo mis tareas por su complejidad.

 

 

 

 

 

28.Entrego puntualmente mis tareas escolares

 

 

 

 

 

29.Establezco metas realistas y las cumplo.

 

 

 

 

 

30.Atiendo imprevistos sin desviar mis metas.

 

 

 

 

 

31.Tengo claro las habilidades intelectuales y apoyos sociales de que dispongo

 

 

 

 

 

Total:

 

 

 

 

 

CONCENTRACIÓN

 

 

 

 

 

32. Me cuesta trabajo recordar ciertos datos importantes

 

 

 

 

 

33.Al leer me sorprendo divagando en otros asuntos.

 

 

 

 

 

34.Los ruidos externos a mi lugar de estudio me distraen.

 

 

 

 

 

35.Puedo lograr concentrarme en mi estudio.

 

 

 

 

 

36.Busco asegurarme que entendí lo que solicitan mis profesores en las tareas escolares

 

 

 

 

 

Total:

 

 

 

 

 

LUGAR DE ESTUDIO

 

 

 

 

 

37. El lugar donde estudio es tranquilo

 

 

 

 

 

38.El lugar donde estudio está ventilado.

 

 

 

 

 

39.El lugar donde estudio está iluminado.

 

 

 

 

 

40.La luz, en mi lugar de estudio no me lastima la vista

 

 

 

 

 

Total:

 

 

 

 

 

HABILIDADES PARA PROCESAR LA INFORMACIÓN

 

 

 

 

 

41. Busco ordenar la información que estudié en cuadros sinópticos

 

 

 

 

 

42.Señalo las ideas que no comprendo

 

 

 

 

 

43.Ordeno las dudas que me generó el material de estudio

 

 

 

 

 

44.Realizo resúmenes de los temas estudiados

 

 

 

 

 

45.Expongo todas mis dudas al profesor.

 

 

 

 

 

46.En caso de necesitar, busco asesorías de otras personas

 

 

 

 

 

47.Explico lo que leí, verbal o por escrito.

 

 

 

 

 

48.Busco mantener un orden en mis notas

 

 

 

 

 

49.En las materias que lo permiten realizo ejercicios hasta comprender el procedimiento

 

 

 

 

 

50. Busco mejorar mis métodos y técnicas de estudio

 

 

 

 

 

Total:

 

 

 

 

 

Una vez que hayas terminado, la calificación del cuestionario se realiza de acuerdo a los valores que se detallan a continuación:



PASO 1: El valor en cada respuesta corresponde a:

Nunca = 1

Ocasionalmente = 2

Algunas veces = 3

Frecuentemente = 4

Siempre = 5

Con excepción de las preguntas 9, 21, 32, 33, y 34, que la escala se invierte quedando de la siguiente manera:



Nunca = 5

Ocasionalmente = 4

Algunas veces = 3

Frecuentemente = 2

Siempre = 1
PASO 2: Ahora, completa el cuadro con los resultados obtenidos. Este cuadro te permitirá comparar con los resultados esperados.


CATEGORÍA

RESULTADO OBTENIDO

RESULTADO IDEAL

Estudio independiente




55

Habilidades de lectura




50

Administración del tiempo




50

Concentración




25

Lugar de estudio




20

Habilidades para procesar la información




50

TOTAL




250

CALIFICACIÓN




10

EL APRENDIZAJE Y EL ESTUDIO

MEJORANDO TUS METODOS Y HABITOS DE ESTUDIO

A estudiar se aprende. El aprendizaje es una actividad cuyo protagonista es el sujeto que aprende. Todo lo demás, incluido el docente, es secundario. Por ello, para garantizar el aprendizaje, no basta con la asistencia del estudiante, con su presencia física en clase, o con la acumulación de horas frente a un libro. Quien desee aprender debe adoptar una actitud activa, debe asumir su protagonismo y superar la tendencia a la comodidad, a la pasividad. Toda técnica de estudio, toda estrategia para la optimización del aprendizaje, parte de este presupuesto.

Leer una novela, ver una película, presenciar un espectáculo musical o deportivo, son actividades esencialmente pasivas. Nada podemos hacer por salvar la vida del protagonista de la película ante un peligro inminente; sólo podemos estremecernos y esperar. Afrontar la lectura de un libro de estudio, una clase o una conferencia, con una actitud similar, es reducir nuestro rendimiento y perder el tiempo.

Las técnicas de estudio son modos de hacer operativa nuestra actitud frente al estudio y el aprendizaje. Favorecen la atención y la concentración, exigen distinguir lo principal de lo secundario, e implican no sólo lo visual y auditivo, sino también la escritura, reduciendo la dispersión o haciéndola evidente para el propio sujeto.

Para cualquier actividad que pretendamos realizar adecuadamente, debemos contar con un conjunto de factores externos que inicien y sostengan determinadas conductas que permitirán su desarrollo.

Los motivos para estudiar pueden ser múltiples: curiosidad intelectual, deseo de obtener un título, etc. pero estos motivos tienen que distribuirse en pequeños logros a corto plazo (diarios, por evaluación y por curso) para que al concluir cada etapa nos estimulemos para empezar la siguiente con verdaderas ganas.

Por ello una buena metodología de trabajo en los años de estudiante tendrá repercusiones positivas en la vida personal y profesional.

Para lograr una buena metodología de trabajo, las técnicas de estudio son herramientas que ayudan a mejorar el rendimiento, porque son un conjunto de acciones y estrategias que realiza el estudiante para comprender y memorizar conceptos y contenidos de las diversas asignaturas. Para aprender a estudiar no basta con conocer las técnicas que describiremos, es necesario ponerlas en práctica diariamente en todas las asignaturas posibles hasta conseguir el hábito de aplicarlas con naturalidad. La combinación de teoría y práctica hará que mejore su rendimiento de estudio. En este lugar proponemos una serie de técnicas de estudio secuenciadas para el alumnado, que sin ser exclusivas, tratan de responder a sus necesidades de aprendizaje, cada vez más fundamentales en el aprendizaje y la educación a lo largo de la vida.


FACTORES QUE INTERVIENEN EN EL APRENDIZAJE

A) FACTORES AFECTIVOS:

  • La Motivación: ¿Para qué debo hacerlo?

Es el deseo de hacer algo. Es interés, es el objetivo que se quiere lograr, es buscar el fin que se persigue, es tener ganas de obtener algo y es el ingrediente principal para lograr el éxito en cualquier actividad que se emprenda.

  • La Voluntad: ¿Qué debo hacer?

Es la capacidad personal que hace posible esforzarse por obtener logros y metas. Consiste en un acto intencional de “inclinarse” o de dirigirse hacia algo; es un proceso en el que interviene la decisión. Es una determinación y es relevante en el éxito del aprendizaje en general. La voluntad necesita ser educada. No existe alumno sin voluntad. Si existe el alumno cuya voluntad no ha tenido oportunidad de ser educada, es decir que se desarrolle de la mejor manera posible para alcanzar sus objetivos.

  • La Actitud: ¿Cómo me enfrento?

Es la predisposición a la acción. Frente a un mismo estímulo se puede tener diferentes actitudes que dependen de la elección que cada uno haga para enfrentarla.

En tu vida habrás tenido variadas actitudes: curiosidad, confianza, apertura, interés, entusiasmo, disponibilidad, rechazo, inseguridad, desinterés, frustración, etc. Es importante que inicies esta etapa con una actitud positiva ¿de qué manera?

Enfrentando situaciones y acontecimientos con la mejor disposición, poniendo al servicio del hecho las fortalezas y talentos que posees y tener altas expectativas sobre los resultados que quieres alcanzar,

B) FACTORES ORGANIZACIONALES

Son aquellos elementos externos del medio ambiente que inciden favorablemente o desfavorablemente en la calidad del estudio realizado. Entre estos factores esta la organización, es decir la disposición ordenada de los elementos que componen el acto de estudiar, que son:



LUGAR

TIEMPO

  • Tener un espacio determinado para estudiar.

  • Libre de distracciones.

  • Disponer de una mesa de trabajo con todo el material necesario-

  • Organizar el tiempo.

  • Esto permite determinar:

1. el qué

2. el cuándo

3. y el dónde del estudio.



ADMINISTRACIÓN DEL TIEMPO

Partamos de un hecho: Hay tiempo para (casi) todo. Lo del casi es porque si nos abocamos a muchas actividades podemos llegar a no desarrollarlas totalmente. Si queremos tener éxito en el estudio, lo primero es pensar que el estudio es lo principal y que por lo tanto las demás actividades deberemos supeditarlas a él.

Una vez asumido este pensamiento, sin el cual todo lo demás fallará, tendremos que hacernos un horario de estudio en un papel de forma limpia y ordenada. Deberemos tener en cuenta trabajos o exámenes que requieran una preparación especial por un periodo de tiempo. Los fines de semana y fiestas también se incluyen.

En segundo lugar tendremos que cumplirlo. Hay personas que opinan que se debería estudiar lo que se necesita para el día siguiente, mientras que otras lo que se ha dado ese día (porque se tiene más fresco) y repasar lo del día siguiente. Nosotros pensamos que se debe usar la primera opción y por lo tanto estudiar lo que se necesita para el día siguiente.

En general, los requisitos que debe cumplir un horario son:


  • Realista

  • Personalizado

  • Revisable

  • Equilibrado

  • Escrito

  • Concreto

Una de las cuestiones que más se plantean a la hora de diseñar ese horario es:



¿Cuándo es mejor estudiar? No es posible dar una respuesta general para todos y por lo tanto cada persona debe observarse para determinar en qué momentos puede sacar más rendimiento, pero de cualquier forma es imprescindible estudiar todos los días durante las mismas horas, es la forma de crear un hábito.

En la medida en que eres tú el que administra tu tiempo, a partir de tus circunstancias personales, es más fácil que intentes lograr el propósito con el cuál te has comprometido.



Habituarse a planificar. Resulta muy importante adquirir ciertos hábitos de organización y planificación.

Es clara la conclusión de que los alumnos que organizan y planifican su estudio y emplean diferentes técnicas obtienen mejores resultados y rinden más que aquellos que no lo hacen así.

Veamos algunas de las ventajas de una adecuada organización y planificación ante las tareas académicas:


  • Establecer pautas operativas, concretas y útiles. Hay estudiantes que se plantean mejorar las notas de una evaluación a otra, o de un cuatrimestre a otro. Sin embargo, no aciertan a concretar, a establecer metas que se puedan medir más objetivamente, con el propósito de analizar más adelante hasta qué punto se ha conseguido o no.

  • Los objetivos han de ser realizables y realistas. En muchas ocasiones puede darse cierto desánimo cuando se propone una persona una serie de objetivos muy ambiciosos, idealizados y no se cumplen. Es entonces cuando viene el diálogo interno en el que uno se dice: Ya lo decía yo, esto de proponerse metas no vale para nada. Siempre me pasa lo mismo: nunca las cumplo. La clave en este caso, evidentemente, no es haberse propuesto metas, sino haberlo hecho de forma irreal y con pocas posibilidades de cumplirse, dando pie a caer en el desánimo.

  • Metas flexibles. Con las que el estudiante pueda prever los imprevistos y no marcarse rígidamente una serie de objetivos. En ocasiones, esta característica está unida y relacionada con diseñar una planificación realista.

  • Suele ser mejor poner el horario y la planificación por escrito. Para concretar y no dar pie al autoengaño y a la divagación. Incluso, en ocasiones, puede ser preciso darlo a conocer a personas cercanas o compañeros.

  • El horario debe de ser personal. Para que el rendimiento sea mayor. Dicho horario debe adecuarse a las características personales, es decir, cada uno tiene que ser capaz de concretar en qué momentos del día rinde más y mejor: levantándose temprano por la mañana, por la tarde, trasnochando, etc.

  • En el horario deben señalarse todas las actividades. En dicha planificación debe caber tanto las actividades de estudio como las de ocio o descanso. Los períodos de tiempo seguido de estudio no deben ser muy amplios, ya que intervendrá el factor fatiga disminuyendo el aprovechamiento del tiempo.

  • Establecer prioridades. En cada una de las múltiples actividades a realizar para poder discernir entre lo importante y urgente, pudiendo complementar los objetivos a corto, medio y largo plazo.


Entonces, ¿de qué depende el éxito en el nivel superior?


De cómo trabajas la información


De la predisposición e interés que tengas

Necesitas poner en marcha estos procesos:

-De atención, de comprensión, elaboración, recuperación de información.

-Técnicas de exploración, resumen, esquema, subrayado, síntesis, mapa conceptual, etc.

- Contextos que implican interactuar con distintas situaciones y personas (exámenes, clases, etc.)




Pensar sobre actitudes, motivos, habilidades:

¿Qué aspiraciones tengo?

¿Soy constante?

¿Me esfuerzo lo suficiente?

¿Cómo me relaciono con los demás?

¿Cómo interpreto mis éxitos y mis fracasos?

¿Qué sensaciones me provoca el estudio?





PREPARARSE PARA RENDIR EXAMENES

El estudiante debe afrontar cualquier examen con un nivel de preparación óptimo. Esto no se consigue con una gran "sentada" el día anterior hasta altas horas de la noche sino que exige un trabajo diario, de asimilación gradual, de repasos sucesivos.

Una buena preparación contribuye a aumentar nuestra confianza, lo que ayuda a calmar los nervios y a mejorar el rendimiento durante el examen.

Sucede con frecuencia que los alumnos preparan una parte importante del temario (hasta un 70/80 %) y dejan el resto sin estudiar, confiando en que no caiga ninguna pregunta de estos temas. Se realiza un esfuerzo significativo pero por no rematarlo uno se arriesga a suspender el examen.


Reglas generales a tener en cuenta:

1) Es fundamental ser realistas y no ponernos objetivos por encima de nuestras posibilidades.

2) Planificar con cierta minuciosidad el trabajo a realizar, jerarquizando dicho trabajo, es decir primero empezar con aquellas asignaturas que te resultaron más dificultosas, porque seguramente eso te demandara más tiempo que aquellas que consideraste con un grado de dificultad menor. Esto lo sabrás de acuerdo al rendimiento que obtuviste en cada una de ellas.

3) Preparar el material necesario y tenerlo ordenado.

4) Fraccionar las tareas con periodos de descanso.

5) Buscar un lugar adecuado para el estudio.

6) Tener una alimentación equilibrada: los estudiantes invierten mucha energía en sus largas horas de estudio. Por eso la alimentación, sobre todo durante los períodos de exámenes, es primordial. Si no te alimentas como es debido nuestro cuerpo se resiente y nuestra mente baja sus niveles de concentración, en síntesis “Mens sana in corpore sano”

7) Nunca estudies de memoria, en forma mecánica y repetitiva (excepto cuando el tipo de contenido lo requiere. Ej. Nombres de provincias), lo ideal es un aprendizaje significativo, donde vos logres comprender el texto, donde tu aprendizaje tenga sentido y se integren en un todo lógico.

8) Si nos involucramos en muchas actividades podemos llegar a no desarrollarlas totalmente. Si queremos tener éxito en el estudio, lo primero es pensar que el estudio es lo principal y que por lo tanto las demás actividades deberemos supeditarlas a él.

9) Planificar los horarios para cada asignatura, esto es fundamental. Vos te preguntaras que cantidad de tiempo, lo importante más que la cantidad es la calidad de tiempo que inviertas. No es lo mismo estar dos horas frente al material de estudio y haber destinado solo un 25% del tiempo debido a distracciones, mala organización del material, a tener calidad de tiempo en el aprendizaje del material de estudio.

Una de las cuestiones que más se plantean a la hora de diseñar ese horario es:

¿Cuál es la mejor hora para estudiar? No es posible dar una respuesta general para todos y por lo tanto cada uno debe determinar en qué momentos el rendimiento es más efectivo, pero de cualquier forma es imprescindible estudiar todos los días durante las mismas horas, es una forma de generar un hábito.


A continuación se dan algunas indicaciones de cara al examen:

Preparar el día anterior todo el material necesario: 2 bolígrafos (uno de repuesto), lápiz, goma, sacapuntas, calculadora, etc.

Llegar al lugar del examen con tiempo suficiente, sin prisas, y no de forma atropellada (incrementa el nerviosismo).

En los momentos previos al examen mantenerse tranquilo y sereno, sin participar en las típicas conversaciones ("dicen que va a caer tal pregunta", "tal anexo es muy importante", etc.) que lo único que generan es mayor intranquilidad.

Cuando comienza la prueba lo primero que se debe hacer es leer atentamente todas las preguntas y prestar atención a las instrucciones del profesor. En caso de dudas hay que preguntarlas inmediatamente al profesor. Hay que tener todo claro antes de comenzar a contestar.

Es preferible empezar a responder por aquellas preguntas que se dominan; al dejarlas resueltas contribuirá a aumentar nuestra confianza. Se continuará por aquellas otras que se dominan algo menos y se dejarán para el final las que resulten más complicadas.

En las respuestas conviene ser precisos, destacando las ideas principales y dando los detalles necesarios: hay que demostrar que se domina la materia. No se debe divagar, decir obviedades, dar información de escaso interés.

Hay que evitar dejar alguna pregunta en blanco (para muchos profesores es motivo suficiente para suspender). Siempre se podrá contestar algo a partir de datos generales del tema o se podrá relacionar con otros epígrafes que se conocen. Si aun así no se sabe qué decir no habrá más remedio que dejarla sin contestar.

Lo que no se debe hacer es inventar una respuesta "a ver si cuela" (no es serio).

Al examen hay que llevar un reloj para controlar el tiempo.

Hay que distribuir el tiempo entre el número de preguntas para ver cuánto se puede dedicar a cada una. Si en alguna de ellas uno se atasca es mejor desistir y pasar a la siguiente; si al final sobra tiempo se podrá volver sobre ella.

Si al final falta tiempo para desarrollar correctamente alguna pregunta, conviene al menos señalar los puntos principales.

Los últimos 5-10 minutos hay que reservarlos para repasar el examen antes de entregarlo (completar algo, corregir algún dato erróneo o alguna falta de ortografía, etc.).

No se pueden cometer faltas de ortografía. Si se duda de cómo se escribe una palabra es preferible utilizar algún sinónimo.

Si es un examen que puede durar varias es conveniente llevar algunos caramelos (su aporte de glucosa ayuda a combatir el cansancio).

En los exámenes además del fondo es fundamental una buena presentación: proyecta una imagen de organización y seriedad, mientras que una mala presentación transmite sensación de caos e improvisación.

Una letra clara, fácil de leer, predispone favorablemente al profesor. La mala caligrafía produce el efecto contrario; el profesor, con montones de exámenes por corregir, no va a perder el tiempo tratando de descifrar una letra ilegible.

Establecer márgenes verticales y horizontales amplios. Utilizar el punto y aparte, evitando párrafos excesivamente largos.

Los párrafos cortos facilitan la lectura y permiten destacar mejor las ideas.



Evitar tachones: es conveniente antes de comenzar a escribir pararse a pensar cómo se va a enfocar la pegunta, como se va a estructurar la respuesta.

Por último, recordar que hay que tratar de perderle el miedo a los exámenes (no se acaba el mundo por suspender uno).

Si se preparan con rigor lo normal será aprobarlos y si se suspende alguno habrá nuevas oportunidades. El esfuerzo planificado es garantía de éxito por difícil que pueda ser la materia.
EXAMENES ORALES
El examen oral presenta un nivel de dificultad mayor que el examen escrito.

En el examen escrito el alumno dispone de todo el tiempo del examen para organizar sus respuestas; puede comenzar contestando aquellas que mejor sabe, y utilizar el resto del tiempo para reflexionar y tratar de desarrollar aquellas otras que le resulten más difíciles.

En el examen oral no dispone de este tiempo de reflexión; el profesor pregunta y hay que contestarle inmediatamente.

La presión anterior, unida al hecho de estar en presencia del profesor, puede aumentar considerable la tensión nerviosa dificultando la exposición.

Como contrapartida, el examen oral también presenta ventajas. Supone una oportunidad de lucimiento ante el profesor, de demostrarle cómo se domina su asignatura.

En un examen oral se pueden desarrollar las preguntas con mayor profundidad que en un examen escrito (no es lo mismo hablar que escribir): se podrá ahondar en los detalles, relacionar la pregunta con otros puntos del temario, exponer una opinión personal al respecto.



El estudiante debe tratar de desmitificar el examen oral como un momento temido y verlo más como una gran oportunidad.

En definitiva, el examen oral favorece al estudiante que prepara bien la asignatura y perjudica al que no se la toma en serio.



La mayor dificultad del examen oral, y la oportunidad que representa, obliga al estudiante a una preparación más concienzuda. La asignatura tiene que estar perfectamente dominada.

El examen oral exige rapidez mental, contestar sin vacilación, y esto sólo se consigue con un conocimiento profundo de la materia.



A veces los exámenes orales no consisten en una(s) pegunta(s) cerrada(s), sino en un diálogo que el profesor establece con el alumno para conocer su nivel de conocimiento.

El alumno tiene que ser capaz de desarrollar con sus propias palabras los distintos puntos del temario.

Su aprendizaje no se puede basar (ahora menos que nunca) en una memorización mecánica.

Con un conocimiento sólido de la asignatura el estudiante difícilmente se quedará en blanco: si desconoce alguna pregunta al menos podrá relacionarla con otras partes del temario, contestar con algunas ideas generales.

Además, una excelente preparación contribuirá en gran medida a rebajar la tensión nerviosa lo que redundará en una mejor exposición.

Como puntos adicionales señalar que en un examen oral hay que cuidar la apariencia: afeitado, peinado, vestido más formal que un día normal, zapatos limpios, etc.

Se trata de transmitir una imagen de seriedad y de respeto hacia el profesor o tribunal.

Hay que evitar dar una imagen de persona despreocupada ya que de forma inconsciente el profesor la podría asociar con el modo de preparar su asignatura.

PREPARACION DE LOS EXAMENES.

La preparación de los exámenes no se limita a los días previos sino que comienza el primer día de curso y hay que irla realizando de manera continuada durante todo el curso.

Dejar la preparación para los últimos días es tener muchas probabilidades de fracasar.

Ya se ha comentado que el estudiante debe fijarse un ritmo de estudio (su "velocidad de crucero") que comenzará a poner en práctica el primer día de curso.

Lógicamente cuando se acerquen los exámenes tendrá que intensificar este ritmo.

Si durante el curso basta con dedicar diariamente 2 / 3 horas al estudio (en algunas carreras más), en las fechas previas a los exámenes habrá que encerrarse "literalmente" en casa y dedicarse de lleno.

Si durante el curso es suficiente los fines de semana dedicar una mínima parte al estudio, ahora el sábado y el domingo serán días exclusivamente de estudio.

El haber llevado una buena planificación durante el curso permite llegar a los exámenes sin agobios, con una buena preparación, con los conocimientos asimilados.

Esto permite que, aunque en estas fechas haya que intensificar el ritmo de estudio, se pueda (y se deba) respetar el descanso.

El estudiante podrá mantener sus horas de sueño, algo que es esencial para estar en plena forma y rendir al máximo en los exámenes.

Una planificación acertada permitirá que en tiempos de exámenes el estudiante se pueda centrar en repasar, en afianzar los conocimientos ya aprendidos, y no en tratar a última hora, de prisa y corriendo, de estudiar aquello que no se hizo en su momento.

En fechas de exámenes el estudiante debe dar al menos 2 repasos a la asignatura.

El penúltimo repaso llevará algunos días, dependiendo de la dificultad de la materia, mientras que el último repaso se debe realizar en los dos días anteriores al examen.

¿Cómo se planifican estos dos últimos repasos?

Veamos un ejemplo: si entre un examen y el siguiente hay 7 días por medio, este será el tiempo disponible para los dos últimos repasos. Si al último repaso hay que dedicarle 2 días, se dispondrá de 5 días para el penúltimo repaso, por lo que el estudiante deberá cada día revisar al menos un 20 por ciento de la materia que entra en el examen.

Lo primero que se deberá hacer cada día es revisar rápidamente lo que vio el día anterior, con vistas a ir consolidando los conocimientos. Si un día puede avanzar más de lo establecido mejor (más desahogado estará al final), lo que no se puede es incumplir el objetivo diario.

Estos plazos sólo se podrán cumplir si durante el curso se ha llevado la asignatura al día; si no ha sido así resultará materialmente imposible.

En su planificación a comienzos de curso el estudiante debe estimar de cuantos días dispondrá antes de cada examen y en función de ellos llevar las asignaturas convenientemente preparadas.

En los días previos al examen el estudiante debe hacer un esfuerzo por combatir la ansiedad.

Un buen método es despreocuparse por el posible resultado de la prueba y en cambio sí preocuparse por hacer todo lo posible.

Debe tratar de pensar en positivo: he trabajado, me he esforzado, he preparado el examen con rigor, probablemente apruebe y en caso de que no sea así, siempre tendré otra oportunidad.



Si el estudiante detecta que le "ha pillado el toro" es preferible que el tiempo disponible (respetando los descansos) lo distribuya de forma que pueda revisar toda la materia que le queda, aunque sea superficialmente, antes que estudiar muy bien una parte y no ver nada del resto.

De esta forma siempre tendrá la posibilidad de contestar algo de cualquier pregunta, evitando tener que dejar alguna pregunta totalmente en blanco, lo que para muchos profesores supone directamente un suspenso.



El día anterior al examen hay que preparar todo el material que se va a necesitar: un par de bolígrafos (uno de ellos de repuesto), lápices, goma, sacapuntas, calculadora, juego de reglas y compás, etc.

Hay que evitar sorpresas de última hora (la calculadora no funciona, el bolígrafo se ha terminado en mitad de la prueba, etc.) que aumenten el nerviosismo.



En la noche previa al examen es fundamental descansar. No se debe "robar" ni una sola hora al sueño ya que el cansancio puede ser un enemigo terrible durante el examen.

Aunque el estudiante pueda pensar que con un par de horas más aumentan sus probabilidades de aprobado, el efecto es justamente el contrario: una hora menos de sueño conlleva ir menos fresco, con la cabeza cargada, lo que dificultará nuestro rendimiento.

Es conveniente la noche previa y la misma mañana del examen realizar ejercicios de relajación.

El día del examen no se debe repasar nada, como mucho mirar por encima las fichas resúmenes con los esquemas de las distintas lecciones.

Ese día se debe llevar un ritmo relajado: levantarse temprano, tomar tranquilamente un buen desayuno, ir con tiempo al examen, sin prisas, etc.



Si el examen es por la tarde hay que cuidar la comida, que sea suficiente pero no excesiva; por supuesto nada de alcohol. También hay que cuidar el consumo de café: tomar lo necesario para ir despejado, pero sin abusar.

PAUTAS DE PRESENTACIÓN DE TRABAJOS ESCRITOS



INFORME:

Consiste en una redacción escrita en tercera persona (se observa, se considera) en lenguaje informativo que comunica algo ocurrido con la mayor objetividad y en los detalles considerados relevantes pero sintéticamente expresados.

Es una de las formas en la que se muestran los resultados obtenidos de una investigación de cualquier tipo, en un grupo de trabajo de campo, una actividad cultural, etc.

El informe tiene la siguiente estructura:



1. Carátula: se indica nombre del establecimiento, carrera, cátedra, curso, nombre del alumno participante, título completo, nombre del docente orientador de la actividad y año en que se realizó.

2. Introducción: planteo y consideración de la situación en la que se desarrolló el trabajo. Pueden incluirse agradecimientos y colaboraciones especiales.

3. Desarrollo: cuerpo principal del trabajo. Se suele dividir en capítulos y puede incluir esquemas, diagramas y dibujos.

4. Conclusión: puede plantearse en forma de resumen o síntesis; así también consideraciones, recomendaciones, etc.

5. Bibliografía: los autores se registran en orden alfabético y se consigan de la siguiente manera:

Apellido del autor: con letra mayúscula de imprenta, separado el nombre (en letra minúscula). Ej.: PEREZ de ZAPATA, Nélida. Título de la obra. Editorial. Lugar de edición. Fecha de edición. Número de páginas de la obra
De acuerdo a la función que cumplen, pueden ser:

  • Informe Descriptivo: se limita a describir hechos o narrar sucesos o procesos sin comentarios, interpretaciones o juicios valorativos.

  • Informe Interpretativo: Además de exponer los hechos o situaciones, contiene una explicación hipotética de los mismos, una interpretación o una valoración de lo ocurrido.


MONOGRAFÍA:

¿Qué es una monografía?

El trabajo monográfico es un trabajo escrito, dedicado a un asunto muy restringido y bien delimitado, con nivel de investigación rigurosa. No se trata de una copia, sino de una elaboración personal, resultante de una búsqueda metódicamente sistematizada de información.

Pasos para realizar una monografía:

1. Elección del tema

2. Búsqueda de información, primeras lecturas exploratorias y consulta a personas expertas en la materia

3. Plan operativo: consiste en definir concretamente las tareas por realizar, planificar el trabajo, controlar el desarrollo, plantear las dificultades, etc.

4. Realización de las tareas previstas y redacción del primer borrador.

5. Evaluación intermedia: a partir de una relectura detallada, se pueden hacer los ajustes necesarios. También, se puede consultar nuevamente a las personas idóneas (frecuentemente hay un tutor o director de tesis que orienta el trabajo). Si es necesario, modificar la planificación inicial.

6. Plan de redacción definitivo: para exponer el trabajo, se ajustan los títulos, párrafos, cantidad de páginas, gráficos, etc.
Algunas consideraciones a tener en cuenta al elaborar una monografía

Los temas pueden ser numerosos y diversos; en caso de ser asignados por el profesor, sólo habrá que reflexionar sobre cómo presentarlos y no alejarse del asunto por tratar.

Es conveniente preguntarse antes de la elección definitiva del tema:


  • ¿Es posible desarrollarlo en el tiempo y con la bibliografía disponible?

  • ¿No es demasiado amplio, abarcativo, vago o impreciso?

  • ¿Existe algún libro o artículo de lectura imprescindible?

  • ¿Por dónde empezar?

  • El tema que deseo tratar, ¿es posible?

En el momento de la elección del tema, se debe considerar, además, la situación particular del autor—monografía—investigador, reconocer las propias limitaciones, los intereses personales, la disponibilidad de tiempo, la posibilidad de consulta de documentos o libros, el manejo de idiomas para el acceso a determinado material, etc.



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