Cuentos populares de chinchilla



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LOS CATÁLOGOS TIPOLÓGICOS DE LA PENÍNSULA IBÉRICA23

  1. Catálogo Tipológico del Cuento Folklórico Español


La obra más importante de catalogación de los cuentos folklóricos españoles fue abordada por Julio Camarena Laucirica y Maxime Chevalier en su Catálogo Tipológico del Cuento Folklórico Español. La obra consta de cuatro volúmenes: I. Cuentos maravillosos (1995), II. Cuentos de animales (1997), III. Cuentos religiosos (2003), y IV. Cuentos-novela (2003). Su proyecto consistía en reunir, catalogar, tipificar y ubicar dentro de la red de difusión mundial el corpus de cuentos recogidos en España desde que se iniciaron las encuestas concebidas con criterio científico en la segunda década del siglo XIX. Su objetivo, pues, era “establecer un inventario razonado de todos los argumentos cuentísticos de cuya presencia en la tradición oral española tenemos constancia” (Camarena-Chevalier, Cuentos religiosos, 2003: 11).

Los relatos se ordenan de acuerdo con la tipificación de Anti Aame, revisada por Stith Thompson en The Types of the Folk-Tale (1928, 2ª revisión 1961)24. De hecho, el motivo que movió a los autores a emprender este trabajo fue que la mayoría de las numerosas colecciones de cuentos publicadas hasta el momento solían clasificar su contenido de manera personal, lo que no facilitaba el trabajo comparativo de los investigadores. Por tanto, esta obra surgió como un instrumento necesario tanto para el investigador de la tradición oral española como para el trabajo ordenado de futuros recopiladores25.



La presentación general del material sigue los mismos criterios en los cuatro volúmenes: bajo el número-índice aparece la traducción en español del título del tipo según el catálogo de Aarne-Thompson y el título específico de la versión escogida como ejemplo hispánico del tipo. A continuación, se reproduce el texto íntegro y original de dicha versión (con indicación de su procedencia)26, acompañado de una traducción en castellano si se trata de una versión vasca27. Al final, figura el aparato crítico, es decir, la bibliografía de todas las versiones hispánicas del tipo: la relación de las versiones orales recogidas en las grandes áreas lingüísticas del territorio español (castellano, catalán, gallego y vascuence); versiones sefardíes28; correlación con los índices hispanoamericanos de Hansen (1957) y Robe (1973); versiones portuguesas y, por último, versiones literarias29 del ámbito español.

Cuando se introduce un nuevo cuento-tipo, el texto va seguido de una caracterización, que consiste en resumir las secuencias que lo integran y dar cuenta de sus variedades en la tradición oral. Estos tipos y subtipos nuevos se distinguen, en el cuerpo del Catálogo como en el índice final, por los corchetes que encuadran el número-índice y el título.

Por último, este Catálogo tipológico presenta como complementos una amplia sección dedicada a la Bibliografía, dividida en tres apartados con las referencias a catálogos generales o parciales, a colecciones de cuentos y obras con etnotextos, y a las obras literarias citadas. Solo en el tomo primero y en el último figura un cuarto apartado donde se recogen los estudios citados. Se cierra cada volumen con un índice de concordancias de cada tipo documentado en España con el número correspondiente en el catálogo de Aame y Thompson.


El primer volumen del Catálogo tipológico de Camarena-Chevalier se publicó en 1995. Incluye 166 tipos de cuentos maravillosos30 españoles, de los cuales 21 son nuevos. Los autores excluyen los textos que no responden a una estricta definición: obra en prosa, que narra acciones tenidas por ficticias (a diferencia de la leyenda), y que vive en la tradición oral, variando continuamente (Camarena-Chevalier, 1995: 9).

El segundo volumen se dedica a los cuentos de animales y se corresponde con los primeros 299 tipos de la clasificación internacional de Aarne-Thompson. Se publicó en 1997 y consta de 198 tipos, de los cuales 38 son nuevos y han exigido una formulación original, completándose así algunos de los huecos del índice de Aarne-Thompson. Julio Camarena y Maxime Chevalier consideran que el grupo de “cuentos de animales” se caracteriza por que “en él se atribuyen a estos unos comportamientos que son patrimonio exclusivo del género humano” (1997: 7)31.

El tercer volumen fue publicado en 2003 y se ocupa de la catalogación de los cuentos religiosos. Contiene 127 tipos, 49 son propuestas ex-novo realizadas a la luz de las colecciones de cuentos españolas conocidas. Los autores tienen constancia de la existencia de al menos dos versiones de cada una de ellas, lo que hace improbable que sean producto de la creatividad de un narrador aislado (Camarena-Chevalier, 2003a: 17). En la confección del catálogo, los autores optaron por dejar de lado las consideraciones acerca de la percepción subjetiva que los informantes pudieran tener de los relatos para atenerse al relato en sí32. En este sentido, tuvieron en consideración los cuentos tipificados como religiosos en el catálogo de Aarne-Thompson, desde el número-índice 750 al 849*. Y algunos más, siempre que tuvieran constancia de al menos dos versiones orales.

El cuarto volumen apareció también en 2003 y está dedicado a los cuentos-novela, caracterizados por su heterogeneidad compositiva y la diversidad de sus funciones y morfología: unos son cuentos de héroe, otros son relatos románticos y otros son meramente sapienciales. En total, presenta 139 tipos, de los cuales 37 son de nueva creación (Camarena-Chevalier, 2003b: 13).



En definitiva, el Catálogo tipológico del cuento folklórico español constituye una obra de referencia por la riqueza del material folklórico que acumula, por la catalogación de versiones, la concordancia con otros catálogos, la caracterización de nuevos tipos, y la ejemplificación y razonamiento de sus argumentos.
      1. El Catálogo tipológico de cuentos folklóricos aragoneses


En 1996 se publica el Catálogo tipológico de cuentos folklóricos aragoneses, elaborado por Carlos González Sanz, una obra cuya aparición se justificaba en aquel momento por su carácter instrumental y por el deseo de difundir una catalogación y un método de trabajo escasamente conocidos en Aragón por aquellos años (González Sanz, 2010: 7-8). En efecto, gracias a este catálogo, se desveló la existencia de una considerable cantidad de encuestas, muchas de ellas en archivos sonoros, inéditas o aparecidas en publicaciones de difícil acceso, que mostraron la riqueza y diversidad tradicional de la comunidad de Aragón.
        1. Objetivos del catálogo aragonés


Aunque en realidad el objetivo fundamental de este Catálogo tipológico era dar a conocer a los investigadores aragoneses33 el método de clasificación del índice de tipos de Aarne-Thompson34 y catalogar los relatos recogidos hasta entonces, los cuales, por la difusión restringida que habían tenido, no habían podido ser incluidos en el catálogo de Camarena- Chevalier (1995), Carlos González Sanz señala tres usos que los investigadores del cuento folklórico en Aragón pueden dar a este catálogo. En primer lugar, se trata de un repertorio bibliográfico que ayudará a salvar la gran dispersión de los trabajos y artículos sobre el cuento publicados hasta ese momento. En segundo lugar, pretende dar a conocer un método de clasificación que puede y debe aplicarse en los repertorios que vayan haciéndose en un futuro, para facilitar así su comparación con las recopilaciones de cuentos de otros lugares del mundo35. En último lugar, se puede usar como cuaderno de campo para orientar las encuestas sobre esta materia (González Sanz, 1996a: 12-13).
        1. Características del catálogo


Para la elaboración del Catálogo tipológico de cuentos folklóricos aragoneses, el autor partió del cotejo de toda aquella bibliografía donde figurase impresa, o simplemente referida, alguna versión o variante de un cuento folklórico recopilado en Aragón. Por comparación con el índice de Aarne-Thompson (1964) y, en su caso, con los de Boggs (1930), Pujol (1982) o Camarena-Chevalier (1995), fue asignando un lugar en la clasificación a cada relato localizado. Cuando tenía la certeza de que se producía una incongruencia en Aarne-Thompson o no se adecuaba la versión a la clasificación de dicho índice, optó por proponer un nuevo subtipo añadiendo una letra al número del tipo de Aarne-Thompson que resultaba más cercano e indicando el tipo propuesto entre corchetes. En otras ocasiones, cuando tenía la certeza de que determinado relato era claramente un cuento folklórico36, lo catalogaba como nuevo tipo indicándolo también con corchetes. Otro aspecto que destaca el autor es que solo aparecen catalogados los géneros que entran en el índice de Aarne-Thompson37, es decir, el cuento (de animales, maravilloso o de magia, religioso y novelesco), las anécdotas humorísticas, chistes y chascarrillos y los relatos acumulativos seriados. Por otra parte, señala que realizó algunas propuestas a partir de una o dos únicas versiones conocidas38. (González Sanz, 1996a: 28-30).

En cuanto a las fuentes bibliográficas usadas, trató de indicar el valor que cada una de ellas tenía para el investigador del folklore. Para ello, en una bibliografía previa, señala con una breve crítica el tipo de relatos que contiene la fuente y la metodología seguida para recogerlos o crearlos. A cada fuente le asigna una abreviatura con la que luego aparecen reflejadas en el catálogo las versiones que contiene, cada una en su tipo correspondiente, señalándose el número de orden del relato o las páginas en que se encuentra o bien, excepcionalmente, en obras en prensa o inéditas, su título. En cada caso la referencia puede aparecer tras uno de los siguientes epígrafes:



  • Vv. orales: para las versiones que son claramente recreaciones literarias de relatos de una fuente oral o para aquellas que al menos aparecen referidas en estudios sobre tradición oral o etnología.

  • Vv. literarias39: aquellas que son claramente recreaciones literarias de relatos de fuente oral, tanto en los costumbristas como, más recientemente, en obras destinadas a lectores infantiles o trabajos de carácter divulgativo.

  • Arquetipos: aquellos relatos construidos según el procedimiento puesto de moda por Antonio Rodríguez Almodóvar a través de sus Cuentos al amor de la lumbre o aquellos que son reconstrucciones de un relato oral a partir de sus variantes o de diversas versiones fragmentarias (González Sanz, 1996a: 31).
        1. Revisión del Catálogo tipológico de cuentos folklóricos aragoneses: correcciones y ampliación


Tras la publicación del catálogo en 1996, Carlos González Sanz siguió con el proyecto de catalogación del cuento folklórico, incorporando los resultados de las últimas campañas de investigación, lo que lo obligó enseguida a ampliar y, aprovechando la oportunidad, corregir la primera versión del catálogo a través de un extenso artículo publicado en la revista Temas de Antropología Aragonesa. Con esta revisión pretendía continuar con la labor de catalogación, manteniendo el proyecto abierto para ir incorporando los resultados de futuras investigaciones; sin embargo, en 1988, por razones personales y laborales tuvo que aparcar de manera casi definitiva sus investigaciones (González Sanz, 2010: 8).

El objetivo en esta ocasión no era tanto catalogar de forma exhaustiva como constatar al menos la presencia, en los repertorios principales, de una serie de relatos que antes no habían encontrado en Aragón, con el fin último de que el Catálogo siguiese teniendo su validez como herramienta de trabajo (González Sanz, 1998: 8).

Entre las correcciones realizadas, cabe destacar el intento de uniformar los títulos otorgados a los distintos tipos y subtipos40, así como reducir el número de propuestas de nuevos tipos a los casos más claros, catalogando los relatos clasificados en propuestas ahora suprimidas, como variantes de tipos ya aceptados por las clasificaciones de Aarne-Thompson o de Camarena-Chevalier. Por último, también se subsanaron algunos errores manifiestos de la primera versión del catálogo, relativas unas veces a clasificaciones mal establecidas y otras a erratas involuntarias, algunas en las referencias bibliográficas (González Sanz, 1998: 8).

En cuanto a la ampliación, se recogieron los frutos de algunas investigaciones recientes, unas ya publicadas, otras en prensa o incluso consultadas por gentileza de los autores. Además, como ya se hizo en la versión precedente, se incluyó un comentario detallado del alcance y estado de cada una de las nuevas fuentes consultadas (González Sanz, 1998: 9).


      1. Catalogue of Portuguese Folktales


El Index of Portuguese Folktales (2006) es el resultado de un proyecto de ocho años llevado a cabo por el Centro de Estudos Ataíde Oliveira (CEAO)41 en la Universidad de Algarve.

La idea de un índice de cuentos folklóricos portugueses escrito en inglés surgió para incluir Portugal en el mapa europeo de los cuentos folklóricos. Este objetivo se cumplió con la inclusión de los cuentos de este país en el catálogo ATU pero, al mismo tiempo, el índice portugués está actualizado de acuerdo con ese mismo catálogo42. Así pues, ahora los cuentos folklóricos portugueses pueden ser visibles fuera de Portugal y estudiados como una pieza del puzle europeo.


        1. Contenido del Index of Portuguese Folktales


El Index of Portuguese Folktales consiste en un catálogo clasificado de todos los cuentos folklóricos existentes en el Archive of Portuguese Folktales (APFT), que contenía alrededor de 7.000 entradas en el momento de la publicación de la obra. El APFT se está desarrollando desde 1997 en el Centro de Estudos Ataíde Oliveira (CEAO) en la Universidad de Algarve. Existe en dos soportes, físico y digital, e incluye los cuentos folklóricos portugueses que aparecen en colecciones publicadas, en publicaciones periódicas y en trabajos de campo no publicados (Cardigos, 2006: 15).

El material publicado recoge las mayores colecciones portuguesas: Adolfo Coelho (1879), Teófilo Braga (1883), Ataíde Oliveira (1900, 1905), Consiglieri Pedroso (1910). Tras un vacío de 50 años, la edición póstuma de la colección de José Leite de Vasconcellos (1858-1941) a cargo de Paulo y Alda Soromenho43 (1963, 1966).

Además de esas colecciones principales, muchos cuentos folklóricos se encontraron en tres importantes diarios: uno de filología –Revista Lusitana (1887-1943)- y dos de folkloristas: A Tradição (1899-1904) y Revista do Minho (1885-1914).

En cuanto a las colecciones más recientes, figuran algunas que han aparecido ya clasificadas según Aarne-Thompson, como (Parafita 2001, 2002); Custódio / Galhoz (1996, 1997) y Custódio et al. (2004). En 2003 y 2004 se incluyó en el archivo y en el índice una cantidad muy sustancial de grabaciones de audio en formato digital, disponibles solo para bibliotecas (Fontinha 1999-2000 y 2004, en conjunto, más de 400 cuentos folklóricos antes de editarse). Estos fueron transcritos para el Archive of Portuguese Folktales y los más significativos fueron incluidos en este índice.

Isabel Cardigos (2006: 15-16) encuentra difícil establecer una clara línea divisoria entre grabaciones folklóricas y edulcoraciones escritas de la misma. Como regla general, incluye los textos que aparecen en las principales colecciones portuguesas, con la excepción de aquellas que eran obvias adaptaciones de los hermanos Grimm o de Perrault44.

Entre las versiones literarias figuran textos encontrados en fuentes escritas en portugués antiguo, cuando se les puede atribuir un número de ATU. Estos textos están incluidos en: nobiliarios del siglo XIV (Livros de Linhagens); un libro religioso de exempla manuscrito del siglo XV (Orto do Esposo); un manuscrito de fábulas del siglo XV (Fabulario Portuguez); la recopilación de cuentos del siglo XVI de G. F. Trancoso (Contos e Histórias de Proveito e Exemplo); y los tipos de cuentos folklóricos encontrados en obras del dramaturgo del siglo XVI Gil Vicente45. Excepto los tipos de texto que ya aparecen en el catálogo internacional, todo el material legendario fue excluido de este catálogo, dejando aparte, por ejemplo, la rica sabiduría popular sobre mujeres moras encantadas, tan abundantes en Portugal.

Entre las fuentes de material sin publicar destacan: la colección de Manuel da Costa Fontes (Universidad de Kent, EEUU), que constituye el resultado del trabajo de campo entre emigrantes portugueses en Nueva Inglaterra, California y Toronto; y parte de las grabaciones llevadas a cabo en las Azores por Joanne B. Purcell en los años 1969-70 (conservado hoy por Samuel G. Armistead, Universidad de California, Davis, EEUU). El material sin publicar también incluye recopilaciones realizadas por alumnos de Literatura Oral de la Universidad de Algarve entre 1995 y 2005. Por otra parte, también se ha consultado el ‘Inquérito Linguístico Boléo’ (ILB) de la Facultad de Artes de la Universidad de Coimbra. Parte de los cuentos folklóricos incluidos en esta encuesta aparece en Portugiesische Märchen (1993) de H. Meier y D. Woll. De esta espléndida traducción anotada de más de cien cuentos folklóricos portugueses se cita parte del material no publicado del ILB, así como de otros manuscritos.

        1. Características del Index of Portuguese Folktales


El Index of Portuguese Folktales sigue el catálogo internacional ATU e indica bajo cada tipo de cuento un resumen o análisis del tipo como aparece en el Archive of Portuguese Folktales, seguido de las versiones clasificadas de ese tipo. La línea secuencial en cada parte está dividida y señalada con (a), (b), (c), etc. los motivos alternativos aparecen con una secuencia de dígitos en superíndice pegados a cada letra: (a1), (a2), etc. Las ligeras variantes en cada sección de una secuencia se indican a veces con un asterisco (*) u otro elemento indicado en una particular versión. Los números de los motivos de Thompson se indican entre corchetes.

El resumen del tipo va seguido de una lista de las versiones que figuran en el Archive of Portuguese Folktales. Están identificados con un número de archivo –‘APFT’ más un número de secuencia- seguido de una fuente bibliográfica abreviada –autor más fecha- y, entre paréntesis, el origen geográfico (provincia o archipiélago) o el país donde se llevó a cabo la grabación, en el caso de las versiones que fueron recogidas de emigrantes residentes en el extranjero. En este caso, la región de Portugal donde nacieron se indica también, precedida de la abreviación ‘b’ (= born in). La identificación de cada entrada va seguida del número de páginas del ítem o del número del cuento (precedido por ≠). Otras fuentes bibliográficas para el mismo ítem aparecen al lado entre corchetes.

Las versiones escritas de los siglos XV y XVI aparecen precedidas con la indicación ‘literary version’ al final de la lista de versiones. Los motivos de Stith Thompson se indican entre corchetes.

Además de los números ATU, se mantienen unos 50 números de Aarne-Thompson que ya no figuran en el nuevo catálogo internacional porque habían sido incorporados a otros tipos, pero que resulta significativo distinguir en el índice portugués. Además, aparecen 177 tipos que no se encuentran en otros catálogos, a los que se les dio una clasificación precedida por un asterisco y nombrados ‘Cardigos’46. Hay también 23 tipos de Camarena-Chevalier, 9 de Boggs, 7 de Jason y 5 de Robe.


      1. Rondalles populars valencianes


Rondalles populars valencianes, “que es, por un lado, una antología muy extensa y exhaustiva, y por otro un muy elaborado catálogo y, además, un modelo de rigor metodológico en los comentarios y en las glosas críticas” (Pedrosa, 2007), se publicó en 2007 y constituye una obra perfecta para introducirse en el conocimiento del cuento valenciano47.

El corpus consta de 246 versiones correspondientes a 246 tipos diferentes, 3 de los cuales no tienen todavía entrada en el catálogo ATU. Su distribución por géneros es la siguiente: 39 cuentos de animales, 47 maravillosos, 16 religiosos, 22 cuentos-novela, 8 del gigante estúpido, 96 chistes y anécdotas, 15 cuentos formulísticos y 3 que se agrupan bajo la categoría de otros cuentos. De las 246 versiones incluidas en la obra, 205 ya habían sido publicadas, aunque a veces en libros de difícil acceso o de escasa distribución. El resto de las versiones eran inéditas. La mayor parte de estos cuentos (222 vv.) son en valenciano, pero se han incluido también 24 versiones en castellano (un 10% del total), una proporción que Beltrán piensa que “podría corresponder […] a la realidad lingüística del País Valenciano, no a la de ahora, sino a la de hace entre cien y doscientos años” y que en cualquier caso “es la proporción lingüística que nos hemos encontrado tanto en los cuentos ya recogidos como en los inéditos” (2007: 24)48.

Además del corpus de cuentos y de los textos críticos y analíticos que lo complementan, cierra el volumen una bibliografía que contiene las referencias necesarias para poder ampliar los conocimientos adquiridos al haber acabado de leer el libro. Dicha bibliografía se estructura en cinco apartados: colecciones de cuentos folklóricos valencianos, otras colecciones de cuentos peninsulares, catálogos, principales obras literarias citadas y estudios citados.

        1. Objetivos de la obra


El objetivo principal de esta obra era tratar de contribuir al mejor conocimiento del mundo de los cuentos populares valencianos. Asimismo, pretendía poder ayudar al mantenimiento e incremento del prestigio y la popularidad de este género eminentemente oral y, al mismo tiempo, literario y artístico.

Popularizar, divulgar los cuentos folklóricos tiene que ser nuestra primera tarea. Aún así, pienso que la divulgación de nuestra cultura no puede hacerse —ni hacia dentro ni hacia el exterior— repitiendo valoraciones subjetivas y pomposas, alimentando impresiones simples de autosatisfacción, ni defendiendo opiniones apenas maduradas y sacando valoraciones banales. En cambio, una esmerada clasificación de la aparentemente —pero sólo aparentemente— inalcanzable y desordenada materia narrativa del cuento folklórico valenciano, hecha según criterios científicos aceptados académica e internacionalmente por los estudios del folklore y la narrativa oral, podrá confirmarnos las más optimistas sospechas con respecto a la riqueza, variedad y gran vitalidad, entre otros valores y cualidades, de este magnífico legado tradicional.

(Beltrán, 2007: 19-20)

El catálogo se planteó desde un principio como una clasificación tipológica previa a la antología y estudio de los cuentos folklóricos, como una sistematización que el autor consideraba absolutamente necesaria también para cualquier trabajo futuro de tipo comparativo, analítico, metodológico o de difusión. De este modo, podría proponer un principio de integración de los testimonios orales valencianos, tanto de los ya recogidos como de los todavía inéditos, en la clasificación homologada que siguen los folkloristas y estudiosos de la tradición oral de todo el mundo:

ofrecer al exterior ejemplos ordenados y claros de cuentos valencianos permite no solo popularizarlos fuera de nuestra geografía, sino entender mejor la tradición valenciana misma; en el sentido de no verla aislada y excepcional, dentro de un paraíso romántico, idílicamente puro e impermeable a los alrededores, sino dentro de unos contextos sociolingüísticos determinados, y dentro de una “normalidad” cultural y artística universales (Beltrán, 2007: 543)

        1. Características del catálogo


El catálogo localiza y sitúa cada cuento valenciano en el sistema de clasificación internacional de los cuentos folklóricos. En efecto, cada versión está acompañada de unas notas que indican su clasificación en el catálogo ATU.

En cuanto a los criterios de selección, el autor manejó 50 colecciones publicadas (la mayoría en formato de libro, alguna incluida en un artículo o en un libro de contenidos más amplios), escogiendo solo textos que garantizaban una transmisión oral y hasta el presente. Además, todos los cuentos clasificados tenían una procedencia oral confirmable y, por tanto, podían considerarse testigos perfectamente válidos de cuentos tradicionales. Aunque muchos de ellos, condicionados por su función divulgativa o educativa, eran versiones literarias, y no fieles transcripciones de relatos orales49 (Beltrán, 2007: 27).

Las notas del catálogo se estructuran en cuatro apartados: catalogación, versiones orales, versiones literarias y comentarios.

En primer lugar, el apartado de “catalogación” incluye la referencia al catálogo internacional ATU, así como al Índex de Oriol-Pujol (2003) y al Catálogo de Camarena-Chevalier (a uno de los cuatro volúmenes).

El apartado de “versiones orales” incluye, en un primer campo, solo las del área geográfica valenciana (en catalán o en castellano), por orden alfabético de los recopiladores, la versión reproducida (señalada con un asterisco) y las otras versiones valencianas conocidas; en un segundo campo, las del ámbito lingüístico del catalán, si las hay; y, en un tercer campo, las correspondientes a las otras áreas lingüísticas peninsulares, que no figuran en el catálogo de Camarena-Chevalier.

El apartado de “versiones literarias” enumera algunas de las principales, basándose normalmente en aportaciones anteriores de Uther (2004), Camarena-Chevalier (1995, 1997 o 2003), Amores (1997), etc.

En el último apartado, “comentarios”, incluye normalmente –con contadas excepciones- unas breves notas, que justifiquen las razones de las adscripciones más dudosas, o señalen los elementos de originalidad o diferenciadores más destacados de las versiones elegidas.

      1. El Índex of Catalan Folktales


El Index of Catalan Folktales (2008) constituye una segunda edición corregida, revisada y ampliada (un 25% de cuentos más, aproximadamente) del Índex tipològic de la rondalla catalana, elaborado por Carme Oriol y Josep Maria Pujol en 2003. Este Index incluye todas las colecciones de cuentos folklóricos basadas en informantes orales, referidas al dominio de lengua catalana50, publicadas en formato libro entre 1853 y octubre de 200751.

La búsqueda para la elaboración del corpus dio un total de 6.070 entradas (frente a las 4.819 de la edición en catalán). Sin embargo, en este volumen se publica solo la información concerniente a los cuentos incluidos en el índice internacional ATU, con un total de 2.766 entradas. Las 3.304 restantes serán objeto de otra publicación52.


        1. Objetivo del Index of Catalan Folktales


Con la publicación de los dos catálogos de cuentos folklóricos catalanes, el Índex tipològic de la rondalla catalana (2003) y el Index of Catalan Folktales (2008), el objetivo principal de Oriol y Pujol ha sido dar a conocer el patrimonio folklórico catalán para situarlo desde el punto de vista internacional y difundir las aportaciones de los folkloristas del área lingüística del catalán desde 1853 hasta 200753.
        1. Características del Index of Catalan Folktales


Carme Oriol y Josep Maria Pujol (2008: 16-17) hacen constar las características que consideran que lo harán más útil para la labor de los investigadores.

1. Sistemáticamente se hacen constar los números de páginas de cada cuento folklórico en todas las ediciones completas de cada colección, citadas en orden cronológico.

2. También se indica, cuando se tiene constancia de ello54, dónde se hizo la recopilación, incluyendo el nombre de la ciudad y de la comarca. Para terminar, se divide el territorio de habla catalana en 11 grandes áreas55, que son el resultado de sus diferentes vicisitudes históricas y dinámicas socioculturales. Se presentan las entradas en este orden: Cataluña, Franja de Aragón, Cataluña Norte, Andorra, Mallorca, Menorca, Ibiza, Formentera, Valencia, el Carche y Alguer56.

3. Sistemáticamente se señalan las combinaciones de argumentos en cada uno de los cuentos y se incluyen bajo el correspondiente epígrafe del índice.

4. Hay cuentos que estructural y semánticamente se asemejan fuertemente a otro tipo, pero que se alejan de él por sus protagonistas o por otros detalles. Estas versiones se incluyen al final de cada tipo, encabezado por el número del tipo y el título y precedido por la abreviación académica Cf (‘Compárese con’)

5. Sistemáticamente se señalan otras clasificaciones hechas por otros folkloristas cuando estas no coinciden con las del catálogo, para que los usuarios del mismo puedan comprobar y aprovecharse de ellas si lo desean. En estos casos, se introducen entre paréntesis los nuevos tipos propuestos por otros folkloristas que no han sido incluidos en ATU.

6. Siempre que se han detectado, se han indicado los préstamos mutuos entre colecciones –muy raros excepto en el caso de Amades- con el término ‘Based on’ y ‘On the basis of’, que cubre varios tipos de contacto.

7. Por último, en el caso de Alcover se incluyen las referencias tanto a las versiones publicadas re-escritas como a las anotaciones del argumento en los cuadernos del folklorista según la edición de Grimalt57.


      1. El Catálogo tipolóxico do conto galego de tradición oral


En 2010, vio la luz el Catálogo tipolóxico do conto galego de tradición oral. Clasificación, antoloxía e bibliografía, de Camiño Noia Campos. Los cuentos clasificados en dicho catálogo pertenecen al conjunto del área lingüística del gallego, no solo a lo que hoy se denomina comunidad autónoma de Galicia. Así pues, además de los recogidos en el territorio administrativamente gallego, se clasifican cuentos de tres comarcas limítrofes: Las Portillas, El Bierzo y Tierra del Eo-Navia58, pertenecientes a las provincias de Zamora, León y Oviedo, respectivamente, las cuales poseen municipios de habla gallega. En el Catálogo, se recogen también varios cuentos procedentes de un enclave de habla gallega situado en el valle de Jálama (Cáceres), correspondiente a los municipios de San Martín de Trevejo, Eljas y Valverde del Fresno (Noia Campos, 2010: 7).
        1. Objetivos del catálogo


Según Camiño Noia Campos (2010: 10-11), la finalidad de este catálogo es conservar y revalorizar la tradición narrativa gallega, con tres objetivos fundamentales:

  1. Despertar en los depositarios del patrimonio literario de la oralidad el interés por transmitirlo y conservarlo.

  2. Poner a disposición de los investigadores gallegos: antropólogos, folkloristas, filólogos, sociólogos, así como de cualquier persona interesada en los cuentos tradicionales, un material que les pueda servir en sus trabajos de investigación o para su ocio.

  3. Dar a conocer en el ámbito internacional la narrativa oral gallega, para que la tradición folklórica gallega sea valorada o pueda figurar en los repertorios de cuentos universales junto a otras áreas lingüísticas.

La autora desearía que este catálogo sirviera de germen para recuperar lo que aún queda en la oralidad de la vieja narrativa gallega:

Un mundo imaginario creado por la fantasía del pueblo que forma parte de lo que hoy somos, en lo global y en lo local. Un patrimonio que nos remite al mundo rural de nuestros antepasados –que aún nos puede llenar de la sabiduría que encierra-, y que debería llevarnos a compartir sentimientos, afectos y modos de vida comunes. (Noia Campos, 2010: 11).


        1. Características de la obra


La catalogación tipológica propuesta por Camiño Noia Campos, como bien expresa en la “Introducción” (2010: 8-9), se basa en el índice internacional ATU. No obstante, la autora recupera subtipos de la edición anterior de Aarne-Thompson, suprimidos en ATU, en los casos en los que aquellos corresponden mejor a la caracterización del cuento. Para los cuentos que no figuran clasificados en ninguna de las ediciones del índice internacional, Noia Campos echa mano de catálogos regionales con otras propuestas como: Boggs (1930); los cuatro volúmenes de Camarena-Chevalier (1995, 1997 y 2003); Cardigos (2006) y el todavía inédito “Catálogo dos contos tradicionais portugueses” de la misma autora (con las versiones análogas de los países lusófonos); González Sanz (1996, 1998); Haboucha (1992); Hansen (1957); Jason (1965) y Robe (1973). Los números de los subtipos de estos catálogos, así como los de Aarne-Thompson, llevan la indicación del autor o de la autora del catálogo. Por último, señala con la indicación (Noia) todos aquellos cuentos orales de los que existían dos o más versiones y que no aparecían catalogados en ninguno de los índices conocidos59.

Tal como se indica en el título, este libro no es únicamente una clasificación tipológica (cuentos de animales, cuentos de magia o maravillosos, cuentos religiosos, cuentos realistas, cuentos del ogro estúpido, chistes y anécdotas y cuentos de fórmula), sino que también es una antología a la manera del catálogo de Julio Camarena y Maxime Chevalier. Cada tipo (subtipo) va acompañado de una versión del cuento con los datos del informante y de su lugar de procedencia60. De este modo, el lector puede tener un conocimiento profundo de los recopiladores gallegos y del “Archivo Gallego de Narrativa Oral” (AGANO), recopilación de versiones inéditas recogidas en grabaciones y tomadas de antiguas publicaciones archivadas.

Algunos tipos (subtipos) llevan el apartado “Versiones literarias”, con las referencias de las versiones escritas del cuento, desde la Antigüedad oriental y grecolatina a la actualidad61. En el orden de colocación, se ha dado preferencia a las versiones de autores gallegos (si las hay) y a continuación se sitúan las de otras lenguas62.

La mayor parte de los tipos (subtipos) del Catálogo galego llevan dos títulos: uno gallego y, dependiendo del índice del que proceda, otro en inglés o en castellano63. En cambio, llevan un único título gallego los subtipos sacados de catálogos que carecen de título (Boggs, Hansen y Robe).


      1. El Catálogo tipológico del cuento folclórico en Murcia


El último catálogo tipológico de cuentos folklóricos publicado en la península Ibérica ha sido el de Murcia, elaborado por Ángel Hernández Fernández (2013). Se trata de una publicación electrónica que se ha puesto generosamente a disposición de la comunidad científica. El material analizado en el mismo abarca un total de 2.178 versiones repartidas entre 604 tipos folklóricos. Esto sin contar otro millar de textos que no han encontrado acogida en el catálogo porque sus argumentos no se hallan incluidos en los catálogos generales o regionales de cuentos64.

Para la elaboración del catálogo, el autor ha acudido a las fuentes bibliográficas donde aparecen cuentos (artículos de revista, libros de tema misceláneo o antologías específicas de cuentos folklóricos), e incluso ha tenido en cuenta colecciones de cuentos todavía inéditas o en trámite de publicación.


        1. Objetivos del catálogo


El objetivo principal de este catálogo es “dar a conocer la abundancia, riqueza y variedad del cuento folklórico en la región de Murcia así como clasificar aquellos argumentos cuentísticos que se repiten a lo largo del territorio murciano junto con las variantes que de tales argumentos se han localizado” (Hernández Fernández, 2013: 26).

Por otra parte, este catálogo, siguiendo el modelo clásico de ATU, “pretende contribuir al conocimiento del cuento folklórico hispánico dentro de la tradición de los catálogos tipológicos nacionales y regionales que hasta ahora han aparecido” (Hernández Fernández, 2013: 27).


        1. Características del catálogo murciano


En las entradas correspondientes a cada tipo folklórico del catálogo murciano figura la siguiente información:

  1. el número del tipo correspondiente en ATU (o en otro catálogo si no aparece en este);

  2. el título del tipo (en negrita), que muchas veces no es traducción del título en inglés65 sino otro más conveniente para el desarrollo argumental del cuento;

  3. una detallada descripción argumental del tipo, que muestra las peculiaridades que tal tipo presenta en la región de Murcia, y sus variantes;

  4. una enumeración de las versiones registradas del tipo, divididas en versiones orales y literarias. Raras veces se mencionan otras versiones no murcianas: solo cuando se trata de un tipo excepcionalmente poco usual o que aparece en un catálogo regional pero no en ATU;

  5. en algunas ocasiones también se incluye otro apartado referido a las versiones, en valenciano, tomadas del libro de Ester Limorti y Artur Quintana, El Carxe. Recull de literatura popular valenciana de Murcia;

  6. la indicación de la localidad de procedencia de las versiones enumeradas (si se conoce) y la combinación o mezcla (si se producen) con otros tipos.

No se ha reproducido, como en el catálogo de Camarena-Chevalier o en el de Noia Campos, un texto ejemplificador de cada tipo de cuentos. El autor no lo considera necesario, ya que se pueden consultar fácilmente en internet muchas versiones de los cuentos que se citan.
        1. El cuento folklórico de Murcia presente en el Catálogo66


En Murcia se pone de manifiesto en gran medida la desatención y menosprecio absolutos de los intelectuales por el cuento folklórico. Los folkloristas murcianos de la segunda mitad del XIX se interesaron exclusivamente por las manifestaciones en verso de la literatura popular (romances, canciones, coplas…) y olvidaron las narraciones tradicionales67.

En la bibliografía del Índice de Boggs (1930), solo figuran dos autores murcianos: José Martínez Tornel y Pedro Díaz Cassou. Los cuentos folklóricos que este último reelabora en los dos libros citados por Boggs y en sus Tradiciones y costumbres de Murcia. Almanaque folklórico, refranes, canciones y leyendas (donde aparecen seis cuentos tradicionales), suman casi una veintena. No es un número muy alto, pero, como subraya el autor, “se trata de un conjunto significativo si pensamos en la escasez casi absoluta de patrimonio cuentístico murciano por esas fechas” (Hernández Fernández 2013: 37).

La literatura costumbrista murciana de finales del XIX y principios del XX ofrece más relatos populares y en algunas antologías de poesía popular murciana, como el Cancionero popular murciano (1921) de Alberto Sevilla, se encuentran cuentos tradicionales (sobre todo, seriados y formulísticos). Sin embargo, la primera colección específica de cuentos folklóricos reunidos en la región de Murcia se debe a la labor de Carmen Nicolás Marín, profesora de Lengua y Literatura en el instituto de Bachillerato Ortega y Rubio de Mula68.

La década de los 90 resulta más fructífera pues se inicia con el volumen Cultura tradicional de Jumilla. Los cuentos populares, que es una parte de la tesis doctoral que Pascuala Morote Magán dedicó al folklore de esta localidad murciana69. Entre otras publicaciones, ven la luz también los Cuentos murcianos de tradición oral (1993), publicados por la Universidad de Murcia70.

Hernández Fernández rastrea en las fuentes literarias y recoge obras como las de Francisco Sánchez Bautista, Memoria de una Arcadia (La Huerta de Murcia) (1994) y José Martínez Ruiz, De boca a oreja (1999), en las que aparecen cuentos reelaborados literariamente.

Folklore del Noroeste murciano (1996) de Francisco Gómez Ortín, es una recopilación de material folklórico cuyo primer tomo se ocupa de la fraseología popular y de los cuentos. Según el autor, los textos fueron transcritos de forma fiel a como se recogieron, aunque no aclara si los materiales fueron grabados. La zona geográfica recorrida fue la de los municipios de Bullas, Calasparra, Caravaca, Cehegín y Moratalla. En total la colección consta de 32 cuentos.

La antología de Ester Limorti y Artur Quintana titulada El Carxe. Recull de literatura popular valenciana de Murcia reúne 168 cuentos y otras manifestaciones literarias tradicionales, registradas y transcritas de manera adecuada y rigurosa. Los textos, recogidos en los municipios murcianos de Jumilla (principalmente) y Abanilla, están en valenciano71.

En 1999 la Revista Murciana de Antropología publicó un número monográfico que recogía los resultados de las encuestas realizadas por Gregorio García Herrero, Juan Jordán Montes y Anselmo J. Sánchez Ferra en la pedanía de Caprés (Fortuna), en 1991. Incluye 40 cuentos sin clasificar, precedidos de un estudio sobre el marco socio-económico donde fueron transmitidos.

La obra más valiosa de las que aparecen citadas en el catálogo, pero también la más seria y rigurosa en la presentación y estudio de los textos es Camándula (El cuento popular en Torre Pacheco) (2000), de Anselmo Sánchez Ferra72. De este mismo autor es Un tesoro en el desván: los cuentos de mis padres (2009), una obra que incluye 73 cuentos folklóricos que el autor recogió a sus padres, naturales de La Ribera de Molina (municipio de Molina de Segura). Los cuentos están editados con escrupulosidad y rigor, e incluyen completos comentarios y notas comparativas profundas. Hernández Fernández pudo también tener acceso a recopilaciones inéditas de Anselmo Sánchez Ferra.

José Sánchez Conesa recogió material folklórico en el campo de Cartagena, especialmente en el municipio de Fuente Álamo. En sus Historias de El Estrecho de Fuente Álamo (2002) transcribe una veintena de cuentos folklóricos, luego completada con otros tantos presentes en sus Ritos, Leyendas y Tradiciones del Campo de Cartagena (2004).

Por último, cabe destacar las recopilaciones realizadas por el propio autor del catálogo para su tesis doctoral, que incluyen 330 versiones recogidas indirectamente a través de sus alumnos del IES Ortega y Rubio de Mula. Todos estos cuentos fueron publicados en diferentes revistas de folklore, pero el grueso de la antología se encuentra en Las voces de la memoria. Cuentos populares de la Región de Murcia (2009). Además realizó otras recopilaciones en Puente Tocinos, Javalí Nuevo y Las Torres de Cotillas.




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