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ANÁLISIS DEL RECONOCIMIENTO DEL GENOCIDIO ARMENIO COMO UN PROBLEMA DE POLÍTICA INTERNACIONAL. PERIODO: 2006-2012

CRISTINA ISABEL COVELLI GARRIDO

UNIVERSIDAD COLEGIO MAYOR DE NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO

FACULTAD DE RELACIONES INTERNACIONALES

BOGOTÁ D.C, 2013
“Análisis del reconocimiento del genocidio armenio como un problema de Política Internacional. Periodo: 2006-2012”.

Monografía de Grado

Presentado como requisito para optar al título de

Internacionalista

En la Facultad de Relaciones Internacionales

Universidad Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario

Presentado por:

Cristina Isabel Covelli Garrido


Dirigido por:

Enver Torregroza


Semestre I, 2013



A mi papá por enseñarme que nada es imposible, a mi mamá por lo que soy, a mi hermana que es mi motivación y a Oscar que es mi apoyo incondicional.

AGRADECIMIENTOS
En este trabajo están consignados cinco años de aprendizaje académico pero también cinco años de ver el mundo a través de otros lentes, con los que pude analizar este interesante problema que me ayudo a incorporar mi conocimiento teórico a un caso de la actualidad. Agradezco a los profesores de la facultad que desinteresadamente dedicaron su tiempo en este trabajo de investigación. En especial a mi director Enver Torregroza que con su asertividad me guio a través de este camino. A mi familia y amigos que siempre me apoyaron.

CONTENIDO




Pág.

INTRODUCCIÓN

1







1. EL PROBLEMA DEL RECONOCIMIENTO DEL GENOCIDO ARMENIO POR PARTE DE FRANCIA. PROCESO DE RECONOCIMIENTO Y DESARROLLO HASTA EL 2012 Y SU INFLUENCIA EN LA ESFERA EUROPEA.

6

1.1. REACCIÓN EUROPEA AL LLAMADO DE LA IMPORTANCIA DEL RECONOCIMIENTO DEL GENOCIDIO ARMENIO COMO CONDICIÓN PARA QUE TURQUIA ENTRE A LA UNION EUROPEA


14

2. FACTORES QUE LIMITAN Y FORTALECEN EL RECONOCIMIENTO DEL GENOCIDIO ARMENIO EN ESTADOS UNIDOS.


19

3. ANÁLISIS DE LA INFLUENCIA DE FRANCIA Y ESTADOS UNIDOS EN LAS RELACIONES BILATERALES ARMENIA-TURQUIA EN CUANTO AL PROCESO DE RECONOCIMIENTO DEL GENOCIDIO ARMENIO

31

3.1. APROXIMACIÓN A LAS RELACIONES BILATERALES ENTRE ARMENIA Y TURQUIA

32

3.2.PAPEL DE ESTADOS UNIDOS Y FRANCIA EN LA DESESTABILIZACIÓN DE LAS RELACIONES BILATERALES


34

4. CONCLUSIONES
BIBLIOGRAFÍA
ANEXOS

42



LISTA DE ANEXOS
Anexo 1. Tabla. Comercio Francia- Turquía.
Anexo 2. Mapa. Ubicación de Armenia y su frontera en conflicto.
Anexo 3. Mapa. Oleoducto actual por el Mar Caspio y proyección por Armenia.
Anexo 4. Mapa. Tratado de Kars.
Anexo 5. Tabla. Ayuda estadounidense en el Cáucaso Sur.


INTRODUCCIÓN
La Primera Guerra Mundial trajo consigo un millón y medio de muertos de la etnia armenia, minoría que hacía parte del imperio Turco-Otomano. Según Bernard Bruneteau, este episodio ha sido visto por los armenios como “la erradicación programada de la milenaria presencia armenia en la meseta de Anatolia que fue obra de una autoridad estatal y se hizo en nombre de un proyecto ideológico global que estigmatizaba a un grupo: que fue definido de forma religiosa y étnica y fue destruido en cuanto tal”1. El razonamiento de Bruneteau daría paso para describir al episodio armenio como la “segunda ola de genocidio”2.

El concepto de genocidio no se comienza a utilizar en su sentido político actual hasta 19 años después del inicio del episodio armenio. Raphael Lemkin concibió el término en 1944 como respuesta al hecho de que Winston Churchill llamó al holocausto judío como “un crimen sin nombre”. El término “genocidio” se forja, según Bruneteau, “a partir de la palabra griega genos (raza, pueblo) y del sufijo latino cide (matar)”. Sin embargo, añade Bruneteau, “este concepto iba más allá de la eliminación física en masa, consistía, más bien en una multiplicidad de acciones destinadas a destruir las bases de la supervivencia de un grupo en cuanto a grupo”3.

Tras el interés de Lemkin y de otros juristas, en 1948 se crea en la Asamblea General de Naciones Unidas la “Convención para la prevención y la sanción del crimen de genocidio”, donde se establece no solo que este crimen será contemplado por el derecho internacional sino que será prevenido y sancionado. Tales investigaciones serían el punto de partida para iniciar procesos amparados por el derecho internacional que tendrían como fin castigar al perpetrador, conduciéndolo a su vez a un proceso de reparación a las víctimas.

Las características que permitirían identificar un genocidio fueron consignadas en la mencionada “Convención”, permitiendo entonces el desarrollo de diferentes definiciones por expertos en derecho internacional. Las condiciones de especificidad de un genocidio según el profesor Kai Ambos son la “matanza de miembros del grupo, causación de daños corporales o mentales graves a los miembros del grupo, someter intencionalmente al grupo a condiciones de vida cuya finalidad prevista sea causar su destrucción física total o parcial, imposición de medidas destinadas a impedir nacimientos en el grupo y el traslado forzado de los niños de un grupo a otro”4. Con base en definiciones como ésta se ha querido demostrar la existencia de un genocidio en el caso armenio, al señalar la presencia de las características enunciadas en este evento histórico.

Desde que se inician las primeras reclamaciones para que el Estado turco reconozca dicho evento como genocidio, Turquía se ha defendido bajo el argumento de que dicho episodio se generó bajo las dinámicas propias de la Primera Guerra Mundial, donde tanto turcos como individuos de otras etnias se vieron afectados. En la actualidad la posición del gobierno turco sigue intacta y esto ha llamado la atención de diferentes actores en el Sistema Internacional.

Armenia ha emprendido una campaña de reconocimiento de dicho hecho como un genocidio a través de la diáspora generada hacia distintos Estados. Francia y Estados Unidos son dos de los receptores más grandes de la diáspora armenia en el mundo, y por tanto, los intentos por el reconocimiento del genocidio en estos dos países se han presentado en repetidas ocasiones. Por otro lado, el papel de liderazgo de Francia en la Unión Europea y la importancia que tiene para ésta la defensa de los Derechos Humanos, la ha llevado a declarar en repetidas ocasiones que la efectuación de este reconocimiento es importante para la entrada de Turquía a la misma.

Dichos procesos han tenido como consecuencia, el detrimento de las relaciones bilaterales entre Turquía tanto con Francia como con Estados Unidos, y el decaimiento del proceso de normalización de relaciones bilaterales entre Turquía y Armenia, contribuyendo a una eventual inestabilidad regional. Paralelo a esto, tanto Estados Unidos como Francia y la Unión Europea han manifestado en repetidas ocasiones su preocupación por dicha inestabilidad regional debido a la importancia estratégica que representa Turquía por su papel dentro de la OTAN, así como la importancia de la región y las posibilidades de crear rutas alternas para el transporte de hidrocarburos.

Es así como en la actualidad, el reconocimiento del genocidio armenio se ha convertido en un problema de Política Internacional, el cual refleja a su vez la importancia que han tomado los Derechos Humanos en el Sistema Internacional, siendo incluidos con mayor frecuencia en las agendas multilateral y bilateral de cualquier Estado. Con el fin de aproximarse a esta temática, es preciso puntualizar en las definiciones del concepto de Política Internacional que se utiliza transversalmente en la presente investigación. En primera medida, según el diccionario de Relaciones Internacionales de Penguin, Política internacional se usa para: “Identificar las interacciones entre el estado, los actores estatales e interestatales, que tienen un contenido político concreto y carácter. Estas interacciones estarán a cargo de los gobiernos directamente o mediante sus representantes acreditados y aceptados”5. Por otro lado, Según Morgenthau la Política internacional “Implica una lucha por el poder. No importa cuáles sean los fines últimos de la política internacional: el poder siempre será el objetivo inmediato”6.

Así, el presente documento intenta hacer un aporte a la disciplina de las Relaciones Internacionales por medio de un análisis de los actores involucrados en el que se develan los intereses por los cuales algunos países han emprendido el reconocimiento del genocidio y luego terminan por detenerlo. Se propone un distanciamiento del asunto ideológico alrededor de la determinación de la veracidad del término genocidio en el caso, para estimular así una investigación desde la teoría de las Relaciones Internacionales alrededor del asunto.

La pregunta que se planteó para guiar la investigación es ¿Por qué se puede afirmar que el reconocimiento político del genocidio armenio por parte de los Estados se ha convertido en un problema de Política Internacional? Cuya hipótesis es que el asunto del reconocimiento del genocidio armenio se ha configurado en un problema de Política Internacional en tanto que ha implicado el ascenso de la agenda bilateral de Turquía y Armenia dentro de las relaciones de Turquía y Francia y su posible adhesión a la Unión Europea, así como dentro de las relaciones entre Turquía y Estados Unidos y su papel en la OTAN, convirtiéndose en un factor desestabilizador en la región del Cáucaso.

Para este fin, se ha planteado como objetivo general analizar la cuestión del reconocimiento político del genocidio armenio por parte de los Estados como un problema de política internacional a través del enfoque del realismo. Asimismo, se han planteado con el fin de darle soporte a este objetivo general, tres objetivos específicos: el primero gira en torno a realizar una aproximación a la inclusión de los derechos humanos en la agenda de política de Francia a través del caso armenio y su influencia en la Unión Europea; el segundo, analizar las dinámicas que se configuraron alrededor de la posición de Estados Unidos frente al reconocimiento político del genocidio armenio en consecuencia con el papel de Turquía en la OTAN y el tercero; determinar cómo ha afectado dicho proceso de reconocimiento en las relaciones bilaterales de Armenia y Turquía.

Con el fin de aproximarse a la temática, es preciso recurrir a la teoría del realismo político de Morgenthau que aporta elementos de discusión sobre la moral y los principios del accionar político correcto. El análisis que dicho autor ofrece sobre Política Internacional esboza unos axiomas y planteamientos que permiten comprender de qué manera y con qué motivos los Estados en cabeza de sus líderes toman determinadas decisiones al exterior de su territorio, así como la composición de elementos que hacen parte de la Política interna y que terminan por ser importantes en la esfera externa. Dicho razonamiento ayuda a entender el accionar estatal que se encuentra inserto en la política mundial. Se debe hacer la salvedad de que en este trabajo se ponen a prueba los contenidos de una teoría clásica en una problemática de la actualidad y esta característica plantea unas limitaciones en términos del análisis de la totalidad de fenómenos alrededor de este asunto.

A su vez, durante el proceso de investigación surgieron preguntas tales como: ¿Cuáles son las motivaciones por las que los Estados reconocen o no el genocidio armenio? ¿Porque para Turquía es un asunto inamovible en su política exterior? ¿Qué determina el interés de los gobernantes de Estados Unidos y Francia en emprender campañas por un posible reconocimiento que nunca se efectúa? ¿Cómo afectan las acciones internas del Estado su Política exterior?

En este orden de ideas para analizar el reconocimiento del genocidio armenio como un problema de Política Internacional, se asumirá una posición realista, la cual supone como punto de partida que si no hay beneficios potenciales para un Estado para realizar el reconocimiento del genocidio armenio sino que por el contrario, existe una posible pérdida, no habría necesidad de realizar este tipo de reconocimiento al asunto armenio. Finalmente, se asume que el reconocimiento del genocidio armenio depende de los intereses de los Estados que pretenden emprender este tipo de reconocimiento, que en la mayoría de casos se inclinan a no hacerlo debido a las consecuencias que esto traería para su interés nacional.

Así, la presente investigación se divide en tres capítulos. El primero, pretende hacer un análisis del reconocimiento del genocidio armenio por parte de Francia y la Unión Europea haciendo énfasis en sus intereses en la región del Cáucaso sur. A continuación, en el segundo capítulo se pretende hacer un análisis de la importancia del mismo proceso de reconocimiento del genocidio en Estados Unidos y como éste se ha negado a realizar el reconocimiento en base a su interés nacional. Y el último, en el que se hace un análisis de la influencia que ha tenido este proceso en las relaciones de Turquía y Armenia, y cómo esta influencia termina por ser contraria a los intereses franceses y estadounidenses.

De esta manera, se pretenden estudiar los principales acontecimientos alrededor de dicho reconocimiento en Francia y Estados Unidos a lo largo de un periodo de seis años, sin desconocer que este es un proceso que se viene dando hace más de noventa y dos años.


1. RECONOCIMIENTO DEL GENOCIDO ARMENIO POR PARTE DE FRANCIA HASTA EL 2012 Y SU INFLUENCIA EN LA ESFERA EUROPEA.
El presente capitulo enmarca el proceso del reconocimiento del genocidio armenio en Francia, cómo éste ha llamado la atención de la Unión Europea, y los intereses que tiene Francia y la Unión Europea en la región del Cáucaso sur. Lo anterior con el fin de demostrar que al interior de Francia existen actores como la Diáspora Armenia que llevan a alterar sus relaciones bilaterales con Turquía y que este resultado termina siendo contrario a su interés nacional, debido a la importancia estratégica de dicho Estado.

Para este fin se identifican las interacciones entre el Estado francés y los actores al interior del mismo así como el grado de su influencia en los procesos de política exterior, y cómo esto transciende a la esfera Europea. Adicionalmente se describen las circunstancias políticas en Francia para argumentar la imposibilidad de la sanción de la ley que castiga el negacionismo al genocidio armenio teniendo en cuenta la teoría planteada por Hans J Morgenthau.

En la subregión de Europa Occidental, Francia se ha destacado como uno de los Estados que más se ha interesado en realizar una campaña por el reconocimiento del genocidio armenio. El 29 de Enero de 2001, el parlamento francés propuso una legislación con el fin de reconocer oficialmente el genocidio armenio, con la siguiente frase que le da vigencia: “Francia reconoce públicamente el genocidio armenio de 1915, nuestro país quería devolver la dignidad al pueblo armenio”7. Esto debido a la presión que ha ejercido el lobby8 armenio en las instancias institucionales francesas y a la voluntad estatal de defensa y protección de los Derechos Humanos. Sin embargo en esta ley no se estipuló ningún castigo o condena al Estado responsable, sino que solo pretendía efectuar un reconocimiento oficial. En once años desde que se propuso reconocer oficialmente por primera vez y bajo tres distintas administraciones, ninguna sanción ha llegado a tener efectos legales sobre el Estado Turco ni sobre las personas que negasen públicamente los hechos.

Gracias a que Turquía ha manejado el negacionismo como una política de Estado indistintamente del gobernante del país, este siempre ha sido un tema sensible en el manejo de la política exterior tanto de Francia a Turquía como de Turquía hacia Francia. Esto se ha configurado como un asunto que ha llamado la atención de la Unión Europea, ya que cuando Francia realizó su primera declaración oficial en cuanto a la importancia del reconocimiento del genocidio armenio en 2001, posteriormente el Consejo Europeo se pronunció al respecto.

De esta manera la Unión Europea se presentó como un actor interestatal que ejerció presión sobre Turquía para que efectuase el reconocimiento de dicho acto. Esta es una de las razones por las cuales no se ha efectuado la entrada de este Estado a la Unión Europea.
1.1. LA SÓLIDA CONSOLIDACIÓN DE LA DIÁSPORA QUE DEJA COMO RESULTADO TRES PROYECTOS DE LEY FALLIDOS
La posición francesa se ha planteado alrededor del reconocimiento de una sucesión de persecuciones, torturas y masacres contra la nación armenia que terminaron por generar una de las diásporas más grandes en la historia del pueblo armenio. Los principales Estados receptores de dicha diáspora fueron Siria, Líbano, Rusia, Irán, Estados Unidos y Francia. Es así como, desde el siglo pasado se comenzaron a generar distintas dinámicas que terminaron por organizar el asentamiento de una gran cantidad de armenios en el territorio francés. Actualmente son más de 900.000 armenios en Francia, que configuran un sector social y político sólido al interior del país.

Desde que la primera generación de armenios llego a Francia, dos más han vivido y consolidado su activismo por el reconocimiento legal y vinculante de dicho asunto en los diferentes escenarios políticos de este Estado. La diáspora armenia se ha configurado mediante el eje de conservación cultural, lingüístico y religioso, fundamentada en arraigar una memoria colectiva a través de la vinculación familiar y social. Esto ha concedido el fortalecimiento de las comunidades armenias que habitan en Francia. La cohesión con la que cuenta la diáspora armenia en Francia le ha permitido ejercer presión en distintas dependencias institucionales.

De esta manera la diáspora armenia en Francia cumple un papel importante en el proceso, ya que es la encargada de modelar una agenda y unos objetivos que tienen como fin reivindicar su memoria histórica. Es así como la diáspora armenia presente en Francia, junto con el accionar de la política exterior Armenia, han conformado un sector cercano al gobierno francés en términos de los requerimientos señalados con anterioridad, lo cual se puede explicar bajo el concepto de moral nacional entendida según Morgenthau como “El grado de determinación con el que una nación apoya las políticas internacionales de su gobierno en épocas de paz o de guerra”9.

Es evidente cómo la nación armenia está identificada con el objetivo de su gobierno de hacer efectivo dicho reconocimiento en todos los países en los que se encuentre presencia de la diáspora armenia. A su vez, se puede identificar que existe una relación entre la moral nacional y el poder nacional según Morgenthau. Según este autor la moral nacional es el alma del poder nacional así como la diplomacia es su cerebro 10. De esta manera las acciones y los objetivos armenios amparados bajo la moral nacional y la diplomacia van a determinar el poder nacional que detenta este Estado para en definitiva cumplir dicho objetivo del reconocimiento del genocidio armenio bajo una ley que castigue el negacionismo, así como de hacer efectivas las reparaciones materiales e inmateriales correspondientes que terminarán a su vez por satisfacer su interés nacional.

Esta diáspora armenia se encuentra organizada en dos grupos de presión. Por un lado, mediante el  Consejo Coordinador de Organizaciones Armenias de Francia (CCAF) y por otro lado, por medio de personas de origen armenio que actualmente son célebres al interior del territorio francés, algunos de ellos son: “El piloto Alain Prost, el ex primer ministro Edouard Balladur, el director de cine Robert Guédiguian; el cantante Charles Aznavour y el político Pratick Devedjian”11, entre otros, quienes han emprendido campañas para favorecer este objetivo. Además, otros actores políticos importantes se consolidaron y comprometieron con esta causa.

Por su parte, el político Patrick Devedjian se consideró como una pieza clave en la gestión de la iniciativa de la diáspora, gracias a su origen armenio, y a su cercanía al gobierno de Sarkozy. Este personaje, proveniente de la diáspora Armenia y nacido en territorio francés, forjó una importante carrera política, siendo miembro de la Unión por un Movimiento Popular12. Devedjian llegó a ser Ministro de la administración de Sarkozy e incluso Presidente del Departamento de Hautes-de-Seine. Desde sus diversas posiciones políticas ha emprendido una campaña por el reconocimiento del genocidio armenio por parte de Turquía y por otra parte se ha convertido en una fuerte voz de oposición a la entrada de Turquía a la Unión Europea. Según Antonio Gurriarán13 en su libro: Armenia el Genocidio olvidado:

Devedjian es una figura clave en la UMP, la coalición de centro derecha que gobierna Francia. Y uno de los hombres de confianza del presidente Sarkozy, del que es asesor desde hace muchos años. Los dos pertenecen al ala liberal de la coalición, los dos son hijos de gentes forzadas a emigrar de sus países de origen por el drama que sufrían, Patrick Devedjian de Armenia y Sarkozy de Hungría.14
Por medio de la actuación de éste político francés de origen armenio, se puede evidenciar la voluntad política por el reconocimiento del genocidio armenio de las personas que hacen parte de la diáspora armenia. Devedjian, quien intervenía directamente en el fortalecimiento de los proyectos legislativos en contra del negacionismo, tenía un canal abierto de comunicación con el entonces presidente Nicolas Sarkozy.

Por su parte, el Consejo de Coordinación de Organizaciones Armenias de Francia (CCAF), se encarga de ser el canal de comunicación entre un sector de la diáspora armenia y el gobierno francés. Las dinámicas políticas alrededor del reconocimiento del genocidio armenio se han dado en dos etapas, por medio del contacto directo tanto con el jefe de Estado como con miembros del Senado francés.

La primera etapa se centra en el acercamiento de los representantes de la diáspora armenia a un candidato presidencial con relación a la necesidad que tiene el pueblo armenio de que este proyecto legislativo sea sancionado, determinando selectivamente el candidato que esté a favor de proponer en su mandato dicho proyecto, y por quien la diáspora se inclinará el día de las votaciones. Dicho acercamiento es simultáneo al contacto directo con miembros o candidatos al senado.

La segunda etapa se desarrolla cuando el candidato electo asume el poder y es su deber cumplir sus lemas y propuestas de campaña prometidas a la población franco-armenia. A este respecto, la diáspora armenia sigue presionando al Ejecutivo por la sanción de dicho proyecto y luego el lobby de la diáspora continúa presionando por su aprobación en instancias de la rama legislativa.

Más adelante la diáspora armenia comienza a presionar al gobierno francés con el fin de que se elabore un proyecto de ley vinculante para las personas que habiten en Francia en el sentido en que no pueden declarar abiertamente que tal genocidio no existió sin ser castigadas por la ley, esto con el fin de darle contundencia a la reclamación armenia.

En Francia desde el año 2000 hasta el año 2012, han existido tres inconvenientes bilaterales con Turquía concernientes a proyectos de ley que pretenden reconocer el genocidio armenio. El primero se dio en el año 2001, el segundo en el año 2006 y el tercero ocurre en el año 2011. Las tres iniciativas han sido detenidas en distintas partes del proceso legislativo. En el año 2000, el Senado hizo la primera lectura de una ley que se adoptó tanto por el Senado como por la Asamblea nacional el 18 de enero del año 2001, por medio de la cual Francia reconoció públicamente y oficialmente el genocidio armenio. No obstante, más adelante esa misma ley es considerada inconstitucional ya que atentaba contra los valores de la libre expresión al interior de Francia.

En el año 2006, la Asamblea Nacional, con oposición del gobierno de Chirac, propuso una ley que castiga el negacionismo del genocidio armenio. Esta iniciativa fue votada en el Senado a sufragio universal. Sin embargo, una vez más este texto no fue aprobado. Por último en el año 2011, se propuso ante el Senado una iniciativa similar a las dos anteriores, el Senado la aprobó pero de nuevo es declarada inconstitucional.



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