Crisis de las hipotecas “subprime”: burbujas y… algo más



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Crisis de las hipotecas “subprime”: burbujas y… algo más (Malas prácticas)





  • Del boom de la burbuja al colapso de la burbuja




  • Un espiral de avaricia y enriquecimiento rápido

(El subtítulo lo elije usted)


Dedicatoria: A todos los “nostálgicos” de la Cartilla de Ahorro

Diciembre de 2007

Temario

- Algunos datos de referencia (Intentando aclarar la “sopa” de letras)

- Y mientras tanto…

- Se acabó la “guita” (dinero, moneda, plata, cuartos…)

- Titulización: pasar el muerto a otros…

- Origen de la crisis en los Estados Unidos

- Cronología de la crisis

- Las primeras reacciones políticas e institucionales (Coyuntura I)

- Las primeras repercusiones en la economía (Coyuntura II)

- Fluctuaciones de divisas

- Inyecciones de liquidez (El “miedo” escénico y la “regadera” monetaria)

- Otras iniciativas monetarias (Bernanke y las “recetas” de Alan Greenspan)

- Mercados de pánico (¿Anticipando el “marcador”?)

- Crisis financieras: Lecciones de la Historia

- “Speculative attacks” (Bajemos al quiosco)

- Siga, siga, siga el baile,… al compás del tamboril, al compás del tamboril, al

compás del tamboril… (Del Quant al SIV y… vuelta a empezar)

- Y la próxima burbuja es… (Pompas de humo)

- Tomemos posiciones… (El síndrome del ojo vago)

- La tormenta “perfecta” (El exceso, una forma de vida)

Anexo I: La opinión de los organismos internacionales y…

(El baile de los pronósticos y las expectativas I)

los gurús de siempre o de casi siempre (Vidas ligeramente paralelas)



(El baile de los pronósticos y las expectativas II)

Anexo II: Información estadística

Crisis de las hipotecas “subprime”: burbujas y… algo más (malas prácticas)

  • La “deslocalización” de la deuda

  • Del boom de la burbuja al colapso de la burbuja

  • Un espiral de avaricia y enriquecimiento rápido

(El subtítulo lo elije usted)


“Memoria de extraordinarias desilusiones y de la locura de las multitudes” ¿Año 2007? No, año 1843, Charles Mackay, título de su libro sobre la Tulipomanía.
No “aprendimos” nada…
(Este Ensayo ha sido escrito en octubre de 2007 (en tiempo real), pero su publicación está prevista para diciembre de 2007 (cuando el tiempo, haya dado o quitado razones), con la intención -al menos- de dejar una crónica del fracaso de la economía apalancada y los caprichos del mercado)
- Algunos datos de referencia (Intentando aclarar la “sopa” de letras)
Descripción general de las hipotecas


  • Hipotecas Prime: Calidad A. Deudores con excelente calificación crediticia (puntaje de crédito entre 700 y 850 puntos, generalmente). Usualmente se encuentra 300 pbs. por encima de la tasa repo. En septiembre 2007 se encontraba en niveles cercanos al 8,25%. Es la mayor proporción de desembolsos.

  • Alt-As: Calidad A-. Deudores que no proveen toda la documentación necesaria. Poseen calificaciones crediticias entre 620 y 700.

  • Hipotecas Subprime: Prestatarios con problemas crediticios, historia de crédito limitada o colateral insuficiente (Calidad B, C o D). Las calificaciones crediticias se encuentran generalmente por debajo del nivel de 620.

Se destacan por tener características especiales de pago: Ej. “Adjusted Rate Mortgages - ARM”.

A pesar de ser los ARMs sólo el 15% del mercado subprime, la preocupación del mercado recae en que las condiciones apretadas de liquidez en septiembre/octubre de 2007, pueden castigar los “reserts” de esta clase de créditos y generar mayor probabilidad de default en el mediano plazo.


¿Qué son las hipotecas “subprime” realmente?
Son aquellos préstamos que solicitan las personas que no pueden acceder (o no “califican”) a las mejores entidades de crédito y por ende a las mejores tasas debido a su deficiente historia crediticia. Algunas características de estos préstamos son:


  • El prestamista puede ejecutar la expropiación de la vivienda, en caso de que la deuda entre en impago (“default”).

  • Tiene tasas de interés flexibles los primeros 2 y 3 años. Esquemas (2/28) y (3/27).

  • En algunos casos, los primeros años sólo se abona el pago de intereses.

¿Quién los usa?


  • Prestatarios con bajos estándares de crédito.

  • Prestatarios con altas relaciones de Deuda/Ingresos.

  • Prestatarios que no pueden o eligen no declarar sus ingresos.

¿Dónde están?


-En general, están en los Estados Unidos, con una concentración importante en California (aproximadamente 30% - 35%)
¿Cómo está constituida la deuda hipotecaria en Estados Unidos?
Hogares - Tipos de deuda hipotecaria:


  • 34% Propietarios con hipotecas Prime

  • 31% Arriendo

  • 22% Propietarios sin hipotecas

  • 8% Propietarios con hipotecas Subprime

  • 5% Propietarios con hipotecas Alt-A

El total de familias del mercado americano se aproxima a 109.932.000. De ese total de familias, una gran proporción está en hipotecas prime, es decir hipotecas con la más alta calidad crediticia. Los propietarios con hipotecas subprime, apenas alcanzan el 8% del total de hogares.


¿Cómo es la composición de la cartera hipotecaria?
Composición de la cartera hipotecaria - Diciembre 2006:


  • 62% Prime fijo

  • 13% Prime variable

  • 3% Subprime fijo

  • 9% Subprime variable

  • 5% Alt - A fijo

  • 8% Alt - A variable

De los 5,9 trillones de dólares (billones, en español) que conformaban el total de la cartera hipotecaria a diciembre de 2006, sólo el 12%, estaba conformado por hipotecas subprime (fijas y variables).


¿Cómo entran este tipo de deudas a los mercados de capitales?
Características generales de la “titulización”:


  • Mortgage-Backed Securities (MBS): son activos creados cuando una institución financiera decide vender parte de su portafolio de hipotecas a inversionistas. Los créditos vendidos son puestos en un “pool” y los inversionistas compran una porción del mismo por medio de unidades (éstas, reciben flujo de principal e intereses). Usualmente, se crea un mercado secundario para estos títulos donde se compran y venden dichas unidades.

  • Collateralized Mortgage Obligations (CMOs): en los MBS todos los inversionistas reciben el mismo retorno y tiene el mismo riesgo de prepago. Esto no siempre es así; en los CMO los inversionistas están divididos en clases y reglas que determinan cómo los flujos de caja del “pool” son repartidos entre dichos inversionistas.

En general los CDO (no sólo hipotecas sino varios tipos de deuda) son formas de empaquetar riesgos de crédito. Cada porción (o “tranche”) asume un porcentaje de riesgo de default, empezando por “0” riesgo (la porción con menor “yield” - calificación AAA).


Orígenes de la crisis


“El Boom de la vivienda”


  • La política monetaria expansiva impulsada por la FED desde el 2000, recortando las tasas de interés desde 6,25% (Diciembre de 2000) hasta 1% (Junio de 2003), incentivó el crecimiento de la demanda y oferta de vivienda, que ya venía en ascenso desde la década de los noventa.

  • El mejor “colateral” hacía que las financieras exigieran bajos estándares utilizados para la concesión de créditos hipotecarios. Entre ellos: bajos niveles de puntaje FICO requeridos y requerimientos más flexibles de declaración de ingresos. (FICO: Fair Isaac Corporation, es una entidad privada que ofrece los modelos de “scoring” de crédito más utilizados en EEUU. El rango de “scoring” oscila entre 300 (más bajo) y 850 (más alto). La distribución es sesgada, con un 60% de los “scores” entre 650 - 790 puntos. De acuerdo con este modelo de “scoring”, los bancos y otras instituciones financieras pueden decidir negar un crédito, incrementar una tasa de interés o hacer más exigentes las comprobaciones de los niveles de ingreso de los prestatarios.)

  • El desarrollo de instrumentos financieros derivados (CDOs) con calificación AAA, que tenían como “subyacentes” titulizaciones hipotecarias (MBS - Mortgage Backed Securities) con rangos de calificaciones entre AAA hasta BB, y cuyas rentabilidades estaban por encima de las tradicionales, incentivaban la oferta de crédito hipotecario.

  • El “apetito” por inversiones con mayores rentabilidades por parte de los fondos de pensiones, las compañías aseguradoras, los bancos y los fondos de cobertura, fueron caldo de cultivo para el creciente desarrollo de los CDOs en años recientes.

El contexto de bajas tasas de interés y valorizaciones de los precios de la vivienda, aumentó la oferta de créditos hipotecarios a deudores con baja calidad crediticia. Mientras en el año 2000 las “originaciones” llegaban a niveles de 150 billones de dólares (miles de millones, en español), para el año 2006 cuadruplicaron su valor llegando a niveles de 600 billones de dólares (miles de millones, en español). Más adelante se “actualiza” esta información según un estudio económico publicado por el diario económico Wall Street Journal el 12/10/07.


“Estalla la burbuja”


  • A pesar de los incentivos mencionados por parte de la oferta, y la fuerte demanda de vivienda por motivos de inversión, dichas continuas valorizaciones en los precios de la vivienda, se revierten en algunas zonas de EEUU en el año 2004, cuando la FED inicia el ciclo contractivo de la política monetaria.

  • En el año 2007 (agosto), después de la contracción monetaria, el mercado subprime muestra signos de morosidad de cartera generando:




    • Reducción en ventas de viviendas: Impacto en la construcción.

    • Estándares de crédito más apretados.

    • Un aumento de la oferta de vivienda en la medida que se incrementan las liquidaciones de vivienda de los créditos hipotecarios.

    • Mayor disminución en los precios de la vivienda.

Emisiones de CDOs




  • En la medida en que crecían las “originaciones” de hipoteca, también se incrementaban las emisiones de CDOs.

  • El problema en agosto - septiembre de 2007 es que existía (¿existe?) poca información sobre el comportamiento de estos activos “empaquetados” bajo condiciones de crédito apretado y aumento de morosidad de la cartera. Inclusive, la información es poca bajo un escenario de desvalorización de los precios de la vivienda.

  • De esta manera, tanto el mercado como las agencias trataron (¿tratan?) de sobre-estimar los riesgos de pérdidas de estos “pools”, generando gran volatilidad en la valorización de estos activos. Es un problema de “información asimétrica” en el cual los gestores del mercado no pueden dimensionar las pérdidas de sus portafolios; menos aún las pérdidas de otras entidades. El mercado así buscaba (¿busca?) señales para poder distinguir los “malos” y “buenos” portafolios, encareciendo el costo de “fondeo” entre entidades financieras.

  • Adicionalmente, sobre dichas emisiones, se ha discutido (¿discute?) bastante el papel de las agencias calificadoras al momento de evaluar los riesgos de estas estructuras crediticias.

Actualización de datos (¡último momento!)


ABC (12/10/07): “El 29% de las hipotecas firmadas en 2006 en EEUU fueron de alto riesgo”
“El 29% de las hipotecas contratadas en 2006 en EEUU se firmaron con altos tipos de interés debido a elevado riesgo de impago de sus titulares, frente al 16% de dos años antes, según un estudio publicado ayer por el diario económico Wall Street Journal. Según sus datos, el importe de los créditos “subprime” firmados durante 2006 ascendió a 1,5 billones de dólares (billones, en español) y se contrataron por medio de 2.500 entidades diferentes (entre bancos, cajas de ahorro y sindicatos) de forma repartida por todo el país.

Los embargos hipotecarios en EEUU alcanzaron los 223.538 procedimientos en septiembre, el doble que en el mismo período de 2006, aunque por debajo de la cifra de agosto”.


- Y mientras tanto…
(Parte de una carta del Senador estadounidense Bernie Sanders en respuesta a la columna de opinión de Mary Anastasia O’Grady, publicada en The Wall Street Journal -online- el 4/10/07)
… “No es sólo México y otros países en desarrollo los que han sufrido debido a estos acuerdos de libre comercio sin restricciones y pro corporaciones. También es el caso de las familias trabajadores de Estados Unidos, que ahora se encuentran en una horrenda “race to the bottom” (Carrera hacia abajo. Nota del Editor: Teoría que postula que la competencia entre los países lleva a reducir las normas regulatorias y, en última instancia, este fenómeno aumentará la pobreza global).
Pese a la explosión de la tecnología y al enorme aumento de la productividad laboral, la pobreza en Estados Unidos está creciendo, la clase media se está reduciendo y la brecha entre ricos y pobres crece cada vez más. En los últimos seis años, en Estados Unidos se han perdido millones de empleos bien remunerados a medida que las compañías cierran plantas aquí y se trasladan a China u otros países con bajos salarios. En el mismo período, el ingreso promedio de los hogares de las familias en edad de trabajar ha descendido en cerca de US$ 2.500 al año, unos 8,6 millones de estadounidenses han perdido su seguro de salud, tres millones han perdido sus pensiones y millones trabajan más horas por sueldos menores. Mientras tanto, la brecha entre los ricos y los pobres en Estados Unidos es la más amplia entre los países industrializados y es mayor a cualquier año desde la década del 20”…
- Se acabo la “guita” (dinero, moneda, plata, pasta, cuartos…)

La fiesta ha terminado. Esa es la conclusión de la extraña crisis de las “hipotecas basura”. Ya tiene gracia que un jubilado de Frankfurt (Alemania), París (Francia) o Madrid (España), se pueda ver afectado negativamente por el hecho de que un señor de Los Ángeles, California (Estados Unidos) deje de pagar sus créditos, pero la globalización es así. Bueno, la globalización y, sobre todo, la ingeniería financiera. El banco que le dio el préstamo a ese desconocido ciudadano estadounidense transformó esa deuda en un título negociable, que, después de pasar por cincuenta manos diferentes terminó en el fondo de inversión en el que ha metido sus ahorros el humilde pensionista de nuestro ejemplo, en la carpeta de renta fija, que como se ha visto ahora, no siempre es sinónimo de seguridad.


Ese es uno de los efectos concretos; de forma un poco más abstracta, la crisis ha sembrado la duda entre las entidades financieras, que tradicionalmente, aunque no se tengan demasiado cariño, se prestan unas a otras. Al igual que la energía, la “guita” (dinero, moneda, plata, pasta, cuartos…) ni se crea ni se destruye, simplemente se transforma. Cambia de manos. A unos bancos les sobra -ellos sabrán por qué-, así que se la dejan a los que andan escasos de efectivo.
Ahora, sin embargo, las entidades se miran de reojo, porque no saben hasta qué punto el vecino se ha pillado los dedos entrando en el juego de los productos financieros “imaginativos”, como las “hipotecas titulizadas”. Y, como consecuencia de ello, el grifo del dinero se ha cerrado. Se acabó esa extraordinaria liquidez que ha permitido financiar las operaciones empresariales más insospechadas.
- Titulización: pasar el muerto a otros…
Antes de la titulización
Cuando una entidad de hipotecas subprime concede una hipoteca, se la apunta en su balance, lo que significa que se lleva los beneficios… pero también asume el riesgo del impago, y debe dejar una cantidad de dinero en concepto de reservas, y ambas cosas (riesgo y reservas) limitan el número de hipotecas subprime que estas entidades pueden conceder.
Titulización: venderlas en un bonito paquete con un bonito lazo
Para reducir el riesgo asumido y las reservas necesarias, y así poder seguir dando hipotecas, lo que han hecho las entidades de hipotecas subprime es traspasar a otros las hipotecas, de forma que quien las compra pasa a llevarse los beneficios y a asumir los riesgos… mientras que la entidad de hipotecas subprime se queda con las comisiones y cierra la operación con beneficios y ya sin riesgos, está en disposición de dar otra nueva hipoteca subprime.
Pero la gracia del asunto no es vender una hipoteca subprime, que sería difícil encontrar quien la quisiera comprar, sino vender un paquete, que es lo que se llama “titulización”. Si me ofrecen comprar “una hipoteca de 240.000 euros concedida a una pareja de “mileuristas” con contrato temporal de trabajo para que compren una casa de 250.000 euros”, lo más probable es que los mande a la mierda, como cualquiera. Pero, las entidades de hipotecas subprime cogen un montón de hipotecas (algunas subprime y otras no) y hacen con ellas un paquete, le ponen un nombre bonito y a venderlas:
Empaquetan sus hipotecas y las venden en lotes como derivados de crédito llamados CDOs (Collateralized Debt Obligations - Obligaciones con garantía colateral), unos instrumentos teóricamente de alta calidad crediticia, pues están diversificados y respaldados por garantías inmobiliarias; incluso Standard & Poor's, Moody’s y Fitch así lo reconocen.
Claro, suena mucho mejor decir que es “deuda diversificada y con garantías inmobiliarias bien calificada por Moody’s” que decir que son “un montón de hipotecas de mala calidad en un pésimo momento del ciclo inmobiliario”, pero ambas cosas son ciertas. Naturalmente, las entidades hipotecarias subprime emplearon la primera expresión dando al mundo una lección de marketing sobre cómo vender al mundo “una mierda empaquetada”
La titulización dispersa el riesgo
Estos “paquetes” fueron comprados en un primer nivel por “hedge funds”; a su vez hubo fondos de renta fija y planes de pensiones que compraron participaciones de estos hedge funds, formando un segundo nivel; también hubo fondos que entraron a un tercer nivel, pues compraron fondos que habían entrado en los hedge funds… y así, poco a poco, el producto se dispersó y en vez de haber una entidad que asumía el riesgo, cada hipoteca subprime tenía virtualmente millones de pequeños partícipes que ni sabían que su plan de pensiones o su fondo de ahorro conservador incluía también una pequeñísima parte de “una hipoteca de 240.000 euros concedida a una pareja de mileuristas con un contrato temporal de trabajo para que se compren una casa de 250.000 euros”.
Y si la parte que poseía mí (su) fondo de esa hipoteca era pequeñísima ¿de dónde sale la crisis? Incluso aunque no paguen, el impacto debería ser pequeñísimo.

Pues sí, si es sólo una, el impacto sería pequeñísimo a nivel de tercer o cuarto nivel… pero no en el primer nivel, donde sí será muy apreciable.


Y ese primer nivel es el que desencadena el efecto “bola de nieve”. En este caso, al ponerse feo el asunto de las hipotecas subprime, nadie quiere comprar sus emisiones de CDOs, llevando a la ruina a muchas entidades de hipotecas subprime que tuvieron que “comerse” el riesgo… y arrastrando a los hedge funds de primer nivel, que iban “cargados” de CDOs.
Crisis de liquidez
En efecto, los CDOs no son un activo con mucha liquidez de por sí, y cuando se empiezan a vislumbrar problemas con las hipotecas subprime, nadie quiere comprarlos a ningún precio. ¿Y qué valoración tiene un producto en donde hay vendedores y no hay compradores? La única respuesta es… “prácticamente cero”, aunque sea una exageración; es lo que tienen estos “mercados eficientes”. Y cuando la valoración es próxima a cero y uno va “apalancado”, como suelen hacer los hedge funds, entonces el banco que le ha prestado dinero para apalancarse le da un toque llamado “margin call”: “No tienes suficientes garantías, tienes que poner más “guita” (dinero, moneda, plata, pasta, cuartos…) o vendo todo lo que tienes para cobrarme, aunque sea a precios ridículamente bajos. Y si no hay compradores, el mismo banco que emite la petición de garantías puede ponerse de comprador con 1 euro (o dólar) y desplumar legalmente al hedge funds. O puede pasar al revés: que realmente los CDOs no valgan nada, y que el banco que le ha prestado el dinero para apalancarse haya perdido el dinero prestado al hedge funds.
Crisis de confianza
Llegados a este punto, ya nadie quiere saber nada ni de las entidades de hipotecas subprime, ni de los CDOs, ni de los hedge funds metidos en CDOs… ni de los bancos que han prestado a esos hedge funds. Nadie se fía de nadie, y todo el mundo se huele que hay suelto un “marrón” de los gordos, pero no sabe dónde está. Y entonces ocurre la “crisis de confianza”: los bancos dejan de prestarse dinero entre ellos, porque prefieren recibir intereses mucho más bajos en deuda del estado, antes que prestar el dinero a otro banco y que sea justo ese el que tenga el “marrón” escondido.
Y aquí aparece el fantasma del mayor de los males posibles: una “crisis bancaria”.

Rápidamente, todos los bancos centrales salen a inyectar liquidez al sistema, con la intención de conseguir evitar el desastre… pero ya la gente le ha visto las “orejas al lobo”, y se empieza a subir la prima de riesgo de todos los activos hasta niveles más normales, ya que el riesgo -hasta ahora- se estaba valorando con una prima ridículamente baja.


¿El resultado? Pues que el impacto total a nivel mundial ha sido 10 veces, o 20 veces, o 50 veces mayor que el total de deuda impagada en hipotecas subprime. Porque lo que hemos tenido no ha sido el resultado de una serie de impagos, que sería algo muy irrelevante teniendo en cuenta la importantísima dispersión de los mismos, sino una vuelta a la cordura. La gente sólo se acuerda de lo que es riesgo cuando sufre, y llevamos más de cuatro años sin sufrir, y ya se asumían riesgos demasiado alegremente. Por eso es importante que la crisis no se suavice demasiado y que quien haya asumido demasiado riesgo pague por ello: si acude el gobierno al rescate (cosa que ya han hecho y continúan haciendo los bancos centrales), sólo conseguirán que la gente aumente el apetito por el riesgo, sabiendo que si vienen mal dadas “el gobierno volverá a acudir al rescate”…
Pero, vamos por partes... analicemos el “asunto” más lentamente. “Step by step”.
- Origen de la crisis hipotecaria en los Estados Unidos
Impagos de hipotecas de alto riesgo (subprimes) estadounidenses producto de un ciclo de tasas de interés en ascenso y de un sinnúmero de inversiones inmobiliarias especulativas.
Tras los atentados de 2001 en EEUU las tasas habían sido reducidas gradualmente hasta el 1% para estimular la economía. Durante ese lapso toma forma lo que se conoce como una “doble burbuja” hipotecaria e inmobiliaria en EEUU.


  • El detonante de la crisis ha sido el aumento del número de quiebras de entidades prestamistas en hipotecas de alto riesgo (subprime) en EEUU acosadas por impagos crecientes de deudores afectados por tasas de interés en alza y caída del valor de las propiedades, en donde la deuda contraída supera el valor de las viviendas que compraron con esos préstamos.

  • Muchos bancos e inversionistas afectados por las turbulencias en el mercado de créditos generadas por la crisis de “subprimes” aparentemente habían tomado riesgos que excedían su tamaño y capacidad de respuesta.

  • Las quiebras han puesto de manifiesto que el sistema bancario necesita una reforma, mas cuando estas empresas no disponen de la financiación tradicional de la banca para conceder los préstamos.

Características del proceso


Entidades prestamistas hipotecarias financiadas con papeles comerciales a corto plazo (letras, pagarés…), financiaron créditos de largo plazo a clientes de constructoras y urbanistas. Los bancos recibían las hipotecas en garantía otorgándoles nuevos préstamos. Los créditos hipotecarios en manos de la banca eran vendidos a los hedge funds.


  • El deterioro de la situación derivada de la concesión de hipotecas “basura” a clientes de alto riesgo llevó a los inversores a retirarse, ante lo cual en muchos casos los bancos que actuaban como garantes, fueron incapaces de proporcionar la liquidez necesaria.

  • Los “hedge funds”, instrumentos de alto riesgo, muy sofisticados, son los que más expuestos están a la crisis ya que han destinado gran parte de su capital a paquetes de deuda emitidos por los propios bancos.

  • La cartera vencida de los grandes prestamistas está creciendo y los analistas esperan que más propietarios muestren problemas para refinanciar hipotecas por cientos de miles de millones de dólares si las tasas se mantienen altas. De allí las presiones sobre el Banco de la Reserva Federal de los EEUU (FED), para lograr una baja de tasas. Las evaluadoras de riesgo consideran que cerca del 80% de los inversores en emisiones de deuda subprime son fondos de inversión libre, fondos convencionales y fondos de pensiones.

  • La crisis en el mercado de crédito provoca la pérdida de confianza entre los bancos y la congelación en el mercado interbancario. El mayor problema es no saber la extensión de las pérdidas en créditos ligados a las hipotecas de alto riesgo y no saber quiénes corren riesgos.

Comparación con otras crisis


Los bancos centrales no han dudado esta vez en inyectar liquidez para evitar “el riesgo de una dislocación de la liquidez internacional” (sic). La crisis llega tras un largo período de políticas monetarias concesivas y crédito barato. Ambos factores han contribuido a crear burbujas especulativas.


  • Frente a lo que pasó en 1998, el epicentro de las turbulencias está ahora en EEUU y no en los mercados emergentes.

  • A diferencia del comienzo de la crisis de 1929 que originó la Gran Depresión en los EEUU y se extendió por el mundo, la reacción de los bancos centrales ha sido la de garantizar liquidez al sistema. El Banco Central Europeo (BCE) inyecta fondos adicionales por valor de 211.365 millones de euros a través de subastas rápidas durante cuatro días laborables consecutivos del mes de agosto en el álgido inicio de la crisis, superando en magnitud a la propia Reserva Federal (FED).

  • La crisis tiene puntos en común con la ocurrida también en EEUU, pero en 1907, la desestabilización del mercado a partir de la absorción incontrolada de créditos de riesgo por fuera de las pautas que regulaban al sistema financiero. Como resultado de aquella crisis que provocó una grave corrida bancaria se extendió el sistema regulatorio y finalmente dio origen al actual sistema de la Reserva Federal.

Rol y vulnerabilidad de los “quants funds”


Fondos cuyas operaciones son decididas en base a modelos informáticos basados en ecuaciones matemáticas. Su estrategia, diseñada por financieros y matemáticos, es neutral y su rentabilidad ha sido siempre elevada tanto si los mercados suben como si bajan. Estos fondos suponen cerca del 33% de todos los hedge funds. Estas estrategias, basadas en datos históricos de mercados, buscan oportunidades en desvíos o anomalías bursátiles para ganar dinero, pero fracasan ante la altísima volatilidad actual de los mercados. Muchos modelos de distintos hedge funds son parecidos y se ha producido un contagio al ejecutar las mismas estrategias a la vez.

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