Constitución Dogmática sobre La Divina Revelación



Descargar 49.45 Kb.
Fecha de conversión26.04.2018
Tamaño49.45 Kb.

EFAM – Escuela de Formación para Animadores Misioneros – Pastoral Misionera Arquidiocesana – Salta

Cristología para la Misión




CRISTOLOGÍA PARA LA MISIÓN

La Verdad sobre Jesucristo, el Salvador que anunciamos”

Contenidos:


  • Introducción

  • Jesús y la Nueva Evangelización

  • Jesús en los Evangelios

  • Jesucristo Mesías


Introducción

“La pregunta fundamental del Señor: ‘¿Y ustedes quién dicen que soy yo?’ (Mt 16,15), se dirige permanentemente al hombre latinoamericano. Hoy como ayer se podrían registrar diversas respuestas. Quienes somos miembros de la Iglesia, sólo tenemos una, la de Pedro...’Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo’ (Mt 16,16)” (Documento de Puebla 170).


“Entre los esfuerzos por presentar a Cristo como Señor de nuestra historia e inspirador de un verdadero cambio social y los intentos por limitarlo al campo de la conciencia individual, creemos necesario clarificar lo siguiente:


  • es nuestro deber anunciar claramente, el misterio de la Encarnación: tanto la divinidad de Jesucristo tal como la profesa la fe de la Iglesia, como la realidad y la fuerza de su dimensión humana e histórica

  • debemos presentar a Jesús de Nazaret compartiendo la vida, las esperanzas y las angustias de su pueblo y mostrar que El es el Cristo creído, proclamado y celebrado por la Iglesia

  • a Jesús de Nazaret, consciente de su misión: anunciador y realizador del Reino, fundador de su Iglesia que tiene a Pedro por cimiento visible; a Jesucristo vivo, presente y actuante en su Iglesia y en la historia

  • no podemos desfigurar, parcializar o ideologizar la persona de Jesucristo, ya sea convirtiéndolo en un político, un líder, un revolucionario o un simple profeta, ya sea reduciendo al campo de lo meramente privado a quien es el Señor de la Historia

Vamos a hablar de Jesucristo. Vamos a proclamar una vez más la verdad de la fe acerca de Jesucristo. Pedimos a todos los fieles que acojan esta doctrina liberadora. Su propio destino temporal y eterno está ligado al conocimiento en la fe y al seguimiento en el amor, de Aquel que por la efusión de su Espíritu, nos capacita para imitarlo y a quien llamamos y es el Señor y el Salvador.


Solidarios con los sufrimientos y aspiraciones de nuestro pueblo, sentimos la urgencia de darle lo que es específico nuestro: el misterio de Jesús de Nazaret, Hijo de Dios. Sentimos que ésta es la “fuerza de Dios” (Rom 1,16) capaz de transformar nuestra realidad personal y social y de encaminarla hacia la libertad y fraternidad, hacia la plena manifestación del Reino de Dios” (DP 174-178; 180-181)
“Toda la santidad y perfección del alma consiste en amar a Jesucristo,

Dios nuestro, sumo Bien y Salvador” (San Alfonso)




Tema 1: Jesús y la Nueva Evangelización
1- Partimos de:

- ¿Qué entiendo por evangelización?

- ¿qué se sobre la “nueva evangelización”?
2- La Nueva Evangelización según Jesús -según el evangelio de Marcos
La Buena Nueva contiene como origen y contenido básico: Jesucristo, es el Hijo de Dios 1,1, es una respuesta a sus esperanzas (la del pueblo) 1,2-3, a través de personas bien concretas 1,4-8, tiene su momento de inauguración 1,9-11, de aprobación 1,12-13 y de proclamación 1,14-15
El Objetivo de la Buena Nueva:
1- 1,16-20 La Vocación de los primeros discípulos: el primer objetivo es congregar a las personas en torno a Jesús y forme una comunidad.
2- 1,21-22 La Admiración del pueblo frente a las enseñanzas de Jesús: la Buena Nueva hace nacer en el pueblo la conciencia crítica frente a los escribas, sus líderes religiosos.
3- 1,23-22 Expulsión de un Demonio: la Buena Nueva combate y expulsa el poder del mal que destruye la vida humana y aliena a las personas de sí mismas.
4- 1,29-34 Curación de la suegra de Pedro y de muchos enfermos: la Buena Nueva atiende y cuida de los enfermos y trata de restaurar su vida para el servicio.
5- 1,35 Jesús ora en un lugar desierto: la Buena Nueva debe permanecer unida al Padre, que es su raíz, a través de la oración.
6- 1,36-39 Anuncio de la Buena Nueva por las aldeas de Galilea: la Buena Nueva exige que el Misionero mantenga viva la conciencia de su Misión y no descanse en los resultados obtenidos.
7- 1,40-45 Un leproso es curado y enviado a los sacerdotes: la Buena Nueva acoge a los marginados y trata de reintegralos en la convivencia humana de la comunidad.
Dos opciones fundamentales:


  1. Recuperación de Jesús, identificado con su misión evangelizadora. Él aparece como origen del nuevo Pueblo de Dios y el camino principal que ha de seguir la Iglesia.

  2. Recuperación del Evangelio, como palabra fundamental donde se manifiesta el amor salvífico que Dios tiene a la humanidad, con una voluntad decidida de salvar a todos los hombres y mujeres, aunque respetando el misterio de la libertad.

Una opción preferencial y un gran desafío: “opción preferencial por los pobres” y una Iglesia tan nueva como la “buena nueva” que ha de anunciar y realizar en medio de la historia.



Tema 2: Jesús en los Evangelios
Marcos

El autor de este evangelio no es mencionado en su texto. La tradición dice que se llama Marcos. Probablemente un Juan de sobrenombre marcos : Hch. 12,12.25; 15,37. Es ayudante de Pablo y Bernabé Hch 13,5 (13,13; 15,37, 15,39) En las cartas paulinas se habla tres veces de un tal marcos: Col 4,10; Flm 24, 2 Tim 4,11. Y en 1 Ped 5, 13 el autor saluda a “mi hijo Marcos”.
La calle de Marcos tiene 16 casas (capítulos) y 661 cuartos (versículos). En su estilo es más bien un periodista, un Evangelizador, que pasa la Noticia narrando los hechos de una manera más franca, espontánea, inmediata.. Su mensaje central es la CRUZ y su preocupación es descubrir el misterio del Hijo de Dios crucificado. Muestra en Cristo a un Dios muy humano que vine a destruir el mal.
El Jesús de Mc. hace gala de los más tiernos sentimientos: toca a los niños y los abraza (10,16), mira con afecto al rico (10,219, extiende la mano hacia los inválidos (5,41), se deja llevar por la compasión (6,34), y no oculta su asombro ante la incredulidad de sus contemporáneos (6,6). Jesús sabe bien lo que hace. Y ello se realza en las situaciones-límite: al enseñar dentro de la sinagoga de Cafarnaún (1,21-22), al enfrentarse a la legislación mosaica (7,14-20), al autopresentarse como dueño del sábado (2,18-29), al denunciar la profanación del templo (11,15-18), al desvelar los secretos del reino (4,10-11), al perdonar los pecados (2,5-12), al dominar a los espíritus inmundos (3,20-27) y al doblegar los poderes de la naturaleza (4,35-41; 6,45-52). Jesús trata de mantener oculto su mesianismo (=secreto mesiánico: 1,44...) para no ser, fundamentalmente, confundido con un salvador meramente político.
La obra de marcos ha de entenderse como una catequesis sobre Jesús, que lleva a que todo creyente ha de esforzarse por seguir sus pasos. Algunos títulos sobre Jesús:

    • Cristo (= Mesías, Ungido): 8,29-30; 14,61-62

    • Hijo de Dios: 1,1.11; 3,11, 5,7; 9,7; 14,61; 15,39

    • Hijo del Hombre: 2,10; 8,31.38; 9,31; 10,33.45; 13,26; 14,62...


Mateo

La obra se nos transmitió anónima. Según una tradición antigua el autor es Mateo. El autor es un desconocido para nosotros. Un desconocido que procede del judeocristianismo. Es difícil identificarlo con el Mateo apóstol, el recaudador de impuestos (9,9; 10,8) pues su texto no refleja la elaboración de un testigo ocular. Mateo aparece mencionado en todas las listas de apóstoles: Mt 10,3; Mc 3,18; Lc 6,15; Hch 1,13. La tradición sinóptica refiere la vocación de Leví: Mc 2,14 y Lc 5,27. Marcos lo llama “Leví, hijo de Alfeo”, y dice que recibió a Jesús en su casa (Mc 2,15). Mateo lo llama Mateo (9,9), y recuerda su profesión (10,3): publicano, recaudador de impuestos. El nombre de mateo significa “don de Dios”.
Este evangelio se escribió en un ambiente judeocristiano (probablemente Siria) y después de la caída de Jerusalén, entre los años 80 a 90 d.c. La calle de Mateo: tiene 28 casas y 1068 cuartos. En su estilo es más bien un “catequista”, que aparece explicando el Mensaje ordenando sus elementos como lo veremos al hablar de su estructuración. Su mensaje central es el Reino, se preocupa por probar que Jesús es descendiente del rey David y viene a realizar -como un nuevo Moisés- el cumplimiento de las Escrituras. Muestra también a la Comunidad Apostólica, como una comunidad mesiánica, continuadora del Pueblo de Israel en la misión de establecer el Reino.
El Jesús de Mateo: Mateo ha colocado el misterio de Jesús a la luz del AT. Sin embargo, esa verdad del AT no se cumple a través de los pequeños detalles de la vida o la palabra de Jesús sino en todo el conjunto de su obra. Así lo vemos siguiendo estos tres momentos fundamentales del evangelio:
a) Jesús, principio de la nueva ley (= nuevo Moisés): Mt, ha trazado un nuevo Sinaí en el evangelio. La auténtica ‘palabra’ se transmite por Jesús, en la montaña (Mt 5-7). Pero, Jesús no es un Moisés que se limita a estar atento y transmitir lo que ha escuchado. Para Mt. Jesús es de verdad “el Dios que habla”. Por eso afirma con toda autoridad: ‘Han oído que se dijo a los antiguos...; pero yo en cambio les digo’ (5,21 s.)
b) Jesús, presencia de Dios para la Comunidad eclesial: la presencia de Dios por medio de Jesús se muestra de una forma especial en las palabras con que acaba el evangelio: Mt 28,19-20

Jesús se ha desvelado aquí como el que tiene todo poder en cielo y tierra. Porque tenía ese poder ha promulgado la ley nueva. Pero Jesús no deja al hombre solo con la ley; Jesús mismo se encuentra internamente en aquellos que la aceptan y proclaman: “he aquí que yo estoy...”. Sin embargo, la formulación más clara de la ‘presencia divina’ de Jesús en los creyentes se ha expresado en el capítulo 18. Jesús se encuentra en los pequeños; y al estar Jesús es Dios, el mismo Dios, el que se encuentra en ellos (18,5; 10,40). Llegando a afirmar de manera a rotunda: “Donde dos o tres se hallen unidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos” Mt 18,20.


c) Jesús, juez decisivo: el texto fundamental es Mt 25, 31-46 donde se afirma que Jesús es plenitud de aquellos que han cumplido la ley en que se habla del amor a los demás, al enemigo y al pequeño (25, 34s.) . La salvación de Dios, que proclama Jesús, se encuentra en los pequeños de la tierra, en los que tienen hambre y sed, están desnudos: “Lo que hicieron a cada uno de los pequeños a mí mismo me lo han hecho” (25,40); esta es la verdad salvadora de Dios, ella es la que juzga.
Estructura del Evangelio: Mateo se propone dar un “testamento de Jesús” como “nuevo Moisés” para ello en 5 discursos (*) de Jesús distribuye la enseñanza del Maestro, siguiendo el proceso de formación de la comunidad. Es toda una catequesis. Podemos decir que el evangelio de Mt está compuesto de “5 cuadernos”. Cada cuaderno tiene una sección-relato (hechos y palabras de Jesús) seguida de un discurso. Estos cuadernos tienen un prólogo (evangelio de la infancia 1-2) y una conclusión (relatos de la pasión-resurrección 26-28). Los 5 cuadernos son: 3-7; 8-10; 11-13,52; 13,53-18; 19-25).
1) Nacimiento e infancia (1 - 2)
2) El discipulado -promulgación del Reino de los Cielos- (3 - 7)

a) parte narrativa: comienzo del ministerio (3 - 4);

b) parte discursiva: discurso de la montaña (5 - 7) (*).
3) El apostolado -predicación del Reino de los Cielos- (8 - 10)

a) parte narrativa: milagros y enseñanzas (8 - 9,34);

b) parte discursiva: discurso apostólico (9,35 - 10,42) (*).
4) La revelación oculta -el misterio del Reino de los Cielos- (11,1 - 13,52)

a) parte narrativa: oposición a Jesús (11 - 12);

b) parte discursiva: discurso parabólico (13,1-52) (*).
5) La Iglesia -la Iglesia, primicia del Reino de los Cielos- (13,53 - 18,35)

a) parte narrativa: mesianismo y sufrimiento (13,53 - 17,23)

b) parte discursiva: discurso eclesial (17,24 - 18,35) (*).
6) El Juicio -próxima venida del Reino de los Cielos- (19 - 25)

a) parte narrativa: controversias en Jerusalén (19 - 22); crítica de los escribas y fariseos (23);

b) parte discursiva: discurso escatológico (24 - 25) (*).
7) Pasión - Resurrección (26 - 28)


Lucas

Este Evangelio es una obra anónima. En el relato no hay ninguna indicación sobre la identidad del autor. De la narración evangélica deducimos que el autor no fue testigo ocular del misterio de Jesús. Depende de los que lo fueron directamente (1,2). Es un cristiano convertido del paganismo. Su lengua materna es el griego. Podría ser el compañero de Pablo (Hch 16, 10-17; 20, 5-15; 21, 1 - 28, 16). Pablo nombra tres veces a Lucas entre sus compañeros de cautividad (Col 4, 14; Flm 24; 2º Tim 4, 11). Según Col 4, 10-11 Lucas no era judío, y se le da el título de “médico querido” en Col 4, 14.
No se sabe el lugar de composición de este evangelio.. Está destinado, eso sí, predominantemente a lectores pagano-cristianos. Hay que situar este escrito después de la caída de Jerusalén, entre los años 80 - 90 d.c.
Lucas aparece como el autor del Evangelio y del libro de Los Hechos de los Apóstoles, esto queda indicado en sus prólogos (Lc 1, 1-4; Hch 1, 1-5) así como por el modo de escribir tan cercanos en su estilo. La calle de Lucas tiene 24 casas y 1149 cuartos. Lucas aparece en sus intención literaria como alguien muy preocupado por los enfermos, la misión, los pecadores, los pobres y marginados; aparece muy sensible a la justicia y a la igualdad.
El Jesús de Lucas: Lucas se preocupa por mostrarnos a Jesús como el “Salvador-liberador” esperado, como el profeta que viene a realizar la justicia y la liberación total. Es fundamental la clave de ‘seguimiento’ para entender la misión de los discípulos.
Jesús Salvador

les ha nacido hoy, en la ciudad de David, un salvador, que es el Cristo Señor” (Lc 2, 11)




Pasado de Israel

(1 - 2)


TEMPLO

Zacarías No bendice 1, 22



Tiempo histórico de Jesús

(4, 21)


HOY

para dar libertad 4, 18



Tiempo de la Iglesia y el Espíritu

(24, 49; Hch 1, 4.8; 2)

TEMPLO-IGLESIA-MUNDO

Jesús ascendiendo Bendice 24,50





Estructura del Evangelio:

Prólogo: 1, 1-4

1- Presentación de Jesús: 1, 5 - 4, 13

2- Misión Inicial de Jesús en Galilea: 4, 14 - 9, 50

3- Camino hacia Jerusalén: 9, 51 - 19, 27

4- Ministerio de Jesús en Jerusalén: 19, 28 - 21, 38

5- Pasión de Jesús: 22 - 23

6- El día de Pascua: 24


Temas: Muchos son los temas que ocupan el interés de este evangelista pero hay al menos tres que cobran particular interés: los pobres - los pecadores - las mujeres

Juan

Este evangelio se le adjudica “al discípulo a quien Jesús amaba” (13, 23), que normalmente llamamos: Juan. Pero por el estilo y los tiempos en que fueron escritos tanto el evangelio como las cartas nos llevan más a hablar de una “escuela de Juan”, esto es, varios discípulos que trabajaron junto con el “discípulo amado”, la rúbrica de estos la encontramos en 21,24: “Y nosotros sabemos que su testimonio es verdadero”.
Este evangelio fue escrito después del año 90 d.c. para comunidades cristianas más en contacto con la diáspora judía y el mundo helénico. La calle de Juan tiene 21 casas y 879 cuartos y tiene un estilo totalmente diverso al de los evangelios sinópticos.
El Jesús de Juan: el Jesús de Juan se nos manifiesta polifacético y complementa la visión que nos ha sido aportada por los sinópticos. Bajo la expresión “Yo Soy” a veces a secas : 8, 24.28.58; 13,19; 18, 5.6.8) y otras con adjetivos-sustantivos: “Yo soy el pan de vida” (6, 35.51), “Yo soy la luz del mundo” (8, 12), “Yo soy la puerta” (10, 7.9), “Yo soy el Buen Pastor” (10, 11.14), “Yo soy la Resurrección y la Vida” (11, 25), “Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida” (14,6), “Yo soy la Vid” (15, 1.5), se nos muestra la dignidad de Jesús y, todo ello junto a sus palabras y “signos” tienen fundamentalmente una sola finalidad, mostrarnos a Jesús como Revelador del Padre (1, 14.18; 3, 35; 4, 34; 5, 17-26.36-37.43; 6, 27.32.37-38.40.44.46.57.65; 7, 16.18.28-29; 8, 16.18.28-29.38.49.54; 10, 15.17.29-30.36.38; 11, 41-42; 12,26-28.44.49-50; 13, 1.3.20; 14, 2.6.7.9-12.16.20.23.28.31; 15, 1.9-10.15-16.23.26; 16, 15.23.27.32; 17, 1; 20, 17.21).
Este evangelio es fruto de una larga, serena y profunda meditación sobre lo que Jesús hizo y dijo. Han sido sesenta años de reflexión sobre la Palabra, y en particular sobre la Eucaristía lo que les ha permitido ahondar en lo que fue y es Jesús.
“¿Qué buscan?” (1, 38) es la primera pregunta que hace Jesús al que se acerca a Él. Los dos discípulos del Bautista le contestaron: “Rabbí, ¿dónde vives?”. Él les respondió: “Vengan y verán” (1, 39). Es preciso escuchar esta pregunta. Si yo busco un contacto superficial con el Señor, no encontraré absolutamente nada; sí, en cambio, lo busco con sinceridad, encontraré vida y entusiasmo.
Ahora bien, si la Iglesia de Juan nos da su experiencia de Jesús es para que “creamos y creyendo tengamos Vida Eterna” (20-21). Pero para ello nos exigirá cuatro opciones:
1) Opción de fe radical en Jesús, para hacer de Él centro, eje de nuestra vida concreta. Juan no admite otros ídolos ni opciones medias.
2) Opciones por el único Mandamiento de Jesús, es decir, un compromiso a nivel personal en lo único necesario: el amor. El nos obliga a hacer del Amor la única norma de nuestra vida. es necesario obedecerle. Aquí no hay atenuantes.
3) Optar por dejarse llevar por el Espíritu. El nos iluminará el momento presente interpretándonos y actualizándonos la revelación de Jesús.
4) Optar por ser testigo de Jesús. Juan no permite que hablemos acerca de Jesús de oídas. Es necesario verle y dar testimonio de esta nuestra visión. El “testimonio” es fundamental en la Iglesia de Juan.


Estructura del Evangelio

1- Presentación (Cap. 1)

a) 1, 1-18: Jesús es la única Palabra que es a la vez luz, vida, rechazada por unos y aceptada por otros, que se hace debilidad (= hombre “carne”), que nos revela al Padre dando testimonio de Él.

b) 1, 19-51: El Bautista (1, 29.36) y los primeros discípulos (Andrés: 1, 41; Felipe: 1, 45; Natanael: 1,49) dan testimonio de esta Palabra desde una vivencia personal.
2- El libro de la señales (2, 1 - 12, 50). La vida pública de Jesús

a) 2, 1 - 4, 42: Todo Nuevo

b) 4, 46 - 5, 47: Palabra que cura

c) 6, 1 - 71: Pan y Eucaristía

d) 7, 1 - 8, 59: Rechazado y Perseguido

e) 9, 1 - 10, 39: Un ciego que ve. Los falsos pastores

f) 11, 1 - 54: Un muerto que vuelve a la vida

g) 12, 1 -36: Hay que morir por los demás

3- El libro de la “Hora” (13 - 20). Cena-pasión-Muerte-Resurrección

a) 13, 1: Prólogo

b) 13, 2 - 17, 26: Un gesto y discursos

c) 18, 1 - 19, 42: La Pasión y Muerte

d) 20, 1 - 31: La Resurrección
4- Apéndice (21, 1 - 25)

Tema 4: Jesús el Mesías

El Salvador esperado por Israel tiene un nombre: es el Mesías, el que está consagrado para realizar el plan que Dios ha proyectado desde siempre para la salvación de la humanidad. Sus distintivos le serán revelados progresivamente al pueblo elegido a través de las vicisitudes históricas y de las intervenciones proféticas, mediante un proceso que irá poco a poco perfilando un mesías que es rey, profeta y sacerdote, siervo paciente, y que presentará rasgos cada vez más marcadamente trascendentes. A esta revelación progresiva responde por parte del pueblo de Israel la espera ininterrumpida e impaciente del liberador enviado por Dios. El mesianismo es, pues, una dimensión constitutiva de Jesús.


a.- El Mesías Rey: A partir del siglo X ac, con la monarquía davídica, el mesías es el que realizará las promesas divinas trayendo justicia, paz, y salvación a Israel. Es presentado como un rey extraordinario descendiente de la estirpe de David. Al principio, el título es referido al rey, visto como el consagrado por el Señor para realizar la alianza y transmitir las bendiciones divinas. Pero luego el rey es simplemente la figura del futuro mesías.
El primer anuncio en este sentido es el del profeta Natán (2Sam 7,11-16), en que Dios promete a David un reino duradero a cuyo frente estará un descendiente suyo. Los salmos: el eco de la espera de un mesías rey se escucha claramente en algunos salmos reales (Sal 88,20-38; Sal 2,7ss; 110,1-3) en que se hace referencia a una misión especial confiada al rey mesías pero sin definir sus contornos; en los textos recordados sólo se habla de la instauración de un reino que durará para siempre; y en otra parte se dice que será un reino de justicia y de paz (Sal 71,5-7.16-17). Isaías: en la profecía del Emmanuel (Is 7,14ss) se anuncia el repudio de la casa de David, pero prometiendo a la vez el nacimiento de un niño con el que estará Dios. Ezequiel: Un carácter marcadamente escatológico se encuentra en el rey mesías anunciado por Ezequiel. Se lo presenta como un pastor ideal que cuidará de las ovejas de Israel (Ez 34,23ss); el profeta habla de un rey ideal futuro, pero que es un “representante” de Dios, que es en realidad el verdadero soberano. Zacarías: (Zac 9,9ss) En este texto posterior al final de la dinastía davídica, la espera aparece ahora enteramente centrada en un mesías rey escatológico, que será santo, traerá la salvación y será humilde. Falta la referencia política, además el anuncio salvífico es universalista, y en ella se descubren acentos que anticipan los cantos del siervo de Yahvéh.
b.- El mesías profeta, siervo y paciente (sufriente): Profeta es el que habla en nombre de Dios, siendo numerosas las figuras del AT en relación con la misión profética, que los presenta como hombres de Dios coherentes hasta el heroísmo en el cumplimiento de su misión. Tal figura es empleada por Dios para representar al futuro mesías, cuando la de rey esté desgastada y resulte inexpresiva. Esta nueva apertura mesiánica se halla presente en el Deuteroisaías o Segundo Isaías (Is 40—55), sobre todo en los cuatro poemas del siervo de Yahvéh. La figura del mesías que allí se destaca es la del profeta que acepta sufrir y morir por su pueblo:

  • El primer canto describe la investidura del siervo de Yahbéh (Is 42,1-4)

  • El segundo canto es la historia de la vocación del siervo paciente (Is 49,1-6)

  • El tercero presenta la inmensa confianza en Dios (Is 50,4-9)

  • El cuarto canto presenta la imagen del mesías paciente (Is 52,13—53,12)

c.- El mesianismo apocalíptico: El mesianismo apocalíptico se inicia a comienzos del siglo II ac cuando la fe judía se ve amenazada con la persecución de Antíoco IV Epífanes. En este período se desarrolla la literatura de tipo apocalíptico, que proclama el próximo advenimiento de Dios para juzgar a los imperios humanos y eliminarlos, intentando así infundir esperanza en la victoria definitiva del Señor. A esta literatura pertenece el Libro de Daniel en el que se hace mención del mesías apocalíptico. En el mesías se recapitula “el reino de los santos del Altísimo” (Dan 7,18.22.25.27). Por tanto, el hijo del hombre, o sea el Mesías, es presentado en definitiva como un ser trascendente de origen celeste.


Trabajo de Evaluación


Elige uno de los Evangelios. Ayudado por los apuntes, trata de encontrar la relación entre la imagen de Jesús que dicho evangelio presenta y las ideas de mesías presentes en el Antiguo Testamento.

Trabajo Evaluativo
a.- Describe cómo presentan a Jesús cada uno de los evangelistas

b.- Realiza un resumen del contenido de los 3 primeros capítulos de la Declaración “Dominus Iesus” de la Congregación para la Doctrina de la Fe





Compartir con tus amigos:


La base de datos está protegida por derechos de autor ©composi.info 2017
enviar mensaje

    Página principal