Componente de Vulnerabilidad y Amenazas Elaborado por



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Protocolo de Kioto

Debido a la creciente preocupación de la comunidad internacional respecto a los cambios en la atmósfera, en la Conferencia de Toronto en Canadá (1988), el Programa de las Naciones Unidad para el Medio Ambiente (PNUMA) y la Organización Meteorológica Mundial (OMM) constituyeron el Panel Intergubernamental ante el Cambio Climático, IPCC.


En 1992, en el Marco de la Cumbre de la Tierra realizada en Río de Janeiro, se adoptó la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (UNFCCC), que entró en vigor en 1994. Para garantizar los compromisos de reducción de gases de efecto invernadero, los países desarrollados inscritos en la UNFCCC, adoptaron el Protocolo de Kioto durante la tercera conferencia de las partes (COP 3), la cual se llevó a cabo en la ciudad de Kioto, Japón, en 1997 (Naciones Unidas 1998).
Dicho Protocolo es un acuerdo internacional cuyo principal objetivo es establecer metas para los países a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) a un nivel inferior en no menos de 5% al de 1990 en el período de compromiso comprendido entre el año 2008 y el 2012. Durante la COP3, se sentó la apertura para firmar el Protocolo por los países que desearan comprometerse, del 16 de marzo de 1998 al 15 de marzo de 1999; en 1998 firmaron 69 y en 1999, 15. Todos los países que firmaron están sujetos a una evaluación para verificar si cumplen con los estatutos del protocolo, los cuáles pasarán a un estado de ratificación una vez aprobados; los países que se anexaron al Protocolo después del plazo de tiempo para la firma, también tienen la oportunidad de ratificarse. El protocolo entró en vigor el 16 de febrero de 2005, donde hasta la fecha se han ratificado 190 países.

Al reconocer que los países desarrollados son los principales responsables por los altos niveles de emisión de gases de efecto invernadero a la atmósfera como resultado de 150 años de actividad industrial, el Protocolo establece un mayor compromiso sobre las naciones desarrolladas bajo el principio de “responsabilidades comunes pero diferentes”. Las reglas detalladas para la implementación del Protocolo fueron establecidas en la VII Conferencia de las Partes sobre Cambio Climático (COP 7) en Marrakesh (2001) y se llaman los “Acuerdos Marrakesh”.


Los mecanismos de Kioto son: tratado de emisiones (conocido como el “mercado de carbono”), mecanismo de desarrollo limpio (MDL) y realización conjunta (RC). Estos mecanismos estimulan la inversión verde y ayuda a los países a alcanzar sus objetivos de una manera costeable.
Por lo que se estableció un sistema de ayuda para las partes que tengan problemas al tratar de alcanzar sus objetivos; un sistema de adaptación para ayudar a los países a implementar medidas y políticas de adaptación al cambio climático, que facilite el desarrollo e implementación de técnicas que puedan ayudar a incrementar la resiliencia a los impactos del cambio climático; y un “fondo de adaptación” para ayudar a los programas y proyectos para países en desarrollo.
El Protocolo establece, además, que se debe monitorear y registrar anualmente las emisiones de gases de efecto invernadero de los países ratificados; asimismo, la secretaría de la Convención Marco de las Naciones Unidas (UNFCCC) establece un eje común para verificar que la información y datos proporcionados por las diferentes partes estén de acuerdo y sean consistentes con las reglas del Protocolo.
México firmó el Protocolo el 9 de junio de 1998, fue ratificado el 7 de septiembre de 2000 y entró en vigor en la misma fecha que el Protocolo en sí. Entregó su primer informe el 12 de septiembre de 1997, donde se señaló que el país se ubicaba entre los primeros 15 países con mayores emisiones de bióxido de carbono y entre los 20 con mayores emisiones per cápita, sin embargo, su participación global era menor al 2% del total mundial.
El segundo informe fue entregado el primero de julio de 2001 y en él se informó sobre las políticas aplicadas y por aplicar para cumplir con el Protocolo. Por ejemplo: en el área forestal, proteger e incrementar las áreas para secuestro de carbono, mediante programas de conservación de la biodiversidad y de desarrollo forestal sustentable; en el área rural, empezó campañas de sustitución de combustibles y de desarrollo sustentable; en el área energética, promovió la introducción de tecnologías más eficientes en el ahorro de energía, y también la introducción de otras fuentes de energía más limpias.
El tercer informe fue entregado el 1 de octubre de 2007; en él se señalaron los logros en las políticas de mitigación. Por ejemplo: en el sector energético, el ahorro de energía por programas institucionales fue de 1.84% del consumo de la misma y 2.83% respecto al consumo final total registrado; en el sector forestal y conservación del carbono capturado, se llevaron y se llevan a cabo proyectos y programas como el Proyecto de Conservación y Manejo Sustentable de Recursos Forestales (Procymaf), Programa de Pago por Servicios Ambientales Hidrológicos (PSAH) y Programa de Conservación y Reforestación de Ecosistemas Forestales (Procoref).
Para fortalecer la implementación del compromiso de México, por acuerdo del ejecutivo federal del 25 de abril de 2005, fue creada la Comisión Intersecretarial de Cambio Climático (CICC), en calidad de órgano federal encargado de formular programas y políticas de mitigación y adaptación ante el cambio climático; la cual, en el 2007, publicó la Estrategia Nacional ante el Cambio Climático (ENACC), donde se ponen como objetivos reducir las emisiones y proteger las áreas de secuestro de carbono, entre otras.
Todos los programas respecto al cambio climático promovidos por el Gobierno Federal a nivel nacional, tenían un enfoque general del país y muy pocos eran destinados a nivel estatal, sin embargo parece que un estado por su tamaño y su ubicación intermedia en los niveles de gobierno, hace más factible llevar a cabo medidas para mitigar la emisión de gases de efecto invernadero, así como políticas exitosas para adaptarse a éste.
Es por ello que el Instituto Nacional de Ecología (INE), órgano desconcentrado de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), considera que muchas de las políticas de mitigación de emisiones de gases de efecto invernadero y de adaptación del cambio climático tendrían mejores oportunidades de éxito si se diseñaran e instrumentaran proyectos en los niveles estatal o local; debido a que muchas de las autoridades e investigadores que operan en estos niveles tienen comúnmente un mejor entendimiento de los problemas y capacidades que existen en sus esferas de influencia, pero también porque al descentralizarse esta tarea, ellos tendrían un mayor grado de apropiación de las políticas que se desarrollen y pongan en práctica.
Por el motivo anteriormente señalado, el INE y la SEMARNAT se han propuesto elaborar un Programa Estatal de Cambio Climático (PECC) para cada estado, que será un instrumento para apoyar la planeación y desarrollo de políticas públicas en materia de cambio climático a nivel estatal.
Los Programas Estatales de Cambio Climático incluyen inventarios y escenarios de emisiones de gases de efecto invernadero a nivel estatal; escenarios de clima a nivel estatal y regional; y el análisis de los impactos, la vulnerabilidad y opciones de adaptación de los sectores más relevantes de cada estado ante el cambio climático. Igualmente, proponen medidas y estrategias concretas de mitigación de emisiones de gases de efecto invernadero y adaptación al cambio climático, e indican en la medida de lo posible las fuentes de financiamiento potenciales, los plazos y los responsables de la ejecución de las acciones.

Después de muchos años de haber empezado la preocupación y ocupación de México en el tema del Cambio Climático, en 2006, el INE encarga a un estado (Veracruz) hacer su Plan Estatal de Cambio Climático y de ahí en adelante los demás estados se han sumado a esta nueva estrategia.


Dentro de las actividades que la Secretaría de Medio Ambiente de Coahuila (SEMA) implementó, para dar cumplimiento a su tarea de fortalecer las acciones de gobierno ante la problemática y consecuencias locales del cambio climático, se encuentran la creación de la subsecretaría de Política Ambiental. Con las gestiones realizadas por esta nueva subsecretaría, se consiguieron recursos del Gobierno del Estado, el Congreso de la Unión y organismos internacionales, para crear el Programa de Cambio Climático. En el año 2009, se inició la elaboración del Plan Estatal de Cambio Climático el cual incluye en su primera etapa:
El Inventario de Emisiones de Gases Efecto Invernadero, los Escenarios del Clima en Coahuila así como el Análisis de Vulnerabilidad y Amenazas.







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