Colaboraron: Arce Flores Liliana Cortés Popota Rocío García Santamaría Blanca Estela López Aymes Gabriela López Trujeque Sandra Mazón González Rosa Margarita Saldaña García Cinthya Nenetzyn Asesoría de



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a) Papel del estudiante

Pueden participar y desempeñar un rol activo, que varía en función de sus propósitos y de las facilidades y restricciones del medio.



b) Papel del docente

El docente anima y media la experiencia, pero no lo decide todo: el estudiante participa en forma activa y propositiva.

Da tutoría y supervisión periódica del plan y desarrollo del proyecto, la organización y trabajo conjunto con los estudiantes.

Reflexiona con los estudiantes sobre lo que están realizando en la práctica para ayudarles a regular y evaluar su desempeño. Favorece la interacción conjunta docente–estudiantes, estudiantes–estudiantes.

Diversifica los apoyos requeridos por los distintos estudiantes o equipos de trabajo en la concepción y desarrollo de sus proyectos.

Cede gradualmente la responsabilidad y el control de los aprendizajes buscados por el docente, fomenta la autonomía, la responsabilidad y la toma de decisiones.

El docente debe fomentar de manera explícita la colaboración entre iguales, la pertinencia y responsabilidad entre los miembros del grupo y la orientación hacia metas académicas intrínsecas, trascendentes, personal y socialmente.

c) Metodología

Tipos de proyectos:


  1. Las experiencias en que el propósito dominante es hacer o efectuar algo, dar cuerpo a una idea o aspiración en una forma material, (por ejemplo, un discurso, un poema, una sinfonía, una escultura, etcétera).

  2. El proyecto consiste en la apropiación propositiva y placentera de una experiencia (por ejemplo, ver y disfrutar una obra de Benedetti).

  3. El propósito dominante en la experiencia es resolver un problema, desentrañar un acertijo o una dificultad intelectual.

  4. Experiencias muy variadas en las que el propósito es adquirir un determinado grado de conocimiento o habilidad, al cual aspira la persona que aprende, en un punto específico de su formación.

Fases de un proyecto:

  1. Establecer el propósito (naturaleza del proyecto, objetivos, metas).

  2. Planeación (ubicación en el espacio, procedimiento, ubicación en el tiempo, destinatarios, recursos humanos, recursos materiales y financieros).

  3. Ejecución.

  4. Juicio.

8.3.2 Solución de problemas

Es una experiencia pedagógica de tipo práctico organizada para investigar y resolver problemas vinculados con el mundo real, la cual fomenta el aprendizaje activo y la integración del aprendizaje escolar con la vida real, desarrolla habilidades de pensamiento, habilidades de autorregulación, indagación y toma de decisiones, habilidades para adquirir y manejar la información, para comprender sistemas complejos, habilidades de experimentación, fomentar el trabajo cooperativo, así como ofrecer la posibilidad de integrar el conocimiento procedente de distintas disciplinas.

Los objetivos educativos que se pueden alcanzar con el método de aprendizaje basado en problemas son: estudiantes con mayor motivación, un aprendizaje más significativo, desarrollo de habilidades de pensamiento, desarrollo de habilidades para el aprendizaje, integración de un modelo de trabajo, mayor retención de información, integración del conocimiento, habilidades perdurables, incremento de la auto dirección, mejora de la comprensión, desarrollo de habilidades interpersonales y de trabajo en equipo, actitud auto motivada, aprendizaje natural y aprendizaje continuo.

a) Participación del estudiante

El papel del estudiante es de participante activo, quien soluciona el problema, constructor de significados. Además, se requiere que esté comprometido y sea responsable en la actividad, colaborador, inquisitivo y autorregulado.



b) Papel del docente

El rol del docente es fungir como tutor y entrenador que supervisa constantemente, en su papel de experto, el trabajo de los estudiantes proporcionando estrategias y apoyos para ayudar a los estudiantes a aprender, ajustando el nivel de dificultad del reto. Proporciona una amplia información de tipo estratégico sobre el asunto en cuestión, con apoyo para que el estudiante pueda filtrarla y pensar por sí mismo qué necesita revisar, cómo y por qué.

Además, modela el proceso y las habilidades requeridas, sin imponer las soluciones, plantea preguntas pertinentes para guiar el caso y conducir al estudiante a construir sus propios argumentos y propuestas. Es fundamental su papel para mantener a los estudiantes involucrados y dar prioridad a las actitudes que desarrollan los estudiantes como resultado de trabajar experiencias de aprendizaje basado en problemas.

c) Metodología

La metodología de enseñanza requiere la elaboración y presentación de situaciones reales o simuladas relacionadas con la construcción del conocimiento, la práctica o el ejercicio profesional particular. Los problemas deben ser abiertos, es decir, no estructurados y estimulantes, presentar controversias o dilemas que se deben considerar en la toma de decisiones conducentes a la solución más viable.

La evaluación y asesoría está presente a lo largo de todo el proceso, y está centrada en el desempeño y en la autoevaluación.

Fases:


  1. Identificar la naturaleza del problema y la información pertinente.

  2. Enmarcar un problema abierto.

  3. Resolver un problema abierto.

  4. Cambiar la dirección de un problema abierto.

8.3.3 Aprendizaje basado en el servicio a la comunidad

El aprendizaje basado en el servicio, aprendizaje en el servicio o modelo de aprender sirviendo se define como un enfoque pedagógico en el que los estudiantes aprenden y se desarrollan por medio de su participación activa en experiencias de servicio organizada con cuidado y directamente vinculadas a la necesidades o problemas de una comunidad (Buchananm Baldwin y Rudisill, 2002).

Concretamente, conduce al desarrollo de un proyecto basado en las necesidades o problemas de una comunidad de referencia, y requiere que los estudiantes aprendan a manejar situaciones únicas de manera estratégica en torno a las necesidades específicas de un contexto particular. Este tipo de experiencias puede influir en el sentido de identidad y de justicia social en los participantes.

Es una oportunidad de reorientar la cultura hacia el valor de ayudar a los demás y de asumir la propia responsabilidad social. Este planteamiento es congruente con las tendencias de innovación educativa actuales que dan prioridad al desarrollo de competencias sociales, a la educación multicultural, a la atención a las personas con capacidades diferentes y a la enseñanza orientada a promover la participación comunitaria y ciudadana.

Este es uno de los objetivos de formación profesional más importantes de la Licenciatura en Comunicación Humana.

a) Papel del estudiante


  • Participación activa en experiencias de servicio coordinadas entre la institución educativa y la comunidad

  • Reflexionar, comentar, o escribir acerca de lo que hace y observa durante la actividad de servicio

  • Emplear conocimientos y habilidades recién adquiridos en beneficio de la comunidad

  • Relacionarse y colaborar “con” la comunidad

  • Participar en el diálogo, la discusión grupal y la cooperación

b) Papel del docente

  • Mediador y postulador de problemas (proponer retos abordables y significativos)

  • Generar cuestionamientos significativos que conduzcan y enmarquen la enseñanza

  • Ayudar a aprender a reflexionar sobre sus experiencias a lo largo del proceso

  • Capacitar, supervisar y vigilar el progreso de los estudiantes durante el tiempo que dure la intervención

c) Metodología

Por lo general, se siguen los planteamientos del método de proyectos de intervención social, donde destacan los siguientes elementos:



  • La delimitación del objeto de servicio: se espera que se defina en conjunto con los miembros de la comunidad que lo recibirá

  • El andamiaje que apoya el aprendizaje del estudiante por parte del tutor o facilitador y, en su caso, del supervisor del escenario

  • El tipo y frecuencia de oportunidades para la autoevaluación formativa (componente reflexivo)

  • La estructura de organización y participación de los estudiantes, docentes, integrantes de la comunidad, etcétera, que conduce al desarrollo del sentido de la responsabilidad o autodeterminación, de sentirse y ser agentes de cambio

  • Un modelo que se puede seguir es el llamado Modelo del usuario que consiste en que los profesionales ven al usuario y a su familia o grupo de referencia como personas con derecho a decidir y seleccionar lo que creen apropiado para satisfacer sus necesidades. El profesional no centraliza las decisiones, sino que ofrece una gama de opciones y la información y asesoría necesarias para que el usuario, su familia o grupo involucrado elijan lo que juzguen más conveniente

  • Se puede conducir la reflexión mediante la escritura de diarios de campo, de un estudio de caso, de un dilema ético que hayan enfrentado en el lugar del servicio, el análisis crítico de lecturas dirigidas, la exposición oral frente a grupo de la experiencia realizada o comunicación electrónica en foros de discusión

  • Para evaluar puede ser útil solicitar un auto-reporte de los estudiantes, la administración de pruebas para evaluar el aprendizaje del curso, protocolos de solución de problemas y preguntas abiertas sobre le contenido, así como medidas generales de pensamiento crítico y creatividad. Consultar los elementos de autoevaluación, propuestos por Shumer (2000), a saber: cultura y contexto, filosofía y propósito, políticas y parámetros, práctica y pedagogía, evaluación y rendición de cuentas

8.3.4 Estudio de casos15

La técnica de estudio de casos se basa en la presentación de una situación problemática real o ficticia, que el estudiante debe resolver a partir de una situación inicial y los contenidos presentados. De esta forma se propicia la motivación intrínseca, se despierta el interés en la acción formativa que se ha de seguir y permite llegar a conclusiones o formular alternativas acerca de un problema.

Los estudiantes que coordinan esta actividad elaboran un resumen de un problema relacionado con el tema que se discute bajo la forma de un “caso”. Se expone en el plenario por escrito u oralmente. Los participantes discuten el caso dando ideas, posibles interpretaciones o alternativas de solución. El material que constituye el caso puede ser deliberadamente alterado para ilustrar algún aspecto concreto y fomentar la discusión y el debate, no presentando incluso una relación completa y exacta de los acontecimientos reales.

Sus principios, por lo tanto, son los siguientes:



  • Motivadora, en tanto que ayudan al estudiante a entender la necesidad y la importancia de lo que está analizando

  • Facilitadora de aprendizajes, en tanto que se orientan a la consolidación de los objetivos de la acción formativa

  • Reguladora del aprendizaje, ya que es un instrumento útil para comprobar la capacidad del estudiante de aplicar/transferir los aprendizajes en contextos reales

Los estudios de caso pueden clasificarse en estudios de casos generales o específicos; y también se distinguen por su planteamiento, que puede ser abierto o cerrado.

  • Un estudio de caso general cerrado sería el que sigue una línea argumental paralela a los objetivos y contenidos de la acción formativa y se considera que sólo tiene una solución o respuesta única

  • Un estudio de caso general abierto sería el que sigue una línea argumental paralela a los objetivos y contenidos de la acción formativa y no tiene una solución o respuesta única

A diferencia del estudio de caso general –que sigue un hilo argumental paralelo a los objetivos y contenidos de la acción formativa– el caso específico se plantea como una actividad más que responde a unos objetivos y a unos contenidos concretos. En este sentido:

  • Un estudio de caso específico cerrado sólo tiene una solución correcta

  • Un estudio de caso específico abierto no tiene una solución o respuesta única

Los casos específicos a diferencia de los generales, se plantean como una actividad más que responde a unos objetivos y a unos contenidos concretos.

Otra clasificación de los estudios de caso, contempla los siguientes esquemas: caso de valores, caso incidente, caso de solución razonada, caso de mentalización, caso de búsqueda real, caso temático.



a) Papel del estudiante

  • Participación activa en la discusión y reflexión sobre el caso expuesto

  • Emplear conocimientos y habilidades recién adquiridos en la solución del caso

  • Puede elaborar sus propios casos, a partir de experiencias o casos de la vida real o ficticios, siguiendo las reglas

c) Papel del docente

  • La delimitación del estudio de caso: elabora el resumen con el problema a tratar, apegándose a los lineamientos expuestos y tratando que el caso permita al estudiante activar los conocimientos que recién acaba de adquirir, poniendo en juego su buen juicio

  • El andamiaje que apoya el aprendizaje del estudiante por parte del tutor o facilitador y, en su caso, el estudiante experto

c) Metodología

Para elaborar un caso sería conveniente seguir las siguientes instrucciones:



  1. En el caso es importante el tema del que se trate, más que la redacción de la historia, así si el tema toca asignaturas discutidas y polémicas, seguro provoca una animada discusión.

  2. Antes de redactar, conviene elaborar un guión detallado de los aspectos significativos: protagonista, entorno, problemática, posibilidad de varias soluciones o sólo una.

  3. Un buen caso debe ser: verosímil, provocador, conciso, ambiguo.

  4. Hay que poner especial cuidado en evitar:

  • Decir más de lo que es preciso y suficiente

  • Omitir datos importantes, bajo el pretexto de enriquecer la discusión

  • Interpretar subjetivamente los datos que se exponen

  • Redactar recargando el tono literario y estilístico

  • Dejar datos en la penumbra para que los invente el que analice después la historia

8.4 Plan de Acción Tutorial (PAT)

En la actualidad, la acción tutorial ha sido vista como uno de los factores de calidad en la educación universitaria, a partir de mejorar los índices de retención y de rendimiento. Las razones que se pueden argumentar al respecto son diversas.

En primer lugar, representa una de las estrategias clave para la personalización del proceso formativo en la universidad. Ante el acceso a los estudios universitarios de un número cada vez más amplio de estudiantes –que, asimismo, presentan características muy disímiles no sólo desde el punto de vista académico sino también en sus intereses, motivaciones, expectativas y capacidades– se hace necesario ajustar el proceso formativo a las diversas particularidades de los estudiantes.

En segundo lugar, la acción tutorial permite consolidar los modelos pedagógicos centrados en el estudiante que recientemente se han venido impulsando, en lugar de los modelos tradicionales centrados en una enseñanza de tipo transmisiva, más preocupados por la instrucción que por la orientación, la mediación y el desarrollo integral de las diferentes competencias personales.

Por último, se puede señalar que la acción tutorial contribuye a la transformación de la vida institucional universitaria, ya que representa no sólo un componente para la flexibilización del currículum, sino también constituye un eje alrededor del cual se pueden implementar los programas específicos de mejora académica, se le da dirección a la gestión institucional y se promueve la formación continua de los profesores.

Por consiguiente, no resulta extraño que se considere a la acción tutorial como uno de los posibles recursos para corregir los desajustes revelados por los porcentajes de abandono y prolongación de los estudios universitarios. En tal sentido, en el programa actual de la carrera de Licenciatura en Comunicación Humana los porcentajes de abandono en las últimas generaciones de estudiantes están alrededor del 25 %.

No obstante, para que tal acción pueda situarse a la altura de las expectativas que genera la tutoría, es necesario que se enmarque en un plan sistematizado y coherente. Dicho plan debe permitir, a su vez, la organización de una red tutorial a partir de las necesidades reales detectadas en la población universitaria, y demanda contar con recursos e instrumentos adaptados a las características estudiantiles y las posibilidades institucionales.

En otras palabras, se hace imprescindible disponer de un plan que proporcione “la formalización de un esquema coordinado y operativo de intervención tutorial” (Lázaro Martínez, 2002).

El presente Plan de Estudios de la Licenciatura en Comunicación Humana contempla como aspecto complementario la elaboración y ejecución del PAT que posibilite a los estudiantes, a lo largo de su formación profesional, utilizar una instancia de orientación, acompañamiento y apoyo para su vida universitaria, en particular, y para su desarrollo integral como personas en un contexto social determinado, en general.

8.4.1 La acción tutorial

Si bien la acción tutorial, de manera concreta, ha venido llevándose a cabo en los últimos tiempos, en la Facultad de Licenciatura en Comunicación Humana, por lo general, se ha desarrollado de manera intuitiva, con una diversidad de perspectivas y líneas de actuación. Asimismo, este tipo de acción se ha visto impulsada y enmarcada en programas como PRONABES y PROMEP.

Sin embargo, dadas las características específicas del Plan de Estudios de la Licenciatura en Comunicación Humana –basado en el desarrollo de competencias, sustentado en un modelo pedagógico constructivista, situado, flexible y gradual respecto del avance curricular– el contar con un Plan de Acción Tutorial integrado a dicho plan de estudios se ha convertido, como señalamos antes, prácticamente en una exigencia.

Según la ANUIES, la tutoría se define como “un proceso de acompañamiento durante la formación de los estudiantes, que se concreta mediante la atención personalizada a un alumno o a un grupo reducido de alumnos, por parte de académicos competentes y formados para esta función, apoyándose conceptualmente en las teorías del aprendizaje más que en las de la enseñanza. Por lo tanto, se considera una modalidad de la actividad docente que comprende un conjunto sistematizado de acciones educativas centradas en el estudiante” (ANUIES, 2000, p. 26).

Este proceso de acompañamiento es de tipo personal y académico, y se lleva a cabo durante el proceso formativo, con el propósito de mejorar el rendimiento académico, solucionar problemas escolares, desarrollar hábitos de estudio, trabajo, reflexión y convivencia social.

Más allá de la conceptualización que propone la ANUIES, la acción tutorial que se contempla para el programa académico de la carrera de Licenciatura en Comunicación Humana supone una serie de estrategias con las siguientes características:



  • Personalizada: está acorde con y se ajusta a las características personales del estudiante

  • Integradora: permite la integración de las dimensiones personales

  • Colaborativa: se basa en una relación de ayuda, colaboración y cooperación

  • Inclusiva: implica la modificación de las condiciones institucionales para identificar y atender la diversidad de características de los estudiantes

  • Integrada: se articula de manera coherente a la propuesta curricular y posibilita la interacción con otras estrategias de mejora educativa.

  • Transversal: se realiza en las diferentes asignaturas del plan, al complementar la dimensión académica de los contenidos curriculares con la dimensión tutorial.

  • Preventiva: se encamina a evitar las diferentes dificultades que pueden enfrentar los estudiantes o bien a reducir los efectos, lo que implica considerar también el contexto social en el que se desenvuelve el estudiante.

La acción tutorial, en el marco del Plan de Estudios para la Licenciatura en Comunicación Humana, toma en cuenta los siguientes ejes:

  1. Adaptativo: hace referencia al proceso de adaptación a la vida universitaria, considera el desarrollo de competencias vinculadas con la inteligencia práctica, la concientización respecto de las propias expectativas y de las exigencias de la vida estudiantil, el conocimiento del programa académico y de las características del contexto institucional, del modelo curricular y su plan de estudios, así como el apoyo a la toma de decisiones referidas a la planeación de su carga académica.

  2. Psicopedagógico: subraya el acompañamiento y el apoyo para el desarrollo de competencias académicas (comunicación oral y escrita; búsqueda y gestión de la información; habilidades para la planificación y autorregulación de sus aprendizajes; y el conocimiento y la utilización de diferentes herramientas para el aprendizaje, entre otras).

  3. Afectivo y social: pone el acento en los factores afectivos y motivacionales vinculados tanto con la selección, aceptación y satisfacción con la profesión, como con el propio proceso de aprendizaje, además del apoyo para el desarrollo de competencias interpersonales y de colaboración, así como acciones de seguimiento encaminadas a la mejora del clima institucional y del aula universitaria.

  4. Profesional: toma en cuenta el acompañamiento en el proceso de concientización y reflexión acerca del proyecto de vida profesional de cada estudiante, la toma de decisiones relativas a la preparación para la vida profesional y el auto perfeccionamiento, además de acciones de orientación en el proceso de inserción laboral.

Dentro del PAT se tiene previsto considerar las siguientes fases o etapas:

  1. Una primera fase, de inicio o Tutoría inicial, arranca en el curso Propedéutico y se extiende hasta el primer periodo. En esta fase se pretende acompañar el proceso de adaptación e integración del estudiante a la vida institucional, así como también el autoconocimiento personal. Se apoya en el establecimiento de redes sociales de los estudiantes y la concientización del tránsito curricular en la carrera. Esta fase es fundamental para la detección de necesidades tutoriales de los estudiantes, por lo cual se implementan acciones orientadas al conocimiento de las características académicas, sociales y motivacionales del grupo de ingresantes.

  2. La segunda fase, denominada Tutoría de trayectoria, abarca el recorrido académico que realiza el estudiante en la carrera; en ella, se desarrollan acciones tutoriales específicas, a partir de la detección de las necesidades realizada en la primera fase o a solicitud del estudiante. Un aspecto clave que se toma en cuenta, dadas las características del nuevo plan, hace referencia al acompañamiento en la toma de decisiones para el avance curricular de los estudiantes, particularmente al término de cada periodo.

  3. La tercera etapa, Tutoría final o de egreso, en el último período de la carrera, apunta a coadyuvar a la integración del estudiante a un campo específico de acción profesional. Una de sus principales funciones es la vinculación de la Facultad con los escenarios laborales, y el acompañamiento en la toma de decisiones respecto del auto perfeccionamiento y la inserción laboral.

Respecto de la modalidad de trabajo, resulta importante destacar que en el PAT para la Licenciatura en Comunicación Humana se toman en cuenta diferentes modalidades de tutoría, individualizada y grupal.

Asimismo, una de las propuestas a considerar en este Plan tutorial hace referencia a la inclusión de acciones a partir de la figura del “compañero tutor”. Por consiguiente, se tiene previsto seleccionar y capacitar a estudiantes avanzados de la carrera para que puedan colaborar en las actividades de tutoría a lo largo de la carrera.

Además, es importante poner de relieve la importancia de que el Plan de Acción Tutorial configure un proyecto educativo y social, coordinado y articulado, con una gran dosis de flexibilidad para adecuarlo a las situaciones particulares que puedan presentarse en la institución educativa, a lo largo de la aplicación concreta del plan de estudios. En tal sentido, es preciso considerar que algunas acciones han de tener una atención prioritaria.

En primer lugar un punto clave es la sensibilización, concientización y capacitación permanente de los distintos actores educativos, en especial de los tutores y de los estudiantes. En segundo lugar, las acciones tutoriales requieren de asesoramiento permanente para una práctica efectiva. En tercer lugar, se hace necesaria la producción de materiales diversos que orienten y apoyen el trabajo institucional en tutoría.

Y, por último, es de fundamental importancia, proporcionar los recursos y medios suficientes, a través de vínculos institucionales fortalecidos con la comunicación, colaboración y responsabilidad compartida, además de favorecer la estabilidad e incentivar la dedicación de los actores educativos que participen en esta experiencia.



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