Centros educativos de educación infantil



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CIUDADES EDUCADORAS



PROYECTO EDUCATIVO

LOS TIEMPOS ESCOLARES



EN EL MARCO DE UNA CIUDAD EDUCADORA”


CENTROS EDUCATIVOS DE EDUCACIÓN INFANTIL


Y DE EDUCACIÓN PRIMARIA DEL MUNICIPIO DE ALBACETE

SOSTENIDOS CON FONDOS PÚBLICOS

ÍNDICE


0. SALUDO.


1. PRESENTACIÓN.
2. HACIA UN MODELO DE CIUDAD EDUCADORA.
2.1. Albacete, ciudad educadora.

2.2. El Proyecto Educativo de Ciudad.


3. LOS TIEMPOS ESCOLARES Y LA AUTONOMÍA ORGANIZATIVA DE LOS

CENTROS EDUCATIVOS.


3.1. Los tiempos escolares: concepto histórico, social y cultural.

3.2. El tiempo educativo y los tiempos escolares.

3.3. El tiempo educativo y la armonización de otros tiempos.

3.4. El tiempo como variable de la gestión del currículo.

3.5. Autonomía para definir la organización de los tiempos escolares en

Castilla – La Mancha.


4. MODIFICACIÓN DE LOS TIEMPOS ESCOLARES. HACIA UN MODELO DE

JORNADA ESCOLAR.


4.1. Justificación de la modificación de los tiempos escolares.

4.2. Hacia un modelo de jornada escolar: la jornada continuada como

instrumento de cambio.

4.3. Aspectos positivos que nos propone el cambio. Impulsos y avances.


5. LA JORNADA CONTINUADA EN EL MARCO DE UNA CIUDAD EDUCADORA.
5.1. Declaración de principios y objetivos que nos proponemos alcanzar.
6. LA JORNADA ESCOLAR. DIFERENCIAMOS TIPOS DE JORNADA.
6.1. Jornada escolar del alumnado.

6.2. Jornada laboral del profesorado.

6.3. Jornada del Centro.

La Escuela como espacio de dinamización sociocultural.


7. LA JORNADA CONTINUADA EN UN MARCO DE EDUCACIÓN INTEGRAL Y

RESULTADO DE LA COORDINACIÓN INTERINSTITUCIONAL.


7.1. El papel de las Administraciones: Ayuntamiento de Albacete y

Consejería de Educación.

7.2. El papel de los centros educativos.

7.3. El papel de la familia y de las AMPAs.

7.4. El papel de otros colectivos e iniciativas sociales.

8. ESTRUCTURA Y ORGANIZACIÓN DE UN PROYECTO VIABLE DE

JORNADA CONTINUADA EN LA CIUDAD DE ALBACETE.
8.1. Distritos o zonas educativas, espacios de recursos.

8.2. Así nos organizamos: Comisión Educativa.

8.3. Temporalización y fases del proyecto.
9. LAS ACTIVIDADES EXTRACURRICULARES.
9.1. Características de las actividades extracurriculares.

9.2. Características del personal que las debe atender.

9.3. Propuesta de posibles actividades.
10. RECURSOS A DISPOSICIÓN DEL PROYECTO.
10.1. Recursos humanos e institucionales.

10.2. Instalaciones.

10.3. Recursos económicos.
11. EVALUACIÓN DEL PROYECTO.
11.1. Agentes de evaluación.

11.2. Criterios, ámbitos, dimensiones e indicadores de evaluación.



11.3. Instrumentos y calendario de evaluación.


ANEXOS



I. Relación de Centros Educativos, del municipio de Albacete, que han aprobado -en sus respectivos Consejos Escolares- el Plan de Actividades Extracurriculares de Centro integrado en el Proyecto Educativo “Los tiempos escolares en el marco de una ciudad educadora”.

II. Compromiso de participación y colaboración del Excmo. Ayuntamiento de Albacete.

III. Plan de Actividades Extracurriculares promovidas y subvencionadas por el Ayuntamiento de Albacete.

IV. Plan de Actividades Extracurriculares promovidas por los centros educativos de Educación Infantil y Educación Primaria que integran el Proyecto Educativo “Los tiempos escolares en el marco de una ciudad educadora”.

SALUDO.
Son las cuatro de la tarde: estoy en la biblioteca municipal de mi barrio, por que en mi pueblo hay once bibliotecas o más.
A mi pueblo le llamamos ciudad, porque es grande: tienen novecientas calles y están trazando setecientas calles más y va a tener ochenta mil casas; ahora tienen ciento sesenta mil habitantes.
Vivo en una ciudad con setenta plazas; tiene parques y un recinto ferial que solo se abre para LA FERIA, que siempre es en septiembre. Hay en mi ciudad colegios e iglesias; campos de fútbol y polideportivos cubiertos con pistas y con piscina, algunos; en la ciudad deportiva juegan tres mil escolares: estamos felices de tener al ALBA en primera. En la Avenida de España, además del Carlos Belmonte, hay de todo: hasta una ciudad universitaria.
En el Altozano han abierto una filmoteca. Dicen que en la plaza hay unos refugios de cuando la guerra, que yo no he visto todavía. La Reina de España vino a estrenar otra vez el Teatro-Circo. Dice mi padre que la misma doña Sofía inauguró el museo del parque y que el abuelo del Rey abrió la primera fuente de Albacete desde el balcón del museo municipal del Altozano.
Mi madre, que es profesora, me ha dicho que en la ciudad trabajan en más de cincuenta oficios distintos: bomberos, albañiles, médicos, comerciantes… mujeres y hombres. En los polígonos industriales trabajan más de doce mil personas en casi mil empresas.
Hay muchas cosas en mi ciudad, es como un mundo en pequeñito: hay un río, el Júcar y campo y corre el aire y luce el Sol; muchas cosas que han hecho las personas mayores y yo también, aunque todavía no tengo ni los doce años cumplidos.
Quiero saber qué son las cosas, cómo se hacen, cómo se cuidan, cómo se relacionan las cosas y las personas.
Quiero que mis padres sean felices. Yo quiero tener amigos y amigas, porque para ser felices hace falta tener amistades. Quiero que mi ciudad y todos los demás pueblos crezcan y duren, para que cuando sea mayor también pueda ser feliz y el agua y el aire sigan corriendo y que nazcan plantas en los campos y corran por ellos los animales y yo pueda ver a los pájaros volar entre los rayos del Sol.
Todo esto qué veo y pienso, en el colegio, me lo explican cuando jugamos a reconocer lo que hay y a inventar cosas nuevas para la ciudad.
Las personas mayores dicen que eso es hacer una ciudad educadora; yo creo que es que la ciudad es mi lugar de juego y estudio, dónde aprendo lo que todavía no sé de las cosas ni de la vida y dónde ensayo qué hacer para ser feliz ahora y cuando sea mayor.
Bueno, no sé explicarme bien, sólo que pienso que mi ciudad tiene qué servirnos para disfrutarla y aprender cómo hacerla crecer sin que se rompa.
Le he leído al alcalde Manuel Pérez Castell, este pensamiento mío y me ha felicitado.

Albacete, treinta de enero de dos mil cuatro*.


Manuel Pérez Castell

ALCALDE DE ALBACETE

* 30 de enero: Día Escolar por la No violencia y la Paz (DENYP)



1. PRESENTACIÓN.
En junio de 1997, el Pleno Municipal del Excmo. Ayuntamiento de Albacete, se adhiere a la Asociación Internacional de Ciudades Educadoras y asume la “Carta de Ciudades Educadoras” como documento que recoge los principios básicos que han de conformar el impulso educativo de la ciudad. A lo largo de estos años, y en diferentes ámbitos y dimensiones de la política municipal, se han ido haciendo realidad diversos proyectos que responden al modelo de ciudad educadora:


  • “Semanas de la Solidaridad”. Conjunto de actividades orientadas a la sensibilización y Educación para el Desarrollo. (Concejalías de Acción Social y Educación)

  • “Universidad de la Experiencia: Un modelo de educación superior, no formal, para personas mayores de sesenta años”. (Universidad Popular)

  • “Foro de la participación”. Mecanismos de participación ciudadana en la gestión y control municipal. (Concejalía de Acción Social)

  • La ciudad educa”. Publicación dirigida a todos los centros educativos de la ciudad. Es una guía de recursos educativos que ofrece el Ayuntamiento de Albacete para el conocimiento de la ciudad y la formación integral del niño. Recoge los diferentes programas y actuaciones que llevan a cabo diferentes concejalías con el objetivo de construir una ciudad educadora. (Concejalía de Educación)

Estas y otras actuaciones han establecido en el municipio de Albacete un marco de referencia y de disponibilidad de numerosos recursos y posibilidades educativas y de colaboración, junto a otros agentes educadores, en la formación integral y permanente de sus ciudadanos y, especialmente, -junto a la familia y la Escuela- en el desarrollo de la personalidad de la población infantil.


Dentro de este contexto -la ciudad de Albacete, marco y agente educador-, un grupo de directores (finalizada una reunión con la concejal de Educación a finales del mes de octubre de 2003) tomaron la decisión de reunirse (a mediados del mes de noviembre) para aportar todo tipo de ideas que pudieran hacer posible y realizable un concepto que había surgido en aquel intercambio de opiniones: los tiempos escolares en el marco de una ciudad educadora.
El 11 de noviembre de 2003 se reúnen seis directores, en un colegio público de la ciudad, e inician una fase de intercambio de ideas, opiniones y posibles propuestas de actuación que culminan en dos iniciativas: la primera, convocar (el día 18 de noviembre, en el Centro de Profesores y de Recursos de Albacete) a todos los directores de los centros educativos de la ciudad; la segunda, exponer la propuesta (ideas base) de un posible proyecto educativo y de organización de los tiempos escolares que permita, a todos los centros educativos de Educación Infantil y de Primaria de nuestro municipio, acogerse a la Orden de 06-09-2001, de la Consejería de Educación de la Junta de Comunidades de Castilla – La Mancha, por la que se regula la autonomía de los centros educativos para definir la organización de los tiempos escolares.
A la reunión del día 18 de noviembre asisten la totalidad de los directores de los centros públicos de la ciudad y una representación de los centros concertados. En ella se expone cómo ha surgido esta actuación, las líneas maestras del contenido del proyecto y se toman las siguientes decisiones: trasladar a los Claustros de Profesores lo tratado en dicha reunión y valorar su contenido; crear una Comisión de Directores (integrada por cinco personas) que canalice esta iniciativa y gestione su desarrollo; y volvernos a encontrar, el día 2 de diciembre (con una convocatoria más amplia a todos los centros educativos del municipio de Albacete: públicos y concertados; de la ciudad y pedanías), para conocer el grado de aceptación y adhesión e iniciar el proceso de concreción de esta iniciativa.
El día 2 de diciembre, en el salón de actos del Centro de Profesores y de Recursos de Albacete, se reúnen 37 centros educativos de la ciudad y municipio. Por unanimidad y visto el grado de adhesión de los Claustros de Profesores al proyecto, se acuerda trasladar a todas las Comunidades Educativas la iniciativa de modificación de los tiempos escolares y se aporta, a todos los asistentes, un posible calendario de desarrollo de todo el proceso para establecer una línea de actuación conjunta.
La Comisión de Directores ha desarrollado, a partir del día 24 de noviembre de 2003 y en representación de todos los centros educativos del municipio de Albacete que se han adherido a este proyecto, un proceso de darlo a conocer a diferentes instituciones (Delegación Provincial de la Consejería de Educación y al Excmo. Ayuntamiento de Albacete) y colectivos sociales (Sindicatos que integran la Junta de Personal Docente, Federación de Asociaciones de Madres y Padres de Alumnos/as -FAMPA-, partidos políticos...). El resultado de todas esas entrevistas ha sido el apoyo expreso, a excepción de la FAMPA. Este hecho nos introduce en un nuevo planteamiento y dinámica: Albacete, ciudad educadora; Albacete, ciudad de los niños y niñas; Albacete, ciudad de la formación y del aprendizaje.
Entre los días 15 y 18 de diciembre se han celebrado, en todos los centros educativos del municipio, los Consejos Escolares que permiten iniciar el proceso de modificación de la organización de los tiempos escolares. El resultado ha sido el siguiente: de 37 centros educativos que han promovido el procedimiento que se establece en el apartado primero de la Orden de 06-09-2001, 35 han manifestado su voluntad favorable a que dicho proceso se inicie; por el contrario, 2 centros (al no alcanzarse la mayoría de dos tercios de los miembros de pleno derecho del Consejo Escolar) no lo inician.
Del contenido expuesto en esta presentación, que da paso al proyecto educativo y de organización de los tiempos escolares en el municipio de Albacete, podemos extraer las siguientes conclusiones:


  • Estamos asistiendo a un movimiento unitario, participativo, vinculante, coordinador y dinamizador de todos los centros educativos -públicos y concertados laicos- de la ciudad y pedanías del municipio de Albacete que optan por un Proyecto Educativo de Ciudad y adhieren su Proyecto Educativo de Centro al mismo.

  • El municipio de Albacete es -y será en mayor medida en un futuro inmediato- un marco y un agente educador, y desde el Ayuntamiento se asume la coordinación entre los diferentes agentes e instituciones que intervienen o inciden en la formación integral de la población infantil. Asume la intencionalidad y la responsabilidad de la formación, promoción y desarrollo de todos sus habitantes, empezando por los niños y niñas. Concede, en definitiva, prioridad a la inversión educativo-cultural y a la formación permanente de su población.




  • El desarrollo de la participación como principio básico de toda la dinámica que se ha generado a lo largo del proceso expuesto anteriormente. La Comunidad Educativa y los diferentes sectores que la integran se convierte en protagonista y ejerce su capacidad de regulación de su autonomía para definir la organización de los tiempos escolares. El proyecto educativo y de organización de los mismos es y será un proyecto elaborado por todos y todas. Todos estamos llamados a conocer, informarnos, analizar, enriquecer y crearnos los argumentos necesarios para tomar una decisión consciente y responsable sobre la organización de los tiempos escolares en nuestro centro educativo y nuestra vinculación a un proyecto de ciudad educadora.



2. HACIA UN MODELO DE CIUDAD EDUCADORA.
2.1. ALBACETE, CIUDAD EDUCADORA.
En noviembre de 2000, Valentino Castellani (Alcalde de Turín) escribía un artículo dirigido al Congreso de Lisboa titulado “Hoy más que nunca: ciudad educadora”. En él expresaba que “las ciudades no tienen crisis de identidad: ningún alcalde tiene dudas sobre a quién representa, cuál es su función y si sigue teniendo sentido hablar de ciudad. Aprovechemos esta seguridad que tenemos -de ser y de representar- para mantener viva la tensión que hará de nuestras realidades locales ambientes adecuados que hagan posible vivir de manera positiva y feliz. Probablemente la palabra felicidad sea la más simple, la más antigua, la más sincera que podemos usar para indicar de manera explícita la última misión de una ciudad educadora”.
El movimiento de Ciudades Educadoras se inicia en 1990 con motivo del I Congreso Internacional de Ciudades Educadoras, promovido por el Excmo. Ayuntamiento de Barcelona y celebrado en dicha ciudad, cuando un grupo de ciudades representadas por sus gobiernos locales planteó el objetivo común de trabajar conjuntamente en proyectos y actividades que mejorasen la calidad de vida de sus habitantes, a partir de su implicación activa en el uso y la evolución de la propia ciudad y de acuerdo con la “Carta de Ciudades Educadoras”, aprobada en dicho congreso.
Posteriormente, en 1994 este movimiento se formaliza como “Asociación Internacional de Ciudades Educadoras” (AICE), en su III Congreso celebrado en la ciudad de Bolonia, y crea el “Banco Internacional de Documentos” (BIDCE) con el objetivo de recoger y difundir los programas, experiencias y otras aportaciones de las ciudades que pertenecen a la Asociación para que los principios de la Carta de Ciudades Educadoras vayan haciéndose realidad en la vida municipal y de sus ciudadanos.
Los congresos se realizan cada dos años en ciudades miembros de la Asociación Internacional (Barcelona 1990, Goteborg 1992, Bolonia 1994, Chicago 1996, Jerusalén 1998, Lisboa 2000, Tampere 2002 y Génova -por celebrarse- en el 2004 y cuyo tema será: “Otra ciudad es posible. El futuro de la ciudad como proyecto colectivo” y que acentúa en los procesos educativos abiertos y extensos de sus ciudadanos a través del desarrollo de la participación y las actitudes que la hacen posible). También, existen encuentros territoriales (cada dos años) como los que ha habido en Córdoba (2001) o en Getafe (2003) cuyo tema monográfico fue: “El tiempo y el espacio educativo”.
El municipio de Albacete se incorpora a la AICE en junio de 1997 e inicia un proceso de concreción y vivencia de la Carta de Ciudades Educadoras con experiencias y programas de actuación que afectan a la vida cotidiana de la ciudad y a sus funciones básicas: social, política, urbanística, de prestación de servicios... y la incorporación de la función educadora al asumir la necesidad de la formación de sus ciudadanos, especialmente la de los niños y jóvenes, y responder a la pregunta: ¿qué hacer para ayudar a los ciudadanos a construir una cultura adecuada para la superación de la realidad social tan compleja en la que vivimos en la actualidad? La ciudad debe proponer los recursos y procedimientos necesarios para que sea educadora y generadora de un clima de aprendizaje. La ciudad se percibe como el lugar en el que vive la cultura, espacio de educación permanente.
La Escuela, dentro de este marco social y dada la complejidad del mismo, no puede ser el único instrumento que pueda responder a los nuevos retos y desafíos educativo-culturales que se demandan. Por el contrario, junto a una amplia diversidad de agentes educativos y sociales -familia, asociaciones, ciudad...- asumen la responsabilidad de reaccionar ante estos nuevos retos. Se diseña la exigencia de colaboración, activa y precisa, de la sociedad en su globalidad. La educación se convierte en una tarea que implica al conjunto social.
La ciudad, como marco de referencia y de relaciones, asume la responsabilidad y la voluntad de ejercer el papel de coordinadora entre los diferentes componentes del sistema social y orientar todos sus recursos (humanos, instalaciones, materiales, económicos...) a hacer posible proyectos concretos que hagan realidad el concepto de ciudad educadora. Hoy, en Albacete, existe una voluntad política municipal manifiesta de construir la ciudad de las niñas y niños. Esta voluntad es la que nos posibilita la elaboración del presente proyecto.
2.2. EL PROYECTO EDUCATIVO DE CIUDAD.
Al definirse Albacete como ciudad educadora asume un papel protagonista en el proceso de formación y concreción de principios o señas de identidad que configuran el modelo educativo de ciudad. Dispone de múltiples posibilidades educadoras que contribuyen a la formación integral de su población. Todo ello le permite, desde el ejercicio de su autonomía, adquirir una personalidad propia al responder al contexto socioeconómico y cultural que nos envuelve, a las peculiaridades de nuestra población, y en concreto, a la población infantil, y a concepción educativa que todos los agentes sociales que intervienen en el hecho educativo poseen y desarrollan. El resultado es dotar a nuestra ciudad de un estilo educativo propio.
Por ello, la ciudad y la Comunidad Educativa que la integra debe tomar un conjunto de decisiones compartidas que sirvan como marco de referencia para poder establecer unas bases comunes de actuación que garanticen una coherencia mínima en el proceso educativo y en la formación integral de la población.
Podemos definir el Proyecto Educativo de Ciudad como el conjunto de decisiones (principios, procedimientos, criterios de actuación...), asumidas por toda la Comunidad Educativa, respecto a la orientación, al modelo, a las opciones educativas básicas y a cómo llevarlas a la práctica -tanto en el proceso de organización como de intervención educativa-.
Debe ser el resultado de un proceso de reflexión colectiva que se convierte en eje vertebrador e instrumento de definición, planificación, gestión y evaluación del proceso educativo de la población infantil, en particular. Ha de ser una herramienta que oriente, guíe la intervención educativa, dinámica y modificable, que ayude a establecer prioridades y capaz de coordinar las diversas actuaciones formales y no formales de los agentes sociales y culturales que integran nuestra ciudad. Debe incrementar nuestro grado y sentimiento de pertenencia; vivenciar el Proyecto Educativo de Ciudad como algo nuestro, propio y singular. Nos ha de permitir entrar en una dinámica de eficacia y eficiencia formativa y de rentabilización de los recursos educativos disponibles.
La Carta de Ciudades Educadoras recoge un conjunto de principios que definen señas de identidad básicas que convierten al niño/a en protagonista activo de la vida social de la ciudad y de su propio proceso de aprendizaje; lo convierten así en ciudadano/a de pleno derecho y halla el lugar que le corresponde junto al resto de ciudadanos. Todos los habitantes de la ciudad, y en particular la infancia, tendrán el derecho a disfrutar, en condiciones de libertad e igualdad, de los medios y oportunidades de formación, entretenimiento y desarrollo personal que la propia ciudad ofrezca (Principio 1).
Por ello, se proponen los siguientes principios o señas de identidad:


  • Educación en y para la diversidad. Una ciudad para todos y todas, donde la diversidad sea considerada como valor positivo y que evite cualquier tipo de exclusión por motivos de raza, sexo, género, cultura, edad, discapacidad, condición económica u otras formas de discriminación. Favorece la igualdad de oportunidades de ambos sexos y desarrolla la coeducación. Atiende las diversas condiciones de déficit o sobredotación intelectual.




  • Educación para la convivencia. Una ciudad que escucha, se comunica y dialoga; favorece la responsabilidad y el desarrollo de la autonomía; potencia el respeto, la tolerancia y la valoración positiva de sus ciudadanos/as; regula sus conflictos de forma pacífica; fomenta la participación democrática, el asociacionismo y el voluntariado; una ciudad motivadora y creadora de una imagen positiva de sus habitantes; fomenta el intercambio generacional; acepta y cumple las normas de que se dota.




  • Educación para la comprensión, la cooperación y la paz internacional. Una ciudad que acepta y respeta a todos los pueblos, sus culturas, civilizaciones, valores y modos de vida; reconoce la interdependencia entre los pueblos y los Estados; una ciudad solidaria que comparte, acoge y pone especial atención a las personas recién llegadas; realiza un amplio esfuerzo para contrarrestar la idea de enemigo, en la que se ha basado multitud de conflictos; enseña a no ser indiferentes.




  • Compensadora de desigualdades. Una ciudad que establece los medios y recursos necesario para minimizar las desventajas socioculturales y económicas; potencia la autoestima y una actitud positiva hacia la vida; motiva; tutoriza y orienta; permite el acceso a experiencias y actividades educativas y formativas.



  • Educación para la vida. Una ciudad que enseña a vivir, a desenvolverse con autonomía y ofrece un conocimiento realista de los mecanismos de funcionamiento de su entorno y de su vida social. Una ciudad que forma a sus ciudadanos para adaptarse y desenvolverse en la sociedad del conocimiento y de la información; a leer e interpretar las propuestas culturales, recreativas, informativas y publicitarias que se le ofertan; a usar y manejar los diferentes medios de comunicación y las nuevas tecnologías de la información.




  • Lugar en el que vive la cultura. Una ciudad que fomenta el hábito lector, la presencia y disfrute en actividades culturales y promueve la cultura popular.




  • Promotora de calidad de vida. Una ciudad que propone y favorece estilos de vida que responden a un conjunto de valores, actitudes, hábitos y comportamientos que mejoran la calidad de vida de sus ciudadanos (higiene, limpieza, equilibrio emocional, educación afectivo-sexual, salud, aprender a decir no, consumo responsable, respeto al medio ambiente...)




  • Conocedora de su entorno (entendido éste como el espacio físico, cultural y social que nos rodea y el conjunto de intereses y experiencias cercanas y vitales). Una ciudad que motiva al niño/a para que la conozca y fomente su interés por descubrirla. Enseña a caminar por ella, a observarla, a describirla, a valorarla, a responder a diferentes preguntas: quiénes y cuántos somos, dónde vivimos, qué hacemos, de qué vivimos, nuestra forma de ser y costumbres, nuestro pasado, cómo nos organizamos, de qué servicios disponemos...




  • Educación para el ocio y el tiempo libre. Una ciudad que anima, estimula, apoya y oferta los recursos y medios necesarios para el desarrollo de capacidades y actitudes que favorezcan la autonomía personal y dé la posibilidad del ejercicio de inquietudes y aptitudes que faculten al niño/a a descubrir el placer de aprender a hacer cosas, a organizarse, entusiasmarse, divertirse y enriquecerse personalmente con diversas experiencias y prácticas de ámbito expresivo, deportivo, musical... Una ciudad que asume el juego como necesidad vital y como medio de conocimiento y expresión.


3. LOS TIEMPOS ESCOLARES Y LA AUTONOMÍA ORGANIZATIVA DE LOS

CENTROS EDUCATIVOS.
3.1. LOS TIEMPOS ESCOLARES: CONCEPTO HISTÓRICO, SOCIAL Y

CULTURAL.
El tiempo es un concepto histórico, social y cultural generado y aprendido tras un largo y complejo proceso de adaptación de los seres humanos a la evolución de la sociedad y de los ritmos productivos que orientan y regulan nuestra vida.
Los tiempos escolares no han permanecido al margen de la propia evolución de la sociedad y de sus ritmos y asumen ese carácter de construcción histórica, social y cultural. La Escuela, como institución y agente educador y socializador, se sitúa entre la familia y la sociedad y ha intentado responder y adaptarse a las necesidades y ritmos de ambas. El resultado es el tipo de jornada escolar que existe en la actualidad en los centros educativos de nuestro entorno.
Iniciar un proceso de debate, en la Comunidad Educativa, para la modificación de la organización de los tiempos escolares nos permite dirigir nuestra mirada y nuestra atención hacia cada uno de los niños y niñas de nuestra ciudad y ver la posibilidad de cómo enriquecer el cúmulo de experiencias educativas que le permitan un mejor desarrollo de su personalidad. Para ello, hemos de crear un contexto formativo y educador en el que participe la familia, la Escuela y las diversas iniciativas sociales e instituciones de la ciudad que colaboran en el proceso educativo de la infancia. Un contexto globalizador e integrador de todas las experiencias bajo el concepto de tiempo educativo.
3.2. EL TIEMPO EDUCATIVO Y LOS TIEMPOS ESCOLARES.

La historia personal de cada individuo está integrada por diferentes tiempos a lo largo de las diversas etapas o estadios evolutivos por los que pasa el ser humano en su vida; en cada una de estas predomina unos tiempos sobre otros. En la niñez, la infancia y en la adolescencia existe un predominio del tiempo educativo en el que el individuo experimenta un desarrollo tanto físico-motriz (crecimiento), intelectual (lenguaje, razonamiento, atención, memoria...), socio-emocional y moral, básicos para etapas posteriores.


Su desarrollo intelectual es debido a un proceso de aprendizaje y descubrimiento de sí mismo, de los demás y de su entorno; es decir, realiza un proceso de incorporación de conocimientos, valores y habilidades propios de la cultura y de la sociedad en la que vive. Este proceso es producto de la educación formal y no formal que realiza la familia, la escuela y otros agentes educadores. La institución escolar se caracteriza por la planificación y organización de la educación para que el individuo aprenda a aprender (capacitarle para crear conocimientos), mientras que la familia actúa de una manera menos planificada, pero acentúa la relación entre sus miembros como procedimiento.
Cuando un ser humano nace recibe de su madre y su padre una información genética que le permite formar parte de la especie humana: rasgos morfológicos, un sexo definido, unas capacidades de desarrollo que están inscritas en una determinada constitución del cerebro y un calendario madurativo; existe, por tanto, una parte abierta y otra cerrada del código genético. La parte cerrada consiste en la información genética que tiene que cumplirse obligatoriamente; la parte abierta establece un conjunto de potencialidades que no pueden desarrollarse totalmente sin la influencia del entorno, sin la estimulación procedente de las personas (educación) que están alrededor del niño/a. Por tanto, el tiempo educativo, que permite el desarrollo del individuo, predomina en estas primeras etapas evolutivas.
El tiempo educativo es el resultado de un proceso de convergencia entre:


  • El tiempo familiar o del hogar: en el que predomina la relación entre los miembros de la familia y en el que el niño o la niña realiza sus primeros aprendizajes de una manera no planificada.

  • Los tiempos escolares: en el que predomina el tiempo dedicado al proceso de enseñanza y aprendizaje del currículo establecido como cultura escolar; el tiempo de escuela que integra los descansos y su participación en otras actividades; y el tiempo relativo a la escuela que el niño dedica en sus desplazamiento a la misma, en hacer los deberes en casa y la realización de otras actividades vinculadas o de apoyo a la tarea escolar.

  • El tiempo libre y de ocio: es el tiempo a disposición de uno mismo y en el que el niño/a ejerce el juego como necesidad vital (le permite el desarrollo de determinadas capacidades de su personalidad, la asimilación y conquista del mundo que le rodea, divertirse...) o para hacer lo que le gusta (lo que le permite un enriquecimiento personal).


3.3. EL TIEMPO EDUCATIVO Y LA ARMONIZACIÓN DE OTROS TIEMPOS.
Es un hecho constatable que la estructura familiar del siglo XXI no tiene nada que ver con la estructura familiar de hace algunos años. La familia en la ciudad es una familia reducida, con pocos familiares cercanos o sin ellos, donde la crianza de los hijos la realiza la pareja (en muchos casos sin ayuda de otros parientes) y, dado el ritmo de vida y los cambios del papel de la mujer en la sociedad, ambos cónyuges se han incorporado a la vida laboral. Es decir, se ha producido un cambio significativo en la principal institución de socialización que es la familia.
Las instituciones han de recoger esta nueva situación, cada vez más generaliza, que facilite el tiempo y la convivencia familiar entre padres e hijos/as lo máximo posible. En la actualidad existe una dicotomía clara entre el ritmo de vida de los padres y el de sus hijos/as. Por ello, tendríamos que tender a armonizar más el tiempo familiar de la pareja y sus hijos/as. Sería necesario introducir el sentido común y establecer modificaciones en los tiempos escolares que permitan la flexibilidad en el desarrollo del tiempo educativo y en el que intervengan diferentes tiempos, espacios y agentes educativos.
Otro aspecto también significativo es la demanda social, y con fuerza desde la familia, de la necesidad de más y mejor educación dada la complejidad de nuestra sociedad y de su tendencia a transformarse en una sociedad del conocimiento y de la información. Los niños y niñas deben adquirir numerosos y nuevos saberes y el aprendizaje se debe prolongar de una manera permanente a lo lago de toda la vida del ser humano. Por ello, se debería favorecer la calidad de las experiencias educativas de nuestra población escolar con un replanteamiento del tiempo educativo que se desarrolla en los diferentes ámbitos; contar con un sistema integrado de espacios y actividades (culturales y recreativas), bien organizadas, con la participación activa de diferentes iniciativas sociales e institucionales de la ciudad.
3.4. EL TIEMPO COMO VARIABLE DE LA GESTIÓN DEL CURRÍCULO.
En el proceso de intervención educativa en la institución escolar y en el ejercicio de la profesionalidad docente se han de ejercer gran número de toma de decisiones, sobre todo, en relación a qué, cómo y cuándo enseñar y evaluar (la gestión del ámbito curricular). Constituyen un ejercicio continuo de reflexión y praxis que persiguen encontrar cada vez más y mejores soluciones didácticas y organizativas.
Responder a qué, cómo y cuándo enseñar y evaluar se han de utilizar diversidad de variables y, en el ámbito organizativo, se programa el tiempo, el tipo de agrupamiento del alumnado y la organización del espacio. La utilización de todas ellas permite el ejercicio del proceso de enseñanza y aprendizaje.
El rendimiento escolar o resultado de dicho proceso depende de múltiples factores: de tipo personal (autoestima, motivación, atención, interés, concentración, memoria...); de tipo ambiental (familia, entorno...); de tipo escolar, y dentro de éste, el alumno/a (conocimientos previos, técnicas de estudio y de trabajo que posee, dominio lectoescritor...), el docente (actitud, habilidades sociales, didáctica, conocimientos...) y el centro (el Proyecto Educativo y el diseño curricular, recursos didácticos, coordinación pedagógica... organización espacio-temporal). La organización del tiempo es una más de las múltiples variables y factores que intervienen en el proceso de enseñanza y aprendizaje y en el propio rendimiento escolar.
3.5. AUTONOMÍA PARA DEFINIR LA ORGANIZACIÓN DE LOS TIEMPOS

ESCOLARES EN CASTILLA – LA MANCHA.
Nuestra comunidad autónoma de Castilla – La Mancha reguló en el mes de septiembre de 2001, mediante la Orden de 06-09-2001, de la Consejería de Educación, la autonomía de los centros educativos para definir la organización de los tiempos escolares. La finalidad propuesta es mejorar la calidad educativa desde una organización más adaptada y flexible de los tiempos escolares, que permitan a los centros desarrollar su proyecto educativo como respuesta a las necesidades del contexto escolar y del alumnado y a las intenciones explícitas en el modelo educativo.
La participación de otros agentes socializadores en el desarrollo del tiempo educativo de la población infantil hace necesario integrar en un mismo proyecto educativo (Proyecto Educativo de Ciudad) todas aquellas iniciativas orientadas a favorecer una educación para el uso activo del ocio, facilitando por otra parte, que la jornada escolar del alumnado responda a un modelo educativo más coherente e integrado.
Como unidad de medida temporal para expresar los tiempos escolares, la Orden 06-09-2001, utiliza el concepto de jornada escolar o espacio temporal diario dedicado al desarrollo de los procesos de enseñanza y aprendizaje de cada una de las áreas del currículo, el tiempo de recreo, las actividades complementarias, las actividades del plan de acción tutorial y las actividades extracurriculares. En dicha Orden también clarifica y diferencia los siguientes conceptos:


  • Jornada escolar del alumnado: que incluye el tiempo dedicado por él a las actividades propuestas por la Escuela u otras instituciones (con carácter educativo).

  • Jornada laboral del profesorado: el tiempo de docencia, tutoría, formación, coordinación pedagógica y de participación en el gobierno del centro. El tiempo de su práctica profesional.

  • Jornada del centro: el tiempo en el que permanece el centro abierto para el desarrollo del proceso de enseñanza y aprendizaje y el de otras iniciativas que permitan convertir a la escuela en centro de dinamización cultural y social.

Para poder promover una modificación de la organización de los tiempos escolares, los centros educativos han de observar un procedimiento que da todo el protagonismo a la participación de los diversos sectores que integran la Comunidad Educativa (a excepción del alumnado en los centros de Educación Infantil y Primaria). Tal procedimiento se enriquece con una Resolución de 15-11-2001, de la Dirección General de Coordinación y Política Educativa de la Consejería de Educación, por la que se dictan instrucciones para realizar la consulta a la comunidad educativa en el desarrollo de la Orden de 6 de septiembre de 2001.



4. MODIFICACIÓN DE LOS TIEMPOS ESCOLARES. HACIA UN MODELO DE

JORNADA ESCOLAR.
4.1. JUSTIFICACIÓN DE LA MODIFICACIÓN DE LOS TIEMPOS ESCOLARES.
A lo largo de la lectura de las páginas que preceden a este apartado del proyecto podemos extraer una conclusión básica: Albacete, ciudad educadora es un marco de referencia y una propuesta de cambio en la educación que afecta tanto a la Comunidad como a los centros educativos.
El concepto de “cambio” se asocia a la modificación de un estado o condiciones de la realidad social producidas por necesidades, demandas, expectativas de evolución y transformaciones que la sobrepasan. En este sentido, cambiar no es ni bueno ni malo, simplemente es inevitable; es poner en práctica una respuesta adaptativa en sintonía con una nueva realidad.
Todo cambio o propuesta de cambio suele generar diversidad de respuestas: desde la aceptación a la resistencia; todo dependerá de la información, participación en el proceso y de la aplicación de una metodología del cambio: justificación y diagnóstico; identificación de los objetivos que se pretenden; planificación del proyecto; difusión...
El cambio o modificación que se propone nos introduce en una realidad educativa diferente a la actual y se concreta en impulsos, avances y aspectos positivos tan significativos como los siguientes:


  • El niño/a se convierte en protagonista activo de la vida de la ciudad y de su propio proceso educativo. De tal forma que condiciona y genera un repensar la ciudad tomándolo como parámetro.

  • La educación se concibe como tarea de todos y todas. Implica al conjunto de la Comunidad y se define un Proyecto Educativo de Ciudad. Por ello, se establece un acuerdo de colaboración en la mejora de la formación integral de la población infantil y se integran todas las iniciativas en una misma línea de formación.

  • Se avanza en un modelo educativo coherente e integrador. La educación se percibe como un proceso que ni empieza ni acaba en el centro escolar; comienza en casa, continúa en la calle, en la escuela, entre los amigos, en los espacios y lugares de la ciudad, con las personas que se relaciona... De todo y de todos puede aprender.

  • Se amplía la interacción entre la Escuela y la Comunidad. El interés es mutuo y la relación entre ambas se incrementa. Se diagnostica, se planifica, se actúa y se evalúa cuantos proyectos y programas se desarrollan. La Escuela se abre a su entorno y el entorno entre en la Escuela.

  • La ciudad de Albacete se convierte en marco y agente educador. Lidera una propuesta de mejora de la calidad de vida de sus ciudadanos y, en particular, una propuesta de mejora de su función educativa. Diversifica las experiencias de aprendizaje e integra las actividades ocio y tiempo libre.

  • Los centros educativos se transforman en espacios de dinamización sociocultural y en comunidades de aprendizaje. Los centros se abren a una mayor participación de la Comunidad e irradian propuestas de formación.

4.2. HACIA UN MODELO DE JORNADA ESCOLAR:

LA JORNADA CONTINUADA COMO INSTRUMENTO DE CAMBIO.
El sistema integrado de programas y actividades (educativas, culturales y recreativas) que nos propone el marco de “Albacete, ciudad educadora” está enraizado en el contexto europeo, en el que los centros educativos se organizan en jornada escolar continuada y en la que existe una participación activa de diferentes agentes socializadores de la Comunidad. En ellas se maneja el concepto de tiempo prolongado o ampliado que se vincula al tiempo educativo y que incluye el tiempo escolar (planificación pedagógica de la educación). Esta opción se inscribe en el marco de una escuela favorecedora de la igualdad de oportunidades.
Entrar en un debate dirigido exclusivamente hacia el cambio de la jornada escolar partida (mañana y tarde) o la jornada escolar continuada, interponiendo argumentaciones a favor o en contra, referidos a las bondades o maldades de una u otra, es un debate artificial y sacado fuera de contexto. Tanto una opción como la otra no están avaladas por análisis científicos y técnicos que demuestren lo positivo (ventajas) de una o lo perjudicial (desventajas) de la otra para el alumnado. El tipo de jornada no tiene por qué influir en el rendimiento escolar, en la fatiga... Todo depende de la racionalidad que se impregne a la organización de los procesos de enseñanza y aprendizaje.
Ningún estudio pedagógico o psicológico se decanta por un modelo u otro de jornada escolar. Lo importante es no perder de vista las numerosas variables y factores que inciden en el proceso educativo. La distribución horaria de la jornada escolar es una variable más que no interfiere, con razón de peso, en las posibles deficiencias que se le quieran atribuir al sistema educativo español o castellano-manchego, en particular. Sí es observable, en debates sobre este tema, razones de tipo subjetivo o vivencial a favor o en contra. Los profesionales de la enseñanza son los responsables del proceso planificado de la educación y del manejo de las diversas variables o factores: los maestros/as saben lo que hacen y por qué se hace.
La cuestión radica en el desarrollo de formas flexibles y racionales de los tiempos escolares, en el marco de una Comunidad Educativa y un contexto de ciudad globalizador e integrador de experiencias educativas, culturales y recreativas. Este avance potencia formas de organización del conocimiento o cultura escolar y de aprendizajes de la vida en comunidad.
Para llevar a cabo esta iniciativa de modificación de los tiempos escolares y del contexto en el que se desarrolla es necesario el consenso social (agentes de socialización, de la ciudad como entidad educadora) y la coordinación entre personas e iniciativas.
La jornada escolar continuada del alumnado supone la actividad escolar reglada en el recinto escolar durante la mañana, y su participación por la tarde –con carácter voluntario- en actividades formativas en su colegio, polideportivo, biblioteca, cine, ludoteca... No se trata, por tanto, de una reducción de la jornada escolar del alumno (25 horas lectivas), sino una ampliación de la misma con actividades educativas, dirigidas por monitores cualificados.
4.3. ASPECTOS POSITIVOS QUE NOS PROPONE EL CAMBIO. IMPULSOS Y

AVANCES.
La incorporación al proyecto de “Albacete, ciudad educadora” supone participar en un proceso de mejora, de avance en determinados ámbitos, dimensiones y factores que están vinculados con la educación, con el contexto familiar y socio-comunitario, y con los propios centros escolares. De ellos enumeramos los siguientes:
A. DE ÁMBITO PERSONAL DEL ALUMNADO:


  • Promueve el desarrollo de su personalidad y una formación integral.

  • Le proporciona iniciativas y experiencias que le refuerzan su participación activa en la vida social y cultural de su entorno.

  • Influye positivamente en el respeto hacia las normas establecidas y en una mayor confianza social.

  • Le permite la utilización de su tiempo libre y de ocio de forma autónoma y creativa. (Educación para el uso activo del ocio).

  • Potencia una adaptación mayor a su entorno y medio ambiente. Descubre y se integra con mayor facilidad en la vida de la ciudad.

  • Con ayuda de los adultos, regula más eficazmente su tiempo de estudio y trabajo personal con su tiempo libre y de ocio.


B. DE ÁMBITO FAMILIAR:


  • Se armoniza, en mayor medida, la vida e interrelaciones familiares al tener un período más amplio de coincidencia o ajuste entre el horario laboral y el escolar, lo que favorece la relación y convivencia entre sus miembros.

  • Mayor sincronía entre los horarios de las diferentes Etapas Educativas impartidas en diferentes recintos escolares (centros de Educación Infantil y Primaria e Institutos de Educación Secundaria) lo que concilia el horario entre hermanos.


C. DE ÁMBITO SOCIO-COMUNITARIO:


  • Establece un consenso social, lo cual implica abrir previamente un amplio debate sobre el modelo educativo de ciudad que queremos y en el que participan todos los sectores de la Comunidad.

  • Permite que Escuela y Comunidad integren todos sus recursos en una misma línea y dirección educativa. Garantiza la necesaria coordinación entre agentes e iniciativas.

  • Establecimiento en la ciudad de un período exclusivo de atención a la infancia (de 16 a 18 horas) con actividades educativas, culturales y recreativas, en la que están implicados diversidad de agentes, instituciones y entidades.

  • Se favorece, además de la calidad de la enseñanza, la igualdad de oportunidades con la generalización de las actividades extracurriculares.


D. DE ÁMBITO EDUCATIVO:


  • Se potencia la educación en valores desde el Proyecto Educativo de Ciudad.

  • Se incrementan las posibilidades de conocimiento y descubrimiento del entorno.

  • Por el cambio de horario, se puede simultanear la enseñanza obligatoria con enseñanzas de régimen especial: conservatorio de música y danza...

  • Se profundiza en la mejora de la calidad de vida.


E. DE ÁMBITO DE CENTRO-ORGANIZATIVO:


  • Potencia la autonomía organizativa y pedagógica de los centros educativos para definir sus tiempos escolares y su vinculación a un Proyecto Educativo de Ciudad.

  • Se rompe con la identidad que tradicionalmente se ha creado con respecto a los tres tipos de jornada: jornada escolar del alumno, jornada laboral del profesorado y jornada del centro.

  • Exige un mínimo de características comunes a todos los centros educativos que se acogen al proyecto de “Albacete, ciudad educadora”.

  • Se asegura que el conjunto de actividades extracurriculares forman parte del proceso educativo al estar integradas dentro del Proyecto Educativo de Ciudad y del Proyecto Educativo de Centro.

  • Posibilita una distribución más racional y operativa de las actividades extraescolares.

  • Apertura de los centros a la Comunidad y su transformación en dinamizadores socioculturales.

  • Permite tiempos más amplios de coordinación didáctica y de formación del profesorado.

  • Motiva la realización de propuestas de renovación educativa y didáctica y su intercambio entre diferentes centros educativos de la ciudad.

  • Se racionaliza la distribución de los períodos de concentración o acentuados y otros tiempos más atenuado, de las áreas instrumentales y las áreas formativas.

  • Se incrementa el aprovechamiento de determinados servicios (Comedor Escolar y que han de potenciarse con la ampliación de la oferta e instalaciones en centros que carecen de él), recursos humanos e instalaciones, y la aparición de otros nuevos (atención previa y desayuno antes del inicio del horario escolar).


5. LA JORNADA CONTINUADA EN EL MARCO DE UNA CIUDAD

EDUCADORA.
5.1. DECLARACIÓN DE PRINCIPIOS Y OBJETIVOS QUE NOS PROPONEMOS

ALCANZAR.


  • Convertir a los niños y niñas del municipio de Albacete en protagonistas activos de su proceso educativo y de la vida de la ciudad: Albacete, ciudad de los niños.




  • Avanzar en la construcción de Albacete como ciudad educadora y su transformación en marco y agente educativo.




  • Hacer de la educación una tarea que implique al conjunto de la sociedad y hacer que la función educativa de la ciudad se amplíe progresivamente. Establecer un acuerdo de colaboración en la mejora de la formación integral.




  • Elaborar un Proyecto Educativo de Ciudad, consensuado y asumido por todos, al que se vinculen los diferentes centros educativos que así lo decidan, y que colabore en la vertebración del tiempo educativo de la ciudad.




  • Que el Ayuntamiento asuma el papel de coordinador de un modelo educativo coherente e integrador y de las instituciones, agentes e iniciativas que incidan en la formación de la población infantil.




  • Desarrollar formas de tiempo más flexibles y racionales de organización de los tiempos escolares en el contexto de una ciudad educadora.




  • Potenciar la autonomía pedagógica y organizativa de los centros escolares para definir y promover cambios en los tiempos escolares y en proyecto educativo. Esta finalidad debe favorecer la coordinación del servicio educativo.




  • Ampliar la interacción entre la Escuela y la Comunidad, entre los niños y niñas y la ciudad favoreciendo una adaptación más positiva, de respeto y descubrimiento de su entorno. Potenciar el sentido de pertenencia.




  • Transformar los centros educativos en espacios de dinamización sociocultural y en comunidades de aprendizaje.




  • Orientar los recursos disponibles de la ciudad (humanos, materiales, instalaciones, funcionales y económicos) para ampliar el tiempo educativo y crear un clima de atención a la infancia durante una franja horaria delimitada y consensuada.




  • Planificar un Sistema Integrador de Espacios y Actividades Educativas (extracurriculares), bien organizado y atendido por personal cualificado, en el que esté implicado el Ayuntamiento de Albacete, los centros educativos, las Asociaciones de Madres y Padres de Alumnos/as, las Asociaciones de Vecinos, Organizaciones No-gubernamentales y otras instituciones y colectivos sociales.




  • Potenciar la Educación en Valores y, en concreto, la Educación para el Tiempo Libre y el Ocio, fomentando la autonomía del niño y de la niña y su capacidad de distribuir, adecuadamente, su tiempo.




  • Potenciar los diferentes Servicios Complementarios que ofrecen los centros educativos (Comedor Escolar) y ampliar otros nuevos (desayuno escolar).




  • Conciliar el horario escolar, laboral y doméstico de los diferentes miembros que constituyen la unidad familiar. Armonizar y sincronizar las diferentes jornadas con los tiempos y espacios de relación y convivencia.




  • Establecer en la organización interna de los centros tiempos más amplios que permitan al profesorado el ejercicio de funciones como: coordinación, formación...



6. LA JORNADA ESCOLAR. DIFERENCIAMOS TIPOS DE JORNADA.
La Orden de 06-09-2001, de la Consejería de Educación, por la que se regula la autonomía de los centros educativos para definir la organización de los tiempos escolares define con claridad el concepto de jornada escolar; con ello, rompe con la imagen tradicional de identidad entre la jornada del alumnado, la del profesorado y la del centro. Aunque todas ellas se encuentran relacionadas entre sí no deben confundirse ni identificarse. Por tanto, diferenciamos cada una de ellas y expresamos la propuesta de modificación.
6.1. LA JORNADA ESCOLAR DEL ALUMNADO.


  • Tiempo lectivo o de desarrollo del proceso de enseñanza y aprendizaje en la Escuela:


+ De 9 a 14 horas, de lunes a viernes.

+ 25 horas semanales.

+ Carácter obligatorio.


  • Servicios complementarios:




  1. Aula Matinal: de 7’30 a 9 horas, de lunes a viernes.

+ Carácter voluntario.

  1. Comedor Escolar: de 14 a 16 horas, de lunes a viernes.

+ Carácter voluntario.


  • Tiempo de ocio educativo: actividades extracurriculares.

+ De 16 a 18 horas, de lunes a jueves.

+ Carácter voluntario.
El presente horario corresponde a los meses de octubre a mayo. Durante los meses de septiembre y junio el horario de jornada continuada será de 4 horas (de 9 a 13 horas, siendo el horario de Comedor Escolar de 13 a 15 horas). Los servicios complementarios de Desayuno y Comedor Escolar iniciarán su actividad al inicio del curso escolar y concluirá al final del mismo.
El horario de recogida del alumnado usuario del Comedor Escolar podrá ser flexible y a partir de la finalización del período de ingesta realizada por el niño. El Desayuno Escolar se ha de contemplar como respuesta de atención a las demandas y necesidades sociales; su horario de inicio podrá variar dependiendo del contexto del centro ( iniciar su actividad a partir de las 7’30, 7’45 u 8 horas) y responderá, en cuanto a su organización, a lo dispuesto en una posible normativa que lo regulará por parte de la Consejería de Educación.
La jornada continuada de mañana es la más adecuada para responder a los objetivos planteados en este proyecto. La distribución horaria, de las diferentes Áreas de Conocimiento del tiempo lectivo del alumnado y el número de sesiones, corresponderá a la toma de decisión del Equipo Docente de cada centro educativo que lo hará constar, como ANEXO, al presente proyecto.

Como principio general y propuesta psicopedagógica de distribución horaria se ha de contemplar el conjugar los tiempos acentuados con los tiempos atenuados, las áreas instrumentales con las áreas formativas, los períodos de enseñanza de aprendizaje con los de descanso (que no será superior a 30 minutos a lo largo de toda la jornada). El ritmo de aprendizaje debe ser progresivo y en aumento, dada la curva de rendimiento que culmina al finalizar la mañana entre los niños de Educación Infantil y Primaria (Testu, 1989; 1991). Dicha distribución horaria se concretará en la Programación General Anual de cada uno de los centros educativos y según la normativa legal vigente.


Dentro de la diversidad de posibilidades de distribución de los diferentes períodos lectivos o sesiones se propone, como modelo orientativo, el siguiente: dos sesiones iniciales de 60’; la realización de un taller de “desayuno inteligente” (en la propia aula y con una programación educativa establecida) para la realización de la ingesta del bocadillo; una tercera sesión de 50’; un descanso en el patio de recreo de 30’; y finalizaría la jornada con dos sesiones de 45 minutos. La suma total, diaria, del tiempo dedicado al proceso de enseñanza y aprendizaje y el tiempo de escuela, son 300 minutos (5 horas).
Las actividades extraescolares tendrán un carácter de voluntarias, universales, subvencionadas (aquellas que suponen el pago de una parte del coste total de las mismas y que son el resultado de la colaboración entre las instituciones, entidades y la familia para permitir su realización) o gratuitas (aquellas que su coste total es asumido por las instituciones, entidades, colectivos o monitores voluntarios). En ningún caso podrán ser motivo de discriminación alguna u objeto de negocio. Para ello los centros educativos podrán becar al alumnado con necesidades socio-económicas las actividades extracurriculares no gratuitas, a través del Plan municipal de especial atención educativa u otras subvenciones.
6.2. LA JORNADA LABORAL DEL PROFESORADO.


  • Jornada o período lectivo (tiempo de docencia y de atención al alumnado):


+ De 9 a 14 horas, de lunes a viernes.

+ 25 horas semanales.




  • Período no lectivo:

+ 4 horas semanales, distribuidas del siguiente modo:




    1. Tarde pedagógica y de acción tutorial: miércoles. (3 horas)

+ 2 horas de coordinación pedagógica, sesión de evaluación,

formación, Claustro de Profesores...

+ 1 hora de atención a madres y padres (tutoría).

b) 1 hora restante a distribuir a lo largo de los siguientes días de la

semana: lunes, martes o jueves.

El presente horario corresponde a los meses de octubre a mayo. Durante los meses de septiembre y junio el horario de jornada laboral será de 5 horas continuadas (de lunes a viernes, con cuatro horas de período lectivo -de 9 a 13 horas- y una de período no lectivo -de 13 a 14 horas-).


Será el Claustro de Profesores quien tome la decisión de la distribución de esa hora complementaria aislada y así lo hará constar, como ANEXO, al presente proyecto. Se ha tener en cuenta que existe una normativa vigente en la que no se puede fragmentar dicho período (una hora) en partes más pequeñas.
Los miércoles pedagógicos responden a una reivindicación histórica del profesorado de poder disponer de un tiempo largo y adecuado para la coordinación docente entre el profesorado y la realización de actividades de formación permanente. Por tanto, es una distribución coherente, racional y responsable con el propio desarrollo organizativo del Centro.
6.3. LA JORNADA LABORAL DEL SERVICIO DE CONSERJERÍA.
El Ayuntamiento de Albacete ha determinado la aplicación de un complemento de plena disponibilidad a los/as conserjes de todos los centros educativos inmersos en este proyecto. Se adjunta la propuesta realizada por la Concejala de Educación.
El proyecto Albacete, ciudad educadora supone una variación de los tiempos escolares respecto del modelo de jornada que se venía realizando, implicando ello la necesidad de incrementar considerablemente el periodo de funcionamiento diario de los Colegios Públicos de la ciudad de Albacete que se han acogido a dicho proyecto. Esa necesidad viene determinada por acumularse la jornada lectiva por la mañana y efectuarse la actividades extracurriculares por la tarde.
Dado que el incremento del tiempo de funcionamiento de los Colegios debe efectuarse con garantías de seguridad y calidad, del mismo modo que se ha venido realizando hasta ahora en el horario lectivo, creemos que el Ayuntamiento debe seguir prestando, en dicho incremento de tiempo, los mismos servicios de mantenimiento, custodia y vigilancia que en el modelo anterior de jornada. Siendo por tanto el personal municipal que actualmente realiza esas tareas, los Conserjes Mantenedores de Edificios Municipales, el idóneo para efectuarlas durante el tiempo de actividades extracurriculares.
En base a lo anterior, esta Concejalía propone, previas las negociaciones legalmente establecidas con los representantes de los trabajadores municipales, adaptar el horario de los Conserjes Mantenedores de Edificios Municipales adscritos a los Colegios que han aprobado el proyecto Albacete, ciudad educadora, a las necesidades horarias de dicho proyecto y de otras actividades que establezca el Ayuntamiento o los propios Colegios. Esa ordenación diferente del horario de trabajo no puede ser determinada a priori taxativamente de modo que, estaría en función de la programación de actividades, de la variabilidad de éstas y de las situaciones imprevistas derivadas de las necesidades del Servicio. Lo anterior implicaría la posibilidad de realizar una mayor jornada respecto de la habitual, sin superar, en cualquier caso, el límite máximo legal permitido. Con ello queremos dejar claro que esta nueva ordenación del tiempo de trabajo, en ningún momento dará lugar a la realización de horas extraordinarias por parte de los Conserjes Mantenedores de Edificios Municipales, sino a una distribución variable y eficiente de la jornada de trabajo, asignando de forma óptima los recursos municipales y compensando los excesos de jornada con descansos en los periodos que el Servicio lo permita.
Para poder llevar a cabo esta nueva ordenación del tiempo de trabajo, a los Conserjes que estén adscritos a Colegios que se hayan acogido al proyecto Albacete, ciudad educadora, se les aplicará el Módulo de Plena Disponibilidad en los términos establecidos en el Catálogo de Puestos de Trabajo del Ayuntamiento de Albacete, con efectos de uno de enero de dos mil cinco, suprimiendo para ello el actual Módulo de Jornada Partida. El exceso de jornada que se produzca durante el último trimestre del año dos mil cuatro será compensado con descansos cuando el Servicio lo permita, durante el presente año o en los siguientes, a razón de 1´75 horas de descanso por cada hora de exceso.
Con el fin de hacer viable el proyecto, los Conserjes que tengan asignado el Módulo de Plena Disponibilidad, tendrán la obligación de prestar los servicios extraordinarios en los colegios que el Negociado de Educación estime oportuno en función de las necesidades del Servicio, y no solamente en el que están adscritos para el desarrollo normal de sus funciones, no siendo esto aplicable para el horario lectivo.
Los Conserjes Mantenedores adscritos a Colegios cuya jornada lectiva no sea continua, se les seguirá aplicando el Módulo de Jornada Partida, no obstante, si algún colegio decidiera implantar la jornada lectiva continua en los próximos cursos, al Conserje o Conserjes adscritos al mismo les será de aplicación las condiciones laborales establecidas en los párrafos anteriores.


6.4. LA JORNADA DE CENTRO.

LA ESCUELA COMO ESPACIO DE DINAMIZACIÓN SOCIOCULTURAL.


  • Aula Matinal (servicio complementario de atención previa):


+ De 7’30 a 9 horas, de lunes a viernes.


  • Desarrollo del proceso de enseñanza y aprendizaje (desarrollo curricular):


+ De 9 a 14 horas, de lunes a viernes.


  • Comedor Escolar (servicio complementario):


+ De 14 a 16 horas, de lunes a viernes.


  • Tiempo de ocio educativo: actividades extracurriculares.

+ De 16 a 18 horas, de lunes a jueves.




  • Tiempo a disposición de la Comunidad (actividades socioculturales):

+ Dependiendo de las actividades programadas y, previamente,

autorizadas por el Equipo Directivo teniendo en cuenta las propuestas

formuladas por el Consejo Escolar de Centro y el Claustro de Profesores,

en coordinación con el Proyecto.



7. LA JORNADA CONTINUADA EN UN MARCO DE EDUCACIÓN INTEGRAL Y

RESULTADO DE LA COORDINACIÓN INTERINSTITUCIONAL.
7.1. EL PAPEL DE LAS ADMINISTRACIONES:

AYUNTAMIENTO DE ALBACETE Y CONSEJERÍA DE EDUCACIÓN.
A. AYUNTAMIENTO DE ALBACETE.


  • Conocer el documento base: “Los tiempos escolares en el marco de una ciudad educadora”.

  • Liderar el proceso de construcción de Albacete como ciudad educad

  • ora y su transformación en marco y agente educativo.

  • Asumir el papel de coordinador del Proyecto Educativo de Ciudad, coherente e integrador, que responde al tiempo educativo de la población infantil.

  • Ofertar y orientar los recursos disponibles de la ciudad (humanos, materiales, instalaciones, funcionales y económicos), para atender el tiempo educativo durante una franja horaria delimitada (de 16 a 18 horas). Explicitar e Integrar una partida presupuestaria adecuada en los presupuestos anuales para atender el proyecto.

  • Buscar recursos y fórmulas alternativas que permitan garantizar la financiación del proyecto (mediante convenios, mecenazgos, exenciones fiscales...) y promover actuaciones compensatorias, dirigidas a las Pedanías del municipio de Albacete o a zonas de atención educativa preferente, con la dotación de las infraestructuras o recursos necesarios que permitan el desarrollo del proyecto.

  • Planificar un sistema integrador de espacios y actividades educativas (extracurriculares), bien organizado y atendido por personal cualificado, en colaboración con: los centros educativos, las Asociaciones de Madres y Padres de Alumnos/as, las Asociaciones de Vecinos, Organizaciones No-gubernamentales y otras instituciones y colectivos sociales.

  • Presidir la Comisión Educativa, órgano de control y gestión del proyecto. Asumir la Secretaría Técnica de la misma. Ubicar su sede en las dependencias del Ayuntamiento.

  • Promover y participar en la elaboración de un Informe de Evaluación, de carácter anual, que permita el debate social.


B. CONSEJERÍA DE EDUCACIÓN.


  • Ofertar a los centros educativos la posibilidad de poder definir la organización de los tiempos escolares, mediante la Orden de 06-09-2001, que regula la autonomía organizativa de los mismos.

  • Conocer el documento base: “Los tiempos escolares en el marco de una ciudad educadora”.

  • Atender todo tipo de propuestas que surjan del debate del propio proyecto que enriquezcan su contenido y su propio desarrollo. Por ejemplo: crear la función o responsabilidad de Coordinador de Actividades Extracurriculares, con carácter remunerado y con reducción horaria (dependiendo del número de unidades).

  • Colaborar el proceso de construcción de “Albacete, ciudad educadora” y su transformación en marco y agente educativo.

  • Aprobar, si procede, el proyecto unitario de los centros educativos: “Los tiempos escolares en el marco de una ciudad educadora” y el conjunto de Anexos, en particular, de cada uno de los centros.

  • Aportar los recursos necesarios para el desarrollo del proyecto según la Orden de 24-09-2004, por la que se convocan ayudas para la realización de programas de actividades extracurriculares en los centros docentes no universitarios sostenidos con fondos públicos de la Comunidad de Castilla – La Mancha, y colaborar en el proceso de búsqueda de otros recursos que permitan enriquecer el propio proyecto. Atender, mediante acciones de compensación, las situaciones específicas que se producen en determinados centros educativos que poseen Transporte Escolar o están ubicados en zonas de atención educativa preferente.

  • Participar, como miembro, en la Comisión Educativa.

  • Participar en la elaboración de un Informe de Evaluación, con carácter anual.


7.2. EL PAPEL DE LOS CENTROS EDUCATIVOS.


  • Conocer el documento para el debate: “Los tiempos escolares en el marco de una ciudad educadora”.

  • Enriquecer el texto a través de un proceso de participación de todos los sectores de la Comunidad Educativa (coordinado por el equipo Directivo), y contar con el asesoramiento del Servicio de Inspección Educativa de la Delegación Provincial de Educación.

  • Introducir en el documento base las peculiaridades de cada uno de los centros educativos, como Anexos.

  • Difundir el documento definitivo (redactado por la Comisión de Directores con la aportación de instituciones y colectivos) a toda la Comunidad Educativa según el calendario aprobado por el Consejo Escolar de Centro.

  • Establecer un debate en el seno de la Comunidad Educativa a través de diferentes procedimientos.

  • Pronunciarse, a través de una consulta a toda la Comunidad Educativa, sobre la propuesta de modificación de la organización de los tiempos escolares que contempla el proyecto: “Los tiempos escolares en el marco de una ciudad educadora”.

  • Ofertar todas las instalaciones y espacios del centro para el desarrollo de las actividades extracurriculares programadas.

  • Colaborar en la elaboración del Plan de Actividades Extracurriculares o promoverlo y participar en su organización y programación.

  • Asumir el compromiso de colaboradores en el proceso de control y gestión del proyecto en el centro educativo, junto al Ayuntamiento y la AMPA.

  • Participar, mediante la representación de directores, en la Comisión Educativa.

  • Elaboración de un Informe de Evaluación del desarrollo del proyecto en el centro educativo, aprobado por el Consejo Escolar de Centro, y que será enviado a la Secretaría Técnica para la redacción del Informe de Evaluación del proyecto de ámbito municipal. Si al cabo de los tres años de desarrollo del proyecto se obtuviera una valoración negativa, se abriría la posibilidad de poder iniciar un proceso de modificación de la organización de los tiempos escolares de acuerdo con el procedimiento establecido en la Orden de 06-09-2001 de la Consejería de Educación.


7.3. EL PAPEL DE LAS FAMILIAS Y DE LAS AMPAs.


  • Conocer el documento base: “Los tiempos escolares en el marco de una ciudad educadora”.

  • Introducir en el documento base el Plan de Actividades Extracurriculares, como Anexo, que controlará y gestionará cada una de las AMPAs y que conformarán, junto con las actividades planificadas por el Ayuntamiento y otras iniciativas, el Sistema Integrado de Actividades Educativas del proyecto.



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