Articulación de políticas públicas dirigidas a las cooperativas Propuestas para el caso colombiano en el marco de la convivencia pacífica y la internacionalización



Descargar 1.94 Mb.
Página28/41
Fecha de conversión24.05.2018
Tamaño1.94 Mb.
1   ...   24   25   26   27   28   29   30   31   ...   41

Lecciones para optimizar: retorno al acompañamiento


En el marco de un Convenio del CIRIEC-Colombia con la Unidad Administrativa Especial de Organizaciones Solidarias celebrado entre julio de 2015 y abril de 2016, se realizó un proceso de investigación cuyo objetivo fue aunar esfuerzos para desarrollar una investigación que permita formular un modelo de organización, articulación e intervención integral para la generación de circuitos económicos solidarios en territorios rurales y de postconflicto desde la misión de la Unidad Administrativa Especial de Organizaciones Solidarias.

Uno de los resultados de la investigación fue un diagnóstico a la Unidad Administrativa Especial de Organizaciones Solidarias, con el fin de optimizar sus procesos. Esto por sí mismo da cuenta de la preocupación de esta entidad por mejorar su accionar.

Entre los meses de agosto y noviembre de 2015 se consultó la percepción de incidencia de la UAEOS en el desarrollo organizacional de 497 organizaciones solidarias creadas y fortalecidas. La base de datos que se utilizó para su identificación provino de los registros que UAEOS compendió entre los años 2012-2014. De las organizaciones identificadas, el 51% correspondió a empresas solidarias (cooperativas en todas sus formas, fondos de empleados y asociaciones mutuales), y el 49% restante a organizaciones solidarias de desarrollo (asociaciones, fundaciones y corporaciones)111.

Ante la consulta de medidas cognitivas como la formación y sensibilización de organizaciones creadas, las respuestas señalan una alta favorabilidad sobre estos procesos.



  • 80% de los encuestados manifiestan haber recibido suficiente información sobre las características de las organizaciones a crear.

  • 80% manifiestan que las actividades de sensibilización previa fueron útiles al momento de crear sus organizaciones.

  • 95% manifiestan que se atiende a la necesidad o expectativa reconocida por los actores fundantes.

  • 75% reconoce que se requiere mayor calificación de recursos humanos y administrativos.

  • Con relación a los procesos de vinculación de asociados, se percibe que este hecho asociativo aumenta, para el 65% de los encuestados, los niveles de convivencia pacífica y en menor medida aumenta los servicios para la comunidad (35%).

Estas medidas de formación, también se realizan en entidades ya creadas mediante la política de fortalecimiento, generando condiciones para la convivencia pacífica en los territorios.

  • Para el 72% de los encuestados, estas actividades impactan en el desarrollo asociativo desde el punto de vista de la convivencia pacífica y 58% considera que propicia el mejoramiento de la calidad de bienes y servicios que desarrollan.

  • Para el 75% de los encuestados, desde el punto de vista administrativo, mejora el relacionamiento institucional (75%) y también se presenta alta favorabilidad en lo que tiene que ver con el cumplimiento de requisitos contables (72%) y jurídicos (69%).

Sin embargo, la favorabilidad comienza a disminuir cuando se indaga sobre la incidencia de estos procesos en la generación de condiciones para la sostenibilidad de las entidades.

Para las organizaciones que se crean, la participación de la comunidad es necesaria aunque la asociatividad inicial es baja. Por otra parte, la promesa de generar mejoramiento en la calidad de vida es una meta bastante compleja de cumplir, pero los resultados dan señales acerca de una relación directa con variables como el ingreso.



  • El 65% de los encuestados evalúa la participación de la comunidad como baja, aunque manifiesta que la actividad productiva responde a las necesidades de la misma (100%) y percibe que el 70% de sus líderes participan del proceso.

  • La generación de ingresos no parece tener un gran impacto en tanto sólo el 20% considera que su vínculo asociativo genera mayores ingresos y sólo el 15% reporta que la creación de la organización propicia el empleo formal; más bien se valora en gran medida el objetivo de propiciar el trabajo decente (60%) y el autoempleo (45%). Estas percepciones tienen una relación directa con el mejoramiento de la calidad de vida valorada en un 20%.

  • Con respecto a la acogida en la comunidad, sólo el 50% percibe que lo tiene y en los mercados el 55% de los bienes y servicios no tienen acogida. Un análisis global de estas percepciones da cuenta de fallas en la promoción de los bienes y servicios y de presencia en los mercados, lo que se genera a partir de procesos de acompañamiento.

Lo anterior se concatena con la percepción de las organizaciones fortalecidas:

  • Las actividades de fortalecimiento impactan en el mejoramiento de ingresos sólo para el 33% de los miembros. Sólo el 25% reporta ampliación de mercados y sólo el 28% en la generación de emprendimientos económicos.

  • No obstante, el 47% reportan saneamiento de finanzas internas y 39%, mejoramiento en la consecución de recursos.

Ello brinda señales sobre el aumento de capacidad para conseguir recursos, pero estos no mejoran la sostenibilidad económica de la organización.

De manera que los procesos de acompañamiento enfatizan en la formación, pero esto no parece ser suficiente para garantizar la sostenibilidad de las organizaciones:



  • El 78% de las actividades de fortalecimiento están relacionadas a procesos de capacitación y sensibilización a través de cursos, diplomados, talleres, encuentros y demás actividades educativas y sólo 22% realiza actividades directas de asesoramiento y acompañamiento técnico en los que se incluyan diagnósticos, formulación de proyectos y asesoría legal.

  • Tal percepción se fortalece ante la identificación por la cual se manifiesta que más del 75% de los procesos de acompañamiento se realiza con una periodicidad menor al mes e incluso con acompañamientos esporádicos o nulos.

  • Si bien el 75% de los asesores discutió previamente el plan de asistencia técnica y se percibe que el 52% de la asistencia tiene relación con las problemáticas de la entidad, el 85% de las actividades de acompañamiento enfatizan en temas de gestión interna como administración, contabilidad, asesoría legal, de estructuración asociativa, 9% no reportan la identificación de algún área en particular y sólo el 6% reporta el acompañamiento en actividades propias del fortalecimiento productivo como asesoría financiera y agropecuaria.

Es menester, ante este panorama, mejorar los indicadores de evaluación de desempeño de los procesos de acompañamiento y dotarlos de mayores recursos para garantizar su periodicidad y acción en el sitio:

  • El 67% de los encuestados consideran que el tiempo y recursos son insuficientes o medianamente suficientes.

  • El 39% de los encuestados sugiere mejorar los procesos de acompañamiento a partir de mejorar las relaciones con otros agentes (como el Estado y la comunidad), 25% prefieren asesores propios del sector solidario y vinculados a la comunidad y 22% enfatizan en las áreas de productividad de la asistencia técnica.

Estos elementos dan señales que se sintetizan en hallazgos. A estos se les realiza un análisis que orienta la problematización abordada para la propuesta de marco para el fomento de la economía solidaria en territorios rurales de postconflicto.

Hallazgo 1:

Pese a los ingentes esfuerzos por unificar criterios de acceso a la información las fuentes principales presentan datos, períodos y desagregaciones distintos. Ello limita la posibilidad de generar estadísticas confiables.



Hallazgo 2:

El énfasis del fomento de organizaciones solidarias es en actividades de naturaleza cognitiva como la formación e investigación, y en las dirigidas a mejorar la competitividad de las organizaciones. No obstante, el universo de actividades de fomento es ampliamente mayor.



Hallazgo 3:

No se verifica, en las organizaciones creadas y fortalecidas, que los procesos adelantados contribuyan ostensiblemente en su crecimiento en los mercados, superación de las condiciones de subsistencia y desarrollo institucional. Existen fallas en los procesos de acompañamiento posteriores a la intervención; así las organizaciones nacen o reciben fortalecimiento, mas no logran su institucionalización. Más del 13% de organizaciones que han sido creadas o fortalecidas por la UAEOS sobreviven, lo que supera los porcentajes de sobrevivencia de empresas capitalistas, pero es un resultado que puede mejorar a partir de la optimización de los procesos de acompañamiento.

Autores como Fantova (2014), Hirschman (1986) y Pyke (1995) proponen que los procesos de acompañamiento de organizaciones de naturaleza solidaria sean de al menos cinco años.

Hallazgo 4:

En los territorios de alta vulnerabilidad cívica, organizaciones como fundaciones, corporaciones, asociaciones y pre-cooperativas inciden más que otras empresas solidarias, en tanto contribuyen más a la convivencia pacífica y en la generación de condiciones para la democratización de los mercados.



Hallazgo 5:

La incidencia temporal del cooperante revela la necesidad de generar verificación de condiciones institucionales mínimas para el ejercicio de la intervención. Ello requiere capacitación, propuestas de estandarización de procesos y mecanismos de acompañamiento periódico (como un observatorio nacional de organizaciones fomentadas y red de cooperantes).



Hallazgo 6:

Se requiere generar políticas públicas para racionalizar, armonizar y operativizar en los distintos territorios los procesos constitutivos y de institucionalización de las organizaciones fomentadas. Los principales obstáculos para la creación y fortalecimiento de organizaciones solidarias provienen de asuntos institucionales (como retardos en la apertura de cuentas bancarias, reconocimientos estatutarios en Cámaras de Comercio) de fácil solvencia en tanto exista articulación inter-institucional para generar incentivos a corto plazo para la agilización de procesos.

A partir de los hallazgos realizados con respecto a la percepción de incidencia de la UAEOS en el desarrollo organizacional de 497 organizaciones solidarias creadas y fortalecidas, se concluye que los procedimientos realizados por los cooperantes de la UAEOS, en acciones de creación y fortalecimiento, no logran que la mayoría de organizaciones solidarias perduren en el tiempo ni sobrepasen las prácticas de subsistencia. 

La conclusión anterior no es materia exclusiva de un período de fomento determinado. Cabe recordar que en Colombia por más de 85 años se vienen desarrollando políticas de fomento de organizaciones solidarias. Estas políticas han tenido como protagonista principal al Estado.

En un contexto donde el paradigma predominante es el de la unicidad de la economía de mercado capitalista como organizador de las relaciones sociales, políticas, culturales y económicas (Polanyi, 1992), la opción de contar con políticas públicas coherentes con la especificidad solidaria puede generar nuevos equilibrios en los sistemas sociopolíticos (Arruda, 2006; Draperi, 2011; Bance y Bernier, 2011) que hoy no son los más óptimos y que, sin apoyo de otros agentes no estatales, es muy complejo que se logre soportar.

Se requiere que las prácticas de fomento generen condiciones para la sostenibilidad empresarial, mediante la preservación de la identidad tal como se desprende del estudio de casos como el noruego (Enjolras, 2001), el francés (Calame, 2008) o el español (Fantova). Existe documentada evidencia de que las organizaciones solidarias que apelan a su identidad logran mayores dotaciones de capital social que repercuten en mayores capacidades para actuar en la esfera de la producción, la distribución o el intercambio de bienes y servicios y con ello promueven alternativas sustentables de trabajo y de generación de ingresos (Caracciolo y Foti, 2003).

En paralelo, se requiere la generación de modelos articulados de políticas públicas, cónsonos con la doctrina solidaria con el fin de dinamizar nuevas formas de hacer las cosas en un medio donde las preocupaciones cívicas, medioambientales, sociales y económicas determinarán la orientación macroeconómica de sostenibilidad sistémica (Blanc y Colongo, 2011).

Ello adquiere relevancia en un contexto sociopolítico como el colombiano, donde largos períodos de conflicto interno han generado la necesidad de configurar estrategias de desarrollo local de proximidad, en los que las organizaciones solidarias se constituyen en escuelas de democracia. La actual coyuntura propicia que se lleven a cabo medidas de inclusión social de nuevos agentes económicos, sociales, cívicos y políticos, generando una oportunidad para recrear su participación en la definición y desarrollo de las políticas de fomento para el sector solidario.

De hecho, el reconocimiento de lo anterior es un buen punto de partida para optimizar las funciones de los organismos que promueven la economía solidaria, propicia la concatenación de las políticas públicas y genera pautas para el relacionamiento entre entidades públicas, junto a gremios y centros de pensamiento, tal como se discute en diferentes latitudes del planeta.

Si el problema derivado radica en que los procedimientos actuales no conllevan a la sostenibilidad organizacional, es necesario dar una mirada a los agentes relacionados y a la especificidad procedimental.

Los estudios realizados no permiten precisar una sola fuente del problema y en todo el alcance del estudio, no permiten identificar el peso explicativo de una fuente en particular. Por ello, se considera que existen, al menos, tres fuentes que aunadas explican parte del problema y lo más importante es que su influencia es de tal magnitud que reunidas pueden generar una solución que optimice el fomento de la economía solidaria.


  • Fuente 1: la acción formativa sin acompañamiento posterior de cooperantes.

  • Fuente 2: insuficiente oferta de fomento.

  • Fuente 3: unicidad en la promoción.

En el siguiente capítulo se despliega una serie de propuestas para la articulación de políticas públicas dirigidas a las cooperativas. En dichas propuestas se sintetiza el acervo histórico de las políticas públicas en aras de optimizarlas, se toman en cuenta los fundamentos conceptuales esgrimidos en el capítulo 2 y el análisis del entorno del cooperativismo en Colombia, junto a sus más ingentes necesidades derivadas de la evaluación de las políticas públicas presentadas en este capítulo.



Compartir con tus amigos:
1   ...   24   25   26   27   28   29   30   31   ...   41


La base de datos está protegida por derechos de autor ©composi.info 2017
enviar mensaje

    Página principal