Arquitectura griega



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GRECIA:


La cultura griega se caracteriza por el activo intercambio de ideas, la admiración por la inteligencia, la búsqueda (mediante el razonamiento) de la unidad y del orden (cosmos) frente a la variedad (caos) que presenta la naturaleza. En griego la palabra “cosmos” significa orden y armonía, y la palabra “caos” vacío y desorden.

El escenario de proliferación de la cultura griega fue la Polis, la cual era una ciudad-estado que permitió el desarrollo de la democracia. Pero la democracia de esa época no fue similar a la actual democracia, y pese al carácter igualitario de la sociedad griega, existían algunas salvedades que la volvían contradictoria. No todos los hombres tenían el derecho a la ciudadanía en la polis. Los esclavos y extranjeros no gozaban de las ventajas y privilegios que ello implicaba. Y e aquí el aspecto contradictorio de este esquema social: los extranjeros jugaban un importante papel en la estructura económica de la polis, ya que eran ellos quienes se encargaban del comercio, pero no podían interceder para nada en las decisiones gubernamentales. Así la democracia se convirtió en una forma de gobierno que encubría a una clase dominante, produciendo los siguientes aspectos contradictorios:



  • A pesar de que el gobierno era popular, las mujeres no intervenían en él, como tampoco lo hacían en la vida pública.

  • Pese a que en algunas Polis constituían el 10% de la población y se destacaban como artesanos, comerciantes y manufactureros, los extranjeros no tenían derecho a adquirir y/o ejercer la ciudadanía (no podían participar del gobierno), lo cual era un privilegio hereditario, es decir únicamente para quienes nacían en la ciudad.

  • La industria se basaba en la esclavitud, los cuales no tenían ningún tipo de derecho: hasta el granjero mas pequeño tenía a su cargo uno o dos esclavos.

A costa de sus mujeres, los extranjeros y los esclavos, el ciudadano griego se aseguraba un tiempo libre para la política y la cultura. El hombre griego compartía múltiples actividades al aire libre (pasaban la mayor parte de su tiempo al aire libre) no solo era eminentemente sociable sino que hace de la relación social una forma de educación y enriquecimiento personal, y una filosofía de vida. La tendencia a la utilización mas generalizada de espacios cerrados como albergue de funciones comenzará con el helenismo y continuará ampliamente difundido en Roma.

Amén de esto, la organización de la polis tendía a asegurar un alto grado de participación social a todos y cada uno de sus integrantes. La sociedad de la polis fue una sociedad “cara a cara” donde las relaciones entre sus individuos eran directas, sin la intermediación institucional.

Las ambiciones del ciudadano griego no pasaban por lo económico, sino mas bien por lo espiritual, buscando constantemente su integridad como ser humano, tanto a nivel intelectual como físico. A raíz de esto el ciudadano griego era pobre en comodidades, pero rico en cuestiones que tienen que ver con el intelecto.
Paisaje y asentamiento:

El paisaje griego se caracterizó por su heterogeneidad (poseían gran variedad de sitios naturales). Valles fértiles y llanuras de pequeñas dimensiones encerrados entre montañas. El paisaje griego no acepta fácilmente el dominio del hombre.


Evolución histórica de la polis:


Siglos

Tipo de ciudad

Época


VIII-VI AC

Ciudad Homérica

Época arcaica

V-IV AC

Ciudad-Estado (La Polis)

Época clásica

III-II AC

Ciudad Hipodámica

Época Helénica


ÉPOCA ARCAICA: siglos VIII a VI AC

Es la época inmediatamente anterior a la polis, de la cual surgirá dicha ciudad-estado. Las ciudades de este período son conocidas como ciudades homéricas, por que las únicas evidencias de su existencia fueron los relatos del mencionado poeta.

Esta gesta cultural (la ciudad homérica) que mas tarde derivó en la ciudad democrático o ciudad estado (la polis del siglo V AC) se dio entre los siglos VIII a VI AC.
Transición hacia la polis: la ciudad homérica

La ciudad griega nació de la unión de varios grupos tribales, conformándose como un conjunto de hombres libremente asociados y en igualdad de condiciones.

Las ciudades homéricas no se ubicaron en los valles (como si lo hizo la polis) sino en lugares en donde sus habitantes se veían resguardados ante ataques militares, generalmente lugares altos (laderas montañosas) que posibilitaban una buena defensa militar.

Como se dijo antes, las ciudades se originaron a partir del núcleo familiar, conformando así pequeñas comunidades que mas tarde van adquiriendo complejidad al producirse la asociación entre clanes de familia (conformando así las “fratías”) lo que da origen a grupos sociales mas importantes.

Dada la poca comunicación existente entre una ciudad y otra, los vínculos familiares se hacían cada vez mas fuerte a punto tal de generar costumbres que les son propias a cada fratía y marcan su identidad, diferenciando así una ciudad respecto a la otra y haciendo de cada ciudad un elemento autárquico y autosuficiente, característica la cual prevalecerá luego en la polis.

Se dijo al principio, que las ciudades anteriores a la polis son denominadas homéricas dado que las únicas evidencias de su existencia se dan a partir de los poemas épicos de Homero. Él nos habla del origen de las ciudades-estado en una zona elevada del terreno. Este primer núcleo resguardado en un emplazamiento con buenas condiciones defensivas, luego se extenderá hacia el valle conformando la ciudad baja, la cual con el transcurso del tiempo se vuelve mas importante y relega a la ciudad alta a desempeñar solo actividades religiosas, conformando así la típica “acrópolis” de la polis.

En el valle se desarrolla la ciudad abierta con sus humildes casas y sus espacios abiertos, entre los cuales ya predomina el ágora como el espacio público por excelencia, constituyendo el escenario cotidiano de la actividad social, económica y política.

Las viviendas se reparten en el terreno de forma irregular, las calles serpentean entre las casas. Toda la arquitectura se adapta al terreno (la urbe se adapta a las irregularidades de su emplazamiento), el orden urbano es el de la naturaleza misma (arquitectura topográfica).

Dado que el comercio tiene poca importancia; quizá por la ausencia de la economía monetaria; en el ágora prevalecen las actividades políticas y sociales y no las comerciales. Las ciudades tienen en casi todos los casos una avenida amplia para que se realicen en ella procesiones de carácter religioso. El ágora y la avenida son los espacios urbanos que primero se definen en la ciudad baja, siendo los elementos espaciales en donde se desarrollan las actividades comunitarias que caracterizan a la sociedad de la época.

Con el correr del tiempo hubo ciudades en las cuales predominó cierta actividad (como ser la religiosa en Delfos, la deportiva en Olimpia, etc.). Esta especialización hizo que dichas ciudades se vuelvan polos de atracción para la práctica de tales actividades, congregando así a gente de distintas ciudades y actuando como puntos de confluencia de los pueblos griegos. Esto provocaba que hombres destacados de distintas ciudades entren en contacto, estableciendo un intercambio intelectual-cultural favorable para el desarrollo global de la cultura griega.



ÉPOCA CLÁSICA: siglos V a IV AC


Fue el momento culmine de la democracia y la cultura griega, en donde la polis tubo su máximo esplendor y fue protagonista de la cultura del mundo occidental. En este período se desarrollaron las obras mas importantes de la cultura griega y surgieron los órdenes que marcaron el curso de la arquitectura mundial.

La primera parte de esta época fue también conocida como el período de Pericles (siglo V), ya que fue bajo su gobierno, que se gestaron las obras mas significativas (entre otras el Partenón) de la cultura griega.

El dinamismo social al que se llegó en esta época, enriqueció a la cultura griega, propiciando el nacimiento de la poesía, el teatro, la literatura, la escultura, la filosofía, la retórica, la arquitectura, la política, la expresión científica, etc.
La polis griega: el orden urbano geomorfo.

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Definición de los límites de la polis:

Para los griegos el concepto de vacío era análogo al “caos”, lo opuesto al “orden”. Ellos no concebían el vacío. Su concepción del espacio preferenciaba lo lleno sobre lo vacío, el volumen sobre el fondo, es decir lo corpóreo. Por ello el espacio debía tener límites y en la polis, tales límites (que definían o determinaban su extensión) eran aquellos dentro de los cuales todos los hombres podían mantener una relación cara a cara, de tal modo que reunidos en un teatro, la voz del orador pudiera llegar sin inconvenientes a los oídos de la totalidad de los espectadores. Cuando se definía que una ciudad había crecido demasiado, se fundaba una nueva, llevándose hacia ella, el excedente de población. Así la reunión y el encuentro determinaban la calidad y la extensión del espacio necesario para la polis.



a polis se da en la llamada edad de hierro (entre los siglos V y IV AC) y participa de todas las innovaciones propias de esa época como ser el alfabeto, la moneda acuñada, el comercio marítimo y la utilización generalizada del hierro.

La polis es un asentamiento autárquico, que va mas allá de constituir solo una ciudad, no se ve subordinada a un estado madre (país), sino que goza de una completa autonomía política y religiosa. Ella misma pasa a tener carácter de nación. Es decir que mas que una ciudad, es una ciudad-estado. Lo que agrupaba a las diversas ciudades-estado o polis en una gran nación, era el modo de organizarse y de vivir que tenía su gente, que se basaba en costumbres en común y le daba a la región griega un carácter de igualdad, que la unificaba como nación.

La polis es una comunidad donde la gente vive junta y los hombres se tratan entre sí de manera igualitaria y se consultan unos a otros sobre asuntos de interés común, debaten y comercian.

Para los griegos la ciudad era la residencia de los hombres y no la de los dioses o los reyes. Su función era la de posibilitar y estimular la comunicación entre los ciudadanos.

En esta época la acrópolis pasa a ser el lugar destinado a las actividades de culto, dejando de ser el asentamiento de la nobleza (tal como ocurría en la ciudad homérica). Allí se levantarán los templos pero no con el carácter de residencia o morada de los dioses, sino como un símbolo de su existencia. Todos los templos, altares, grutas antiguas y objetos simbólicos serán agrupados allí, propinando a la montaña el carácter de sagrada y definiéndola como el santuario de la ciudad. De este modo se podrá ver la silueta de la acrópolis (conformada por los templos) recortada contra el cielo, desde cualquier punto de la ciudad, y mas aún, desde el valle en general.

Esta refuncionalización de la parte alta de la ciudad, significó el reacomodamiento de los ancianos, los cuales ahora morarán en el pritaneo, lugar con diferentes funciones como ser la de ofrecer sacrificios al dios protector, realizar banquetes y recibir a los extranjeros.


Urbanismo en la polis:

En la polis lo privado no contaba: la griega era una cultura donde los objetivos prioritarios eran colectivos y no individuales. El hábitat individual ni siquiera era preocupación para sus usuarios (menos aun para el estado) dado que se encontraban inmersos en una sociedad donde lo público prevalecía sobre lo privado. Por ende la economía espacial griega esta regida por objetivos sociales, donde solo se da lugar a proyectos tendientes a solucionar problemas a escala del conjunto poblacional, por lo que las obras individuales (casas o lugares de residencia particular) se fueron desarrollando de manera espontánea, fuera de la preocupación dirigencial. La arquitectura, por consiguiente, era considerada un arte práctico destinado a satisfacer necesidades colectivas. Así lo sostenía Aristóteles: el fin del arte es la justicia, que no es sino otro nombre del bien común.

En aras de ese bien común solo existieron en la ciudad griega preocupaciones espaciales para las necesidades cívicas. Sin embargo, en la asignación de los espacios para tales actividades, no se siguieron planes preestablecidos. Los griegos no poseían un elemento formativo del diseño urbano, algo que regularice la situación espacial de sus ciudades, lo que paradójicamente se contradice con la constante búsqueda del orden presente en el pensamiento griego.

Los solares ciudadanos se asignan sin un orden previo, la mayoría de las ciudades primitivas griegas son una aglutinación de viviendas pegadas unas a otras, agrupadas en islotes (ínsula) enhebrados por callejuelas espontáneas y tortuosas. Los solares urbanos tienen el tamaño estrictamente necesario para las viviendas y con excepción del patio central, todos los espacios no cubiertos, son espacios públicos.


Elementos conformadores del tejido urbano:

Según lo visto anteriormente, podemos afirmar que el carácter social de la polis, es la que define sus necesidades espaciales: estas fueron primordialmente las destinadas a desarrollar actividades públicas. De allí que los elementos definidores de la morfología urbana fueran principalmente los espacios públicos o mejor dicho los espacios sociales.

El ágora, los edificios públicos, el teatro y los territorios sagrados de los santuarios (la acrópolis) fueron las respuestas espaciales a las necesidades cívicas (políticas), por lo que constituyen los principales elementos morfológicos de la ciudad griega. Los espacios y edificios públicos cumplían con la función de condensadores sociales. La población entera se reunía con facilidad en los espacios sociales que estaban todos al alcance de una corta y cómoda caminata.
El ágora:

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El ágora era el instrumento espacial en donde se producía la interrelación ciudadana basada en la igualdad y el compañerismo: ricos y pobres, dirigentes y dirigidos mantenían una relación personal y directa (cara a cara). Es el lugar en donde se plasmaba la unificación política y social. Por ello constituía el alma de la polis, la esencia que le daba sustancia a la vida en sociedad y la vida en sociedad era la razón de ser de la polis, es por esto que el ágora es a la polis, como el corazón al ser humano: ninguno podría existir sin el otro. El ágora está tan ligada a la existencia de la polis que algunos no llegaban a otorgarle el rango de ciudad, a aquella que no poseían un ágora y de hecho, mientras muchas ciudades griegas carecieron de acrópolis, ninguna se vio falta de ágora.

l ágora era el sitio público por excelencia, donde la gente se congregaba para discutir de negocios y de política, era el punto en donde se desarrollaba la vida social del ciudadano. La reunión, el encuentro y la comunicación fueron el motor social de la polis, y por ende el ágora representaba institucionalmente el nuevo modo de vida democrático, y su importancia fundamental como corazón de la ciudad estaba expresada por su posición dentro de un recinto espacial emplazado casi en el centro de la trama urbana, de modo tal que se tuviera un acceso rápido y fácil, desde cualquier punto de la ciudad.

El ágora ejercerá una fuerza centrípeta sobre la ciudad, haciendo que esta tienda a la centralización. El ágora siempre tendrá un carácter primordial y central. Sin embargo, algunos autores sostienen que pese a constituir el corazón, el ágora tiene una ubicación imprecisa y espontánea en el tejido urbano de la polis, no es ni central ni periférica, no se integra en un orden espacial urbano, no subordina ni es subordinado morfológicamente a los demás espacios. El ágora es el centro de la vida civil, en torno a él se encontraban los organismos de gobierno y así como la acrópolis es el territorio sagrado que determina el lugar físico de reunión con los dioses ciudadanos, el ágora es el territorio de interacción social entre conciudadanos, es decir el condensador social. En el ágora se produce inconscientemente la unidad social ciudadana. Aquí confluyen todas aquellas personas que basan su trabajo en la necesidad de relación con el otro. Filósofos, artesanos, vendedores, litigantes, funcionarios y ciudadanos comunes aquí se entremezclan.

Es el primitivo asiento de la asamblea popular y de las actividades judiciales. Posteriormente, ya en la polis clásica, se le agrega la funciones comerciales y el mercado. La introducción de funciones económicas en el ágora era mal vista, fue tenida como una degradación de la idea pura y original de ese espacio. Para los griegos la función ideal del ágora debía ser la de reunión y discurso, pues siempre el comercio fue un intruso indeseable. Dado que el comercio era una actividad despreciable, se les dio tal ejercicio a personas que se encontraban fuera del sistema social: los extranjeros.

Esto llevó a que mas adelante (en la ciudad helénica) se concreten dos ágoras: una comercial y otra cívico-religiosa.

Espacialmente hablando, el ágora es una plaza abierta de planta irregular, rodeada de edificios que albergan funciones comunales tales como el pritaneo y el buleterio y por stoas que son galerías conformadas por pórticos con columnas, encargadas de aislar el ágora, ofrecer reparo contra la lluvia y el sol y albergar al comercio. En algunas ciudades (caso de Priene) se escribía la historia de la comunidad sobre los muros de la stoa.

La planta del ágora durante la época clásica (es decir en la polis) se ve condicionada por la naturaleza del terreno, la cual también influye sobre el emplazamiento de los edificios que la limitan y de la ciudad en general.

Composición del ágora:


  • Pritaneo: el pritaneo le debe su nombre a un cuerpo cívico conformado por 50 ciudadanos que a su vez integraban el bulé y que utilizaban dicho lugar para efectuar sus reuniones. Pero además de esto cumplía con diferentes funciones entre las que se destacan la ofrenda de sacrificios al dios protector, la realización de banquetes y la recepción de los extranjeros. También era el lugar en donde moraban los ancianos.

  • Buleterio: era otro de los entes institucionales que rodeaban al ágora; en él se efectuaban las reuniones del bulé, el cual era un consejo de 500 miembros, conformado por nobles y funcionarios elegidos por asamblea popular.

  • Stoas: galerías formadas por pórticos con columnas que cumplían la función de albergar a la actividad comercial y judicial, y servir como lugar de protección pluvial y solar.

  • Estatuas y monumentos: los cuales en un principio se distribuían libremente, pero mas tarde (en el período helénico) lo hicieron conforme a la organización ortogonal del espacio.



El ágora pierde su esencia cuando las ciudades griegas se anexan al imperio macedónico, donde las polis se integran a un sistema político mas extenso y pierde su razón de ser; y dado que el ágora es el corazón de la polis y por ende es el primer damnificado ante cualquier hecho sufrido por la ciudad; esta acción también significó la muerte del ágora.


Los lugares sagrados:

La ciudad implicaba la presencia de los dioses pero no se subordinaba a ellos, su carácter era esencialmente humano. Los dioses no eran los dueños de la ciudad sino sus patronos y como tales se les adjudicaba un lote en el tejido urbano. Los centros religiosos no son determinantes de la morfología urbana. La localización de los sitios sagrados (templos, lugares de culto) responde a fenómenos espontáneos, como ser la topografía del lugar: poseen una estructura geomorfa, y no admiten el agrupamiento geométrico de los edificios. Sin embargo sus edificios (templos, etc.) si poseen un orden axial (simetría) bastante remarcado. Aun en los casos en que existió un “trazado regulador” se mantuvo esta espontaneidad. Los santuarios se encuadran en el tejido urbano sin desempeñar un papel privilegiado. Los dioses reciben, al igual que los hombres, su lote en donde serán levantadas sus residencias. Y mas aun, los dioses reciben menos espacio que los centros administrativos o políticos.


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La acrópolis era una montaña que paulatinamente dejó de ser el hogar de los clanes poderosos para pasar a nuclear todos los aspectos religiosos de la tradición helénica, convirtiéndose así en una montaña santa provista de altares, recintos sagrados y fuentes.

a Acrópolis:

En muchos casos, las funciones religiosas se concentraron en sitios elevados (la acrópolis), donde antes (en los orígenes de las ciudades) se encontraba la ciudadela. La preferencia por estos lugares elevados para situar las funciones religiosas, responde a la intención de que se pudieran ver las siluetas de los edificios sacros recortados contra el cielo, desde cualquier punto de la ciudad, y mas aún, desde cualquier punto del valle.

No todas las ciudades griegas contaron con esta “ciudad alta” o acrópolis y por ello algunos autores sostienen que no puede afirmarse que sea un elemento típico del urbanismo griego.

Estos lugares surgieron por cuestiones defensivas ante sucesivos ataques. Con el tiempo se transformaron en lugares sagrados exclusivamente dedicados a los dioses.

Los territorios sagrados eran accesibles a cualquier ciudadano (no así los templos), dentro de ellos lo que se excluía era la residencia pero no la presencia humana. Tampoco eran los únicos lugares dedicados a las actividades religiosas, las cuales podían realizarse en cualquier espacio público de la polis.

La acrópolis constituye otro de los espacios protagonistas en la actividad social de la polis. La actividad religiosa en la polis siempre se dio separada de otras actividades como el comercio y las funciones cívicas. Lo que perduró hasta la aparición de las ciudades planificadas del período helénico (330 a 130 AC).

Entre las ciudades de Grecia continental, Atenas es la predominante. Sus creaciones intelectuales y culturales la pusieron a la cabeza. Allí, las profundas irregularidades del terreno de la acrópolis han sido explotadas, logrando una resultante edilicia siempre cambiante a medida que se va transitando. No hay ejes de simetría ni fachadas preconcebidas como tales, la arquitectura fluye ofreciendo sorpresas, transiciones, movimiento permanente.

Cada estructura se realza como autónoma, independiente, sin estar subordinada a un orden global que establezca jerarquías.

En los santuarios en general encontramos los siguientes elementos característicos: el ingreso marcado por los propileos, un recorrido (que puede variar en formas y dimensiones) hasta llegar a un altar, al lado del cual se encuentra un templo dedicado al dios o diosa protectora de la ciudad. Otros elementos comunes de la acrópolis son los tesoros, las stoas y las esculturas, constituyendo otros lugares de carácter simbólico. Sus límites estaban concretizados mediante mojones y muros de piedra bola.




  • Propileos: marcan el ingreso a la vez que actúan como elementos de transición espacial entre el exterior y el interior sagrado. Tienen la forma de un pequeño templo y varían en tamaño y profundidad según el terreno.

  • Recorrido: Los ritos eran multitudinarios y se realizaban a cielo abierto a manera de procesión. El altar y el templo eran hitos que señalaban el fin del recorrido.

  • Altar: piedra elevada en donde se efectuaba el sacrificio. Junto al templo, eran los elementos mas importantes de la acrópolis. En él confluían las procesiones, luego de las cuales se realizaban los sacrificios al dios protector de la ciudad. Al lado del altar se localizaba el templo.

  • Templo: este fue un edificio con una función sumamente simple: albergar la imagen del dios (escultura) y servir de depósito para sus tesoros.

  • Stoas: en este caso no constituían elementos de suma importancia.

Así como el ágora fue el corazón vital de la ciudad, la acrópolis sintetiza la tradición y la religiosidad, convirtiéndose ambos en los elementos urbanos mas importantes de la cultura griega.


El templo:

Los templos griegos no fueron la residencia o la morada de los dioses. El templo era un símbolo necesario para la invocación y para el culto, y cumplía funciones tan prácticas y terrenales como la de ser el depósito del tesoro del dios, así como la de contener su imagen.

Los templos son construcciones regulares y articuladas, claramente organizadas, pero distribuidas libremente sobre el terreno. En cuanto a su aspecto, los templos se destacan por ser cuerpos escultóricos bien definidos y aislados, que le confieren una presencia dominante sobre el terreno. Sin embargo no se trata de simples masas sino de esculturas articuladas en las cuales la columna exterior (pterón) adquiere singular importancia. La organización general es ortogonal y la planta axial, pero el eje no esta remarcado. La planta del templo por lo general era rectangular y se conformaba de tres partes:



  1. Naos o cela: contenía la estatua de la divinidad.

  2. Pronaos: es el vestíbulo de entrada ubicado detrás del pórtico.

  3. Opistodomo: donde se depositaban las ofrendas (cámara para el tesoro).

Los griegos tomaron el aspecto humano como punto de partida del diseño, y lo representaron mediante la estructura trilítica. El templo griego pues, se presenta como un cuerpo muscular, como una forma realmente orgánica que domina el espacio.

El sistema trilítico; como su nombre lo indica; consta de tres partes: las dos columnas y el entablamento, los cuales descansan sobre una base.


  1. Base: formada por el estereobato (1er escalón) y el estilobato (último peldaño).

  2. Columna: conformada a su vez por una base propia, por el fuste y el capitel.

  3. Entablamento: integrado por el arquitrabe, el friso y la cornisa.

Además del sistema trilítico, los griegos utilizaron la sección áurea como elemento ordenador del espacio. Utilizaron la columna como factor de modulación geométrica tanto de la planta como de la fachada. Así sus templos eran simétricos, geométricamente ordenados, proporcionales y con una distribución regular-ortogonal.

De los tres elementos, las columnas son las que adquieren mayor importancia, debido a la fuerza que ganan gracias a su repetitividad. Estas responden a las siguientes características:


  • El ancho medio se repite en la altura.

  • Sus proporciones responden al cuerpo humano. De ahí que a veces eran reemplazadas por estatuas humanas, como en el caso de las careátides en el templo de Atenas Nike.

  • Abajo, en la base, son mas anchas que en la parte alta. Su sección se va reduciendo en altura.

  • Son circulares y estriadas pero no cilíndricas.

  • En las construcciones templarias se las dispone en todo el perímetro (templo períptero) y solo el naos se ve cerrado con muros, sin ventanas.

Un detalle curioso es, que las columnas están perpendicularmente dispuestas con respecto a la base (a 90º), la cual esta levemente panceada en el centro, a fin de darles cierta inclinación que rompa con el efecto visual que tiende a juntar las columnas en su parte superior, cuándo estas son miradas desde abajo.

El templo debe ser comprendido en relación con la totalidad de la situación en que fue creado. Debe ser relacionado con su localización y con el “objeto” a que debía servir.

Función del templo:

El templo cumple una función principal de custodia, de estuche de la imagen del dios y una segunda función de depósito de ofrendas. Las dimensiones del templo no respondían a actividades humanas, sino al tamaño de la estatua a albergar. No está previsto para ser habitado, visitado o recorrido interiormente; no se desarrollan dentro de él actividades humanas importantes. Es decir que el templo esta pensado para ser admirado desde el exterior, ya que su interior es sagrado e inaccesible. Por tal motivo Bruno Zevi niega su carácter arquitectónico definiéndolo como una gran escultura incapaz de albergar actividad humana alguna.

La medida de los intercolumnios y la altura de las pedadas (+ o- 0,52 m) ponen de manifiesto que las procesiones rodeaban al templo, pero no accedían a él. Sólo había una pequeña escalera a escala humana , frente a la puerta de la “naos”.
La función significativa:

La función simbólica del templo era la expresión concreta de la grandeza griega y en el caso particular del Partenón el predominio ateniense.


Los edificios de gobierno:

Para el ejercicio de las actividades cívicas se destinaron muchos espacios, pero curiosamente, ninguno fue adaptado especialmente para las reuniones del órgano máximo de gobierno: la asamblea. En Atenas por ejemplo, en primera instancia las reuniones de este organismo se dieron en el ágora, luego en una colina y mas tarde en el teatro.

La constante búsqueda de la integridad humana da origen a la democracia y con ello una nueva serie de funciones urbanas que hacían al orden cívico: la comunidad se organizaba en base a distintas instituciones políticas autónomas, entre las que se destacaban la asamblea, el consejo o “bulé” y los magistrados.

La asamblea era el organismo máximo de gobierno, en ella se definía (por sorteo) a los integrantes del consejo o “Bulé”. El bulé se encargaba de los negocios del estado y de la confección del programa de leyes que se trataría en el consejo. Estos miembros del consejo o bulé, si disponían de un edificio donde efectuar sus reuniones: el buleterio. Los integrantes del bulé eran 500 y a pesar de que se reunían diariamente, se hizo necesaria reforzar la actividad cívica, creándose un cuerpo de mayor ejecutividad: el pritaneo, el cual estaba integrado por 50 miembros del bulé, y al igual que estos, también poseía un espacio de reunión que les era propio, a fin de desarrollar sus reuniones. El pritaneo y el Buleterio se encuentran junto al ágora.

Organismos de gobierno:


  1. la asamblea conformada por ciudadanos que se reunían para oír las decisiones de los jefes o para deliberar, y cuyo lugar de reunión solía ser el ágora o el teatro, o bien en ciudades mas importantes, en algún lugar habilitado para tal fin (en el caso de Atenas la colina de Pnice).

  2. el consejo o “Bulé” conformado por nobles y funcionarios que realizaban tareas de gobierno especiales. Estos funcionarios eran elegidos por asamblea y participan en las reuniones que realizan en el buleterio.

  3. los magistrados que eran elegidos por el consejo.


El teatro:

Después del templo, el teatro representa la mayor contribución griega a la historia de la arquitectura. Se desarrolló a partir de un anillo circular destinado a la representación. En la ciudad homérica se dieron las primeras realizaciones teatrales, las cuales se llevaban a cabo en el ágora, en donde los espectadores se sentaban en tribunas de madera organizadas provisoriamente. Luego el teatro se traslada a las laderas de las montañas, donde las gradas eran esculpidas en la piedra, y la escena era simplemente un lugar abierto con el paisaje circundante como único telón de fondo. Desde sus asientos los espectadores participaban no solo del espectáculo, sino también del paisaje circundante, y así “todo el universo visible de la naturaleza y de los hombres, se unificaba en un único orden armónico”.

En el teatro nos encontramos una vez mas con un espacio destinado a actividades cuya naturaleza es variada: el teatro no solo sirve para la puesta en escena, sino también para actos políticos y religiosos. De aquí se deduce de que en la ciudad griega, todo espacio apto para reuniones, sirve para el desarrollo de cualquier actividad, cualquiera sea su índole, y su destino original, constituyendo así un espacio pluralista.

A pesar de la religiosidad de su origen, el teatro con el tiempo fue inclinándose a cuestiones cívicas y políticas. El córega; encargado de financiar las representaciones; era un ciudadano rico, el cual en la mayoría de los casos tenía aspiraciones políticas y aprovechaba tales representaciones para hacer campaña propagandística a su favor.

El teatro provocaba una inmensa concentración popular, lo que lo volvió un importante instrumento de comunicación colectiva. Junto con los discursos de la asamblea, fue el medio de persuasión mas apto de los dirigentes griegos para con sus conciudadanos.
El gimnasio:

En el proceso educativo, la educación física igualaba en jerarquía a la literaria. El trivium de la educación griega fueron la gimnasia, las letras y la música. Las dos últimas eran enseñadas en la propia casa del educando, mientras que para la gimnasia se disponía de espacios especialmente adaptados para su enseñanza: Las “palestras”. Éste era un terreno a cielo abierto de forma cuadrada y rodeada por muros. En uno o en dos de sus costados se hallaban cuartos cubiertos que hacían de vestuarios, de salas de reposo (equipadas con bancos), de baños, de depósitos de aceite y arena. Estos dos últimos elementos eran necesarios en el tipo de ejercicio físico griego.

Salvo las carreras pedestres; que se realizaban en el “estadio” por constituir un terreno mas extenso; la totalidad de las actividades deportivas eran practicadas en la palestra. Este recinto le debía su nombre al principal deporte griego de la época: “pale”, que no era otra cosa que la lucha.

Los gimnasios fueron el lugar en donde se reunía la juventud, lo que se aprovechó para impartir educación, ya que las ciudades no poseían escuelas ni universidades, siendo los gimnasios los entes espaciales en donde los jóvenes recibían su instrucción. Así como los adultos se debatían culturalmente en las stoas del ágora, los jóvenes lo hacían en el gimnasio, solo que como una cuestión pedagógica.

Los gimnasios cumplen así; como la mayoría de los espacios arquitectónicos griegos; mas funciones de las que originalmente se debían realizar. Es decir actividades que iban mas allá, de las funciones para las cuales fueron pensados.
La vivienda:

La vivienda griega puede describirse como una casa “introvertida”, con sus componentes dispuestas en torno a un patio central. La individualidad de la casa se expresa mas por su aislamiento, que por el aspecto plástico exterior. En contraste con el carácter público del ágora y sus columnatas abiertas, las casas se vuelven hacia adentro.

De diversos tamaños, forman una red ortogonal de patios, en torno a los cuales están situadas las estancias. Los muros exteriores, continuos y prácticamente exentos de ventanas, expresan el carácter privado de la vivienda.

La vida doméstica es modesta en la polis. La casa griega dispone sus habitaciones en torno a un espacio abierto o patio interior, que con el correr del tiempo irá aumentando su complejidad. La vivienda en la polis cubría las mínimas necesidades habitacionales de sus dueños, las que fueron de una austeridad que rozaba la pobreza. La vivienda era necesaria, pero no era una necesidad espacial privilegiada por la polis.

Cuesta creer que la arquitectura griega, tan magnífica e imponente a nivel urbano, produzca poco menos que nada a nivel doméstico. Esto se debe al hecho de que quizá el ciudadano griego repartía la mayor parte de su tiempo entre el ágora, la palestra y el teatro y solo utilizaba su morada para comer y dormir.
Hasta aquí el urbanismo había sido espontáneo y la conformación espacial de las ciudades se adaptaba a las necesidades generales, entre las que se destacaban las cívico-religiosas (políticas) las cuales se plasmaban espacialmente a través del ágora, los edificios públicos y los santuarios. Una vez asignados y concretados estos espacios, el resto de la urbe se conformaba espontáneamente, pero ni siquiera esos espacios fundamentales constituyeron polos ordenadores del trazado urbano.

En la Atenas de Pericles es cuando recién se propone un orden para las ciudades. Pero hasta la aparición del “orden jónico” en los trazados urbanos no hay evidencias de que en la asignación de los espacios en las ciudades griegas se hayan realizado en base a un plan ordenador.


ÉPOCA HELÉNICA: siglos III a II (330 a 130 AC)

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En esta época se desarrolló una actitud general hacia el orden racional. Tanto en la construcción de nuevas ciudades, como en la reconstrucción de otras, el espíritu griego se inclinó por la aplicación de planes ordenadores del trazado urbano, generalmente en forma de dameros. Esto permitió una distribución mas equitativa del suelo, es decir mas acorde con la democracia.
l período helenístico se caracterizó por el auge comercial, el bienestar económico, el desarrollo de un comercio marítimo intenso (el que se extendió por todo el mar mediterráneo). El hombre de la ciudad heleníca era mas afecto a las comodidades de la vida privada, del consumo y de los lujos a los que tenía acceso gracias al intercambio de mercancías por el mar. Como vemos, el carácter de lo privado va tomando mas fuerza, lo que se traduce en viviendas menos precarias y mas acogedoras.

La tendencia a articular los edificios en función de las visuales por medio de desniveles y recorridos, tiene una estrecha relación con la técnica teatral que en la época helenística comienza a cobrar cuerpo abandonando el espacio libre.

Este período además se caracterizó por ser el de las grandes composiciones urbanas, pasándose de la etapa geomórfica que prevaleció durante la época clásica, hacia la etapa planificada, es decir hacia el uso de la trama reguladora como herramienta práctica para la planificación de ciudades. Se hicieron planos y proyectos para ciudades tipo, conforme al sistema regular de Hipodamos, en el cual se trazaron calles y avenidas (regulándose sus anchos) y se ubicaron edificios y servicios públicos conforme a necesidades y objetivos precisos. Así surgen teatros, gimnasios, museos, bibliotecas, mercados, etc.

Está época constituye además una etapa de transición entre el espacio abierto hacia el cerrado. Además se comienzan a usar materiales policromos (de varios colores) y no los totalmente blancos como en el período anterior.




La ciudad hipodámica o en damero:

Luego de las conquistas de Alejandro en el año 330 AC, subsisten en toda Grecia dos tipos de ciudades: la de organización espontánea y flexible, y las organizadas en base a un damero.

Este último tipo, tuvo gran difusión sobre la costa jónica.

Hipódamos de Mileto fue quien introdujo el sistema de damero en la organización urbana. Fue el primer urbanista (en el moderno sentido de la palabra) que planteo un sistema de trama ortogonal de calles, igualando su ancho y estableciendo jerarquías.

La ciudad hipodámica constituye el triunfo del ágora por sobre la acrópolis. En ellas ya no existirá la acrópolis sobre elevada y separada que fuera uno de los aspectos característicos de la polis, aquí los santuarios se integrarán al centro cívico.

El ágora dejará de ser un área irregular para pasar a ser un espacio de forma rectangular cercado por stoas, y su ubicación en el centro mismo de la ciudad destaca su importancia. La zona central en general, nucléa las actividades comunitarias, adjudicándole un lugar específico a cada actividad. Así surgen el buleterio, el eclesiasterion, la stoa, el teatro, el gimnasio, etc.



La vivienda helénica:

La vivienda dentro de la manzana regular, adquiere una planta formalmente mas ortogonal (mas cercana al cuadrado o al rectángulo). Se destaca la presencia de una zona central abierta (un esquema similar a la ciudad pero a una escala menor o mejor dicho a una escala doméstica) rodeada por columnas formando un espacio abierto al que vuelcan las habitaciones. El acceso suele ser uno solo, pero también había viviendas hasta con dos accesos orientados en direcciones opuestas, en cuyos casos sus dimensiones son mayores, al igual que el nivel de complejidad de las mismas.

Sus paredes se conformaban de ladrillos o piedras asentadas en barro y sus techos se inclinaban hacia adentro a fin de recolectar agua, la cual era almacenada en una cisterna.

En este período las viviendas eran confortables, estaban adornadas, sus pisos se constituían con solados y sus paredes pintadas. Era muy común el uso de colores intensos en las paredes combinados en contrastes violentos, formando guardas, franjas y frisos.

En ocasiones se revestía la pared con mosaicos, formando dibujos geométricos o representaciones realistas de animales y objetos. La casa era en verdad una ciudad en miniatura.
Los espacios religiosos helénicos:

En este período la actividad religiosa se baja de la acrópolis para entremezclarse con la actividad cívica, adquiriendo un espacio en torno al ágora, el cual ahora, además de contener las actividades comerciales, cívicas y sociales, ahora absorbió también las actividades religiosas.


Aspectos arquitectónicos:

El carácter general del espacio griego es heterogéneo. El espacio griego no estaba constituido por una única entidad, sino por muchas.

La arquitectura cultural griega es ante todo una arquitectura de cuerpos plásticos, los que al entrar en contacto con la luz, hacen que sus formas tengan una presencia dominante en el espacio. Su distribución aparentemente casual, posee una relación significativa con el paisaje circundante.

En la ciudad griega clásica faltan los ejes dominantes, y la posición de los edificios principales están aún determinados por la topografía del lugar. El recorrido griego es comúnmente una vía definida topológicamente, que contrasta con la estricta organización axial del templo, un organismo simétrico e independiente. Pero el eje no es empleado a escala urbana, para hacer que prevalezca un edificio ni para representar un orden superior general.

En el siglo V a.C. (en la época de Pericles) la retícula ortogonal, de la mano de Hipódamo de Mileto, se convierte en norma para la planificación de la ciudad. Este fue un instrumente práctico para facilitar la planificación y la construcción de nuevas colonias. Pero recién en el período helénico es cuando empieza a tomar mayor fuerza.

Con el advenimiento de la trama reguladora, los arquitectos también se guiaron por principios y criterios de diseño para darle forma a sus obras. Estos principios tomarían mas fuerza con el transcurso del tiempo y se transformarían en los “órdenes griegos”. Estos órdenes terminaron por afirmar la racionalización del arte de proyectar griego: el proyectista reflexiona sobre la naturaleza de su proyecto, y éste se enriquece de elementos lógicos (razonados).

Ahora nos encontramos ante una arquitectura reflexiva, que piensa sobre sí misma y que extrae de ese razonar, conclusiones que se convierten en criterios de diseño aptos para afrontar nuevos problemas.

Diferenciar las partes entre sí y establecer con la mayor claridad las relaciones que las ligaban, se convirtió en norma de la arquitectura griega. Para ellos componer era independizar los elementos para luego relacionarlos de un modo ordenado conformando una totalidad. El orden se aseguraba controlando rigurosamente la relación entre las partes componentes del todo.

Los métodos para llegar a tal fin fueron: factorizar, establecer con el máximo de precisión la función de cada elemento, su identidad, su carácter propio y específico y luego establecer las relaciones en las que se basa la organización del todo. Esto dio origen a los “órdenes clásicos”.

Para la concreción de los volúmenes espaciales, los griegos utilizaron; tanto en planta como en alzada; la sección áurea, que determinó el ordenamiento geométrico de sus edificaciones, es decir la imposición de medidas al espacio. En los templos, la sección áurea estaba determinada por los ejes de las columnas. Mediante ellas se modulaba la totalidad espacial. Con el módulo se consigue una relación dimensional fija entre las partes. La relación entre las partes y la de cada una de ellas con respecto al todo, es una de las características del orden en la arquitectura: el diámetro de la columna fue el módulo que los griegos eligieron para servir de regulador a las otras partes, alguna vez lo fue el ábaco; y sobre este patrón que se llama módulo, determinaron todas las dimensiones del edificio, que desde entonces se hicieron proporcionales.

La sección áurea fue desarrollada por Pitágoras en el siglo V AC. La geometría y la simetría se utilizan para definir las relaciones espaciales. Además de estos dos órdenes espaciales existe un tercero: un orden ortogonal mas general, usado comúnmente en la planificación de la ciudad griega. El espacio griego se distingue por su heterogeneidad. Esto permite la creación de totalidades con un pronunciado valor individual.

Los conceptos claves del orden griego eran los siguientes:



  • Armonía: lógica interior = proporción, lo que se logra mediante la modulación.

  • Simetría: medida en común

  • Módulo: ley y medida de lo bello

  • Orden: correspondencia entre las partes y el todo

En base a estos conceptos surge el “trazado regulador” que asegura el orden armónico.

Se puede decir que el propósito de la arquitectura clásica fue el de conseguir una armonía demostrable entre las partes. En arquitectura la armonía se consigue mediante la proporción.


Articulación: Los órdenes griegos

Los griegos sintieron la necesidad de conquistar la seguridad mediante la abstracción y la organización, es decir un orden. Pero también quisieron simbolizar dentro de ese orden aquellos caracteres individuales y aquellas interacciones que transforman la existencia en un acto vital. Así nacieron los “órdenes clásicos”, que aparecen descriptos por Vitruvio, en su obra “de architectura”, que se concretó en el siglo I a.C. y constó de 10 tomos. En el tomo 4, Vitruvio explica los órdenes comparándolos con caracteres humanos, ya que los griegos concentraron su atención en el aspecto humano, infundiéndole a los elementos constructivos, caracteres propios de una persona. Así fue que a través de las columnas, expresaron el carácter humano en la arquitectura:





El dórico:

La columna dórica expresa la proporción del cuerpo del hombre, su fuerza y su belleza. Esta se apoya pesadamente sobre el estilóbato, sin base, y el fuste acanalado parece representar la fuerza muscular masculina. El capitel simplísimo, consiste en un “almohadón” comprimido (echinus) coronado por una piedra rectangular (ábaco) que sostiene el arquitrabe horizontal liso. Sobre el arquitrabe se encuentra el friso, que se conforma de paneles decorados alternados (las metopas y los triglifos) que se corresponden con las columnas. El entablamento se completa con una cornisa horizontal y un frontón triangular (frontis) sobre los dos lados mas cortos del templo.

Los templos dóricos abundan en la península, y se caracterizan por su fuerza plástica y su fuerte afincamiento en la tierra.


    • Estilobato: tercer escalón de la base.

    • Fuste: tallo cilíndrico acanalado que conforma la columna propiamente dicha. Su diámetro en la parte superior, disminuye entre 2/3 y 3/4 respecto al diámetro en su nacimiento (en la base).

    • Capitel: pieza decorativa que se coloca sobre el fuste. A su vez se ve conformado por el “echinus” y el “abacus”.

Echinus: pieza con aspecto de almohadón comprimido.

Abacus: pieza rectangular colocada entre el echinus y el friso.



    • Arquitrabe: elemento de sostén a la manera de una viga. En el orden dórico, el arquitrabe es liso, sin ningún tipo de quiebre.

    • Friso: parte del entablamento situado sobre el arquitrabe. En el templo dórico, el friso se compone de “metopas” y “triglifos”.

Metopas: parte lisa del friso que se intercala entre los triglifos. Entre columna y columna caben dos metopas.

Triglifos: parte decorada del friso, en forma de relieve rectangular. Los triglifos coinciden con las columnas. Cada tres triglifos tenemos dos columnas.



    • Cornisa: elemento de interconexión entre el friso y el frontón triangular que completa el entablamento.

    • Frontón triangular: se ubican sobre los dos lados mas cortos del templo. En ellos se esculpían en relieve, escenas de distinta índole.

El frontón triangular es la pieza que completa el entablamento, el cual posee una altura igual a ¼ de la altura total del templo.
El jónico:

La columna jónica representa la esbeltez femenina, y su capitel con volutas se asemejan a los cabellos que se rizan graciosamente. Este orden se desarrolló en la costa de Asia menor. Este estilo carece de la fuerza plástica de los edificios dóricos, y mas bien poseen el aspecto de bosques sagrados, simbolizados a través de una “selva” de columnas.

La columna jónica apoya sobre una base articulada, y el esbelto fuste culmina en un capitel de volutas que, como un rollo flexible, sostiene el leve peso de un entablamento bajo. El arquitrabe se divide en tres franjas estrechas, y el friso está sustituido por una moldura plástica de cuarto bocel (cymation) y por un borde dentado.

Mas que la fuerza muscular, el orden jónico personifica la gracia y la belleza femenina.



    • Base: en este caso la columna no arranca directamente desde el esilobato, sino que se apoya sobre su propia base, la cual se conforma de una piedra rectangular mas una serie de discos superpuestos.

    • Fuste: el fuste se compone de estrías biseladas y como vemos, nace en la base y remata en el capitel.

    • Capitel: se compone de volutas (ornamento en forma de espiral) que imitan los rizos de una mujer y del ábaco el cual en este caso ya no toma la forma de una piedra rectangular, sino mas bien de una corona.

    • Arquitrabe: el arquitrabe se divide en tres bandas planas superpuestas.

    • Friso: para este orden al friso se lo denomina “cymation” y contiene leyenda esculpida en relieve. Además de esto, el friso también se ve compuesto de dentículos, que son pequeñas piezas paralelepípedas que se colocan en fila, decorándolo.

En este orden, el entablamento es levemente mas bajo que en el templo dórico, midiendo 1/5 del total del conjunto.

El corintio:

La columna corintia, imita la figura sutil de una adolescente. Solo es una variante del jónico, contando entre las diferencias mas significativas, el hecho de adornar el capitel con hojas de acanto y la cornisa con modillones, siendo su ornamentación en general, mucho mas abundante que en el caso anterior.




    • Capitel: en esta caso el capitel tiene una altura algo mas pronunciada que en el jónico.

    • Hojas de acanto: planta decorativa de hojas dentadas.

    • Modillones: pequeños bloques o piezas con que se adorna la parte inferior del vuelo de una cornisa.

Al igual que en el jónico, el entablamento posee una altura igual a la 5ta parte de la altura total del templo.


Así los órdenes clásicos representan distintas formas de la existencia humana.

El papel de la columna en la arquitectura griega es expresar el carácter primario de implantación en el suelo, concretado por el edificio.

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