¿acumulacióN DE CAPITALES O acumulación de desventajas?: Otra perspectiva de estudio del abandono escolar



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¿ACUMULACIÓN DE CAPITALES O ACUMULACIÓN DE DESVENTAJAS?:

OTRA PERSPECTIVA DE ESTUDIO DEL ABANDONO ESCOLAR


GT- 24

Esmeralda Anzures Galeana1


Facultad de Estudios Superiores de Cuautla

Universidad Autónoma del Estado de Morelos

México
Resumen:

El delicado tema del abandono escolar obedece a factores endógenos y exógenos que no tienen un carácter condicionado de igual forma en todos los contextos. Por tanto se requiere analizar el problema desde una óptica conceptual y multifactorial, que permita un acercamiento a la identificación de las desigualdades y desventajas que un estudiante acumula en su vida y que pueden llegar a determinar una situación de vulnerabilidad y riesgo que desemboque en dicho abandono. Esa perspectiva de estudio sugerida es la de la acumulación de desventajas. El objetivo de esta ponencia es poner a discusión el concepto de abandono escolar como eje de análisis desde la teoría del capital acumulado de Pierre Bourdieu y la óptica conceptual de la acumulación de desventajas de Gonzalo Saraví. Se trata de una investigación en proceso cuyo propósito es construir historias de vida de jóvenes que han abandonado sus estudios en la educación media superior.



Descriptores: Abandono escolar, acumulación de desventajas, habitus, entorno familiar, entorno social.
Introducción

En la actualidad, el ámbito educativo en América Latina y en particular, México, presenta rezagos importantes que plantean grandes retos por alcanzar en beneficio de la población joven de los países de la región. Hoy más que nunca se hace indispensable garantizar no solo el acceso a los servicios educativos, sino la permanencia de los jóvenes dentro del sistema educativo y que egresen con la mejor formación posible.

Organismos internacionales como la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), así como instancias gubernamentales en México como la Secretaría de Educación Pública (SEP) a través de su Subsecretaría de Educación Media Superior (SEMS), han abordado el delicado tema del abandono escolar, identificando algunas de sus causas y diseñando e implementando políticas educativas para mejorar el proceso educativo y sus resultados.

El abandono escolar “significa mucho más que la interrupción de un proceso de transmisión de conocimientos, por demás valioso, pues con ella se debilita la función educativa de coadyuvar a la cimentación de una ciudadanía responsable” (Encuesta Nacional de Deserción en la Educación Media Superior, 2012: 4). A su vez, no basta con solo estimar la tasa de deserción de cada semestre o ciclo escolar, sino conviene conocer el trasfondo de la problemática, ya que el abandono escolar es una combinación de factores que no solamente están relacionados a lo que sucede en la escuela, sino además estos factores están vinculados al contexto familiar de los estudiantes. Es decir, la vida de la mayoría de los jóvenes se encuentra fuertemente vinculada a dos grandes instituciones: la familia y la escuela. Es por ello, que esta problemática obedece a factores que no tienen un carácter condicionado de igual forma en todos los contextos.

Actualmente un porcentaje considerable de investigaciones que abordan el tema del abandono escolar, establecen una relación causal entre factores endógenos y exógenos que condicionan la salida temprana, temporal o definitiva de los estudiantes de las instituciones educativas. Sin embargo, son pocos los trabajos que tratan esta problemática desde la perspectiva de la acumulación de desventajas.

Se necesita por lo tanto abordar el tema desde una óptica conceptual que permita un acercamiento a la identificación de las desventajas que un estudiante acumula a lo largo de su vida y que determinan si éste se encontrará en una situación de vulnerabilidad ante el abandono escolar. Es decir, estas desventajas están vinculadas además a los capitales que no han sido acumulados a lo largo de la vida de los estudiantes, lo que se presenta como una serie de factores de riesgo que tienen la mayor capacidad predictiva del abandono escolar.

Muchos de los problemas escolares tienen un trasfondo psicosocial fuertemente vinculado al contexto en el que los estudiantes están inmersos y a sus prácticas sociales y escolares. Esas prácticas sociales y escolares juegan un papel importante en el desarrollo de las trayectorias escolares de los estudiantes. Sin embargo, las trayectorias escolares de los estudiantes pueden verse fragmentadas o fracturadas y deteriorar su desempeño escolar. Un bajo desempeño escolar combinado con una serie de factores que van fragmentando la trayectoria escolar puede llevar al estudiante a abandonar de manera temporal la escuela o en el peor de los casos abandonar por completo sus estudios. Esto incide de manera negativa en la sociedad, ya que el abandono escolar lleva a los estudiantes a situaciones de desigualdad y de exclusión social.

Por tal motivo, el objetivo de esta ponencia es poner a discusión el concepto de abandono escolar como eje de análisis desde la teoría del capital acumulado de Pierre Bourdieu y la óptica conceptual de la acumulación de desventajas de Gonzalo Saraví. Esa acumulación de desventajas, interpretadas como desigualdades además de la poca acumulación de capitales por parte del estudiante, está propiciando que este abandone la escuela.

De entre las principales tesis que se presentan en esta ponencia, se sustenta que el estudiante que abandona la escuela no acumula los capitales suficientes que le permitan construir un habitus no vulnerable ante el abandono escolar y en su lugar se va insertando de manera gradual en círculos de desventajas cada vez más densos. Así, la probabilidad de un estudiante de estar vinculado a la pobreza (capital económico), predisposición negativa hacia el estudio (capital cultural) y asociación a grupos delictivos (capital social) podría determinar un abandono definitivo de sus estudios y la nula reanudación de estos. En este tenor, concebir la acumulación de desventajas desde un enfoque analítico permitirá constatarlas como un factor determinante en el abandono escolar, a partir de las desventajas que el estudiante acumula desde su entorno familiar y social, es decir, desde su propio habitus.

La información que aquí se presenta forma parte de una tesis que se encuentra en proceso. El tipo de investigación que se está llevando a cabo es un estudio de casos. La metodología empleada es cualitativa con entrevistas a profundidad con el propósito de construir historias de vida de jóvenes que han abandonado sus estudios de educación media superior en el estado de Morelos, México. El análisis de la información se realiza a partir de los capitales y las desventajas que los estudiantes traen consigo al momento de abandonar sus estudios.


Acumulación de Desventajas

La acumulación de desventajas puede ser definida como procesos acumulativos o como círculos perversos. “Los procesos de acumulación de desventajas y más aún el entrampamiento en estos círculos perversos tienen pesadas consecuencias sobre la experiencia y construcción biográfica de los individuos concretos que los padecen” (Saraví, 2009: 24).

En niveles macro de estudio, la discusión en torno a la acumulación de desventajas desde una óptica ampliada se visualiza y conceptualiza como un proceso (Merton, 1988; Saraví, 2009) asociado con las desigualdades y la exclusión social en el que se van enlazando elementos que modelan y definen las trayectorias personales y académicas de los individuos.

La teoría de la acumulación de ventajas y desventajas (CAD)2 tiene sus orígenes en Merton (1988), quien retoma el concepto bíblico del Efecto Mateo para describir el fenómeno de las desventajas acumuladas dentro del campo científico. El Efecto Mateo ayuda a explicar por qué los que tienen más recursos, prestigio, redes, tienden a crecer más de los que menos tienen. “Al que más tiene más se le dará, y al que menos tiene, se le quitará para dárselo al que más tiene” (Evangelio de San Mateo, 25: 29).”

Merton (1988) en su modelo CAD, menciona que las desventajas iniciales que se dan en relación a las capacidades del individuo, a su ubicación geográfica y a los recursos con los que cuenta, se irán reproduciendo con el paso del tiempo, ocasionando de este modo que la brecha entre tener o no tener sea más amplia. Se trata de explicar entonces que desde la perspectiva de la acumulación de desventajas, el estudiante que cuenta con escasos recursos desde su inicio, presentará aún más desventajas que se irán acumulando y entrelazando con otras nuevas desventajas generadas y que todas ellas serán percibidas como factores de riesgo que podrían conducirlo al abandono escolar.

Investigaciones más recientes que tocan el tema de la acumulación de desventajas en la juventud coinciden en que las desventajas que se generen desde la etapa más temprana del individuo, lo marcarán de manera distintiva años más tarde (Saraví, 2006, 2009 y Mora & De Oliveira, 2014). Estas investigaciones coinciden en postular que las desventajas además de acumularse, se intensifican cuando el individuo no logra acumular los capitales suficientes, confinándolo entonces a “círculos perversos de desventajas” (Saraví, 2006) que lo conducen a situaciones de vulnerabilidad o exclusión social, como por ejemplo el abandono escolar.

De acuerdo a Saraví (2006, 2009) las trayectorias pueden presentar ciertas fracturas que hacen que las transiciones sean vulnerables y pueden estar cargadas de ciclos de desventajas acumuladas en distintas esferas o a lo largo de la trayectoria de los individuos. Se necesita entonces examinar en el estudiante que abandona la escuela, las relaciones que se dan desde su entorno familiar, social y escolar para definir de manera más precisa cómo están constituidos estos círculos acumulativos de desventajas que no le permite “salir adelante en la vida” (Morán & De Oliveira, 2014: 83).

Para comprender mejor el impacto negativo que tiene la acumulación de desventajas en las historias de vida de los estudiantes, se precisa recalcar que las biografías de los estudiantes que abandonan la escuela contienen ciertas características que los pone en desventaja frente a otros. Estas características son referidas como “[…] procesos acumulativos de desventajas asociados con desigualdades privadas (las que se vinculan con la transición familiar), desigualdades locales (las vinculadas con el espacio urbano) y desigualdades institucionales (vinculadas con la participación)” (Saraví, 2006: 84). Estas desigualdades están comúnmente asociadas a “una clase particular de condiciones de existencia que producen habitus” (Bourdieu, 2007: 86). La perspectiva teórica de Bourdieu y su teoría del habitus constituye de este modo, el aparato teórico que sirve para definir la no acumulación de capitales que se traduce en una acumulación de desventajas (Saraví, 2009) y su influencia en el abandono escolar.

Estudiar el abandono escolar desde la óptica conceptual de la acumulación de desventajas, requiere la revisión de dos ejes de análisis como generadores de desventajas. Estos ejes son el entorno familiar y el entorno social donde se heredan y transmiten los capitales que conforman el habitus de un estudiante. Con esto se quiere decir, que el abandono escolar es el resultado de círculos de desventajas acumuladas como consecuencia de los capitales no acumulados en el habitus de los estudiantes cuya construcción ha sido a partir de esos sistemas subjetivos, estructurados con base en las experiencias de los individuos dentro de un seno familiar y una colectividad.

De este modo, hay una dicotomía indiscutible en torno a la inserción y la ruptura entre el ambiente familiar y el ambiente escolar, así como entre escuela y sociedad. No se puede tratar de comprender lo que sucede en la escuela sin referenciar lo social. Existen aspectos que dan lugar a desventajas que se van acumulando desde el inicio de nuestras vidas y que propiciarán situaciones de vulnerabilidad, desafiliación, exclusión y autoexclusión. Saraví (2009), plantea una conexión directa con una perspectiva de curso de vida que permite vincular eventos con procesos y desandar el camino de desventajas que se cruzan y retroalimentan las biografías.


Entorno familiar

En un nivel más micro de estudio, definiremos cómo está constituido nuestro primer eje de análisis: el entorno familiar. El estudio del entorno familiar del estudiante que ha abandonado la escuela se relaciona con la observación de los capitales que no logró acumular a lo largo de su historia de vida. Retomando a Bourdieu (1983) la acumulación del capital, ya sea en su forma objetivada o interiorizada se da de manera procesual y requiere tiempo debido a que, “hay una tendencia a la supervivencia ínsita en el capital, pues éste puede producir beneficios, pero también reproducirse a sí mismo, o incluso crecer” (Bourdieu, 1983: 132). La escasa o nula acumulación de capitales en el estudiante se transforma entonces en desigualdades privadas vinculadas a transiciones familiares que pueden convertirse en círculos de desventajas que enganchen definitivamente a los estudiantes, impidiéndoles concluir sus estudios.

Llegados a este punto, la familia otorga un capital económico al estudiante situándolo en un lugar preponderante en el eslabón educativo. Sin embargo, cuando el estudiante se encuentra dentro de un entorno con bajo nivel de ingresos, de inestabilidad o precariedad laboral, así como poca remuneración económica para sus estudios se cuestiona su permanencia en la escuela, en su lugar se sugiere entonces la entrada al mercado laboral.

Cursar el bachillerato y trabajar al mismo tiempo, puede ser compatible para aquellos estudiantes cuyo trabajo consista en tareas del hogar, por ejemplo los hermanos mayores que están al cuidado de los hermanos menores, pero no será compatible para aquellos estudiantes cuyo trabajo sea fuera del hogar, en el que a causa de su minoría de edad, estén sujetos a condiciones laborales muy precarias, que les requiera más tiempo dedicado al empleo y menos tiempo dedicado al estudio y a la elaboración de sus tareas escolares.

Por otro lado, numerosas investigaciones han sugerido el efecto negativo en un estudiante ante la ausencia en el hogar de alguno de los padres. “En la mayoría de los estudios de sociedades occidentales, incluyendo la latinoamericana, los niños que viven en hogares nucleares con ambos padres generalmente muestran mejores rendimientos y logros educativos, aún después de aislar el efecto de factores socioeconómicos” (Giorguli, 2006: 240). La ausencia causada por abandono o defunción de quien fungía como proveedor de los recursos socioeconómicos en el hogar, determinará el tipo de educación y los años de escolaridad que alcanzará el estudiante. Las expectativas y el deseo mismo de estudiar decrecerán en el estudiante. La pronta entrada al mercado laboral como remedio a la escasez económica y a la división del trabajo asignado a los hijos dentro del hogar, disminuirá sus probabilidades de seguir cursando el bachillerato. Desde una perspectiva de género, también se cuestionará si es el hombre o la mujer quien debe dejar sus estudios para colaborar en las tareas del hogar.

Por otra parte, “[…] la profesión del padre es un indicador imperfecto de la posición de origen […]” (Bourdieu, 2013: 150) ya que es el padre quien con frecuencia asume el rol de proveedor principal de los ingresos económicos en la familia. De ahí la importancia de observar dentro de la composición familiar, la forma en cómo los miembros de la familia están organizados y específicamente identificar cuál es el rol del estudiante dentro de la familia para explorar si esto está propiciando que abandone la escuela.

Según los hallazgos encontrados por Mora y de Oliveira, (2009) “las unidades familiares encabezadas por mujeres tienen mayores dificultades económicas, mismas que pueden propiciar la deserción al no poder cubrir los gastos de la educación de los hijos(as)”, por lo que probablemente la ausencia de alguno de los padres tenga un efecto negativo en la vida escolar de un estudiante.

Las desventajas que se acumulan desde el entorno familiar, pudieran no solo conducir al abandono escolar sino a situaciones de mendicidad, drogadicción, robo y prostitución infantil. (Saraví, 2002). En este sentido, estudiar el abandono escolar desde las desventajas acumuladas por la insuficiencia de capital económico, permitirá comprender cómo el estudiante se va posicionando ante las primeras desventajas.

Consideremos ahora, que un elemento conceptual trascendental dentro de la Teoría de Bourdieu y por demás decisivo dentro de nuestro análisis del abandono escolar, es el capital cultural, el cual se presenta de forma objetivada, es decir, como bienes culturales; en forma institucionalizada, como credenciales educativas y de forma incorporada, como aquellas disposiciones simbólicas o habitus (Bourdieu, 1983).

Es en el entorno familiar donde se transmite el capital cultural (Bourdieu, 1983). Cuando este tipo de capital cultural incorporado no ha ocurrido desde los primeros años de vida y no ha sido transmitido a los hijos, demerita la calidad académica con la que el estudiante se enfrentará a la escuela. La poca o nula transmisión de capital cultural del padre al hijo que estudia, determinará en una escasez de bienes culturales, títulos académicos y disposiciones duraderas del organismo.

Dicho de otra manera, al estudiante que no le ha sido heredado suficiente capital cultural, se colocará en desventaja en relación a otros estudiantes que poseen un alto nivel de capital cultural y tendrá entonces altas probabilidades de abandonar la escuela. Es necesario recalcar, la importancia de que la familia participe en la transmisión de este tipo de capital. Por ejemplo, el interés de los padres en la culminación de los estudios de sus hijos, en respaldar su educación, en que alcancen altos niveles de escolaridad, en que su rendimiento escolar sea de excelencia, en asegurarles a sus hijos una rentabilidad escolar más elevada y duradera y a la intención de perpetuar su ser social y cultural con todos sus poderes y privilegios.

Si la ocupación de los padres no goza de un alto prestigio, el capital cultural que se transmita a los estudiantes implicará una desventaja más para éste ya que carecerá del incentivo de continuar estudiando para tener éxito profesional. En este sentido, “[…] la posesión de un capital cultural (definido según [sic] la profesión del padre) y el grado de éxito” (Bourdieu, s.f.: 92).

Por otra parte, el capital emocional está integrado por las relaciones familiares y se refiere a los lazos afectivos entre individuos y se expresa por medio del afecto, el apoyo emocional y la protección mutua transmitida a través de estas relaciones. De manera análoga lo plantea Bourdieu, al hablar de cómo las relaciones casuales, son transformadas en relaciones especialmente elegidas y necesarias. De ahí que el abandono escolar en este periodo puede estar relacionado con la falta de metas o de algún proyecto de vida del estudiante, así como con problemas en las relaciones familiares. Si, ante la ausencia de capital económico y cultural, se suma una desventaja más como la falta de afectividad por parte de los padres, el riesgo de abandonar la escuela se incrementa.

De este modo, las desventajas se siguen acumulando desde el entorno familiar cuando la familia además de ser la proveedora de bienes materiales y culturales, se concibe como la principal fuente de redes sociales para el individuo. De las primeras desventajas que se generan ante la carencia del capital social, por ejemplo la ausencia de un adulto que represente al estudiante.

Por otro lado, las investigaciones que analizan los factores causantes del abandono escolar, toman en cuenta una desventaja que no está directamente relacionada con el capital económico o cultural, pero que marca la decisión de un estudiante de abandonar la escuela: la maternidad o paternidad a temprana edad. “[…] las distintas formas en que jóvenes de sectores populares lleguen y respondan a un maternidad adolescente no planificada tenderán a constituirse en desigualdades que permearán diferencialmente sus respectivas trayectorias familiares, educativas y laborales, entre otras” (Saraví, 2006: 91). Aunado a esto, la falta de comunicación con los padres y la atmósfera familiar, así como una ausencia en el sentido de pertenencia del estudiante en su familia y en la escuela, violencia en el hogar y la poca actividad ocupacional del estudiante, serán otras desventajas que lo conducirán a una probabilidad de tener comportamientos que pongan en riesgo su permanencia escolar.
Entorno social

Las desventajas que se siguen generando fuera del entorno familiar, están vinculadas con el espacio urbano que rodea al estudiante y resaltan las características físicas y sociales del entorno social, así como el acceso a espacios educativos, a la disponibilidad del transporte, el riesgo de ser víctima del crimen y la violencia, la composición de las clases sociales, las condiciones sociales, el desarrollo económico, el empleo, la educación y la integración social.

El origen social del estudiante, presenta además ciertas características demográficas y sociales que determinan la eliminación del sistema escolar (Bourdieu, 2013).

“[…] el factor geográfico y el factor social de desigualdad cultural no son jamás independientes pues, como hemos visto, las posibilidades de residir en una gran ciudad, donde las oportunidades de acceso a la enseñanza y a la cultura son mayores, crecen a medida que uno se eleva en la jerarquía social […]” (Bourdieu, 2009: 42).

En sentido contrario, aquel estudiante proveniente de un espacio social donde el factor geográfico y el factor social son precarios, coadyuvará a la generación de nuevas desventajas. Como consecuencia, los estudiantes que habitan en lugares marginados y con difícil acceso de transporte hacia centros de estudio o que poseen ciertos códigos lingüísticos y sociales que los caracterizan y los diferencian de otros individuos, además de una posición socioeconómica precaria, los predestina al abandono definitivo de sus estudios durante el bachillerato, sin dejar de mencionar la consecuencia de un trabajo mal remunerado y situaciones de vulnerabilidad que los limita en oportunidades de aprender un correcto comportamiento social, llevándolos a tener conductas inadaptadas como la inserción en pandillas, adicciones, etc.

En términos de capital social, la ausencia de algunos o ambos padres también implica una pérdida de redes sociales que imposibilitan la movilidad social del estudiante. El capital social está constituido además por un sistema de redes más o menos institucionalizadas de conocimiento y reconocimiento mutuo (Bourdieu, 1983). Un estudiante que abandona la escuela, se percibe con una ausencia de capital social entendido como la falta de participación y aceptación en su entorno.

El proceso de asimilación de los capitales heredados por el entorno social en el que se desenvuelve el estudiante es un proceso que acompaña toda la trayectoria educativa de “aquellos alumnos de las clases preparatorias que provienen de las regiones dominadas del espacio social están también separados –desde el origen- por ventajas secundarias que pueden explicar su elección” (Bourdieu, 2013: 149). De ahí la importancia de contemplar el entorno social como generador de más desventajas que se acumulan a las ya generadas en el entorno familiar, así como a los capitales no heredados.

La necesidad de contar con educación en un espacio social donde imperan los habitus de clase que contienen la escasez de predisposiciones respecto a la escuela será baja. Esta demanda de educación se presentará solo como un bajo reflejo del rendimiento económico y laboral por parte de los estudiantes que deciden permanecer en la escuela. Los estudiantes que la abandonan más que una toma de decisión es el entrampamiento en el que caen dentro de ese círculo perverso de desventajas, en el cual desde su entorno familiar no les heredó los capitales necesarios lo que se convierte en más desventajas al ser parte de un entorno social que en cuanto a sus características físicas y sociales de los que la habitan no dan importancia a un título escolar.



Conclusiones

El estudio del origen social y el entorno familiar de los individuos cuenta ya con una larga trayectoria en la sociología. Considerar retomar el estudio de este tema, resulta en la imperante necesidad de observar algunos aspectos como la familia, nivel socioeconómico, profesión del padre y de la madre, composición familiar, participación de los hijos/hijas en la división del trabajo, maternidad adolescente no planificada para comprender cómo influyen estos elementos en la generación de desventajas en los estudiantes.

Es por ello que, el habitus de los estudiantes que provienen de familias desestructuradas con muy bajos niveles socioeconómicos y culturales, que están además inmersos en entornos familiares y sociales con múltiples deficiencias con opiniones negativas en torno al tema de la educación y del trabajo, que han vivido en contextos de violencia intrafamiliar, que poseen entre otras cosas poca motivación hacia el estudio y expectativas de superación bastante limitadas, un alto grado de frustración respecto a sus futuros, que han vivido más en la calle que con sus familias, que carecen de orientación por parte del padre o de la madre, que pasan por transiciones que van fracturando sus historias de vida y sus trayectorias escolares y sin un sustento económico para cubrir los gastos generados por la escuela, son vulnerables ante el abandono escolar. Ante todas estas dificultades entendidas como desventajas, estos jóvenes tendrán que sumar los problemas de su entorno y las dificultades del escenario socioeconómico actual, haciendo que el círculo de desventajas se vuelva cada vez más denso.
Bibliografía
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Bourdieu, P. (2013). La nobleza de Estado. México: Siglo Veintiuno Editores S.A.

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Disponible en:



http://www.jstor.org/discover/10.2307/234750?uid=3738664&uid=2&uid=4&sid=21106467984143
Mora, M. & De Oliveira, O. (2009). Los jóvenes en el inicio de la vida adulta: trayectorias, transiciones y subjetividades. El Colegio de México: Estudios Sociológicos.

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Recuperado de:



www.sems.gob.mx/en_mx/sems/encuesta_nacional_desercion_ems

1 Estudiante de Maestría en Ciencias Sociales (Padrón Nacional de Posgrados de Calidad-Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología) en la Facultad de Estudios Superiores de Cuautla, de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos, México. El avance es parte de una investigación de tesis de maestría bajo la dirección de la Dra. Luz Marina Ibarra Uribe, profesora investigadora de la UAEM-FESC.

2 Cumulative Disadvantage Theory.



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