A: preposición



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DICCIONARIO DE DUDAS

A: preposición. Tiene un sinnúmero de usos y, aunque la mayoría no presenta problemas, conviene tener en cuenta lo siguiente: 1. No se aplica ante acá, allá, arriba, abajo: Tráiganlo acá, Llévenlo allá, Lo miró de arriba abajo/de abajo arriba. 2. Se considera incorrecto usarla en vez de “de” en expresiones como: tren de vapor, olla de presión, barco de vela.

A-: prefijo. Expresa negación: anormal, asimétrico. Cuando se emplea en palabras que empiezan con vocal, incorpora una “n” analfabeto.

Accesible: no es sinónimo de asequible. El primero significa Que tiene acceso o entrada y, cuando se refiere a personas, Que tiene fácil trato. Asequible, en cambio, significa Que se puede conseguir o alcanzar, con referencia a objetos no a personas.

Acostumbrar: este verbo, cuando se emplea con el sentido de soler, se usa sin la preposición a: Acostumbraba desayunar solo. Cuando se usa con el sentido de costumbre, sí: Se acostumbró a viajar.

Acrópolis: es un sustantivo femenino: la acrópolis. Su plural es acrópolis.

Adelante de: expresión que equivale a delante de. Esta última se considera más correcta.

Adentro de: de modo similar al caso anterior, se considera preferible usar dentro de

Africa: si se la usa con artículo, corresponde el: El África.

Al: contracción de a + el. Se recomienda no utilizarla cuando la palabra el forma parte de un nombre propio: Viajó a El Dorado, en particular en textos escritos. Sin embargo, en la expresión oral está generalizado y aceptado aplicar la contracción: Irán al Chaco.

Álbum: su plural es álbumes.

Algún: apócope de alguno. Se usa ante sustantivos masculinos singulares: Algún animal. Ante sustantivos femeninos que comienzan con “a” acentuada también se emplea algún: algún águila, algún hada.

Alguno: seguido de “que”, no se apocopa, es decir, no pierde la “o”: Alguno que otro.

Alma: en singular, admite sólo las formas masculinas el y un: el alma alegre, un alma simple. Sin embargo, como es sustantivo femenino, el adjetivo que lo acompañe será femenino: Un alma buena.

A lo de: esta construcción acompaña al verbo ir: Voy a lo de Gustavo, con el sentido de a la casa de. A pesar de que se escucha mucho, se considera incorrecto usar la expresión sin lo, como en “Voy de mamá”. Lo correcto es Voy a lo de mamá.

Alunizar: ver aterrizar.

Ambos-ambas: es un pronombre, y significa los dos o uno y otro: Ambos llegaron juntos. Por lo tanto, no es necesario decir “ambos dos”.

Antediluviano: significa anterior al diluvio o, en sentido amplio, muy antiguo. Es incorrecto, por lo tanto, reemplazar la palabra por “antidiluviano”.

A pesar de que: frase que significa aunque. No debe emplearse nunca sin la preposición “de”.

Apocalipsis: es un sustantivo masculino: el apocalipsis, aunque en ciertos textos aparece en femenino, porque ése es su género en su lengua de origen, el griego. No varía para la formación del plural: los apocalipsis.

Apretar: es un verbo irregular, que en ciertos tiempos y personas diptonga la “- e -” en “- ie Yo aprieto.

Apropincuarse: significa acercarse, y no “apropiarse”.

Asequible: ver accesible.

Asia: nombre propio; cuando se usa con artículo le corresponde el: el Asia.

Asimismo: palabra compuesta formada por así + mismo. Pierde la tilde al entrar en composición. Se considera correcto emplear la forma simple, separando ambas palabras: así mismo.

Asolar: con el sentido de arrasar, destruir, es un verbo irregular, que se conjuga como acordar.

Aterrizar: cuando el hombre llegó a la Luna, apareció el término alunizar. Sin embargo, no hacía falta ya que existía aterrizar, con el sentido de posarse en el suelo o en la tierra. Por lo tanto, es correcto utilizar aterrizar para cualquier cuerpo celeste donde se pose el hombre: Aterrizaron en Marte.

Aun-aún: se escribe sin tilde cuando significa incluso: Aun los niños tendrán que ir. Con tilde tiene el significado de todavía: Aún no llegó.

Ave: aunque es un sustantivo femenino, el artículo que le corresponde es el: el ave.

Azúcar: puede usarse como masculino o femenino, aunque se recomienda la primera forma. En plural es siempre masculino: Los diversos azúcares.

Baffle: es una palabra del inglés, que significa parlante o caja acústica. Puede escribirse bafle.

Bajorrelieve: palabra compuesta formada a partir de bajo + relieve. Los componentes no deben escribirse separados. Su plural es bajorrelieves.

Ballet: su plural es ballets.

Bazuca: es un sustantivo femenino que se refiere a un tipo de arma portátil.

Béisbol: en inglés es baseball. Al igual que fútbol, la palabra fue adaptada al español.

Bendito-a, bendecido-a: la primera forma es un adjetivo: Agua bendita, El bendito libro. La segunda es el participio del verbo bendecir: Fue bendecido, has bendecido. Se desaconseja, entonces, equivocar los usos.

Bi -: es un prefijo que significa dos. Es latino y modifica gran cantidad de palabras en nuestro idioma: bisílabo, bicameral, bicicleta, bicolor, etc.

Bíceps: es un sustantivo masculino y su plural es exactamente igual: bíceps.

Bidet: se llama así a uno de los artefactos del baño. Es una palabra del francés. Su plural es bidets. Existe la forma bidé, con plural bidés, consideradas también correctas.

Bimensual: esta palabra significa que se repite dos veces por mes. No debe confundírsela con bimestral, cuyo significado es que se repite cada dos meses.

Bimestral: ver bimensual.

Bisturí: sustantivo común cuyo plural es bisturíes, y no “bisturís”.

Blando: este adjetivo puede usarse con la contracción al: Blando al tacto. También con la preposición de: blando de carácter.

Boicot de origen inglés. Es una palabra aguda. Su plural es boicots. La Academia recomienda el uso de boicoteo, ya que es más adecuada a nuestra lengua, y tiene perfecta correspondencia con el verbo boicotear.

Bonísimo: es superlativo de bueno. Actualmente se usa mucho más buenísimo. Cualquiera de las dos formas es válida.

Borceguí: éste es un tipo de calzado abierto por delante y que se ata con cordones. Su plural es borceguíes, no “borceguís”.

Brindar: con el sentido de celebrar, se puede usar con las preposiciones a, con y por: Brindar a su salud, brindar con la gente, brindar por un amigo.

Buen: es apócope de bueno. Sólo se usa antes de un sustantivo masculino y singular: buen compañero, buen médico, buen trabajo, buen sueldo, etc.

Bulevar: su plural es bulevares.

Caballo: su femenino es yegua. No es correcto decir “caballa”, porque éste es el nombre de un pez.

Cacique: es un sustantivo masculino cuyo femenino, aunque suene extraño, es cacica.

Cactus: a pesar de que es muy común denominar así a esta planta, debe usarse cacto. Cactus es palabra latina.

Café: el plural de esta palabra es cafés. No debe decirse cafeses.

Calcomanía: con esta palabra suele cometerse el error de cambiar de lugar dos de sus vocales, de lo que surge “calcamonía”, que es incorrecto.

Caleidoscopio - Calidoscopio: se consideran ambas correctas, aunque la Academia recomienda la segunda, porque es más afín al español y no al griego, como la primera.

Camping: es palabra extranjera, y como mantiene la ortografia de su lengua original no se tilda.

Caparazón: es un sustantivo masculino: el caparazón. Decir “la caparazón” es incorrecto.

Carácter: con esta palabra surgen a veces problemas de acentuación en el plural, que es caracteres, sin tilde. Es incorrecto, por lo tanto, “carácteres”.

Cardíaco: si bien lleva tilde, también es aceptada la forma cardiaco.

Cariar: tiene el sentido de “producir caries”. Es incorrecta la forma “carear”.

Casi: no debe usarse acompañado de “que”, como en “casi que me caigo”. Lo correcto es Casi me caigo.

Catequista: es un sustantivo. No debe usarse como adjetivo, como por ejemplo en “la labor catequista”. Lo correcto es utilizar el adjetivo catequístico: la labor catequística.

Cercano: se usa con la preposición “a”, por ejemplo: cercano a su casa. No es correcto junto a la preposición de: “cercano de su casa. En tal caso debe usarse “cerca de

Champú: esta palabra proviene de la extranjera shampoo y se castellanizó de esta manera. El plural puede ser champúes o champús.

Chantilly: la Academia Española incorporó esta palabra dándole la forma chantillí. Al castellanizarla se reemplazó la y por la “í”.

Ciempiés: su plural es igual que el singular. Se suele caer en el error dedecir “ciempieses”, que es totalmente incorrecto.

Claro: en uno de sus usos, además del más común que es el de adjetivo, equivale a “sí”, “naturalmente”. En tal caso, funciona como un adverbio de afirmación.

Cliente: en cuanto al género, es invariable: el cliente, la cliente. Suele usarse “la clienta en el habla común, aunque se considera incorrecto este uso.

Club: esta es una palabra inglesa, totalmente incorporada a nuestra lengua por un uso generalizado. Su plural puede ser clubs o clubes. La más adecuada para nosostros es la última.

Coctel: es una españolización del inglés “cocktail”. Puede usarse coctel (sin tilde) aunque cóctel, con acento, es más común. Su plural es cócteles.

Colega: esta palabra es grave, aunque a veces se la pronuncia incorrectamente como esdrújula: “colega”. Además, no tiene variación de género, que debe indicarse con el artículo: el colega, la colega.

Coliflor: a veces se usa incorrectamente en género masculino. En realidad el género es femenino: la coliflor.

Comediante: aunque parezca raro y no sea común usarlo, el femenino de esta palabra es comedianta.

Conque: es una conjunción consecutiva, indica una consecuencia y equivale a por lo tanto (estudió, conque aprobó su examen). No debe confundirse con el pronombre precedido por “con”: “Los medios con que cuento”. Con tal de: es una frase prepositiva con sentido condicional, que solamente se usa con verbos en infinitivo: con tal de ganar, con tal de aprobar el examen, etc.

Con tal de que: es una conjunción que expresa una condición: Con tal de que vengas, Con tal de que me lo devuelvas. Tiene un equivalente que es Con tal que. Ambas formas se consideran correctas.

Cónyuge: es la denominación correcta. Muchas veces se cae en el error de pronunciar “cónyugue”.

Cosa que: a veces se lo usa en el habla familiar o coloquial, en reemplazo de para que, de modo que: traelo temprano, cosa que nos vayamos pronto. Se considera preferible evitar esa construcción.

Crisis: es invariable: la crisis/las crisis

Cualquier apócope de cualquiera. Se usa antes del sustantivo, ya sea femenino o masculino: cualquier mesa, cualquier vaso

Cumpleaños: este sustantivo singular es invariable en cuanto al número, por lo tanto, tiene la misma forma en singular que en plural: el cumpleaños / los cumpleaños.

Cuyo: es un pronombre relativo, con el significado de posesión. Siempre va antepuesto a un sustantivo, con el cual concuerda en género y número: La niña, cuyos juguetes encontramos, se acercó corriendo. Los hombres, cuyas manos estrechamos... En caso de estar seguido de varios sustantivos, concuerda siempre con el primero: La mujer, cuyos sembrados, casa y hacienda recorrimos. El vecino, cuya esposa e hijos nos miraban. A veces puede estar precedido por la preposición de, y en ese caso es sinónimo de el cual, la cual, los cuales, las cuales: Una escuela, a las puertas de la cual me detuve / Una escuela, a cuyas puertas me detuve. Esas canciones, de las cuales olvidamos las letras / Unas canciones, cuyas letras olvidamos. Se considera incorrecto el uso de cuyo con cualquier otro significado que no sea posesión: “Le ofrecieron un trabajo, cuya oferta rechazó.

De acuerdo a/De acuerdo con: se considera incorrecto reemplazar la segunda por la primera. Debe usarse de acuerdo con: De acuerdo con lo resuelto, De acuerdo con las opiniones.

Decimoprimer-decimosegundo: estas formas se usan en general como ordinales: “Decimoprimer lugar”, “Decimosegundo puesto”. Los numerales ordinales correspondientes a once y doce son, sin embargo, undécimo y duodécimo. Por lo tanto, no deben usarse los otros.

Delta: esta palabra, según el significado que se tome, varía en su género. Cuando se refiere a la letra griega su género es femenino: “Delta” es una letra griega. Cuando designa las islas de las bocas de los ríos, es masculino: El delta del Paraná.

Dentífrico: erróneamente, se dice “dentrífico”, cuando lo correcto es dentífrico.

Dependiente: su femenino es dependienta, si se usa como sustantivo: La dependienta del almacén. Si es adjetivo, su género es invariable: Estado dependiente, madre dependiente.

De que: muchos verbos pueden estar acompañados de un objeto directo encabezado por que. Por ejemplo, algunos que se refieren a comunicación: hablar, decir, contar, comunicar, transmitir, informar, contestar, responder. Otros, al pensamiento o la actividad mental: saber, pensar, sospechar, comprender. Y otros, a la voluntad: desear, esperar, pedir, prohibir, etc. Algunos ejemplos: Dijo que vendría, Pensaba que ella estaría allí, Pidió que le compraran un juguete. Es un error muy frecuente anteponer la preposición de al pronombre que, como en los siguientes casos: “Me contestó de que no”, “Deseo de que vengas”. El error está en que el objeto directo no admite la preposición de. Una forma sencilla de evitarlo es reemplazar toda la construcción encabezada por que por un demostrativo como esto, eso, aquello, y, de ese modo, se advierte de inmediato la impropiedad del uso de la preposición. Así, un caso como Me dijo de que te espera, con el reemplazo resulta: “Me dijo de eso”, que es incorrecto. Lo correcto es Me dijo eso.

Describir es un verbo irregular. Su participio es descrito

Descubrir verbo irregular, su participio es descubierto.

Despacio: es un adverbio de tiempo, sinónimo de lentamente. Por lo tanto es incorrecto usarlo en el sentido de “voz baja”: “Hablemos despacio”.

Después de que/Después que: ambas expresiones (conjunciones temporales) son correctas, aunque se prefiere la primera. Pueden aparecer seguidas de un verbo en modo indicativo o en subjuntivo: Después de que cantaste, Después que salga.

Desternillar: esta palabra forma parte de la expresión destemillane de risa. A veces, por confusión, se dice incorrectamente “destornillarse”.

Día a día, día tras día, día en día, día por día: todas son válidas.

Diabetes: se usa a veces la forma diabetis, que es incorrecta.

Diablo: este es un sustantivo común cuyo femenino es diabla. Puede encontrarse en algunos textos el término diablesa, que también es correcto.

Dominó: su plural es dominó.

Donde: se usa esta palabra a veces con el sentido de “en casa de”, “a la casa de”. “Voy donde Juan”. “Está donde la abuela”. Este uso se considera incorrecto. los ejemplos, dichos correctamente, serían: Voy a lo de Juan, Está en lo de la abuela.

Dosis: es invariable: la dosis/las dosis

Editorial: con el sentido de nota periodística, es masculino: el editorial. Con el sentido de empresa editora, es femenino: la editorial.

Efemérides: esta palabra no pierde la s en singular: la efemérides/ las efemérides.

En base a: es una frase que significa basándose en: En base a los hechos. No es recomendable su uso. Es mejor decir basándose en los hechos.

En directo: en realidad se debe decir directamente. Está muy generalizado, porque se suele escuchar cotidianamente en el ámbito televisivo o radial.

Enervar: aunque es muy común usarlo con el sentido de poner nervioso, no debe usarse así, ya que significa debilitar, relajar.

Enfrente: escribir el término en forma separada en frente ha caído en desuso.

Engrosar: Es un verbo irregular. Suele haber confusiones en cuanto a su conjugación, tratándolo como verbo regular. No debe decirse “engrosa” sino engruesa.

En tal caso: no es sinónimo de “en todo caso”. Significa en ese caso: No sé si viene, pero en tal caso le avisaré.

En torno de/En torno a: ambas están consideradas correctas.

Esfinge: la Academia reconoce el género de esta palabra como ambiguo, es decir que puede utilizarse de las dos maneras. Sin embargo, se usa en género femenino.

Eslogan: es la forma españolizada de la palabra inglesa slogan. En plural es eslóganes, no “eslogans”. Eso sería confundir la palabra del español con la del inglés.

Espécimen: esta palabra es esdrújula y su plural también: especímenes.

Esquí: el plural que recomienda la Real Academia Española es esquí. Sin embargo, se suele usar esquíes, que según muchos gramáticos no puede considerarse incorrecto, debido a que su uso es más frecuente.

Etíope: este adjetivo lleva acento ortográfico en la í, sin embargo la Real Academia Española actualmente reconoce también etiope.

Eucaliptus: en realidad la forma española es eucalipto. “Eucaliptus” es la forma latina.

Evacuar: se conjuga como averiguar. Por lo tanto, es incorrecto decir “evacúo”, “evacúa. Lo correcto es evacuo, evacua.

Ex: es una preposición que se escribe separada del nombre al que antecede: ex ministro, ex alumno, ex esposo.

Exilar, exiliar: Se considera más apropiada la segunda forma, ya que pertenece a la familia de exilio. Además, porque “exilar” ha sido construido a partir del francés exiler.

Expensas: no tiene singular. Es siempre Las expensas, A expensas.

Familia: el empleo de esta palabra con el sentido de “familiar” o “pariente” no es correcto. No debe decirse, por ejemplo, ella es familia suya sino ella es familiar suya.

Fan: proviene del inglés, y no es un término castellanizado. Lo conveniente en nuestro idioma es utilizar fanático, partidario, entusiasta. En la Argentina, sobre todo en los deportes, usamos hincha.

Fantasma: en la mayoría de los casos esta palabra es de género masculino. Sin embargo, en un lenguaje rústico o literario, suele aparecer como femenino.

Femineidad: significa calidad de femenino. También puede utilizarse la palabra feminidad, aunque lo más común es encontrarla con la e.

Film: no es necesario usar esta palabra inglesa. Su traducción más exacta es película, palabra muy común que puede reemplazar sin dificultad el vocablo inglés. La Academia incorporó, en su lugar, la palabra filme, cuyo plural es filmes.

Folklore: Proviene del inglés, y puede escribirse también folclore, que es más acorde con nuestra lengua. Lo mismo vale para folclórico, folclorista.

Fórceps: se escribe con acento, y sus formas singular y plural son iguales.

Freír: este verbo tiene dos participios: frito y freído. Pueden usarse indistintamente: yo he frito /yo he freído.

Frente: cuando se refiere a la parte del rostro, es de género femenino. Si se aplica a un edificio o a un ejército, es masculino. Ejemplos: La frente bien alta. El frente de batalla. El frente de ese edificio.

Frío: su superlativo es friísimo, usado cotidianamente. Sin embargo en literatura trambién aparece el término frigidísimo

Fútbol: tiene su origen en la palabra inglesa football. Se puede escribir con acento ortográfico o sin él. Hay que evitar pronunciaciones incorrectas como “fulbo”, “furbol” o “fubol, muy comunes en nuestras hinchadas.

Futbolista: este sustantivo no tiene que confundirse con el adjetivo “futbolístico”. No es correcto decir el nivel futbolista de este jugador sino el nivel fútbolístico de este jugador.

Gafas: se usa sólo en plural.

Géiser se escribe con acento.

Génesis: cuando se refiere a un libro de la Biblia, es de género masculino: El Génesis. Es femenino cuando significa origen o principio: La génesis del problema.

Gerundio: la función más general del gerundio es modificar el verbo. Presenta muchos usos incorrectos, por ejemplo: -Cuando se lo usa para particularizar o definir un sujeto: Ley reformando la Constitución. Lo correcto es Ley que reforma la Constitución. Un caso similar es el que se ve en esta oración: Llega un barco conteniendo trigo. Aquí el gerundio conteniendo, en vez de referirse (modificar) al verbo llega, se refiere (modifica) al sustantivo. Funciona entonces como adjetivo, lo cual es erróneo. Hablando correctamente, debe decirse: Llega un barco que contiene trigo. -Otro error en el que se incurre es usar el llamado gerundio de posterioridad. Bien usado, el gerundio expresa una acción que en el tiempo es inmediatamente anterior o simultánea con la del verbo: salió corriendo. Por eso se considera errónea su aplicación para expresar una acción posterior: Jugó muy bien, recibiendo por eso el premio. Debe decirse, en cambio: Jugó muy bien y recibió por eso el premio.

Gillette: hay muchas palabras comunes que se originaron a partir de marcas de fábrica. Este es el caso de gillette, que se ha generalizado en el habla coloquial con la pronunciación yilé y denomina así, actualmente, a cualquier hoja de afeitar. En otros contextos (periodístico, publicitario) se la reemplaza por hoja de afeitar.


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