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Violencia en México es “insoportable e inaceptable”, advierte el nuncio

apostólico Franco Coppola
El nuncio apostólico en México, Franco Coppola, calificó de “insoportable e inaceptable” la violencia que se vive en el país, como el reciente caso de los tres

estudiantes de cine que fueron asesinados y disueltos en ácido por integrantes del Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG).


Agregó que la violencia que se vive en el país es un “desafío” para las autoridades y, más que “condenar, tenemos que interrogarnos y hacer mucho más en la formación. Todos, a todos los niveles, el Estado,…

CARLOS IGNACIO SUAREZ GARCÍA

MONJE BENEDICTINO Y SANTO AFECTIVO
Amilcar Ulloa, Pastor protestante
Esta es una breve palabra de reconocimiento de la vida, obra y pascua de Carlos Ignacio Suárez, monje benedictino. Carlos Ignacio fue ingeniero químico de la Universidad Pontificia Bolivariana (UPB) de Medellín, maestro cervecero y obtuvo doctorado en teología de la misma UPB. Contaba con orgullo el hecho de haber sido ordenado sacerdote por el papa Juan Pablo II, cuando visitó Colombia en 1986.
Nos comenzamos a conocer con el padre Carlos Ignacio Suárez en los albores del siglo 21. Cuando en noviembre de 2002, la Corporación El otro de Medellín, nos invitó a compartir escenario para hablar en uno de los auditorios de la Universidad de Antioquia sobre homosexualidad y ética cristiana. Este mismo año la facultad de teología de la UPB otorgaba a Carlos Ignacio el título de doctorado en teología, gracias a la aprobación de su trabajo de investigación que tituló El camino espiritual de la persona homosexual. Líneas de acompañamiento pastoral.
En el escenario compartido en la Universidad de Antioquia surgió el hermanamiento en una causa común: la reivindicación de los derechos de las personas diversas sexualmente. Él ya venía haciendo su caminar en el acompañamiento teológico y pastoral a esta población, en espacios eclesiales católicos, como en el caso de la comunidad de El Discípulo Amado por esta época. En mi caso el proceso de sensibilización y aprendizaje en este campo, se dio a lo largo de la década de los años 90s, dinamizado por dos experiencias: el acercamiento pastoral a personas que convivían con el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) y la reflexión teológica crítica propiciada por el Programa Abierto de Educación Teológica (Promesa) de inspiración protestante. Esta reflexión fue enriquecida por el aporte de los movimientos teológicos que brotaron a lo largo y ancho de América Latina y el Caribe en los últimos años en distintos grupos sociales marginales, particularmente la que se dio desde la perspectiva de la diversidad sexual, también conocida con el nombre de hermenéutica queer. La llegada de personas de esta población a Promesa, motivó la creación el año 2004 de un espacio de acompañamiento que se llamó Fraternidad de la Amistad.
En este espacio tuvimos la oportunidad de contar varias veces con la compañía de Carlos Ignacio Suárez. Particularmente, durante varias sesiones de apoyo docente en Corazones Abiertos, una instancia de formación teológica, creada por la Casa Bíblica Laureles y la Fraternidad de la Amistad. Esto fue en abril del año 2013. Ahí tuvimos el privilegio de disfrutar de su destreza docente y de su sabiduría aplicada, cuando nos compartía algunas líneas de acompañamiento espiritual hacia las personas diversas sexualmente. Las mismas, aunque remozadas, de su tesis doctoral.
Su tesis El camino espiritual de la persona homosexual. Líneas de acompañamiento pastoral, es una investigación exhaustiva sobre el asunto, desde el punto de vista bíblico-teológico. Es una obra magistral hecha con todo rigor científico. Nos queda como un legado espiritual hasta hoy no superado.
Pero hay una dimensión de su vida, que es quizá la que mejor revela la profundidad de su humanidad y de su testimonio evangélico. Es la actitud serena y paciente con que afrontó su quebranto de salud. Carlo Ignacio padeció durante varios años de un cáncer de próstata. Aunque disminuido físicamente por los efectos del tratamiento, cuando lo visitamos en su casa, nunca lo vimos apesadumbrado o resignado. Su vida y obra fue la de un santo. Y de manera especial quiero reconocerle su capacidad de vivir su santidad y su espiritualidad, mediante la afirmación de su condición homo afectiva. Nunca la negó, ni como hombre ni como sacerdote. Creo que fue coherente con las palabras de su tesis doctoral, cuando afirma: “Al hacernos más fieles a nuestro camino compartido comenzamos a comprender que algunos movimientos humanos que habíamos clasificado como salidas, en realidad son pasajes de gracia. Muchos cristianos lesbigay, al abrazar su afectividad son fortalecidos para proseguir su vida de amor y de compromiso como creyentes maduros. El abrazar su identidad afectiva no les lleva a una salida de la Iglesia, sino que los invita a entrar más profundamente en su misterio, dando un testimonio público de lo que es la madurez y la santidad lesbigay, en medio de la diversidad del cuerpo de Cristo.” (2002, p. 89).
No obstante, esta epifanía que fue Carlos Ignacio Suárez tuvo un final aún más descollante. Para mi esposa y para mí fue una sorpresa, cuando hace pocos días mientras lo visitábamos en su casa, nos enteramos que él había decidido poner fin a sus días físicos mediante una sedación paliativa. Según la Sociedad Española de Cuidados Paliativos (SECPAL), la sedación paliativa: es la disminución deliberada de la conciencia del enfermo mediante la administración de los fármacos apropiados, con el objetivo de evitar un sufrimiento insostenible causado por uno o más síntomas refractarios. Debido a su problema de salud, se habían comprometido varios de sus órganos vitales. En ese momento también estaban allí acompañándole algunos familiares y dos monjes benedictinos. Como es obvio la noticia nos tomó por sorpresa y nos causó una inmensa tristeza. Quisimos hablar más con él sobre el tema, inquirirle sobre los motivos, pero él prefirió disfrutar de ese momento; se dedicó a mostrarnos su San Sebastián desnudo, colgado en la sala de su casa, pintado por uno de sus amigos; luego nos enseñó algunas de sus reliquias y libros importantes. En sus palabras y en sus ojos percibíamos una paz profunda e inexplicable; no se percibía temor alguno. Antes de terminar la visita, hicimos una oración de agradecimiento al Dios de la vida por su vida, con la plena convicción de que el Padre de amor lo recibiría feliz en su regazo. Lo abrazamos con inmenso cariño. Uno de los monjes le pidió que desde la eternidad interceda por quienes seguimos en este mundo. Mi esposa y yo nos retiramos tristes, con un nudo en la garganta, pero con la dicha de haber asistido a una liturgia cotidiana inusual, presidida por un santo, que llevamos en nuestros corazones.
Hoy ya no nos acompaña físicamente Carlos Ignacio. Vivió su pascua de resurrección el domingo 29 de abril de 2018. Como hijo de Dios fue un iluminado; comprendió que la vida abundante se gana cuando se entrega la vida por la causa del evangelio (Mc 8,35); asimismo, que la vida abundante que el creador nos da es para vivirla en condiciones físicas dignas y placenteras. Por lo cual, sabiendo que su misión estaba cumplida y que su cuerpo ya no respondía, en una decisión libre y responsable, contando con el apoyo de sus familiares más cercanos y el apoyo médico competente, decidió poner fin a su existencia física, sabiendo que era recibido por el Creador en su seno inefable de luz y paz.
Amílcar Ulloa A. Medellín, 03/05/2018.

Un científico australiano de 104 años viaja a Suiza para una eutanasia voluntaria

"Debería tener los derechos plenos de un ciudadano, entre ellos el de la muerte voluntaria asistida", dice David Goodall
El Periódico, España

Sídney - Miércoles, 02/05/2018 a las 10:41 CEST





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El científico no padece ninguna enfermedad en fase terminal, pero su calidad de vida se ha deteriorado. / AFP

El australiano David Goodall, que a sus 104 años es el científico más antiguo del país, tiene previsto iniciar este miércoles un viaje que terminará en Suiza, donde se someterá a una eutanasia a pesar de no padecer enfermedad terminal.

El veterano científico, activista en favor de la legalización de la eutanasia en Australia, indicó que el propósito de su viaje es llegar al país europeo, donde la muerte asistida es legal, reporta la cadena local ABC.

El pasado mes, durante su último cumpleaños, Goodall aseguró que pasaría el resto de sus días haciendo campaña para que se legalice la eutanasia voluntaria en el estado de Australia Occidental, donde reside.

El australiano cambió de parecer e iniciará este miércoles un viaje sin retorno, cuya primera parada será la ciudad francesa de Burdeos, donde visitará a familiares, para después concluir en la urbe suiza de Basilea.

Goodall, cuya condición física y su calidad de vida se han deteriorado significativamente, viajará desde Perth -la capital de Australia Occidental- acompañado por un representante de la oenegé Exit International, en favor de la eutanasia.

"Siento que una persona tan anciana como yo debería tener los derechos plenos de un ciudadano, entre ellos el de la muerte voluntaria asistida", remarcó el veterano en declaraciones a la ABC.



Apartado de la universidad

En 2016, Goodall acaparó la atención de los medios cuando la universidad en la que trabajó como investigador asociado honorífico le ordenó que dejar su oficina por considerarlo un riesgo a su propia seguridad.

Tras el recurso de Goodall, con el apoyo de la opinión pública, la decisión fue revertida, señala la ABC.

La eutanasia asistida es ilegal en muchos países y en Australia solamente es legal en el estado de Victoria, cuya capital es Melbourne, en donde se aprobó el año pasado.

Pero la ley en Victoria entrará en vigor en 2019 y estará restringida a pacientes con enfermedades terminales en pleno ejercicio de sus facultades mentales y con una esperanza de vida de menos de seis meses. 

La mayoría de los católicos en España, a favor de la regulación de la eutanasia

Para medir el apoyo que tienen la eutanasia y el suicidio médico asistido en España, dos investigadores han analizado datos del CIS. Ambas opciones tienen un importante apoyo de la población española. Destaca el amplio respaldo que recibe la regulación de la eutanasia, incluso entre los individuos que se consideran católicos.



dos prácticas ilegalizadas en españa; la eutanasia y el suicidio médico asistido.- efe

Dos prácticas ilegalizadas en España; la eutanasia y el suicidio médico asistido.- EFE



MADRID

23/04/2018 15:21 Actualizado: 23/04/2018 15:21



AGENCIA SINC

El suicidio médico asistido y la eutanasia están tipificados como delito en el Código Penal español. El debate sobre su regulación y el derecho a una muerte digna se ha postergado en España. Los casos del ciudadano francés Vincent Lambert y del pequeño Alfie Evans de Reino Unido han reabierto la controversia en los países vecinos.

Para conocer las diferencias en las opiniones y actitudes de los españoles respecto a su regulación, y cuáles son las características sociodemográficas y contextuales que las explican, un equipo de investigadores, formado por Adrián Heredia de la Universidad de Granada y Rafael Serrano del Instituto de Estudios Sociales Avanzados, ha analizado los datos del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) al respecto.
"Entre los católicos de mayor edad de centro, centro-derecha o derecha es mayoritaria la postura contraria a la eutanasia"

“Testar la opinión de los ciudadanos sobre dos prácticas ilegalizadas en España, como son la eutanasia y el suicidio médico asistido, nos parece importante y deseable. Estas prácticas podrían ayudar a que las personas que así lo deseasen decidan, en determinadas circunstancias, cuándo quieren ejercer su derecho de salida”, dice a Sinc Serrano.


Dos hechos sociales avivan el debate. Por un lado, el envejecimiento de la sociedad, no solo porque la vida se alarga, sino también porque el proceso de morir se hace menos accidental, más extenso y en ocasiones, penoso. Por otro lado, según los investigadores, las condiciones sociales y tecnológicas actuales permitirían llegar a un ideal compartido sobre lo que es una buena muerte —lo que se conoce como el canon de la muerte—.

Más del 80% de los ciudadanos no religiosos lo apoyan

Los investigadores tomaron como base empírica los testimonios recogidos por el CIS en el estudio Atención a pacientes con enfermedad en fase terminal en el que participaron una muestra representativa de 2.481 individuos mayores de 18 años, de los cuales el 48,1% eran hombres y el 51,9% mujeres.

Para la extracción de los datos, seleccionaron del cuestionario original aquellas preguntas relacionadas directamente con la posición de los ciudadanos respecto a la regulación de la eutanasia y el suicidio médicamente asistido.

De sus resultados cabe destacar el amplio apoyo a la regulación de los derechos de salida. En el caso de la eutanasia, la postura favorable es claramente la mayoritaria. Para el caso del suicidio médicamente asistido, el ‘sí, con total seguridad’, sin ser mayoritario, es muy importante, más aún cuando la otra categoría, ‘no’, comprende tanto a los que se posicionan en contra como a los que no están totalmente seguros.


Teniendo en cuenta la religión, los investigadores explican que son los individuos no religiosos quienes más apoyan su legalización (82,9%), aunque incluso entre los que se consideran católicos, el ‘sí’ a la regulación de esta práctica es la opción más elegida (52,2%). Solo es mayoritaria la postura contraria a la legalización de la eutanasia (48,9%) en el grupo de católicos de mayor edad con una posición ideológica de centro, centro-derecha o derecha.

Por último, los datos muestran un sensible mayor apoyo de la población adulta a la eutanasia que al suicidio médicamente asistido, “y no porque el perfil de los que apoyan una u otra práctica en esencia sea muy diferente, sino porque la última genera más dudas y el debate está menos maduro”, aseguran.



El falso debate entre los cuidados paliativos y la eutanasia

El trabajo muestra que la postura en contra de la legalización de la eutanasia se explica —al igual que en otros países europeos— por la religión, pero solo es efectiva en las personas mayores. Por el contrario, en el caso del suicidio médico asistido —del que se tiene menos información—, el motivo que sustenta el ‘no’ es mucho más cercano a la tradición cultural.


“Creo que los investigadores sociales tenemos la obligación de poner nuestras herramientas y conocimientos al servicio de la sociedad estudiando de la forma más rigurosa posible estos temas, precisamente porque son difíciles y controvertidos”, reflexiona Serrano.

Según explica el investigador, este tipo de estudios es necesario para sustentar las decisiones de los políticos. “De hecho, la llamada Ley de muerte digna en Andalucía fue la primera en llevar hasta sus máximas competencias la regulación del proceso final de la vida y se utilizaron bastantes trabajos científicos”, recalca el experto.

Por último, Serrano compara este debate con el previo a la legalización de los anticonceptivos en 1978, durante la recién estrenada democracia en España: “¿Por qué no podíamos tener derecho a controlar cómo y cuándo traer a alguien a este mundo? Hoy los derechos de entrada ya no son un problema y quizás en breve tampoco lo serán los derechos de salida”, añade el investigador.

la libertad religiosa disminuye en todo el mundo

SEGÚN INFORME DE TODO EL MUNDO

La libertad religiosa disminuye en todo el mundo

El informe destacaba a China y Pakistán como particularmente preocupantes.

28/04/18 3:09 PM

(Catholic Herald/InfoCatólica) Un informe de EE. UU. ha advertido sobre la disminución de la libertad religiosa en todo el mundo. La Comisión de Estados Unidos para la Libertad Religiosa Internacional (USCIRF) publicó su informe anual el 25 de abril y afirmó el detrimento de la libertad religiosa en todo el mundo.

El informe destacó los abusos de la libertad religiosa en los países asiáticos: China, Irán, Corea del Norte, Pakistán, Arabia Saudita, Tayikistán, Turkmenistán y Uzbekistán. Rusia, Sudán y la República Centroafricana también fueron países que USCIRF recomendó al Departamento de Estado reconocer como países de especial preocupación (CPC).

El presidente de USCIRF, Daniel Mark, citó preocupaciones particulares sobre la libertad religiosa en Pakistán.

«Lo que hemos dicho durante muchos años es que Pakistán es el peor país del mundo que no está designado para el CPC. Pakistán es un líder mundial en encarcelamientos y condenas, enjuiciamientos por blasfemia y apostasía, y ese tipo de cosas», dijo Mark a la CNA.

El informe dice que 40 personas han sido sentenciadas en el último año bajo las leyes de blasfemia a pena de muerte o cadena perpetua.

Esta situación se deterioró en diciembre de 2017 cuando los atacantes suicidas del Estado Islámico atacaron una iglesia en Quetta, Pakistán, matando a nueve personas.

«Dado el aumento del extremismo en Pakistán (...) realmente creemos que la presión debería mantenerse», dijo Mark.



China en segundo lugar

El informe también menciona la persecución del gobierno chino a los católicos con la Asociación Patriótica Católica China respaldada por el gobierno marcando su 60 aniversario en 2017. Esta Asociación es parte de los esfuerzos del presidente Xi Jinping para «manipular todos los aspectos de la fe en un estado de ánimo socialista con características chinas» .

Además de Cuba, los 28 estados categorizados como los peores infractores de los derechos religiosos se encuentran en el Hemisferio Oriental.

USCIRF recomendó que el gobierno de los EE. UU. centre sus esfuerzos en apoyar la liberación de presos de conciencia. Un buen ejemplo de estos esfuerzos fue la reciente visita del embajador general de Libertad religiosa internacional, Sam Brownback, a Turquía para hacer campaña por la liberación del pastor Andrew Brunson.

En otra nota positiva, Mark dijo que la degradación del control de ISIS en Medio Oriente había traído algo de mejora a la región.

«El retroceso de ISIS en Irak y la recuperación de todo o casi todo el territorio que dominaban ha sido absolutamente crítico para salvar vidas. Y otra cosa que se nota mucho menos es la cooperación internacional. Fue grandioso ver que el 1 de enero Dinamarca abrió una nueva oficina con un representante de embajadores abordando este tema y esperamos ver más países sigan su ejemplo».

    

 

Javier Elzo: Los textos de la Iglesia son ininteligibles para la inmensa mayoría de creyentes. “


Lunes, 30 de abril de 2018

iglesiavacia-blog_imagen
¿Un Credo del siglo IV? ¿Salmos de hace treinta y más siglos?”

La gente sencilla, sin estudios, no se reconoce en la Iglesia post-conciliar”



¿Hora de cambiar el lenguaje de la Iglesia?
Guillaume Cuchet es profesor de historia contemporánea en la universidad de Paris-Est-Creteil. Este libro (“Comment notre monde a cessé d’être chrétien. Anatomie d’un effondrement“. Ed du Seuil (1), Paris, febrero de 2018) impacta por la erudición que muestra el autor, con conocimiento de casi todos, si no todos, los estudios socio-religiosos de Francia hasta el Concilio Vaticano II. Así como por los medios de los que dispuso para redactar su libro. Pura envidia, lo admito.

El libro se centra en Francia, pero muchas de sus realidades son aplicables entre nosotros.



  1. Guillermo Cuchet: “Cómo nuestro mundo dejó de ser cristiano. Anatomía de un hundimiento”. Publicado en febrero de 2018. Ediciones Seuil.

Nota de Héctor A. Torres R.

Datos para Francia

Si hacia 1965 el 94 % de la población francesa estaba bautizada y el 25 % iban a misa todos los domingos, en la actualidad solamente el 2% va a misa (y la mayoría de edad avanzada) y no pasa del 30 % los menores de 7 años que están bautizados.

Una iglesia conservadora, de gente mayor, y de derechas. Los católicos de izquierda (“les cathos de gauche”, de hace dos o tres décadas) han desaparecido en la iglesia, o son una minoría muy minoritaria en medios urbanos e intelectuales, con casi nula capacidad de influencia social. Están ahora, secularizados, en las ONGs progresistas o en partidos claramente de izquierdas o verdes.

Su tesis de fondo: Más allá de mayo del 68 (fuera de la iglesia) y de Humanae Vitae (dentro de la Iglesia, el mismo año 1968, el 25 de julio), el Concilio Vaticano II, desencadena (más que impulsa o genera) el desplome del cristianismo en Francia. El año 1965 sería el año de inflexión.

Pero el tema viene de lejos. Desde la revolución francesa, dice Cuchet. Desde la Ilustración, digo yo. En mi opinión el tema de fondo es el derrumbe, no tanto del cristianismo, sino del Estado de cristiandad.

Chuchet apunta varias causas, razones o motivos de este derrumbe que yo completo con ideas propias.

En las páginas que siguen, en su mayor parte sigo el trabajo de Cuchet pero me permito, aquí y allá, insertar mis propias ideas o comentarios al texto y reflexiones de Cuchet. Distingo, por mi cuenta, argumentos extra-eclesiales e intra-eclesiales. A veces telegráficamente, a veces con cierta extensión, pero siempre breve. Habrá algunas, pocas, pero centrales, ideas repetidas.

1. Algunos factores socio culturales, más allá de la evolución interna de la Iglesia Católica

Las consecuencias de la Revolución Francesa. Marca la cartografía socio religiosa francesa todavía hoy en día.

La lectura de la ciencia como respuesta valida a determinadas prácticas religiosas (las rogativas) con efecto de arrastre a otras cuestiones.

Una sociedad que está terminando de salir del estado de cristiandad. Una sociedad que se dice secular (pero secular, añado yo, de lo religioso cristiano, pues aceptando otras sacralidades: políticas, deportivas, vestimentarias, alimenticias…).

En Francia al menos, (y creo que en España también) antes del Vaticano II se vivió el boom demográfico lo que hizo que, en los años del Concilio y hasta una década después en España, hubiera más niños y menores que hacía difícil percibir la caída de la práctica religiosa.

La transmisión en general, luego también la familiar en particular ha cambiado: se aplaude la moral autónoma sobre la heterónoma, incluso familiar (en el terreno religioso particularmente).

Transformaciones en las uniones familiares: del matrimonio canónico a las parejas de hecho.

Las relaciones sexuales más allá de la reproducción. Reivindicación del eros, por sí mismo.

Es capital tener en cuenta las diferencias socioculturales en general y socio-religiosas en particular a la hora de abordar la evolución de la religiosidad de la gente. Euskadi no es Andalucía, ni Oyarzun Irún.

Más allá de la infravaloración de la práctica religiosa por parte de determinadas corrientes en alza en la Iglesia católica dominante en los años del Concilio, también cambió la significación social y sociológica de la práctica religiosa. Básicamente, es mi hipótesis de fondo, porque se está dejando atrás el estado de cristiandad y se avanza, resueltamente hacia la era secular que diría Charles Taylor.

En ámbitos sociológicos, en muchos lugares de España y Francia, se hable del catolicismo sociológico, un catolicismo de herencia histórica, correspondiente a un momento en el que se era “naturalmente” católico.

En la sociología francesa, pensando en Europa Occidental en general y en Francia más en particular, suelen distinguir tres momentos en los cambios socioculturales después de la segunda guerra mundial (no quiero repentizar aquí, ahora, algo similar para España o Euskadi):

– 1945-1949, la reconstrucción en la inmediata postguerra

– 1950- 1960, modernización de los países

– De 1960 en adelante el gran cambio cultural con un punto álgido, en Francia, en mayo de 1968



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